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29.11.13
Manuel Estrada: Asalto al tren del diseño
La Asociación Dimad se encontró con aquel espacio enorme que había que llenar. El Ayuntamiento exigió que se creara una Fundación con la que poder firmar el convenio, algo que no deja de ser una práctica habitual. Nació así la Fundación Diseño Madrid.
En tanto que instrumental, y como no podía ser de otro modo, la Fundación en su gestión se vinculaba a Dimad.
Según puede leerse en el asiento del registro de fundaciones de la CAM: “Fundadora: La Asociación de Diseñadores de Madrid (…) constituye una Fundación denominada Fundación Diseño Madrid”. En el artículo 3 puede leerse “La Fundación se rige por la voluntad del fundador, manifestada en estos estatutos…”.
Respecto al gobierno de la Fundación, en los estatutos fundacionales de 2007 (art.17) consta que “el presidente y el secretario del Patronato serán el presidente y el secretario de la Asociación Diseñadores de Madrid Dimad”.
Esta fórmula garantizaba que Asocia-ción y Fundación se regirían por criterios parecidos, y sobretodo dotaba a esta última, aunque fuera por vía indirecta, de una gestión democrática: habrían de ser los socios de Dimad quienes al elegir a sus representantes, lo harían también para la institución que ostenta el convenio con el Ayuntamiento. Hasta aquí, todo transparente y cristalino.
Dimad ha sido una asociación presidencialista, se diría que casi personalista. Fue promovida por Manuel Estrada tras fracasar en su intento de alcanzar la presidencia de la Asociación Española de Profesionales del Diseño –AEPD–, y en aquel empeño su mano derecha era entonces Juan Ordax, quien organizaba ferias para IFEMA y precisaba para ello el apoyo de la representación del colectivo. Durante estos años el protagonismo del presidente ha sido un hecho, y en el decir de algunos estéticamente feo, pues no quedaba claro dónde acababa el presidente y dónde empezaba el diseñador de cabecera del consistorio.
Los estatutos de la Asociación Dimad no contemplan la posibilidad de que un mismo presidente esté más de ocho años en el cargo. Se han cumplido ya esos ocho años, y desde hace meses la presidencia la ocupa Pedro Feduchi.
¿Cómo se produce el asalto?
Recapitulemos. La Asociación Dimad es quien representa a los diseñadores. Se rige por unos estatutos que confieren a los socios el control democrático de la misma. En determinado momento, necesitan tener una fundación para poder firmar con el Ayuntamiento la concesión de la nave del Matadero. Esa Fundación, en sus estatutos, vincula su gobierno al de Dimad.
Hasta aquí, todo bien. El Ayuntamiento ha cedido unas instalaciones públicas a los diseñadores a través de una fundación que es de su Asociación. La Fundación puede –de hecho, lo hace– explotar comercialmente ese espacio realquilándolo. Pero de repente, algo suena raro. A los ocho años de ser presidente de Dimad, Manuel Estrada deja el cargo, pero sigue siendo presidente de la Fundación. ¿No habíamos quedado que según sus estatutos son los socios de Dimad quienes eligen al que ha de ser también presidente de la Fundación?
Y entonces es cuando se descubre el cuidado con el que se ha pergeñado el asalto. En julio de 2011, los estatutos de la Fundación fueron modificados. Veamos los cambios:
Se modifica el redactado del art. 17, que como ya hemos visto fijaba que los cargos de Presidente y Secretario recayeran en quienes ocupen esos cargos en la Asociación. El nuevo redactado dice: “El Patronato de la Fundación elegirá de entre los miembros que pertenezcan a la Asociación Diseñadores de Madrid (Dimad), a quienes ejerzan las funciones de presidente y secretario”.
Analicemos las consecuencias de este cambio:
La Fundación fue concebida como un instrumento de Dimad y supeditada a ella. Incluso, según consta en los estatutos, la aportación de los fondos para su creación fue hecha por la Asociación. La Fundación es quien recibe y controla los fondos y ayudas, quien “gestiona” la Central de Diseño, y la Asociación es un mero alquilado.
El Gobierno y la jerarquía de la Fundación ha dejado de estar en manos de los socios de Dimad, y ha dejado de ser democrática. Con el cambio de estatutos, ni siquiera se prevé un mecanismo de renovación de sus cargos, más allá de que sea el propio patronato quien decida renovarse a sí mismo. En cualquier caso, los socios de Dimad nada tienen que decir en el proceso, la Fundación es independiente y es el patronato quien decide.
