Este blog está discontinuado

Hola. Este blog ya no se actualiza. Pero me pareció bien que todo este material siguiera estando ahí. Por si alguna vez alguien quiere leerlo, y por contribuir a la basura informática.
Puedes ver y leer lo que hago y escribo ahora en instagram,
en facebook, en twitter...

22.1.12

En el mundo tangible, estarían hablando de cerrar Correos y Seur

Hace dos años publiqué una entrada con este mismo título. Incluso hablaba de Megaupload. Creíamos que no sucedería, pero hemos pecado de ingenuos. Dejo el enlace a aquel post por si alguien quiere leerlo ahora. Siento haber sido tan gafe.

19.1.12

Decepción. La AEACP no denunciará a Lidl

Ni tres días han pasado desde que la AEACP anunció que se querellaría con Lidl por las cláusulas abusivas en la convocatoria de un concurso, y como apuntábamos que podía suceder, ha comunicado que no habrá denuncia tras llegar a un arreglo. Si existía posibilidad de acuerdo, ¿no debían haberlo intentado antes de amenazar públicamente? A la mayoría nos importa un rábano lo que haga Lidl, lo apetecible era que una cláusula de abuso en Propiedad Intelectual en las bases de un concurso llegara a juicio. No será esta vez. Todos han jugado su tonto papel en esta historia: Lidl queda como el malo de la película, la AEACP tiene su momentito de gloria para que parezca que hace algo, y los medios que picaron el anzuelo y publicaron la nota de prensa a capón han tenido que apresurarse a reproducir también la nota en que se dice que todo ha sido un gatillazo, como preveíamos en este mismo blog.
En la telebasura del famoseo está a la orden del día airear las amenazas de supuestas querellas que nunca se concretan pero que dan de sí en cuanto a ruido, notoriedad y circo; si ahora la Asociación de Agencias se va a apuntar a esa práctica amenazando públicamente a los anunciantes –extraño modo de defender a sus asociados– que avise. Más que nada, para no hacer caso.

16.1.12

¿acciones legales frente a concursos abusivos? Esto es nuevo

La Asociación Española de Agencias de Comunicación Publicitaria (AEACP) ha decidido emprender acciones legales ante las condiciones incluidas en la convocatoria del concurso creativo recientemente lanzado por Lidl. El motivo de estas acciones es la cláusula por la que Lidl Supermercados se reserva el derecho de utilización de las piezas presentadas por todas las agencias, por el hecho de concursar, aunque no sean las adjudicatarias del concurso.
Ojalá que siga adelante el proceso, aunque me temo que esto se solucionará en una reunión y retirarán la cláusula, que como dicen en mi pueblo, "perro no come carne de perro". Cientos de concursos se convocan cada año con esa cláusula, en ocasiones han sido las acciones conjuntas de ataque en redes sociales las que han conseguido eliminarlas y obligar a rectificar al convocante (caso Heineken y LABoral, por poner dos ejemplos). Que sea una asociación de agencias quien lo intente ahora por la vía legal abre una nueva posibilidad, la de que no se amilanen y lo lleven hasta el final, lo ganen y exista jurisprudencia. Sólo por ello, les animo a que lo hagan, que no sea un un enseñar la piedra que luego se quede en nada...
La noticia completa, aquí.

12.1.12

Esto me va a costar 5000 euros...

Me arrepentiré, pero estas son ahora las reglas del juego. Los lectores de este blog no merecen que por dinero les prive de algo interesante. Este enlace (pincha aquí) me va a costar cinco mil euros, 830.000 de las futuras pesetas.

22.12.11

Parece que por eso de dedicarse uno al diseño tendría que diseñar una felicitación. Yo no soy nada navideño (soy antinavidá, así de claro) así que esto es lo que soy capaz de ofrecer a los lectores de este blog.


21.12.11

Economía para zotes (X). Las cifras con más de cinco ceros

En la zona euro vivimos 350 millones de personas. El BCE ha repartido 500.000mill.€ entre los bancos esta semana. A ti te toca poner 1.430€. Que lo sepas. Y a tu hijo otros 1.430€, y a cada enfermo, a cada parado, a cada jubilado también, 1430€... estoy convencido de que el sistema se basa en que en cuanto hay más de cinco ceros, nos perdemos... porque si no, estaríamos todos quemando autobuses.

20.12.11

De por qué los concursos de diseño son un mal negocio para los que se presentan, y muy bueno para quienes los convocan

Podrían coleccionarse los argumentos para defender los concursos de diseño: que si son una gran oportunidad para los estudiantes y los diseñadores más jóvenes, que si la dotación (en ocasiones) es mayor que lo que se pagaría a un diseñador si se tratara de un encargo....

Los concursos son un negocio sólo para el que los convoca, a partir del trabajo gratis de los que participan. Las expectativas de ganar son absurdas, a la simple estadística hay que añadir que los jurados son una caja de sorpresas que se rige por argumentos subjetivos cuando no directamente peregrinos, y en los que las variables –los intereses del pagano, la estulticia de algún miembro del jurado que distorsiona la opinión del resto...– pueden llevar el resultado a lugares sorprendentes. Y lo digo con conocimiento de causa, que en algunos he estado.

A la búsqueda de argumentos que avalen estas tesis, creo haber encontrado uno que no he utilizado aún. ¿Cuánto cuesta un concurso de diseño? ¿Quién lo paga?

Me he permitido coger, a modo de ejemplo, el que parece que se está convirtiendo en el concurso estrella en nuestro país: el Francisco Mantecón, que organiza Terras Gaudas. 16000 euros repartidos en tres premios y un accésit, reconozco que está bien dotado.
Quiera el lector imaginar las cuentas por mí en lo restante: convocar y agasajar a un jurado de popes del diseño que se dejan querer (¿cobran por ello?, no lo sé, espero que sí), logística, una comunicación bien planteada, exposición posterior, entrega de premios por todo lo alto... ponga usted la cifra que desee. Hay que reconocer que no escatiman en gasto ni en ruido. Del mismo modo que convendremos en que en ellos recae el beneficio: ni en los diseñadores –más allá de los ganadores– ni en el diseño.

Ahora bien, esos son los costes del organizador. Pero veamos cuales son los costes reales. Este año se han presentado 2100 piezas de 54 países. No consta el dato de cuantas de acá y cuantas del extranjero, en la edición anterior superaron el cincuenta por ciento... démoslo por bueno. Mitad y mitad.

Hay que presentar el cartel sobre soporte rígido en 50x70. Hemos buscado en papelesespeciales.es y cada cartón pluma cuesta cuatro euros.

También hay que adjuntar el archivo en un CD: Cuesta 0,60€ en fnac.es.

Vayamos con el envío. Para los participantes españoles el comparador de precios mensajerialowcost.es nos dice que costará unos diez euros, y 39€ para los extranjeros. saquemos como media 24€ por envío.

Habrá que hacer un plotter, afortunadamente es un coste que ha bajado mucho en los últimos tiempos, en zonaplotter.com cuesta doce euros, plastificado y todo.

Recapitulando:
  • Cartón pluma: 4€ por 2100 = 8400€
  • Soporte CD: 0.60€ por 2100 = 1260€
  • Gastos de mensajería: 24€ por 2100 = 50400€
  • Plotter: 12€ por 2100 = 25200€
Lo sumamos todo y nos damos cuenta de que los diseñadores hemos invertido en unos premios a beneficio de la imagen de una compañía la friolera de ochenta y cinco mil doscientos sesenta euros (85260€). Sí, catorce millones ciento ochenta y seis mil setenta de las antiguas pesetas.

Por no mencionar el tiempo empleado, podríamos hablar de que si cada aspirante ha dedicado cuatro horas a su cartel, cobradas a precio de empleo-basura, pongamos diez euros la hora, son cuarenta euros por 2100 participantes... pero no, eso sería hacer demagogia.

16.12.11

El diseño a cultura, ¡YA!

Primero desmantelan el Ddi, que era el único referente en la estructura del Estado en lo que se refiere al diseño y su promoción. En teoría traspasan las funciones y el presupuesto a la empresa ENISA, que se apresura a prometer y no cumplir que mantendrá los compromisos y actividades del Ddi. Y ahora, estos organizan una reunión en la que van a hablar del diseño como marca de un país (sic).
A ver si nos vamos enterando: si el diseño y su promoción está repartido en minicentros autonómicos, su proyección es la que es: local, endogámica y mínima. Porque el Centro de Promoción de Diseño de La Rioja, Castilla-La Mancha o Aragón irán a Japón a promocionar sus respectivos diseños locales, o como eso no tiene sentido, con un poco de suerte ni siquiera irán.
Si los señores de ENISA (a quienes el diseño les toca un pie, para qué engañarnos) si de verdad quieren promocionar algo el diseño patrio podrían empezar por recuperar el contenido que durante años se generó en la web del Ddi, que era un referente, y que se apresuraron a descolgar en cuanto llegaron. Un material en el que se invirtieron muchos recursos públicos y esfuerzo humano, y que ha desaparecido para siempre, parece ser, aunque prometieran lo contrario.
Algunos nos pasamos años advirtiendo que la promoción del diseño colgando de la innovación, las pymes, economía, industria, era un error que íbamos a pagar muy caro. Se nos llamó culturetas, perroflautas del diseño. Pues bien, parece que ya hemos llegado al final del sendero que propusisteis, y no hay nada. ¿qué tal si desandamos lo andado y tiramos por el otro camino? Peor no puede ser...



