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27.3.12

A READ no le preocupa el problema, sino "la polémica" que pueda generar el problema

55 días ha tardado la red española de asociaciones de diseño READ en posicionarse respecto al concurso para la identidad de la candidatura olímpica de Madrid 2020.
En abstracto, una Federación de Asociaciones no es una mala idea. A lo largo de las dos últimas décadas se ha intentado en varias ocasiones. Muchas veces instigados por el difunto Ddi, que tenía la obsesión de que hubiera un interlocutor único. "Un ministro no va a recibir a quince asociaciones por separado", solían decir. El problema es que ellos estaban muy interesados, convocaban las reuniones... pero a la hora de la verdad, no ponían la pasta. Y para que eso funcionara, hacía falta pasta, y las asociaciones no la tenían y siguen sin tenerla.
Personalmente no creo mucho ni en la necesidad ni en la viabilidad. Me atrae mucho más la fórmula del FAD –quizá porque la vivo muy cerca– donde cinco asociaciones multidisciplinares –arquitectos, industriales, gráficos, artistas y artesanos, y moda– comparten recursos comunes, espacios, y del roce surge el cariño y del cariño la transversalidad, maldito palabro, con beneficios tangibles. Y con ello, la proyección pública del diseño sin etiquetas es mayor.
Si para algo ha de servir una asociación de asociaciones es para transmitir a la sociedad mensajes claros y contundentes cuando hace falta, para lo que de manera individual y por separado no tienen ni recursos ni potencial mediático. Y el concurso del identificativo de Madrid2020 era una oportunidad excelente. Para hacerlo y para que READ estuviera por fin en el mapa.
Si en un par de semanas ocho asociaciones fueron capaces de emitir un comunicado conjunto con bastante repercusión, READ ha tardado cinco más en conseguir consensuar el suyo. Podrían haberse sumado al primer comunicado –se intentó– pero la oposición de la asociación madrileña lo hizo imposible. Mientras en redes sociales y mentideros a Dimad se le venía exigiendo que hiciese pública su posición, al fin y al cabo se trataba de la candidatura de su ciudad, ellos preferían dejar pasar el tiempo y eludir tener que afear la conducta a su Ayuntamiento. Al final, lo más parecido a una toma de postura sería este tibio comunicado, que evita posicionarse para matar al mensajero. Mejor hubiera sido que no se hubiera producido, de él solo pueden extraerse algunas conclusiones:
Que READ es un muerto antes de nacer. Algunas asociaciones tendrán que explicar, si quieren, la incongruencia de apoyar dos manifiestos tan distantes y casi contradictorios.
Que las asociaciones de READ prefieren extenderse sobre asuntos ya ampliamente tratados sin aportar nada nuevo, con tal de no molestar a los políticos (o a las asociaciones que no quieren que se moleste a los políticos).
Que ha sido tanto el celo por no molestar en el redactado, que si nos atenemos a la literalidad del texto, es simplemente escandaloso. Este es el único párrafo en el que se alude a la identidad de la candidatura olímpica:
La READ quiere manifestar su preocupación por la polémica surgida en torno al logotipo para la Candidatura de Madrid como Ciudad Aspirante para los Juegos Olímpicos de 2020 y expresar su profundo malestar por el daño que está ocasionando a la comunidad de diseñadores.
Desde la experiencia profesional, las asociaciones de diseñadores pensamos que la polémica no beneficia a la candidatura olímpica de Madrid ni a la imagen del diseño de nuestro país.
De este parrafo sólo puede deducirse:
Que lo que preocupa no son los hechos en sí, sino la "polémica surgida" alrededor de esos hechos. Extraña y política manera de verlo: no importa que esté mal mientras que no se enteren los medios y no se genere polémica. Esta actitud, muy propia de los políticos, es inaceptable en los responsables de las asociaciones.
Que READ dé por válido que esta polémica genera un daño a la comunidad de diseñadores es preocupante. E incongruente si tenemos en cuenta que de las cinco asociaciones de READ, tres firmaron el comunicado que supuestamente encendió esa polémica.

En ningún caso se especula con la posibilidad de que el error haya estado en el proceso ni que el resultado sea malo, la culpa es de "la polémica" y de quienes la suscitan.
Ciertamente, es infumable. A nadie escapa las ganas que había dentro de READ de poder firmar algo conjunto para que se sepa que existen. Pero se ha cedido mucho a quien no quiso ponerse a tiro antes, en el comunicado que sí firmaron ocho asociaciones sin necesidad de paraguas. Tanto, que quien queda en entredicho ahora es READ.

Entretanto, la polémica ha amainado como sucede siempre. READ queda tocado, quienes sólo querían valorizar su silencio parece que lo consiguen y la vida sigue. Y esta vez sí, el daño colateral vuelve a ser el diseño madrileño. Pero no pasa nada, nos gastamos la pasta en promocionar el diseño francés aquí y se nos olvida enseguida.




8.2.12

Ocho asociaciones de diseñadores firman un comunicado conjunto sobre la imagen de la Candidatura Olímpica

Es un hecho sin precedentes. No se recuerda que cinco ocho asociaciones de diseñadores consensúen y suscriban un texto de estas características. Hay que alegrarse, por mucho que las ausencias sean especialmente sonoras.