Home de la web que se supone que representa la promoción del diseño español en el mundo. Sí, a mí también me produce sonrojo. A ellos parece ser que no...

4.12.11

Esperanza Aguirre y mi pareidolia ilegal

Mis amigos saben –lo sufren– de mi obsesión por las pareidolias, que me lleva a encontrar rostros donde no los hay (¿o sí?). Las recojo aquí, por si alguien quiere entretenerse.

Ayer fuimos a ver la expo de Juan Gatti en el espacio que el Canal tiene en Rios Rosas. En el jardín, vi esto y le hice esta foto. Inmediatamente se me acercó un segurata gritando que no podía hacer fotos. Señora Esperanza Aguirre, el Canal de Isabel II aunque le pese todavía es público, y sus jardines son públicos, de los madrileños. Ni de usted ni de sus pistoleros sin pistola, aunque para entrar nos pidan el DNI, que es una vergüenza. Hacer fotos no es un delito, aunque ustedes (Gallardón y su menda) se empeñen en hacernos vivir en una ciudad invivible, donde todo está prohibido, donde el espacio público es para ustedes un cortijo donde los ciudadanos estorbamos si llevamos camisetas verdes, si paseamos en grupo, si "robamos" la comida que tiran a la basura las multinacionales de alimentación... pues al final hice la foto, mire usté. Y ahora, si quiere, mande a alguien a ponerme la multa. Tonta, que es usté más tonta que la última rebanada del pan bimbo.

2.12.11

Economía para zotes (IX). La devaluación, esa desconocida

Prácticamente todos los economistas coinciden en que la devaluación de la moneda es una herramienta válida para las economías, otra cosa es que no se pongan de acuerdo ni en el momento de usarla ni en su proporción. Por primera vez oí a Arcadi Oliveres hace meses hablar de que había que desdoblar la moneda única, un euro para los países fuertes y otro para los que están –estamos, debería decir– en mayores dificultades. Hoy es una opinión que empieza a extenderse. Hace poco leí que la solución (pido perdón, no recuerdo dónde ni quien lo escribía) era que se salieran del euro Francia y Alemania. Y no parecía que lo dijera en broma: ellos podrían tener sus monedas fuertes y el euro no tendría que ser reforzado artificialmente fastidiándonos a los demás. Y si antes de verano era "anatemático" hablar de que Grecia y algún país tenían que salir de la moneda única, hoy aunque se diga poco, creo que son muchos los que creen que eso es lo que acabará pasando.

Todo esto, al final se reduce a algo muy simple: una misma moneda para economías distintas supone que su mayor o menor fortaleza puede beneficiar a unos, pero perjudicará a otros. Y como aquí las decisiones las condicionan los países que pretenden una moneda fuerte, los demás sufrimos más de lo debido por no poder usar la devaluación como herramienta.

Pero, ¿a quien beneficia la devaluación? Supone un esfuerzo para el ciudadano de a pie, que pasa a cobrar menos; o habría que decir lo mismo, pero en una moneda que vale menos. Por muy bien que se haga acabará produciéndose una cierta inflación, débil a corto plazo porque las economías están prácticamente estancadas, pero segura a medio plazo. De la mano de esa inflación subirán los sueldos en una proporción parecida.

Sin dejar de lado esto último, en realidad, a quien de verdad le perjudica es a cualquiera que tenga dinero. Esto es, a los ahorradores y a los ricos. ¿Sólo a ellos? No, hay alguien aun más perjudicado: los bancos. Cuando la deuda privada es alta, y aquí lo es, una devaluación le amarga la vida al prestamista y alivia al deudor. Si yo tengo una hipoteca cuyo montante es hoy de, pongamos 100.000 euros "fuertes", después de la devaluación yo debería la misma cantidad, pero de euros débiles. El banco me prestó un dinero con el que se podían comprar más cosas que con el que le voy a devolver. Y algo parecido sucede con la deuda pública: el estado imprime billetes con los que pagarla, pero esos billetes, aunque su valor nominal sea el mismo, valen menos. Ahí tenemos el ejemplo de Islandia, que crece este año al 3% después de haber devaluado su moneda un 25%. O el de Irlanda, que en una situación parecida, no ha podido devaluar al estar en la zona euro.

Y siendo así, ¿cuánto falta para que empecemos a devaluar, para que ganen los ciudadanos y los estados y por una vez, sean los mercados los que pierdan? Seguramente, en cuanto Ángela deje de confundir Alemania con "los bancos alemanes".

1.12.11

diseño y dignidad


Madrid es un cortijo en lo que al diseño ocupa. Cuando casi todas las autonomías tienen un centro de promoción del diseño de titularidad pública, aquí ya ni nos acordamos que existió el CEDIMA (Centro de Diseño de Madrid). Creo recordar que era en tiempos de Leguina...

No ha ayudado tampoco el desmantelamiento del Ddi, que aunque de ámbito estatal cubría determinadas carencias al respecto.

El cotarro lo maneja desde hace unos años ese extraño maridaje de conveniencia entre Dimad y el Ayuntamiento, vía Matadero... si se privatiza la sanidad, ¿por qué no desviar también presupuesto y funciones en este terreno? El resultado lo conocemos y cada uno tiene su opinión, que la mía ya la he dejado clara otras veces...

Uno quiere pensar que, aun no estando de acuerdo con lo que se hace y con lo que sucede, no gustándole la perpetuidad de cargos y el camarismo que deja fuera a casi todos para que siempre sean unos pocos los que salen en todas las fotos, los objetivos deben estar claros y la manera de alcanzarlos también. Pero cosas como la que estos días vemos en las marquesinas y mupis de Madrid, apuntan todo lo contrario.

Se trata de la campaña "pon tus ideas a caminar, para la crisis, crea una empresa". La firma el Ayuntamiento de Madrid. Más allá del contenido*, lo que llama la atención es la leyenda que se lee en el lateral: "Campaña gráfica cedida por DIMAD / INCYDE". Ignoro lo que haya cedido INCYDE, que es una fundación que cuelga de las Cámaras de Comercio. Lo que está claro es lo que cede DIMAD: el diseño. Acaso debiera el Ayuntamiento preocuparse menos de las empresas que no existen, y pensar que las que existen están para contratarlas. Y concretamente las de diseño, para encargarles las campañas. Aunque exigirle eso a Gallardón es pedir al olmo peras en almíbar. Pero a quien sí hay que exigirle es a quien representa a los diseñadores de Madrid. Si las asociaciones –sea Dimad, el CDEC o cualquier otra– entienden que la defensa de esta profesión es resolver gratis las necesidades de comunicación de las instituciones –nada es gratis, todos lo sabemos–, evitándoles el trance de tener que contratar a los profesionales, hay que cuestionarse si tiene sentido su existencia, o cuál es la contraprestación que reciben a cambio, ellas o quienes las dirigen. No sabemos a quién están beneficiando, pero queda claro quiénes son los perjudicados: los diseñadores,  aquellos para cuya defensa dicen existir.

Cuando como en este caso el autor del diseño gratis es el presidente de la asociación en cuestión, y coincide que es el diseñador que posiblemente más encargos recibe del ayuntamiento, ya sea para una identidad o para inventarse las luces de navidad, y el que sin duda más fotos se hace con el alcalde... puede cada uno pensar lo que quiera. A mí, no me gusta.
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*a algunos nos puede sonar como lo que se cuenta de María Antonieta, cuando estando tomando el té le dijeron aquello de que "el pueblo pide pan, y no hay pan", a lo que ella contestó, "pues que le den pastas".


28.11.11

Cartel de la Final de la Davis

El Ayuntamiento de Sevilla convoca con una página de Facebook un concurso para el cartel de la final de la Copa Davis que se ha de celebrar allí. El premio para el ganador es "un día inolvidable en la ciudad de Sevilla" (sic). Como son estas cosas, el mejor cartel que se presenta y gana es este:

A alguien le saltan las alarmas sobre el ridículo que podemos llegar a hacer, y con buen criterio decide que no será el que se utilice. Aparece entonces este otro, que no tienen reparo en publicitar a bombo y platillo. El cachondeíto en las redes sociales es de órdago.


23.11.11

Economía para zotes (VIII) La solución es el Ejército

Recupero este artículo de El País publicado en agosto, en el que se hablaba de la deuda del ejército. Sabemos que tenemos que ahorrar 16000M de euros este año, y resulta que tenemos un agujero en armamento de 26000M que parece que es intocable.

Cita el artículo las palabras en el Congreso del secretario de Estado de Defensa Constantino Méndez –que no es sospechoso de antimilitarista–: “No deberíamos haber adquirido sistemas [de armas] que no vamos a utilizar, para escenarios de confrontación que no existen y, lo que es más grave, con un dinero que no teníamos entonces ni tenemos ahora”.

La cuestión, básicamente, es que debemos un montón de armamento ya entregado o comprometido. El Ministerio de Industria prestó a las empresas armamentísticas patrias créditos sin interés por 15000M de euros para que fabricaran esas armas que después íbamos a comprarles y ahora, como dice el artículo, "el problema es que recortar el pedido puede suponer penalizaciones económicas, disparar el coste unitario y poner en graves dificultades a empresas emblemáticas del sector". 

No hace falta decir que si la solución pasa por que los fabricantes de armas no cobren y lo pasen mal, a algunos nos parece deliciosa, pero ya sabemos que en política eso no funciona así, no sigamos por ahí.

El caso es que llevamos tiempo oyendo el runrún de que la solución a la crisis pasa por una autoridad única europea en materia económica, o lo que es lo mismo, darle calidad de derecho a lo que de hecho ya está sucediendo visto como injieren los mandamases franceses y alemanes en todo lo que suceda en la UE.

Es mucho más fácil. Quizá el enemigo es económico. Pero como sucede desde la edad media, la solución está en unir los ejércitos para derrotar al enemigo común. Entonces era para ser más fuertes, hoy sería para ser razonablemente más eficaces. O menos costosos. Grecia, con todos sus recortes, no deja de comprar armas –sí, a franceses y alemanes, tiene delito la cosa– y tiene un ejército desproporcionado. Quiere eso decir que unificando ejércitos, ellos serían por una vez los ricos. Nosotros aportaríamos también nuestro potencial, trasladando al común europeo ese agujero que tenemos. Imaginen: todo 2012 sin tener que recortar un euro y nos sobrarían 10000M.

El que tengamos la certeza absoluta de que esto no va a suceder, no quiere decir que no sería una alternativa. No soy tan ingenuo como para pensar que ni siquiera se les ha pasado por la cabeza. De hecho, me he acercado al programa electoral de don Mariano a ver qué dice del asunto de la defensa. Ni por asomo, ni una alusión. Como me decía mi madre, no te metas en las conversaciones de los mayores.

16.11.11

Economía para zotes (VII) Los intereses de la deuda, ¿cuánto pagamos cada uno?

Hoy hemos despertado con esta noticia que publica el diario ABC: España paga casi cien millones al día por los intereses de la deuda pública.

Dicen los expertos que tenemos una capacidad limitada de asimilar las cantidades, que llega un momento en que cuando son grandes, no distinguimos cuán grandes son. Así, con la economía nos está pasando: oímos cifras de endeudamiento, de intereses, de producto interior bruto, de inversión, pero nuestro cerebro no es capaz de mesurarlas. "Yo, es que a partir de X, me pierdo", solemos decir.

Así, la cifra del titular de ABC podría pasarnos desapercibida, sin llamar nuestra atención. Pero no sucedería si nos dijeran que a cada español, unos por otros, nos toca pagar dos euros diarios de intereses de la deuda. Y que cuando decimos a cada español, no dejamos fuera ni a los parados, ni a los jubilados, ni a los niños, ni a los enfermos... a todos. Y que esos dos euros no son de lunes a viernes; el sabado y el domingo... también tenemos que pagar los dos euros. Y en vacaciones, también.

Que esos dos euros son sesenta al mes, setecientos veinte al año. Y que son por persona, no por unidad familiar: en una casa, si hay dos niños, un matrimonio y un abuelo, a esa familia le toca pagar la friolera de trescientos euros al mes, tresmil seiscientos al año.

Y recordemos, esto son sólo los intereses, lo que se paga porque existe la deuda, pero después de pagarlos, la deuda sigue ahí. Creciendo. Y hay que pagarla aparte.

Nadie se atreve a decirlo: estamos en bancarrota. Nosotros y todos los demás países. Los gobernantes y el sistema financiero parecen haber llegado a un pacto diabólico: cada día nos entretienen con un susto, una noticia peor que la del día anterior, con ello se nos olvida el análisis real de lo que pasa. En lugar de dejarnos ver el bosque, nos pasan cada día la diapositiva de un árbol.

No toca aquí dar una solución, aunque si dependiera de mí lo tendría claro. Hacer un simpa en toda regla, todos a la vez. Como los adolescentes en las cafeterías.

Pues eso, que hoy a ti te tocan dos euros. Y a mí, otros dos. Y mañana, también.

10.11.11

Antonio María de Ávila, director de la Federación de Gremios de Editores, confirma que las ventas de e-books alcanzan los 815 millones de euros en los seis primeros meses del año

Evidentemente, esta cifra es falsa. Cuando se manejan los números a nuestro antojo, cuando se falsean para que nos den la razón, o lo que es peor, para crear "estados de opinión" favorables a los intereses económicos de algunos, hay que medir el alcance de la pedrada. Hace unos días leí en el diario Público la noticia: "Los editores dicen que tendrán que irse de España si la piratería no baja".

 En ella puede leerse que la piratería alcanza ya el 49,3% en el sector del libro digital, de tal forma que la mitad de los libros consumidos son descargados fuera de las tiendas online. Don Antonio María declara que el valor económico de los libros pirateados en los seis primeros meses del año ascendió a 793,2 millones de euros.
Bastaría cruzar esos dos datos para conocer el que la Federación se niega sistemáticamente a dar: si el valor económico de lo pirateado es de 793,2 millones, y supone el 49,3%, las ventas de libros electrónicos alcanzan en sólo la primera mitad del año los 815 millones de euros. No está nada mal. Lástima que no sea verdad.

 Estoy seguro de que se me acusará de que el titular de este post es más falso que un euro de cien pesetas. Evidentemente lo es. Aunque sería más fácil si la Federación aportara las cifras de las ventas legales (¿cómo es posible conocer las de la piratería hasta con decimales, y no dar nunca las de las ventas legales?), si nos contaran cómo se llega al porcentaje de piratería, y así podríamos echar nosotros la cuenta de la vieja.

16.10.11

La ley de la botella

Anda revuelto Madrid ahora que se sabe que el alcalde da el salto y nos dejará en su puesto, con toda probabilidad, a la consorte del ex... pues yo soy optimista.
Gallardón es un megalómano, que quiere un Madrid cortesano y folcklórico. Con sus aventuras olímpicas, su matadero gafado y donde la cultura no cabe, porque lo que le interesa son "las artes". Un Madrid de cartonpiedra donde vivir es cada día más difícil. La otra de momento es sólo una facha perlona que dirigirá el consistorio como quien dirige el costurero de la parroquia, o eso espero. Esta es una ciudad maravillosa, que casi basta con dejar hacer para que rule. Es lo que espero de la Botella, que se haga muchas fotos y deje a los madrileños que seamos los que hagamos Madrid. Como en los ochenta. Como la Barcelona de los noventa. Tenemos que empezar a valorar a los políticos no por lo que hacen, sino por lo que dejan hacer. Yo quiero una alcaldesa florero. Ojalá lo sea.

10.10.11

Economía para zotes (VI). ¿Por qué nadie habla de Islandia?

No dejen de leer este artículo de Manuel Castells en La Vanguardia. Les adelanto algunas perlas:
  • Islandia crece al 2,3%.
  • Ha estabilizado su sistema financiero tras su colapso total en 2008.
  • Ha reducido el paro, que ha descendido al 6,7%. 
  • Ha relegitimado su sistema político mediante la preparación de una nueva Constitución con amplia participación ciudadana.
Pero no solo eso, además:
  • Ha devaluado la corona islandesa en un 40% (algo que no puede hacer Grecia)
  • Con ello ha espoleado sustancialmente las exportaciones de pesca y aluminio.
  • Con ello además, ha abaratado el turismo al tiempo que ha limitado las importaciones en favor del consumo interno. 
  • El Gobierno ha adoptado medidas de austeridad pero apenas se ha visto obligado a disminuir los gastos sociales porque se ha ahorrado el costo que hubiera representado recapitalizar a los bancos.
 La gran pregunta es entonces... ¿por qué nadie habla de Islandia? Parece evidente que en la solución islandesa los que pagan la fiesta no son los ciudadanos, sino los causantes de la crisis: banqueros y especuladores. Es por ello que son muchos los interesados en que no se hable de Islandia. No vaya a ser que cunda el ejemplo.

¿editar para iPad?. Inquietudes de editor...

Un suponer (seamos generosos): 150.000 iPads en España.
La mitad no paga por contenidos. Como mucho por algún juego. 75.000.
Es gente culta, pensemos que dos terceras partes lee libros: 50.000.
De ellos, un 20% tiene ya un e-reader, y del resto, la mitad prefiere leer en papel a una pantalla que emite luz (sí, el iPad emite luz, algo que nos obsesionaba hasta hace poco y que parece que hoy ya no importa a nadie): 20.000.

En papel trabajamos sobre un target, digamos, de 10 millones de lectores. Aquí, sobre 20.000.
Por cada mil ejemplares en papel que podamos vender, aquí venderíamos 2.
Dos de cada tres libros se comprar para regalar, no para leer (¿o acaso creéis que a todos nos da por leer en navidades?). Y no se regalan archivos de iPad. O sea, que esos dos ejemplares quedan reducidos a "uno o ninguno".

Y ahora, puedes seguir insistiendo en preguntarme por qué no me molesto en publicar títulos para iPad.

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Ya sé que cualquiera de estas cifras puede ponerse en duda... antes de hacerlo, piensa que deliberadamente he obviado la más importante: la de los que leen sin pagar, vía "lado oscuro"...

27.9.11

Economía para zotes (V). De los eufemismos de los políticos y la ética periodística

Los políticos juegan sucio, eso lo sabemos. Pero debería preocuparnos que los medios les bailen el agua. Esta semana hemos leído titulares como este:

Cataluña pide a médicos y enfermeros que renuncien a la mitad de la extra de navidad.