Comunicado imagen candidatura olímpica Madrid 2020

Desde las asociaciones abajo firmantes manifestamos nuestro estupor y disconformidad con el proceso seguido para la elección del identificativo para la Candidatura Olímpica de Madrid 2020, así como con el resultado obtenido. La convocatoria de un concurso entre estudiantes, más allá de la desconsideración hacia el colectivo de profesionales del diseño y hacia la actividad profesional que desarrollan, no es un proceso idóneo para obtener la mejor solución. Incluso la tentación que supone un concurso de este tipo en lo que a repercusión mediática se refiere, suele volverse en contra y acabar con un resultado exactamente contrario al esperado, como ya conocen y como ya sucedió en el concurso de diseño para la candidatura de 2016. (seguir leyendo)

6.2.12

Nos Visual, los concursos y las cesiones de derechos

Sigue coleando el asunto del cartel del Carnaval del Ayuntamiento de Madrid. En ningún caso podríamos defender al Ayuntamiento, que se equivoca, y no solo esta vez, convocando estos concursos. Pero es inaceptable la posición del diseñador. Una mentira, por mil veces que se repita, no se convierte en verdad. Las bases del primer concurso, el de Lleida, especificaban claramente la cesión de determinados derechos de reproducción, concretamente donde dice: "la imagen del cartel ganador y la de los diez finalistas de cada convocatoria se publicarán en la revista de Fiestas del Otoño, editada por IMAC del Ayuntamiento de Lleida".
Con esa cesión, el cartel incumplía la condición de inédito que se requería en las bases del segundo concurso, el de Madrid. Así, no cabe sino dar la razón al Ayuntamiento al decidir no utilizar el cartel ganador y reclamar la devolución del premio. Y preocupante, muy preocupante, es la imagen de esta profesión que se está transmitiendo, no ya solo por la actitud del autor, sino por ese corporativismo malentendido que está llevando a muchos a defender su postura.
Nos Visual ha publicado en su web una declaración en la que mantiene su impostura. Sigue equivocándose al mantenerse en su posición y falsear la realidad: que cedió unos derechos que no le pertenecían (pinchar en la imagen para ampliar).


2.2.12

El entierro del diseño de la sardina

Sin haberse apagado el fuego del logotipo para la candidatura olímpica, estalla también el asunto del cartel de carnaval. Si de ésta los que mandan en Madrid no se replantean lo del diseño en esta ciudad, entonces es que ya no tiene remedio.
El cartel ganador del concurso, obra de Fernando Jiménez Sánchez, había sido presentado anteriormente con pequeñas diferencias al concurso para el Carnaval de Lleida, quedando finalista.
Sigamos la secuencia de los hechos. Al principio, desde el Ayuntamiento intenta minimizarse la polémica, y un portavoz de la Concejalía de las Artes manifiesta que el cartel es original e inédito.
Unas horas más tarde, rectifican afirmando que el cartel no es inédito. En un alarde de estulticia, manifiestan que ese diseño no se utilizará y que el propio Ayuntamiento diseñara uno nuevo, que no costará nada.
Enseguida, los autores manifiestan que no devolverán los 4000 euros del premio.

En otras ocasiones ya he manifestado lo que opino de estos concursos. Y al tiempo, no recuerdo haber escrito nunca sobre los que se presentan a ellos. Me parece que desde el colectivo de diseñadores hay que ser enérgicos en la protesta mientras los concursos indiscriminados se sigan convocando. También creo que los diseñadores no debemos prestarnos a participar como jurados, y en la medida que se pueda, cuando nos llaman, intentar reconducir el concurso hacia una solución que no resulte peyorativa ni denigrante para la profesión. Pero mientras existan estos concursos –y seguirán existiendo–, la decisión de presentarse es individual, y por ello debe respetarse aunque no se comparta. Hay que pensar que los estudiantes pueden considerar estos concursos como una vía de conseguir trabajo –y vista la precariedad laboral que hay en los estudios, poco podemos los profesionales echarles en cara–. De alcanzar cierta notoriedad y enriquecer el portfolio. Y por qué no, de aspirar a llevarse el dinero del premio.
Me gusta menos cuando son los profesionales que ya está en el mercado quienes se presentan, como es el caso. Con ello se invalidan los argumentos colectivos e individuales en contra de esta práctica. Ahí cada uno debe medir su compromiso con la profesión, donde pone el listón de la ética y en cuanto valora su trabajo y la no conveniencia de entrar en procesos especulativos de contratación. Porque al final, un concurso sustituye a un encargo, es una mala vía de contratación. Insisto, son opciones individuales que no hay que compartir, pero que no deben –yo, al menos me resisto a ello– denostarse en público.