Es cierto, ese es el lenguaje torticero que usan los que mandan... pero cabría esperar algo de crítica por parte de los que escriben en los periódicos y quienes redactan las noticias en los informativos.
Ignoro si pueden o no quitarles la paga extra a los sanitarios, y si para ello se sacarán un decreto, una ley express o lo harán a capón, y que vengan luego tribunales varios a enmendarles la plana. Lo que está claro es que no están pidiendo nada. La acción de pedir implica que el sujeto pueda elegir si concede o no lo que se pide, y me temo que los sufridos trabajadores no se van a poder negar.
El planteamiento es inmoral, porque implica que la última decisión es del personal sanitario, cosa que no es cierta, pero eso da igual: se trata de poner a la ciudadanía en contra de ese colectivo –como hace Espe con los educadores, Cospedal con los farmacéuticos o Tomás Gómez con los padres que llevan a sus hijos a colegios privados ahorrándonos a todos una pasta– y trasladar el mensaje de que son insolidarios y egoístas.
Deberían ser los periodistas menos complacientes o más avispados. Y los políticos más leales a los ciudadanos. De lo primero, albergo alguna esperanza, de lo segundo, no.

23.9.11

Economía para zotes (IV). ¿Por qué todos coinciden en que es malo que la bolsa baje?

Ayer bajó el IBEX casi un 5%. Tema de conversación para tertulianos, de análisis para analistas, y abren con ello todos los informativos y los periódicos. Con la bolsa nos pasa como al Real Madrid de Florentino, cuando los aficionados decían aquello de "hemos vendido la ciudad deportiva", como si fueran a llevarse algo.
A mí no me preocupan estos desplomes, al contrario, solo les veo ventajas.
Porque el dinero de la economía especulativa no está en la economía real. Todo los que invierten en empresas que sin motivo aparente incrementan su supuesto valor un diez por ciento en un par de días, dejan de invertirlo en la economía de verdad, la que crea empleo, la que paga impuestos, la que produce...
Porque el dinero busca refugios donde puede. Si la bolsa sube, la deuda de los países deja de ser interesante, y por tanto sube su precio también.
Porque si los especuladores (perdón, los inversores) pierden, alguien gana. No sé quién, pero alguien gana. ¿quizá los estados? ¿quizá las empresas más pequeñas que no cotizan en bolsa?
Por las mismas, cuando los inversores dan un pelotazo alguien pierde, y sospecho que somos nosotros.
Porque me gusta que el negocio de un señor que hace viviendas o vende petróleo sea sacarle un margen razonable a lo que produce cuando yo compro. Para lo otro, para que las empresas incrementen desmesuradamente su valor, sólo hay una vía: vender sus productos y servicios más caros de lo que tendría que ser. Lo que ha pasado y nos ha llevado a donde estamos.
Y por último, porque parece que hemos asumido que la recuperación económica sólo se produce si las bolsas suben. Pero para que suban tienen que estar abajo, así que cuanto antes toquen fondo, mejor. Lo peor de esta crisis no es que sea dura, sino que es larga.

Resumiendo, que aunque sea ir contracorriente, a mí me alegra cada vez que se cae la bolsa.

14.9.11

Economía para zotes (III). De cómo nos han levantado las cajas de ahorros y les tenemos que dar las gracias

Este es un post que lleva duda incluida. Quiero decir que no tengo claro que las cosas sean así, pero no he encontrado a nadie que me explique que son de otra manera y de qué manera son. Agradeceré cualquier luz sobre el asunto

Todos pensábamos que las cajas de ahorros (antiguas cajas de pensiones y montes de piedad) eran de los impositores, de quienes teníamos ahí nuestros ahorros. Las sanearon con dinero de todos, y una vez puestas en bonito, las banquirizan y se ponen a vender las acciones de la resultante en la bolsa. El dinero de esas acciones no van a los impositores, ni siquiera al Estado, sino que se queda en la entidad. Quienes han pagado por esas acciones en realidad no compran, porque pasan a ser propietarios de algo que crece proporcionalmente al dinero que han invertido: en realidad se pagan a sí mismos. Yo creo que nos han hecho un trile en toda regla.

13.9.11

Economía para zotes (II). De cómo arreglábamos esta crisis sin tocar las pensiones, ni la Constitución, sin recortes sociales… en realidad sólo hay que ser valientes y cambiar la Ley de Costas



De todo lo que ha pasado en el último año la única consecuencia positiva que podría extraerse es que ya no hay intocables, es decir, ya no vale como argumento decir eso de que “no, es que eso no se puede hacer”. Nada había más sagrado en este país que los derechos de los funcionarios… pues los tocaron. Tampoco nuestros pensionistas parecían estar en zona de peligro, y ahí los tenemos, congelados, los pobres. Creímos que educación y sanidad sería lo último en recortarse, y unos y otros han decidido que era por ahí por donde había que empezar. Pero además teníamos un intocable por excelencia: la Constitución. Dos semanas, en agosto sin debate y sin preguntarnos si nos parece bien, eso es lo que han tardado, dos semanas…

Así las cosas, no voy a admitir que me vengan con que la Ley de Costas es intocable, lo siento, pero no…

Sin profundizar mucho en los aspectos más finos de la mencionada ley –eso que lo hagan los abogados y si es necesario se retoca, que sabemos lo fácil que va a ser retocarlo todo a partir de ahora– su objeto es “regular la determinación, protección, utilización y policía del dominio publico marítimo terrestre, y especialmente de la rivera del mar. Para ello, determina una “servidumbre de protección”, que es de 100 metros desde la orilla hacia el interior, 20 metros si se trata de suelo urbano (sí, visto lo visto, a mí también me parece que mejor hubiera sido al revés…).

En realidad no propongo una reforma enorme ni sustancial, sólo hay que cambiar esas cifras, y allí donde dice que son veinte metros o cien, cambiarlo por novecientos quilómetros. A ver, que para eso nuestras señorías son unos flechas, sólo hay que ver cómo mientras echábamos una siesta nos han cambiado otra ley para que los partidos pequeños nuevos no puedan presentarse; sin que nos doliera, ni nos hemos enterado… Y con ese cambio conseguiríamos que, por ejemplo, Peñaranda de Duero fuera a partir de ahora parte de la playa de Sagunto.

Pudiendo aplicar la Ley de Costas a todo el territorio, el siguiente paso es enajenar del concepto de propiedad todo el suelo de nuestro país. Si, se puede, sin ir más lejos he leído que a un pobre hombre, aplicando esta ley que es de 1988, le han expropiado el único molino de mareas que existe en el País Vasco, construido en 1693 y habitado desde entonces. Por lo que se ve era una construcción ilegal.

Pero no hay que alarmarse, porque esta propuesta no afectaría a nuestras vidas. Bastaría con que la expropiación y por tanto retirada del título de propiedad, fuera acompañada automáticamente de otro título en que se nos reconociera el derecho de uso y disfrute por un período, pongamos, de 70 años. Nuestra casa seguiría siendo nuestra casa, pero no así el suelo sobre el que se construyó, y por tanto no podríamos especular con ella. Porque aunque podamos venderla traspasando el usufructo del suelo, el tiempo corre en contra de éste y con ello, no existe apenas revalorización. Esto tampoco es tan nuevo, que ya se está haciendo con éxito en los aparcamientos de residentes de algunas ciudades como Madrid.

Pero es que además de un plumazo nos quitamos de encima el problema de las viviendas vacías, nadie va a querer tenerlas para ver como cada día valen menos… del mismo modo, los bancos sacarían al mercado todos esos edificios que acumulan en propiedad sin uso. Y hasta es posible que se lo pensaran muy mucho antes de ejecutar una hipoteca más, para quedarse con un inmueble que esta vez no lleva consigo la propiedad del suelo, que es lo que de verdad se revalorizaba hasta ahora.

Todo esto traería una racionalización del precio y sobre todo una estabilidad a medio plazo.

Con lo que nos obsesiona a los españoles lo de la herencia que hay que dejar a los hijos, más de uno se estará preguntando ¿y qué pasa con mi casa transcurrido el tiempo del usufructo?. No sería mucho problema, los hijos o nietos de cualquiera de nosotros podrían, a precio razonable, renovar a modo de alquiler ese derecho de uso, contribuyendo así a financiar los ayuntamientos, que serían en realidad los propietarios del suelo.

Sí, ya sé que es imposible. Como imposible pensábamos que era cambiar la constitución en quince días, en el mes de agosto.



12.9.11

Economía para zotes. ¿por qué somos tan generosos con Grecia?

A alguien puede llamarle la atención que Europa esté siendo tan espléndida con Grecia, cuando quién más quién menos, ya tiene sus problemas en casa...
Es hora de decirlo claro. A Grecia lo que la mata es el euro. Y si se le inyecta, es sólo para evitar, o al menos retrasar su salida de la moneda europea.

Si Grecia se sale del euro lo que pasará es esto:
  • Volverá a imprimir dracmas.
  • Prohibirá la circulación interna de euros, con lo que sus ciudadanos tendrán que cambiarle los euros por dracmas. En unas semanas, Grecia se habrá hecho con todo el circulante. Incluso con buena parte de los ahorros de los griegos. Pasará a tener un capitalito para empezar a negociar la quita con sus acreedores.
  • Grecia dejará de importar más que lo imprescindible, pero crecerá el consumo interno frente a lo importado. 
  • Pasará a ser un país "barato": incremento de turismo, y sus exportaciones crecerán. Hasta crecerá el empleo. Y para el estado, no será lo mismo pagar los sueldos públicos –su mayor quebradero de cabeza– y las pensiones en euros que en dracmas.
  • Pasará a ser un país interesante para instalarse las multinacionales.
Visto así, todo son ventajas. Soy consciente de los inconvenientes, que los hay (riesgo de corralito, de inflación descontrolada...) pero aun así, es la solución viable. Esa, o que se les siga inyectando dinero. Pero eso no puede ser eterno.

1.8.11

de las putas y los rastrojos

Arco ha vuelto a convocar su concurso de ideas para el diseño de la Sala VIP en su próxima edición. Me entero por la web del Centro de Diseño de Castilla-La Mancha, que se caracteriza por la incoherencia: tan pronto se adhiere a un manifiesto contra los concursos mal convocados como los anuncia, uno detrás de otro, en su web.
De Arco no cabe esperar al respecto nada, indignados ha tenido siempre a los fotógrafos, a los artistas y a los diseñadores, pues juega siempre a favor utilizando eso de que "si deberías pagarnos tú, tal es la importancia de trabajar para nosotros". Y hay que decir que les suele funcionar...
Cosa peor es que un Centro de Promoción del Diseño (ya saben, dinero público para determinados fines) no entienda que a según que cosas, desde su posición, no hay que darles bola.
Hace ya tiempo decidí que en este blog no denunciaría sino aquellos concursos mal convocados que, por una u otra razón, fueran diferentes del resto, pues hay muchos y resulta cansino.
Lo chirriante esta vez es que "El jurado valorará positivamente tanto la novedad y originalidad de la propuesta, como aquellos proyectos que gracias a la contribución de un patrocinador o marca se presupuesten por debajo del importe máximo establecido para la ejecución". 
Desde luego, es una nueva variable que no habíamos visto en un concurso: si vienes con el esponsor debajo del brazo, tiene bonus. Ni la excelencia ni la calidad, ahora lo que cuentan son los padrinos. La cosa está muy malita.

13.7.11

el precio fijo ha muerto, ¡Viva el precio fijo!


Ando enfrascado en la lectura de una serie de artículos que sobre el precio fijo del libro aparecen en el último número de la revista Texturas. A falta de acabar de leerlos, me quedo con el certero análisis –y valiente, me consta que está levantando ampollas– de Julieta Lionetti, sugerente desde el enunciado, "De eso no se habla", hasta la sentencia final, que le he tomado prestada para titular este post.
No menos interesante es la propuesta de Manuel Gil, a quien se la tengo oída y bien argumentada: que el precio fijo lo sea hasta el punto de venta, sea éste librería de barrio, cadena o gran superficie, y a partir de ahí, libre hasta el comprador final.
Los argumentos a favor y en contra son muchos, y resistiré la tentación de añadir los míos; baste decir que no creo en el precio fijo. Pero hay una consideración que me parece oportuna. En lo leído se menciona a los libreros, a los editores, a los distribuidores, a los autores, incluso a las bibliotecas... pero sobre los lectores y la lectura , apenas alguna alusión de pasada. Me preocupa. Es de sentido común que debieran estar en el centro del debate. El precio fijo dicen que beneficia al librero, no perjudica a las cadenas, y quizá nos sea cómodo a los editores... pero tiene jodidos a los lectores. Los libros son caros. Y todo parece orquestado para que eso no cambie. El precio fijo es en realidad un pacto entre todos para que el libro siga siendo un lujo, para que no tenga segundo mercado, no es importante que se lean y se vendan muchos libros, sino mantener unos precios suficientes como para que todos pillen su trozo de pastel sin ceder una miga, a costa del lector.
No me gustan estos pactos. Me recuerda a lo que pasa en el mercado de la ropa: suelo comprar en rebajas pantalones, camisas, cinturones... pero no seré el único que se ha dado cuenta: no hay rebajas en la ropa interior. El libro, por obra y gracia del precio fijo, es como los gallumbos y las bragas. Y no me gusta.

8.7.11

¿Cuándo perdimos el norte?


  1. Cuando la cosa está cuesta arriba debiéramos ser especialmente cuidadosos en la imagen que de nuestra actividad proyectamos. En momentos de bonanza los deslices se enjuagan mejor, y duelen menos.
  2. Hace poco supimos de una iniciativa loable según la cual, bajo el denominativo de “¡Publicidad, sí!” asociaciones vinculadas a los medios, las agencias de publicidad, los anunciantes, prometían establecer un frente común para la defensa y puesta en valor de la publicidad como actividad. Debiera ser una buena noticia.
  3. Nos llega ahora que la primera iniciativa visible consiste en una campaña de defensa y promoción del sector hortofrutícola. Bien está aunque chirría que los implicados vayan a tener que trabajar gratis. Ni los agricultores son Cáritas ni el Ministerio de Medio Ambiente es la UNICEF.
  4. Asistimos a la rueda de prensa, con puesta en escena inmejorable: el presidente de la Asociación de Agencias, el del Club de Creativos, y la ministra como maestra de ceremonias. La primera incomodidad surge cuando se nos comunica que ni los medios, ni las agencias de publicidad van a cobrar por sus inserciones ni por su trabajo. La creatividad también será gratis, por cuenta del cdec. En estas, alguien pregunta a la ministra cuanto aporta el ministerio en todo esto. Nada. El ministerio ofrece su colaboración, sin que se defina en qué consiste esa colaboración, pero no aporta cantidad alguna. Esto es como que te inviten a cenar al mejor restaurante y pretendas que además te den las gracias por asistir.
  5. El precedente es terrible. A nadie escapa que sobre la mesa del Ministerio tenía que estar la puesta en marcha de una campaña para contrarrestar el efecto que la sospecha lanzada desde Europa pueda haber tenido sobre el consumo de los productos implicados. Una campaña que en buena lógica hubiera salido a concurso, la hubiera realizado una agencia de publicidad, la hubieran pensado sus creativos, y se hubiera traducido en inserciones publicitarias en los medios. Quienes deberían defenderles a unos y a otros, sus asociaciones, en realidad les han levantado el cliente y además han ofrecido gratis lo que ellos, como no puede ser de otro modo, cobran. La situación va mucho más allá del dumping o la competencia desleal, roza la prevaricación.
  6. Los cultivadores de productos hortícolas merecen el mayor respeto. Pero no nos equivoquemos, son un sector productivo próspero y no exento de ayudas, nos referimos a que no son ni cooperantes en misiones arriesgadas ni monjas de la caridad que regenten comedores sociales. Pero incluso ellos, sin saberlo, son los damnificados. La graciosa generosidad de las asociaciones sectoriales ha resultado en una campaña de perfil bajo –sin duda, no ha de pasar a los anales de la creatividad– con una planificación sin más estrategia que el “allá donde sea gratis”, a la que hay que preverle una eficacia cuando menos dudosa. Pero su existencia puede ser la coartada para que la otra campaña, la que debiera haber puesto en marcha con todos los controles y garantías el ministerio, se eluda.
  7. Nadie sale ganando. Tampoco el Club de Creativos saldrá bien parado de esta: inmerso en los últimos años en una crisis de identidad con sus socios y quienes no lo son, parecía que empezaba a abrirse una nueva vía por la que avanzar. La reciente celebración del Día A, en la que una élite definida son los invitados –los de siempre– mientras la tropa se ha quedado fuera un año más, a la que hay que sumar ahora esta novedosa forma de defender a los socios –regalando su trabajo–, puede hacer tambalear el entusiasmo con que se recibió hace unos meses la llegada de una nueva junta directiva sin estrellas y con un programa de renovación.
  8. Las agencias y creativos saben que tienen ahora un nuevo agente en el mercado dispuesto a regalar su trabajo. Hoy son los agricultores, pero ¿harán lo mismo si la DGT viene a pedirles que hagan gratis también sus campañas? Porque, al fin y al cabo, estaría mucho más justificado: entre una campaña para vender pepinos y una para salvar vidas… ß
  9. Cuando la cosa está cuesta arriba debiéramos ser especialmente cuidadosos en la imagen que de nuestra actividad proyectamos. En momentos de bonanza los deslices se enjuagan mejor, y duelen menos.
  10. Hace poco supimos de una iniciativa loable según la cual, bajo el denominativo de “¡Publicidad, sí!” asociaciones vinculadas a los medios, las agencias de publicidad, los anunciantes, prometían establecer un frente común para la defensa y puesta en valor de la publicidad como actividad. Debiera ser una buena noticia.
  11. Nos llega ahora que la primera iniciativa visible consiste en una campaña de defensa y promoción del sector hortofrutícola. Bien está aunque chirría que los implicados vayan a tener que trabajar gratis. Ni los agricultores son Cáritas ni el Ministerio de Medio Ambiente es la UNICEF.
  12. Asistimos a la rueda de prensa, con puesta en escena inmejorable: el presidente de la Asociación de Agencias, el del Club de Creativos, y la ministra como maestra de ceremonias. La primera incomodidad surge cuando se nos comunica que ni los medios, ni las agencias de publicidad van a cobrar por sus inserciones ni por su trabajo. La creatividad también será gratis, por cuenta del cdec. En estas, alguien pregunta a la ministra cuanto aporta el ministerio en todo esto. Nada. El ministerio ofrece su colaboración, sin que se defina en qué consiste esa colaboración, pero no aporta cantidad alguna. Esto es como que te inviten a cenar al mejor restaurante y pretendas que además te den las gracias por asistir.
  13. El precedente es terrible. A nadie escapa que sobre la mesa del Ministerio tenía que estar la puesta en marcha de una campaña para contrarrestar el efecto que la sospecha lanzada desde Europa pueda haber tenido sobre el consumo de los productos implicados. Una campaña que en buena lógica hubiera salido a concurso, la hubiera realizado una agencia de publicidad, la hubieran pensado sus creativos, y se hubiera traducido en inserciones publicitarias en los medios. Quienes deberían defenderles a unos y a otros, sus asociaciones, en realidad les han levantado el cliente y además han ofrecido gratis lo que ellos, como no puede ser de otro modo, cobran. La situación va mucho más allá del dumping o la competencia desleal, roza la prevaricación.
  14. Los cultivadores de productos hortícolas merecen el mayor respeto. Pero no nos equivoquemos, son un sector productivo próspero y no exento de ayudas, nos referimos a que no son ni cooperantes en misiones arriesgadas ni monjas de la caridad que regenten comedores sociales. Pero incluso ellos, sin saberlo, son los damnificados. La graciosa generosidad de las asociaciones sectoriales ha resultado en una campaña de perfil bajo –sin duda, no ha de pasar a los anales de la creatividad– con una planificación sin más estrategia que el “allá donde sea gratis”, a la que hay que preverle una eficacia cuando menos dudosa. Pero su existencia puede ser la coartada para que la otra campaña, la que debiera haber puesto en marcha con todos los controles y garantías el ministerio, se eluda.
  15. Nadie sale ganando. Tampoco el Club de Creativos saldrá bien parado de esta: inmerso en los últimos años en una crisis de identidad con sus socios y quienes no lo son, parecía que empezaba a abrirse una nueva vía por la que avanzar. La reciente celebración del Día A, en la que una élite definida son los invitados –los de siempre– mientras la tropa se ha quedado fuera un año más, a la que hay que sumar ahora esta novedosa forma de defender a los socios –regalando su trabajo–, puede hacer tambalear el entusiasmo con que se recibió hace unos meses la llegada de una nueva junta directiva sin estrellas y con un programa de renovación.