Pero este caso es distinto

 En las bases del concurso de Lleida se especificaba claramente que "la imagen del cartel ganador y la de los diez finalistas de cada convocatoria se publicarán en la revista de Fiestas del Otoño, editada por IMAC del Ayuntamiento de Lleida".
En un concurso, las bases son un contrato que obliga a las partes. Los participantes, por el hecho de serlo, asumen ese contrato. Cuando el diseñador Fernando Jiménez Sánchez participa en el concurso de Madrid, está cediendo unos derechos que no le pertenecen, porque ya los cedió al presentarse y quedar finalista en Lleida. Desde el punto de vista legal, espero que sus abogados le asesoren bien y le aconsejen devolver el dinero. Si lo hace no habría mucho problema, pero si no lo hace, el Ayuntamiento puede denunciarle, no ya sólo por la apropiación indebida de la cuantía del premio, sino por los perjuicios ocasionados a su imagen, e incluso por los economicos que se hayan derivado del fraude que supuso ceder aquellos derechos de los que no era titular: gastos de adaptaciones a formatos y soportes, impresiones en el caso de que hayan existido, etc. Es más, y ya como ciudadano de Madrid, animo, diría que exijo al Ayuntamiento que se lo reclame, que ese dinero no sale ni del bolsillo del concejal ni del Ayuntamiento, sale de los impuestos que pagamos.
Más allá del asunto legal, me preocupa más el ético y el estético. Aunque no esté de moda, sigo pensando como antaño he oído decir a los diseñadores mayores que cuando hacemos un diseño, aunque nos pague un cliente trabajamos para las personas sobre las que incidirá. En este caso, para los ciudadanos de Madrid. ¿Es ético darles como diseño el cartel que no quisieron en Lleida, máxime cuando es un dato público que se acabará sabiendo?.
Una vez estallada la polémica, cuando el asunto trasciende la relación cliente-proveedor/concursante, se quiera o no el diseñador está representando al colectivo profesional. No puede darse por bueno –aunque haya quien lo hace– que los diseñadores nos dedicamos a reciclar trabajos fallidos, no puede darse por bueno que nuestra praxis consiste en jugársela al cliente si se deja, no puede ser bueno que se piense que aunque nuestro trabajo no cumpla los requisitos necesarios para su utilización, por incapacidad o maldad nuestra, no asumimos esas responsabilidades... y todos estos elementos se dan en el caso que nos ocupa.
A mí personalmente me da igual donde tenga puesto el rasero ético este señor, es su problema. Pero sí quiero dejar bien claro que no todos los diseñadores actuamos así. Que no quiero que se me compare ni se me incluya en ningún grupo ni categoría con él. Porque no basta con ser buen grafista, hay que ser profesional. Y éste, no es de los nuestros. Al menos, no de los míos.


19.1.12

Decepción. La AEACP no denunciará a Lidl

Ni tres días han pasado desde que la AEACP anunció que se querellaría con Lidl por las cláusulas abusivas en la convocatoria de un concurso, y como apuntábamos que podía suceder, ha comunicado que no habrá denuncia tras llegar a un arreglo. Si existía posibilidad de acuerdo, ¿no debían haberlo intentado antes de amenazar públicamente? A la mayoría nos importa un rábano lo que haga Lidl, lo apetecible era que una cláusula de abuso en Propiedad Intelectual en las bases de un concurso llegara a juicio. No será esta vez. Todos han jugado su tonto papel en esta historia: Lidl queda como el malo de la película, la AEACP tiene su momentito de gloria para que parezca que hace algo, y los medios que picaron el anzuelo y publicaron la nota de prensa a capón han tenido que apresurarse a reproducir también la nota en que se dice que todo ha sido un gatillazo, como preveíamos en este mismo blog.
En la telebasura del famoseo está a la orden del día airear las amenazas de supuestas querellas que nunca se concretan pero que dan de sí en cuanto a ruido, notoriedad y circo; si ahora la Asociación de Agencias se va a apuntar a esa práctica amenazando públicamente a los anunciantes –extraño modo de defender a sus asociados– que avise. Más que nada, para no hacer caso.

16.1.12

¿acciones legales frente a concursos abusivos? Esto es nuevo

La Asociación Española de Agencias de Comunicación Publicitaria (AEACP) ha decidido emprender acciones legales ante las condiciones incluidas en la convocatoria del concurso creativo recientemente lanzado por Lidl. El motivo de estas acciones es la cláusula por la que Lidl Supermercados se reserva el derecho de utilización de las piezas presentadas por todas las agencias, por el hecho de concursar, aunque no sean las adjudicatarias del concurso.
Ojalá que siga adelante el proceso, aunque me temo que esto se solucionará en una reunión y retirarán la cláusula, que como dicen en mi pueblo, "perro no come carne de perro". Cientos de concursos se convocan cada año con esa cláusula, en ocasiones han sido las acciones conjuntas de ataque en redes sociales las que han conseguido eliminarlas y obligar a rectificar al convocante (caso Heineken y LABoral, por poner dos ejemplos). Que sea una asociación de agencias quien lo intente ahora por la vía legal abre una nueva posibilidad, la de que no se amilanen y lo lleven hasta el final, lo ganen y exista jurisprudencia. Sólo por ello, les animo a que lo hagan, que no sea un un enseñar la piedra que luego se quede en nada...
La noticia completa, aquí.

20.12.11

De por qué los concursos de diseño son un mal negocio para los que se presentan, y muy bueno para quienes los convocan

Podrían coleccionarse los argumentos para defender los concursos de diseño: que si son una gran oportunidad para los estudiantes y los diseñadores más jóvenes, que si la dotación (en ocasiones) es mayor que lo que se pagaría a un diseñador si se tratara de un encargo....

Los concursos son un negocio sólo para el que los convoca, a partir del trabajo gratis de los que participan. Las expectativas de ganar son absurdas, a la simple estadística hay que añadir que los jurados son una caja de sorpresas que se rige por argumentos subjetivos cuando no directamente peregrinos, y en los que las variables –los intereses del pagano, la estulticia de algún miembro del jurado que distorsiona la opinión del resto...– pueden llevar el resultado a lugares sorprendentes. Y lo digo con conocimiento de causa, que en algunos he estado.

A la búsqueda de argumentos que avalen estas tesis, creo haber encontrado uno que no he utilizado aún. ¿Cuánto cuesta un concurso de diseño? ¿Quién lo paga?