Las agencias y creativos saben que tienen ahora un nuevo agente en el mercado dispuesto a regalar su trabajo. Hoy son los agricultores, pero ¿harán lo mismo si la DGT viene a pedirles que hagan gratis también sus campañas? Porque, al fin y al cabo, estaría mucho más justificado: entre una campaña para vender pepinos y una para salvar vidas… (Publicado en Visual 151)Cuando la cosa está cuesta arriba debiéramos ser especialmente cuidadosos en la imagen que de nuestra actividad proyectamos. En momentos de bonanza los deslices se enjuagan mejor, y duelen menos.

Hace poco supimos de una iniciativa loable según la cual, bajo el denominativo de “¡Publicidad, sí!” asociaciones vinculadas a los medios, las agencias de publicidad, los anunciantes, prometían establecer un frente común para la defensa y puesta en valor de la publicidad como actividad. Debiera ser una buena noticia.
Nos llega ahora que la primera iniciativa visible consiste en una campaña de defensa y promoción del sector hortofrutícola. Bien está aunque chirría que los implicados vayan a tener que trabajar gratis. Ni los agricultores son Cáritas ni el Ministerio de Medio Ambiente es la UNICEF.
Asistimos a la rueda de prensa, con puesta en escena inmejorable: el presidente de la Asociación de Agencias, el del Club de Creativos, y la ministra como maestra de ceremonias. La primera incomodidad surge cuando se nos comunica que ni los medios, ni las agencias de publicidad van a cobrar por sus inserciones ni por su trabajo. La creatividad también será gratis, por cuenta del cdec. En estas, alguien pregunta a la ministra cuanto aporta el ministerio en todo esto. Nada. El ministerio ofrece su colaboración, sin que se defina en qué consiste esa colaboración, pero no aporta cantidad alguna. Esto es como que te inviten a cenar al mejor restaurante y pretendas que además te den las gracias por asistir.
El precedente es terrible. A nadie escapa que sobre la mesa del Ministerio tenía que estar la puesta en marcha de una campaña para contrarrestar el efecto que la sospecha lanzada desde Europa pueda haber tenido sobre el consumo de los productos implicados. Una campaña que en buena lógica hubiera salido a concurso, la hubiera realizado una agencia de publicidad, la hubieran pensado sus creativos, y se hubiera traducido en inserciones publicitarias en los medios. Quienes deberían defenderles a unos y a otros, sus asociaciones, en realidad les han levantado el cliente y además han ofrecido gratis lo que ellos, como no puede ser de otro modo, cobran. La situación va mucho más allá del dumping o la competencia desleal, roza la prevaricación.
Los cultivadores de productos hortícolas merecen el mayor respeto. Pero no nos equivoquemos, son un sector productivo próspero y no exento de ayudas, nos referimos a que no son ni cooperantes en misiones arriesgadas ni monjas de la caridad que regenten comedores sociales. Pero incluso ellos, sin saberlo, son los damnificados. La graciosa generosidad de las asociaciones sectoriales ha resultado en una campaña de perfil bajo –sin duda, no ha de pasar a los anales de la creatividad– con una planificación sin más estrategia que el “allá donde sea gratis”, a la que hay que preverle una eficacia cuando menos dudosa. Pero su existencia puede ser la coartada para que la otra campaña, la que debiera haber puesto en marcha con todos los controles y garantías el ministerio, se eluda.
Nadie sale ganando. Tampoco el Club de Creativos saldrá bien parado de esta: inmerso en los últimos años en una crisis de identidad con sus socios y quienes no lo son, parecía que empezaba a abrirse una nueva vía por la que avanzar. La reciente celebración del Día A, en la que una élite definida son los invitados –los de siempre– mientras la tropa se ha quedado fuera un año más, a la que hay que sumar ahora esta novedosa forma de defender a los socios –regalando su trabajo–, puede hacer tambalear el entusiasmo con que se recibió hace unos meses la llegada de una nueva junta directiva sin estrellas y con un programa de renovación.
Las agencias y creativos saben que tienen ahora un nuevo agente en el mercado dispuesto a regalar su trabajo. Hoy son los agricultores, pero ¿harán lo mismo si la DGT viene a pedirles que hagan gratis también sus campañas? Porque, al fin y al cabo, estaría mucho más justificado: entre una campaña para vender pepinos y una para salvar vidas… ß
[publicado en la revista Visual, nº 151] Cuando la cosa está cuesta arriba debiéramos ser especialmente cuidadosos en la imagen que de nuestra actividad proyectamos. En momentos de bonanza los deslices se enjuagan mejor, y duelen menos.
Hace poco supimos de una iniciativa loable según la cual, bajo el denominativo de “¡Publicidad, sí!” asociaciones vinculadas a los medios, las agencias de publicidad, los anunciantes, prometían establecer un frente común para la defensa y puesta en valor de la publicidad como actividad. Debiera ser una buena noticia.
Nos llega ahora que la primera iniciativa visible consiste en una campaña de defensa y promoción del sector hortofrutícola. Bien está aunque chirría que los implicados vayan a tener que trabajar gratis. Ni los agricultores son Cáritas ni el Ministerio de Medio Ambiente es la UNICEF.
Asistimos a la rueda de prensa, con puesta en escena inmejorable: el presidente de la Asociación de Agencias, el del Club de Creativos, y la ministra como maestra de ceremonias. La primera incomodidad surge cuando se nos comunica que ni los medios, ni las agencias de publicidad van a cobrar por sus inserciones ni por su trabajo. La creatividad también será gratis, por cuenta del cdec. En estas, alguien pregunta a la ministra cuanto aporta el ministerio en todo esto. Nada. El ministerio ofrece su colaboración, sin que se defina en qué consiste esa colaboración, pero no aporta cantidad alguna. Esto es como que te inviten a cenar al mejor restaurante y pretendas que además te den las gracias por asistir.
El precedente es terrible. A nadie escapa que sobre la mesa del Ministerio tenía que estar la puesta en marcha de una campaña para contrarrestar el efecto que la sospecha lanzada desde Europa pueda haber tenido sobre el consumo de los productos implicados. Una campaña que en buena lógica hubiera salido a concurso, la hubiera realizado una agencia de publicidad, la hubieran pensado sus creativos, y se hubiera traducido en inserciones publicitarias en los medios. Quienes deberían defenderles a unos y a otros, sus asociaciones, en realidad les han levantado el cliente y además han ofrecido gratis lo que ellos, como no puede ser de otro modo, cobran. La situación va mucho más allá del dumping o la competencia desleal, roza la prevaricación.
Los cultivadores de productos hortícolas merecen el mayor respeto. Pero no nos equivoquemos, son un sector productivo próspero y no exento de ayudas, nos referimos a que no son ni cooperantes en misiones arriesgadas ni monjas de la caridad que regenten comedores sociales. Pero incluso ellos, sin saberlo, son los damnificados. La graciosa generosidad de las asociaciones sectoriales ha resultado en una campaña de perfil bajo –sin duda, no ha de pasar a los anales de la creatividad– con una planificación sin más estrategia que el “allá donde sea gratis”, a la que hay que preverle una eficacia cuando menos dudosa. Pero su existencia puede ser la coartada para que la otra campaña, la que debiera haber puesto en marcha con todos los controles y garantías el ministerio, se eluda.
Nadie sale ganando. Tampoco el Club de Creativos saldrá bien parado de esta: inmerso en los últimos años en una crisis de identidad con sus socios y quienes no lo son, parecía que empezaba a abrirse una nueva vía por la que avanzar. La reciente celebración del Día A, en la que una élite definida son los invitados –los de siempre– mientras la tropa se ha quedado fuera un año más, a la que hay que sumar ahora esta novedosa forma de defender a los socios –regalando su trabajo–, puede hacer tambalear el entusiasmo con que se recibió hace unos meses la llegada de una nueva junta directiva sin estrellas y con un programa de renovación.
Las agencias y creativos saben que tienen ahora un nuevo agente en el mercado dispuesto a regalar su trabajo. Hoy son los agricultores, pero ¿harán lo mismo si la DGT viene a pedirles que hagan gratis también sus campañas? Porque, al fin y al cabo, estaría mucho más justificado: entre una campaña para vender pepinos y una para salvar vidas…

8.6.11

El día que a los lectores, a los autores y a los pequeños editores nos robaron el ISBN

ACTUALIZADO: Existe una recogida de firmas contra la privatización del servicio del ISBN
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Ayer pedimos un número de ISBN en la editorial donde trabajo. No puedo resistirme a reproducir la respuesta por email, confirmando nuestra solicitud.

“Su correo ha sido recibido correctamente. No repita el envío del (de los) formulario(s) ya enviado(s) ya que puede provocar retrasos en su tramitación. Por favor, no telefonee ni escriba para preguntar por los plazos de tramitación: la Agencia no mantiene correspondencia sobre ese asunto. Muchas gracias”. Con ello, posiblemente nuestro libro no esté en la calle hasta bien entrado el mes de julio, todo por un numerito que cuando dependía de los vagos e ineficaces funcionarios se obtenía en tres días. Y que hoy es un misterio saber cuanto puede tardar. Fastidiará nuestra labor, comprometerá la viabilidad ya de por sí escasa de una edición como las que hacemos los pequeños editores, y se venderá menos, lo que repercutirá también en los ingresos del autor.

La agencia del ISBN ha sido un servicio que funcionaba bien. Dependía de la Subdirección General del Libro, la Lectura y las Letras. Obtener un número de ISBN es un requisito obligatorio para editar un libro en este país. Y era gratuito. Está previsto que dentro de unos meses sea de pago.

Se me escapan los entresijos del cómo y el porqué, pero a finales del año pasado este servicio se privatizó. A partir de ese momento, su gestión es contratada (aunque lo disfracen con el eufemismo de “convenio”) sin concurso a una entidad privada. Estamos hablando de cientos de miles de euros al año.

Cuando era un servicio público, además de asignar “numeritos” la agencia mantenía al día la base de datos del ISBN, un instrumento esencial para editores, libreros, bibliotecas, autores, centros de formación… y lectores. Esa base de datos ha dejado de estar al día, con lo que deja de ser un instrumento fiable. ¿Extraño? No tanto.

Quien ahora se encarga de gestionar los ISBN es la (FGEE) Federación de Gremios de Editores de España. Con ese nombre puede sonarnos a que ahí estamos representados en pie de igualdad todos los que editamos, pero no seamos ingenuos. Esto es una patronal, y como en todas las patronales, tanto facturas, tanto vales y tanto decides. O lo que es lo mismo, ahí los que mandan son los grandes editores, y las decisiones se toman según los intereses de éstos.

El requisito obligatorio de tener un número para poder editar queda al albur de unos señores que son juez y parte, que deciden a quién le retrasan el trámite, y se curan en salud con ese enojante “no telefonee ni escriba para preguntar por los plazos de tramitación: la Agencia no mantiene correspondencia sobre ese asunto”. Evidentemente, aquí los editores esporádicos y los autores-editores –que tanto inquietan a los “editores de verdad”– son los que llevan las de perder, los que ya están perdiendo. El lobo al cuidado de las ovejas, y sacando de ello buena tajada.

Decíamos que la base de datos del ISBN, que cualquier ciudadano podía consultar, ha dejado de ser un instrumento fiable, lo que podríamos atribuir a los comienzos y rodaje de la nueva situación… otra vez pecaríamos de ingenuos. La FGEE tiene su propia base de datos, llamada DILVE, que se nutre del trabajo que los editores hacen “enriqueciéndola” cada vez que editan un libro. Un esfuerzo que nadie les paga, pero que hay que hacer porque hay que estar. Los editores, además de hacerles el trabajo, deben pagar por ello.
Por cierto, no intente usted acceder como ingenuo ciudadano, no podrá. Y no sería extraño que nos enteráramos más pronto que tarde de que esa base de datos se está vendiendo a quienes tienen dinero y pueden sacar partido de ella.

No hay que atar muchos cabos para entender por qué la base de datos del ISBN, a la que usted sí puede acceder, ya no se actualiza como antes. Bienvenidos a la economía de mercado. Lástima que, como en tantos otros asuntos, el mercado sea para unos pocos y nuestros gobernantes les den todas las facilidades para ello.

5.6.11

La bolsa de la feria del libro



La bolsa de la Feria del Libro de Madrid tiene anverso y reverso, o cubierta y contracubierta. Por delante el cartel de la feria. Que se lo encargaron a Alberto Corazón. Muchas veces lamentamos los diseñadores esa querencia a encargarle carteles culturales a los artistas, porque suelen anunciarse a sí mismos, que para eso lo son.
Los carteles de los artistas no funcionan casi nunca, porque se agarran a la propuesta formal y ningunean el concepto. Así, deberíamos felicitar la decisión de encargárselo esta vez a un diseñador, al diseñador. Lo malo es que ha hecho un cartel de artista, y eso nos deja un poco con el culo al aire. Lo de la escalera y las explicaciones que Corazón da nos lleva al punto uno de la introducción del manual de diseño para principiantes: si necesita explicarse, no funciona.
Y más molesto es el envés, espacio reservado para la publicidad. Cierto es que la cultura anda cada día más tocada por extraños cuando no incómodos compañeros de viaje. Y un banco siempre lo es. El copy es inquietante. "Había un banco"... ¿ya no lo hay? "le gustaría regalarte todos los libros..." como si no nos dejaramos regalar libros. El problema es que los bancos lejos de regalar nada nos machacan a comisiones y gastos de gestión. Ese "le gustaría" me sonó a "es una pena que seamos la banca, pero no podemos evitarlo. Recuerda el próximo recibo de la hipoteca que vence la semana que viene".

2.6.11

Las Matriuskas Culturales


El efecto cultural matriuskas. Una actividad es subvencionable en sí misma. Se mete en contenedor con otras, y el contenedor es subvencionable. Ese contenedor con otros conforman un "año del", "noche de" o lo que sea. Subvencionable también. Y además los políticos lo incorporarán a una "estrategia" de innovación, de promoción local o de turismo. Subvencionable también. Que se joda el que hizo la primera matriuska, todos menos él sacarán tajada. De su trabajo, porque en el proceso nadie aporta valor, sólo vende el de otros. Pasa mucho. Me está pasando. Y encima tengo que sonreir.

31.5.11

Aprendamos


(publicado originariamente en La Vanguardia del 30 de mayo)
Ya se han hecho todos los análisis posibles sobre el fenómeno de las protestas que en las plazas de nuestro país y del extranjero se han sucedido en las últimas dos semanas… seguramente sea así, si nos circunscribimos a los aspectos políticos y sociales. Pero, pasadas las elecciones, merece la pena afinar y reflexionar sobre otros matices que en la vorágine de información nos han pasado desapercibidos.
Por primera vez, en sólo unos días hemos visto crecer unas microciudades dentro de las ciudades. Sin organización jerárquica, la comunidad ha definido sus espacios, sus edificios de lona y cuerda, sus servicios, sus estructuras y sus normas de convivencia. Esos ciudadanos en sus micrópolis han asumido deberes y derechos sobre la marcha, sin que nadie les impusiera nada ni les dijera lo que tenían que hacer. Igualmente interesante resultará reflexionar acerca de la manera de comunicarlo al mundo. Sin especialistas en las relaciones con la prensa, sin técnicas de marketing on-line, sin community managers, han conseguido que los informativos y diarios de todo el mundo abrieran con sus imágenes y sus eslóganes. Se han hecho oir y entender, y lo que es más importante, han conseguido que millones de ciudadanos anónimos en el mundo se convirtieran en sus altavoces.


Los arquitectos y diseñadores, los empleados públicos, las empresas y sus trabajadores deberíamos fijarnos y aprender cómo es posible esa eficacia del caos, frente a las prácticas farragosas y absurdamente complicadas y metódicas que en todos los ámbitos nos empeñamos en reproducir. Y por supuesto, más que nadie quienes deberían fijarse y sacar conclusiones son los políticos. Mientras estos manejaban, con todo a favor, eslóganes vacíos y ambiguos en sus despilfarradoras campañas orquestadas por sesudos expertos en comunicación, un mensaje directo desde una pancarta hecha con rotulador o un video grabado desde un móvil podía dar la vuelta al mundo rebotado en miles de blogs y perfiles de las redes sociales. Mientras en el mundo real podemos llevar hasta la extenuación el debate sobre determinado mobiliario urbano o sobre como reorganizar cuatro calles de un barrio, ellos en unos días han construido un modelo de convivencia que seguramente no sea muy estético, pero que se ha demostrado eficaz. Hagamos todas las críticas, pongamos todas las objeciones, pero no dejemos pasar la oportunidad de aprender: valoremos la sencillez, la improvisación –bendita improvisación– y el esfuerzo colectivo como motor… si nos fijamos bien, seguro que podemos aplicarlo a lo que hacemos todos los días. Y si los políticos se fijan también, quizá empecemos a caminar hacia una sociedad si no mejor, al menos no tan complicada.