Me he permitido coger, a modo de ejemplo, el que parece que se está convirtiendo en el concurso estrella en nuestro país: el Francisco Mantecón, que organiza Terras Gaudas. 16000 euros repartidos en tres premios y un accésit, reconozco que está bien dotado.
Quiera el lector imaginar las cuentas por mí en lo restante: convocar y agasajar a un jurado de popes del diseño que se dejan querer (¿cobran por ello?, no lo sé, espero que sí), logística, una comunicación bien planteada, exposición posterior, entrega de premios por todo lo alto... ponga usted la cifra que desee. Hay que reconocer que no escatiman en gasto ni en ruido. Del mismo modo que convendremos en que en ellos recae el beneficio: ni en los diseñadores –más allá de los ganadores– ni en el diseño.

Ahora bien, esos son los costes del organizador. Pero veamos cuales son los costes reales. Este año se han presentado 2100 piezas de 54 países. No consta el dato de cuantas de acá y cuantas del extranjero, en la edición anterior superaron el cincuenta por ciento... démoslo por bueno. Mitad y mitad.

Hay que presentar el cartel sobre soporte rígido en 50x70. Hemos buscado en papelesespeciales.es y cada cartón pluma cuesta cuatro euros.

También hay que adjuntar el archivo en un CD: Cuesta 0,60€ en fnac.es.

Vayamos con el envío. Para los participantes españoles el comparador de precios mensajerialowcost.es nos dice que costará unos diez euros, y 39€ para los extranjeros. saquemos como media 24€ por envío.

Habrá que hacer un plotter, afortunadamente es un coste que ha bajado mucho en los últimos tiempos, en zonaplotter.com cuesta doce euros, plastificado y todo.

Recapitulando:
  • Cartón pluma: 4€ por 2100 = 8400€
  • Soporte CD: 0.60€ por 2100 = 1260€
  • Gastos de mensajería: 24€ por 2100 = 50400€
  • Plotter: 12€ por 2100 = 25200€
Lo sumamos todo y nos damos cuenta de que los diseñadores hemos invertido en unos premios a beneficio de la imagen de una compañía la friolera de ochenta y cinco mil doscientos sesenta euros (85260€). Sí, catorce millones ciento ochenta y seis mil setenta de las antiguas pesetas.

Por no mencionar el tiempo empleado, podríamos hablar de que si cada aspirante ha dedicado cuatro horas a su cartel, cobradas a precio de empleo-basura, pongamos diez euros la hora, son cuarenta euros por 2100 participantes... pero no, eso sería hacer demagogia.

28.11.11

Cartel de la Final de la Davis

El Ayuntamiento de Sevilla convoca con una página de Facebook un concurso para el cartel de la final de la Copa Davis que se ha de celebrar allí. El premio para el ganador es "un día inolvidable en la ciudad de Sevilla" (sic). Como son estas cosas, el mejor cartel que se presenta y gana es este:

A alguien le saltan las alarmas sobre el ridículo que podemos llegar a hacer, y con buen criterio decide que no será el que se utilice. Aparece entonces este otro, que no tienen reparo en publicitar a bombo y platillo. El cachondeíto en las redes sociales es de órdago.


11.11.11

Las almorranas del alcalde de Lepe


Esto es el alcalde de Lepe, y no se le ocurre otra cosa que convocar un concurso de diseño para obtener un logotipo de Turismo de Lepe. Y entonces redactan las bases y a ellos les parece que para que la propuesta sea buena de lo mejor, hay que poner: "el concurso está abierto al público en general sin limitación geográfica ni edad, estando cerrado para los profesionales del diseño".
Por si hubiera posibilidades de que el trabajo ganador fuera bueno, deciden que lo importante es poner que "el jurado estará presidido por el Alcalde del Excmo. Ayuntamiento de Lepe, y compuesto, entre otros, por la teniente de Alcalde de Economía. Desarrollo Local, Turismo y Medio Ambiente Sostenible, Jefa de Área, y secretaría municipal, que contarán con el asesoramiento, con voz pero sin voto, de técnicos y expertos en materia de publicidad y diseño gráfico".
Llegados al momento de la recompensa, deciden que "El premio consistirá en una cámara fotográfica digital, que se entregará al autor de los trabajos que, respondiendo a todas las características exigidas, sea elegido y declarado ganador por el Jurado". Así, sin más. Que sería tanto como que en un premio con dotación pusiera una cierta cantidad de dinero.

Llegados a este punto, como ya he hecho otras veces, creo que es momento de escribirle esta carta abierta al alcalde, que es además Presidente del Jurado del premio:

Al Excelentísimo señor Don Manuel Andrés Pérez
Alcalde de Lepe

Estimado señor:
Mi nombre es Álvaro Sobrino, y soy diseñador gráfico de profesión. He conocido que el Ayuntamiento de Lepe, a través del Área de Economía, Desarrollo Local, Turismo y Medio
Ambiente Sostenible,  ha convocado un concurso para la Creación del Logotipo Turismo de Lepe. Me ha llamado mucho la atención los requisitos que figuran en las bases para poder participar: el concurso está abierto al público en general sin limitación de geográfica ni edad, "estando cerrado a los profesionales del diseño". Da una idea de la importancia que dan ustedes a la imagen de su localidad.
Quería proponerle que de igual modo, cuando necesite usted operarse de hemorroides, convoquen un concurso también abierto al público en general, excluyendo eso sí, a médicos y personal sanitario. Los diseñadores estaremos encantados de acudir en un buen número y trastearle en la puerta de atrás. Lógicamente, aquel que demuestre mayor pericia y delicadeza podrá realizar la intervención. No guarden temor, los diseñadores estamos perfectamente capacitados para ello. Tanto como "el público en general" para diseñar el logotipo de Turismo de Lepe.