27.5.11

editor de mierda




¿Pequeño editor? ¿Editor independiente? Nos tienen engañados con la terminología. La Dirección General del Libro, CEDRO, la "Federación" (sí, suena a Stars War...), todos damos por buenas esas etiquetas que nos han o nos hemos puesto. El libro es el único sector donde ser "pequeño" se nos vende como un valor añadido. Lo de independientes... ¿independientes de qué? editor independiente es aquel que no ha conseguido a otro que le ponga el dinero. Pues vaya.
Somos el que ponía los discos en los guateques. Tiene que existir, incluso sentirse importante, pero sólo para que los demás disfruten de la fiesta. Y de las tajadas que de la fiesta puedan salir.
Hace mucho que me he alejado de las cifras, me resisto no ya solo a creérmelas, ya también a conocerlas, que hay que ver lo palotes que nos ponen a los editores las cifras. Por poner solo un ejemplo, basten las que se barajan respecto a los porcentajes de devolución. Nadie dice nunca que ahí esta metido el libro de texto, que vende muchísimo y en el que no hay devolución. Y también están ahí los best sellers. Nos engañan con lo del precio fijo (tabú, tabú...) para que nosotros y los libreros "pequeños e independientes" seamos los únicos que lo cumplimos, porque no nos queda otra. Con ellos compartimos también el honor de ser los felpudos de la distribución.
Desde este momento, y para que así conste, declaro que no voy a ser más ni pequeño editor ni editor independiente. A partir de ahora, solo soy un editor de mierda. Asumámoslo. Y a partir de ahí, quizá podamos empezar a cambiarlo.

19.5.11

Enrique Flores


Deliciosa la crónica ilustrada que cada tarde Enrique Flores está haciendo sobre lo que sucede en la Puerta del Sol estos días.

10.5.11

Una de política, que estamos en campaña


Estrategia: tenemos un candidato al que la gente no le pone cara, porque no ha participado de la vida política. Y le hacemos un cartel con bromita de photoshop en el que se parece más a Van Damme que a sí mismo. Lo de la "gente común" en el eslogan es de chiste... ¿quién quiere ser gente común? Vale que Espe te tiene derrotado sin mover una pestaña, pero tampoco hay que regalárselo. Esto es Madrid...

18.4.11

Creativos chisposos


(pulse en la foto para ampliar)


Podría ser un ejercicio interesante de estudiante de pubicidad. O un chascarrillo de sobremesa entre amigotes. Pero no, es un intento zafio de viral de una agencia de comunicación “importante”.
En cuestión se trata de una oferta en ebay para subastar una campaña de publicidad para cualquier partido. Y a partir de ahí, nota de prensa a los medios para ver si pican y se apuntan al ruido.
Alguien debería avisar de que los periodistas están hartos de este tipo de ejercicios, que ya no cuelan. A no ser que sean muy buenos. Y este no lo es.
En cualquier caso, merece un análisis la estrategia. Porque cuando alguien pone en marcha una acción de comunicación, aunque sea tan mala como esta, hay que suponerle detrás una estrategia.
Leo en la nota de prensa:
“Se tratará de un slogan genérico que se puede adaptar a cualquier ideología ya que está basado en la petición que todos los ciudadanos hacemos a nuestros representantes políticos: salir de la crisis económica y mirar hacia el futuro”. Vaya, ahora resulta que los productos se adaptan al trabajo de los publicitarios, y no al revés.
No contentos, insisten:
“La idea surgió porque las agencias publicitarias suelen tener archivadas campañas con grandes Ideas que por diferentes circunstancias no han visto la luz. Ideas que si no se ponen en práctica se pierden y se quedan en nada; Ideas que se hacen buenas cuando pasan de ser un ideal a algo tangible. Por ello CP Proximity Madrid cree que rescatarlas de ese “baúl de los recuerdos” puede devolverles la vida y salvarlas del olvido”. Podría pensarse que eso es lo que hacen las agencias, guardar los gatillazos, que deben tener a cientos a juzgar por el número de agencias que se presentan cada vez que hay un concurso aunque el presupuesto de campaña no alcance para los cafés. Ese baúl de los recuerdos debe ser un contenedor portuario... reconocer abiertamente que el trabajo reutilizado se vende como original no estoy seguro de que sea la mejor manera de conseguir clientes ni de mantener los que se tienen.
¿Debemos entender que es una práctica habitual en las agencias intentar colocarle al cliente la campaña que otro no aprobó, o sólo son los señores de CP Proximity los que lo hacen? Porque lo normal es venderle al cliente una comunicación estudiada a su medida. Si yo fuera cliente de esa agencia, estaría preocupado...
En la descripción de la oferta leemos:
“Como cualquier campaña que se precie consta de la estrategia, slogan, la creatividad y los Artes Finales para los diferentes soportes publicitarios: valla (tradicional y especial), banderola, marquesina de autobús, merchandising, programas electorales y apariencia de la web del candidato/a. (...) Estos serán entregados por CP Proximity Madrid al partido ganador de la puja en 2 días laborables, a contar desde la recepción de todos los materiales necesarios”. Por muy “aprovechada” que esté la campaña anterior, dos días para el desarrollo de las piezas, no sé, quizá quieran transmitir que son como los cerrajeros 24 horas...
Y para acabar, el precio de salida de la subasta: 100 euros. Toda una declaración de principios. Si una agencia está dispuesta a hacer sus campañas por cien euros, se me ocurren unos cuantos motivos: ¿no vale ya nada el trabajo de las agencias? ¿están mano sobre mano y hay que meter curro como sea, aunque sea gratis? ¿van a cerrar y este es el último estertor? Lo peor: quedan cuatro días para cerrar la subasta y, ni siquiera por hacer una gracia, nadie ha pujado por los cien euros. Así están las cosas. Las agencias de publicidad tiene un serio problema de credibilidad, de confianza de los clientes, de valorización de su trabajo... pero ellos ahí siguen, con sus chistes de pandilla, porque otra cosa no, pero a los publicitarios, a chisposos, no les gana nadie.

28.3.11

los recortes y la cultura


En Cataluña con más significación, pero también en el resto de España, hemos visto protestas acerca de los recortes que en cultura están produciéndose. Yo mismo he firmado algún que otro manifiesto y he participado en una campaña de imágenes para la protesta, que es como últimamente los diseñadores damos golpes en la mesa. Bien está.
Pero más allá, se hace necesaria una reflexión algo más profunda. Si se reduce el presupuesto de guarderías, protestan los padres. Si es el de sanidad, los enfermos, que somos todos. Pero tratándose de la cultura parecería que sólo han levantado la voz quienes se ven afectados directamente en su bolsillo, los "agentes" de la cultura. Ni los lectores, ni los espectadores, ni los que visitan exposiciones... debería preocuparnos, acaso la cultura haya acabado siendo un coto de clientelismo y quehaydelomíos que apenas importa fuera de sí misma.
Por otro lado, si se recorta en educación y en sanidad, en prestaciones sociales, en sueldos públicos, no parece que sea muy defendible ese "no a los recortes en cultura" sin más. Hecha la protesta, es importante que admitamos que los recortes han de producirse, y que se abra un debate serio acerca de cómo recortar, qué es lo esencial y qué lo menos imprescindible... y de eso, del debate, nada de nada. Bueno sí, este artículo de Oscar Guayabero y Claret Serrahima. No estoy de acuerdo en algunos aspectos de lo que proponen, pero eso no es importante. Ellos, al menos, proponen.

18.3.11

Heineken, 50.000 litros de cerveza y el talento gratis


Heineken organizó de la mano de ARCO un concurso de diseños de botellas. Como es más habitual de lo que nos gustaría, por el hecho de presentarse los participantes cedían todos los derecho de propiedad intelectual y explotación. En algunos foros se produjeron tímidas protestas –se han quedado con todos los derechos de los más de 600 diseños presentados–, algún bloguero lamentó que sucediera... lo normal en estos casos.
Pero quiso la casualidad que alguien se encontrara con el video que se reproduce al final de este post, con cortes de conversaciones con anunciantes realizado por Contrapunto BBDO. En él aparecía, en el minuto 1:55, Don Miguel de Jaime, Marketing General Manager de Heineken España, afirmando que "hay que tener en cuenta que tú puedes tener talento creativo, en la red, gratis".
Dos anécdotas que por separado no hubieran tenido más importancia, pero que unidas han vuelto a enceder los ánimos de un colectivo, el de los diseñadores, cada vez más sensible a estas situaciones.
No ha tardado en surgir este grupo en Facebook, que ya tiene más de 500 miembros, y en el que se recogen las piezas que los diseñadores van colgando para tratar de convencer a Heineken de que no están en lo cierto, que el talento es escaso y hay que pagarlo. Y para ello, se comprometen a retirar las piezas si Heineken brinda 50.000 litros de cerveza para eventos culturales.
Las marcas están usando lícitamente las redes sociales para sus objetivos. Eso está bien. Pero también han de servir para que los ciudadanos puedan protestarle a las marcas, e incluso hacerles cambiar en aquello que hacen mal.



11.3.11

La letra digital


Estupendo libro el que ha editado el FAD con el resumen de las mesas redondas y conferencias de La lletra digital, dentro del programa de Xarxes d'opiniò. Puede comprarse el ejemplar físico, pero la edición electrónica es gratuita. Puede descargarse aquí.
Debería ser obligado, es de sentido común, que cuando se recibe dinero público para generar contenidos, esos contenidos también sean públicos. Y sin embargo, iniciativas así son excepción. Cuando sucede como en este caso, debemos felicitarnos.
Álvaro Sobrino. Diseñador gráfico, periodista y editor.
Mantiene una columna en la revista VISUAL, con el nombre de Crónicas de Pseudonimma, donde recoge opiniones de otros y las suyas propias acerca de la actualidad del diseño español.