Sin otro particular, atentamente
Álvaro Sobrino

1.8.11

de las putas y los rastrojos

Arco ha vuelto a convocar su concurso de ideas para el diseño de la Sala VIP en su próxima edición. Me entero por la web del Centro de Diseño de Castilla-La Mancha, que se caracteriza por la incoherencia: tan pronto se adhiere a un manifiesto contra los concursos mal convocados como los anuncia, uno detrás de otro, en su web.
De Arco no cabe esperar al respecto nada, indignados ha tenido siempre a los fotógrafos, a los artistas y a los diseñadores, pues juega siempre a favor utilizando eso de que "si deberías pagarnos tú, tal es la importancia de trabajar para nosotros". Y hay que decir que les suele funcionar...
Cosa peor es que un Centro de Promoción del Diseño (ya saben, dinero público para determinados fines) no entienda que a según que cosas, desde su posición, no hay que darles bola.
Hace ya tiempo decidí que en este blog no denunciaría sino aquellos concursos mal convocados que, por una u otra razón, fueran diferentes del resto, pues hay muchos y resulta cansino.
Lo chirriante esta vez es que "El jurado valorará positivamente tanto la novedad y originalidad de la propuesta, como aquellos proyectos que gracias a la contribución de un patrocinador o marca se presupuesten por debajo del importe máximo establecido para la ejecución". 
Desde luego, es una nueva variable que no habíamos visto en un concurso: si vienes con el esponsor debajo del brazo, tiene bonus. Ni la excelencia ni la calidad, ahora lo que cuentan son los padrinos. La cosa está muy malita.

18.3.11

Heineken, 50.000 litros de cerveza y el talento gratis


Heineken organizó de la mano de ARCO un concurso de diseños de botellas. Como es más habitual de lo que nos gustaría, por el hecho de presentarse los participantes cedían todos los derecho de propiedad intelectual y explotación. En algunos foros se produjeron tímidas protestas –se han quedado con todos los derechos de los más de 600 diseños presentados–, algún bloguero lamentó que sucediera... lo normal en estos casos.
Pero quiso la casualidad que alguien se encontrara con el video que se reproduce al final de este post, con cortes de conversaciones con anunciantes realizado por Contrapunto BBDO. En él aparecía, en el minuto 1:55, Don Miguel de Jaime, Marketing General Manager de Heineken España, afirmando que "hay que tener en cuenta que tú puedes tener talento creativo, en la red, gratis".
Dos anécdotas que por separado no hubieran tenido más importancia, pero que unidas han vuelto a enceder los ánimos de un colectivo, el de los diseñadores, cada vez más sensible a estas situaciones.
No ha tardado en surgir este grupo en Facebook, que ya tiene más de 500 miembros, y en el que se recogen las piezas que los diseñadores van colgando para tratar de convencer a Heineken de que no están en lo cierto, que el talento es escaso y hay que pagarlo. Y para ello, se comprometen a retirar las piezas si Heineken brinda 50.000 litros de cerveza para eventos culturales.
Las marcas están usando lícitamente las redes sociales para sus objetivos. Eso está bien. Pero también han de servir para que los ciudadanos puedan protestarle a las marcas, e incluso hacerles cambiar en aquello que hacen mal.



21.11.10

Las incongruencias del comunicado de LABoral


Decenas de diseñadores gráficos se han sumado a la protesta contra el concurso convocado por LABoral de Gijón, y lo han hecho como mejor saben: diseñando piezas y presentándolas al concurso. El Centro de Arte convocaba al diseño de carcasas de móvil a los profesionales, ofreciendo un iPad como premio. Según las bases, los autores que se presentaran por el hecho de hacerlo renunciaban a los derechos de propiedad intelectual, pudiendo el convocante explotar los diseños.

A mitad del concurso, los organizadores sin hacerlo público ni comunicarlo a los participantes, decidió eliminar de las bases los puntos en que se especificaba esa cesión. El hecho de cambiarlas es cuando menos sonrojante. El no comunicarlo sólo podía tener la intención de que pareciera que la protesta era injustificada. Cinco días más tarde, y ante las quejas recibidas, hubieron de reconocer que el cambio se había producido y hacerlo público.

Este asunto cobra una dimensión nueva cuando excede el ámbito de los participantes y las redes sociales para aparecer en sendos artículos de la prensa asturiana. Ese mismo día, LABoral hace público el comunicado titulado “Aclaraciones de LABoral ante la polémica surgida en torno al Concurso de Diseño Gráfico LABmóvil” (aquí, en pdf). En él, atribuyen el problema a un "error inicial recogido en las bases" de la convocatoria, argumentando que estas ya han sido modificadas.

Este comunicado merece sin embargo algunas consideraciones.

La primera es que la reclamación de los diseñadores era justa, en la medida en que a pesar de su desprecio inicial por las protestas, finalmente LABoral se ha visto obligada a rectificar.

Dice el comunicado: "LABoral nunca ha tenido intención de hacer uso comercial de los diseños recibidos, sino difundir una iniciativa de creación colectiva a través de las redes sociales”.

Es imposible saber si esta afirmación es cierta. En realidad no tiene sentido hablar de las intenciones de una institución, porque no las tiene. Las personas tienen intenciones, y cuando cambien las personas, también lo pueden hacer las intenciones. Lo sabemos bien los diseñadores, cuántas veces una copia de nuestro diseño desestimado queda en algún cajón, alguien lo encuentra meses más tarde y la empresa lo utiliza sin avisarnos. Entonces nos toca protestar e intentar cobrarlo. Si sucediera en este caso ese intento sería vano, porque los derechos habían sido cedidos.

Pero, ¿realmente –como ahora trata de argumentar LABoral– estamos sólo ante un caso de error en la redacción?

El documento concluye a continuación.
"La trayectoria seguida hasta el momento por el Centro de Arte muestra claramente su posición en la defensa de los derechos morales y económicos de los creadores y artistas y de las disposiciones recogidas en la Ley de Propiedad Intelectual".

Estas afirmaciones contrastan con la manera de actuar de LABoral, no en este concurso, sino en otros también. En el concurso de diseño “Tunea tu móvil”, dirigido éste a no profesionales y que acaba de cerrarse en su fase de convocatoria y aun no ha sido fallado, LABoral se reserva también según las bases los derechos de explotación de todos los diseños presentados, así como los de transformación y la utilización para la promoción de LABoral. ¿Se trata otra vez de un error de redacción en las bases? ¿modificarán éstas, comunicándolo adecuadamente, antes de que se haga público el fallo del concurso?

Llamativas resultan también las bases de un concurso de fotografías y artículos de divulgación. En este caso se obliga a los concursantes por el hecho de serlo, no sólo a los premiados, a ceder el uso público del material presentado, sin ofrecer contraprestación ni premio por ello, siempre que se utilice sin fines comerciales. Esta fórmula que corresponde a una licencia creative commons es interesante, pero sólo en la medida en que fuera el autor quien optara voluntariamente a ello, y no forzado por el hecho de haberse presentado a un concurso que no ha ganado.

Y también tenemos el concurso de Ideas de Aplicaciones para Dispositivos Móviles. Este concurso considera como uno de los cuatro criterios de valoración el grado de viabilidad tecnológica y potencial comercial de las propuestas, pero una vez más, la sola presentación al concurso supone la cesión de los derechos de explotación sobre la idea.

Con estos ejemplos, queda claro que lo que LABoral quiere hoy hacer pasar por un error puntual de redacción en las bases, en realidad es una práctica habitual en los concursos que convoca.

Pero además, llegamos aquí al espinoso asunto que todo esto encierra. A juzgar por las explicaciones de LABoral, aunque sea verdad que no pretendan ejercer ese derecho de explotación –pero la cesión existe y no pueden garantizar que no sea así en el futuro si cambian los responsables–, el que lo utilicen no es sino una pequeña parte, la menos importante, del problema. La cesión implica que tampoco el autor podrá ejercerlo: una idea premiada y decenas de ellas imposibilitadas para su utilización y puesta en práctica.
¿Tiene sentido cercenar las posibilidades de todo ese capital creativo?. Más allá, ¿Ha registrado LABoral todas esas obras, esos diseños, y esas ideas con "alto potencial comercial"? Porque el autor no puede hacerlo, puesto que ha cedido los derechos. Aunque LABoral no los explote, si mañana alguien lo hace el autor no está en condiciones de defender su autoría, ¿está dispuesto a hacerlo LABoral, que es quien ostenta los derechos?

El documento de LABoral no deja de ser una declaración de intenciones, para un caso puntual. Pero el problema no es puntual ni las intenciones son suficientes: LABoral, para que su discurso sea mínimamente coherente, tiene que devolver a los autores los derechos que les pertenecían no sólo en este concurso, sino en todos los que haya convocado anteriormente con las mismas cláusulas. Y debe hacerlo de manera pública, del mismo modo que lo fue la cesión. Y si es posible, debe dejar de convocar estos concursos, cuya finalidad es únicamente la promoción y el autobombo del convocante y la obtención con el esfuerzo de otros de tráfico para su web.

Por último, si como se afirma en el comunicado "iniciativas como este concurso tienen como fin, además, profundizar en el objetivo de LABoral de contribuir a hacer un análisis de situación del trabajo y desarrollo de la creación de nuestra región, cumpliendo lo que el Centro de Arte y Creación Industrial considera una obligación adquirida" ahora LABoral tiene una buena oportunidad de profundizar y contribuir a ese análisis. A partir de esta experiencia, no estaría mal que organizara de la mano de los colectivos de diseñadores de Asturias alguna actividad encaminada a debatir sobre la propiedad intelectual en el campo del diseño, y las relaciones que éste tiene con las instituciones y la promoción cultural.

14.11.10

Diseñadores en huelga "a la japonesa" para protestar por un concurso organizado por la Laboral de Gijón


A estas alturas quizá estés ya al tanto de la que se ha liado en este concurso de La Laboral de Gijón. Te dejo los enlaces al blog de Nano y al de Annie, donde explican lo que está pasando.
Hemos protestado muchas veces, unos más que otros, sobre la banalización de nuestra actividad que suponen esos concursos que las empresas e instituciones organizan para generar tráfico en su web y darse autobombo a costa del esfuerzo y las espectativas de jóvenes diseñadores. Pero esta vez está siendo distinto, decenas de diseñadores han participado en el concurso de Laboral de carcasas de móviles para protestar por el propio concurso.
De momento, los organizadores han cambiado las bases a mitad de concurso, lo que es una chapuza enorme. Pero el chorreo de protestas en forma de carcasas no ha cesado. La verdad es que Bittia, la consultora que ha organizado esto, no está siendo especialmente hábil en gestionar la crisis, y el muro del concurso en Facebook es un hervidero de diseñadores con los ánimos encendidos.
De todo esto hay que quedarse con lo positivo: por una vez, además de quejarnos los diseñadores estamos haciendo algo: aun estás a tiempo de participar. O al menos, entra y vota los diseños críticos, esta vez podemos hacernos oir.

19.2.10

Por fin es posible demostrar científicamente que un concurso abierto no es la manera de elegir un logo

El concurso (bases en pdf) se convoca para elegir la idea para el logotipo de la Mancomunidad de Municipios Sierra de las Nieves y su Entorno. [Error 1: con ese nombre no les va a salir un logo, sino un manifiesto. Antes hay que hacer un namming.]

Las personas que participen no deben estar ni condenadas en sentencia firme para la posibilidad de obtener subvenciones o ayudas públicas, deben estar al corriente de sus obligaciones tributarias y de la Seguridad Social, y mil cosas más que no detallo por no aburrir. [Error 2: no tienen que ser diseñadores, ni siquiera dice que tengan que ser mayores de edad. Resumiendo, si Alberto Corazón debe una multa de tráfico no puede, pero Bartolo, el chimpancé del zoo de Torrejón, sí. ]

El jurado está compuesto por el presidente, el gerente, la secretaria (juro que no es broma) y un técnico de la Mancomunidad, otro técnico de una asociación de desarrollo rural llamada GDR de las nieves, no confundir con estos otros, otro más del Centro de Apoyo al Desarrollo Empresarial del lugar, y un asesor de la empresa que redactó el brief, y que es una asesoría de esas que tan pronto te audita unas cuentas como te asesora en lo laboral, lo fiscal y lo judicial, te organiza cursos de formación o te intermedian subvenciones. Y si tienen que redactar un brief (que no briefing, señores de Auren), pues también. [Error 3: ni un experto en diseño en el jurado, vaya a ser que...].

El premio: dos mil eurillos. Una cantidad insuficiente para que nadie que se dedique a esto lo tome como un trabajo serio. Otra cosa es que muchos diseñadores profesionales largan a estos concursos soluciones obvias, realizadas con oficio en lo que dura el intermedio de un partido de fútbol, y que pueden colar. En el mejor de los casos, eso es lo que se va a obtener. A cambio es cantidad suficiente como para que se animen a especular estudiantes de diseño (o no), funcionarios con tiempo, ociosos varios, acuarelistas y bodegoneros de curso CEAC, etc. [Error 4: Por esa cantidad puede contratarse a un buen profesional, que afrontará profesionalmente el encargo y le dará una solución profesional. No es el caso, a la vista del resultado].

Un brief. Con encuesta previa y resultados. Eso está bien. Hasta que lo lees. Si había alguna posibilidad de que el resultado fuera aceptable, con ese engendro acaban de cargárselo. No olviden pasar por las páginas de ejemplos. Sospecho que habrá costado más ese documento que lo que les han pagado a los ganadores. Pero no hay por donde cogerlo. En otro caso, el diseñador hubiera podido hacer un contrabrief, pero no, esto es un concurso abierto. O te ciñes o te largan. [error 5. Si ya existía un documento llamado "proyecto de Creación de Marca para la Sierra de las Nieves"... ¿como no se pone a disposición de los participantes?].

Me quedo con el párrafo final del brief: "QUÉ ES LO MÁS PODEROSO QUE PODEMOS DECIR. La marca Sierra de las Nieves debe proyectar una imagen donde innovación y calidad estén en equilibrio con la naturaleza, el entorno y la riqueza del mismo generando un compromiso con las personas para que éstas continúen heredando las características únicas de la tierra fluyendo a través de generaciones como el agua fluye en la zona. El trabajo creativo consiste, a partir de este momento, en crear una imagen gráfica que contenga un mensaje capaz de actuar sobre el sistema de pensamientos creencias, valores y sensaciones del público al que se dirige".

Y aquí tienen el resultado. Con su pan se lo coman. O mejor, despidan al asesor que les metió en el lío, den por bien perdidos los dineros que para la próxima ya saben lo que no tienen que hacer, y contraten a un profesional. En Málaga los hay muy buenos. Doy fe.




19.1.10

no es tan difícil convocar bien un concurso

[me lo traigo del blog de ADG-FAD].
"Desde ADG-FAD criticamos los concursos de diseño donde no se valora la profesión, como ya habréis podido leer en algunos posts anteriores, pero también aplaudimos los que sí están bien montados. Y este que os comento es un buen ejemplo. Se tratado del concurso que convocó el CoNCA (Consejo Nacional de la Cultura y las Artes de la Generalitat de Catalunya) para generar su propia imagen. El CoNCA (www.conca.cat) es un ente de derecho público encargado de desarrollar el sistema de la cultura y las artes en Cataluña, fomentando y organizando la política de apoyo, promoción y expansión del arte y la cultura, independientemente del gobierno de turno. El concurso se desarrolló de la siguiente manera. En primer lugar se convocaron seis diseñadores gráficos de similar trayectoria, dentro del ámbito profesional catalán, para poder participar en igualdad de condiciones. Estos fueron Laia Clos (Mot Studio), Carina Garrido (Fecunda), Sonia Rodriguez (Oxigen), David Torrents (Torrents), Quim Serra (Serracatafau), y Àlex Gifreu y Pere Álvaro (Bisdixit), todos ellos estudios socios de ADG-FAD. A los participantes se les pasó el briefing donde se indicaban claramente las necesidades del logotipo, y qué características formales requería. Los participantes recibieron una remuneración, digna, por la propuesta presentada. Una vez recibido el encargo tenían una vía de contacto para obtener más información y posibles aclaraciones. El jurado formado por los miembros del CoNCA, un responsable de la Dirección General de Difusión Corporativa, otro del Departamento de Cultura y Medios de Comunicación y un profesional del diseño gráfico miembro de ADG-FAD, pudieron valorar la calidad de las propuestas presentadas y eligieron como ganadora la propuesta de la diseñadora Laia Clos (www.motstudio.com), que percibió una cantidad económica superior para poder desarrollar y elaborar toda la identidad corporativa del CoNCA. El jurado eligió esta propuesta por su austeridad y contundencia gráfica, un trazo limpio y claro, y a nivel simbólico, los espacios en blanco representan los vacíos que el Consejo deberá llenar.
¿Veis como no es tan difícil convocar a un concurso como dios manda?"

17.12.09


Se regalan logos a cambio de candidaturas

Delicioso el Post de Nano en su blog, sobre el concursete del colegio de arquitectos por si hiciera falta otro logo más para que Madrid pierda otra candidatura.

4.12.09

Garmendia, la que compra el diseño al peso

¿Os acordáis del concurso que la Fundación del Ministerio de Ciencia e Innovación hizo para encontrar un identificativo para el concepto de innovación? Pues ahí están los 846 trabajos, para que la gente vote. El que gane –en la votación del jurado, no en la popular…– se llevará 6.000 euros. Como la Fundación convocante que preside la ministra Garmendia se queda, según las bases, con los derechos de reproducción de todo lo presentado, cada pieza le habrá costado... siete euros. Sí, es la misma ministra y el mismo ministerio de los que depende la promoción del diseño. Eso es lo que nos valoran, a siete euros el logo.
Ya sé, siempre saldrá uno que dirá que no era obligatorio presentarse. Tampoco es obligatorio ir a recoger el clavel al Maresme, o la fresa a Lepe, a 10 euros la jornada. Y no por eso hay que pensar que sea moralmente aceptable.
De entre las propuestas que he visto, me quedo con la que he usado para ilustrar este post: sí señor, la innovación representada por un truño. De diseño, eso sí.

23.11.09

Una noticia buena y una mala

La buena: que, por un comentario en un post anterior, me entero de que se ha formado Diseño Social, una plataforma "para mejorar la calidad de la comunicación de ONGs para un mayor impacto en la sociedad. Es un espacio creativo para devolver al activismo social herramientas de acercamiento entre sociedad y asociaciones. El mundo del diseño y el arte no deben seguir anclados por el dominio de las grandes marcas comerciales o intereses políticos. Proclamamos la necesidad de un diseño reactivo, reaccionario y responsable. Diseñar una alternativa social diferente es una necesidad que EN POSITIVO quiere ayudar a cubrir coordinando una red de diseñadores y voluntarios que ayuden con sus creaciones a remover los cimientos del diseño social en España".
De momento tienen un blog. Y por lo que se lee las intenciones son excelentes. Apetece.

La mala: Haciendo bueno el dicho de que "la caridad bien entendida empieza por uno mismo", su primera acción es convocar un concurso abierto para que diseñadores de bien y otros especímenes nos pongamos a currar gratis y desperdiciar horas de trabajo, de esfuerzo, para hacerles el logo. Horas que podrían dedicarse al diseño social o al placer o a lo que a cada uno le venga en gana.
Ellos, que bien podían haberle pedido el logotipo al mejor, a quien quisieran que les habría dicho que sí, han preferido quemar arrobas de entusiasmo que luego pueden hacer falta, cuando empiece la actividad real. Y de momento, nos predisponen a la desconfianza a muchos profesionales que no creemos sólo en los objetivos, también en la manera de llegar a ellos. ¿Va a ser el esfuerzo indiscriminado la pauta de trabajo para las acciones futuras?. El diseño, social o no, debemos respetarlo. Y los concursos abiertos no es la manera. Les deseo suerte. Y criterio.

17.10.09


¿Y qué sabe Garmendia de diseño?

[publicado originariamente en soitu.es el 15 de octubre] El diseño ahora depende en el organigrama del Ministerio de Ciencia e Innovación. Antes lo hizo del de Economía, de Hacienda, de Industria, Turismo y Comercio, de Ciencia y Tecnología... La sensación es que, o no encaja en ningún sitio, o es que nadie lo quiere. A ese vagar cual meretriz tras la siega de la mies le acompañan los despropósitos y las afrentas de quienes deberían ser sus aliados. El último ejemplo es el concurso que ha convocado FECYT, la fundación del ministerio del que ahora depende el diseño, para obtener un elemento identificativo del concepto de innovación. [seguir leyendo]

14.10.09



Madrid 2020: no hay cliente, pero ya tenemos concurso de logo

[publicado originariamente en soitu.es, el 13 de octubre] El Colegio de Arquitectos convoca un concurso de ideas para el logotipo de la Candidatura Olímpica Madrid 2020. No existe la candidatura, ni parece que esté entre las prioridades de un Gallardón que sigue escondido lamiéndose las heridas. Aunque se llegara a dar, no consta que el COAM sea quién para decidir cuál ha de ser el logotipo que represente el tercer fiasco. Es la fiebre de los concursos de Diseño. Que cualquiera pueda presentarse, que todo el mundo vote, que se haga el mayor ruido aunque el resultado sea mediocre. Los diseñadores están hartos. Ninguna otra profesión se ve expuesta a este espectáculo. Además, esta vez el agravio viene desde un colegio profesional tan próximo como lo es el de arquitectos. [seguir leyendo]

Álvaro Sobrino. Diseñador gráfico, periodista y editor.
Mantiene una columna en la revista VISUAL, con el nombre de Crónicas de Pseudonimma, donde recoge opiniones de otros y las suyas propias acerca de la actualidad del diseño español.