Perdido el control de la Fundación, la Asociación está supeditada a esta, quiere decirse que un patronato que no se elige democráticamente, que no es renovado sino a petición propia, decide sobre un equipamiento que el Ayuntamiento cree que ha cedido al diseño madrileño. Se ha pasado de una situación en que la Asociación –controlada por sus socios, como no puede ser de otro modo– tenía una Fundación supeditada a otra en que la Asociación es un instrumento de la Fundación y esta ostenta el control.
Las preguntas que deben ser respondidas
Hasta aquí, los hechos. Quedan ahora muchas cuestiones en el aire: ¿Fueron los socios de Dimad suficientemente informados y consultados para ese cambio de estatutos? ¿Tiene sentido que una Fundación creada para gestionar un equipamiento público esté en manos de una sola persona, por tiempo indefinido, y cuyo único mérito fue modificar unos estatutos cuando era presidente de la Asociación? ¿Sabe el Ayuntamiento de esta nueva situación, y es connivente con ella? ¿Existe alguna posibilidad –y voluntad para ello– de que desde Dimad esta situación sea revertida, devolviéndole a los diseñadores el control de la Fundación y con ello el del espacio público que en su día les fue concedido?
30.4.13
¿Por qué no te callas?
13.9.12
Las almorranas del alcalde de Lepe
(Actualizado el 13 de septiembre de 2012): Ha pasado casi un año desde que escribí esto. Lo cierto es que no me molesté en saber como acababa la historia. Y hoy descubro que Lepe ya tiene su logotipo de Turismo. A la altura del despropósito.
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Esto es el alcalde de Lepe, y no se le ocurre otra cosa que convocar un concurso de diseño para obtener un logotipo de Turismo de Lepe. Y entonces redactan las bases y a ellos les parece que para que la propuesta sea buena de lo mejor, hay que poner: "el concurso está abierto al público en general sin limitación geográfica ni edad, estando cerrado para los profesionales del diseño".
Por si hubiera posibilidades de que el trabajo ganador fuera bueno, deciden que lo importante es poner que "el jurado estará presidido por el Alcalde del Excmo. Ayuntamiento de Lepe, y compuesto, entre otros, por la teniente de Alcalde de Economía. Desarrollo Local, Turismo y Medio Ambiente Sostenible, Jefa de Área, y secretaría municipal, que contarán con el asesoramiento, con voz pero sin voto, de técnicos y expertos en materia de publicidad y diseño gráfico".
Llegados al momento de la recompensa, deciden que "El premio consistirá en una cámara fotográfica digital, que se entregará al autor de los trabajos que, respondiendo a todas las características exigidas, sea elegido y declarado ganador por el Jurado". Así, sin más. Que sería tanto como que en un premio con dotación pusiera una cierta cantidad de dinero.
Llegados a este punto, como ya he hecho otras veces, creo que es momento de escribirle esta carta abierta al alcalde, que es además Presidente del Jurado del premio:
Al Excelentísimo señor Don Manuel Andrés Pérez
Alcalde de Lepe
Estimado señor:
Mi nombre es Álvaro Sobrino, y soy diseñador gráfico de profesión. He conocido que el Ayuntamiento de Lepe, a través del Área de Economía, Desarrollo Local, Turismo y Medio
Ambiente Sostenible, ha convocado un concurso para la Creación del Logotipo Turismo de Lepe. Me ha llamado mucho la atención los requisitos que figuran en las bases para poder participar: el concurso está abierto al público en general sin limitación de geográfica ni edad, "estando cerrado a los profesionales del diseño". Da una idea de la importancia que dan ustedes a la imagen de su localidad.
Quería proponerle que de igual modo, cuando necesite usted operarse de hemorroides, convoquen un concurso también abierto al público en general, excluyendo eso sí, a médicos y personal sanitario. Los diseñadores estaremos encantados de acudir en un buen número y trastearle en la puerta de atrás. Lógicamente, aquel que demuestre mayor pericia y delicadeza podrá realizar la intervención. No guarden temor, los diseñadores estamos perfectamente capacitados para ello. Tanto como "el público en general" para diseñar el logotipo de Turismo de Lepe.
Sin otro particular, atentamente
Álvaro Sobrino
Las exposiciones de plotters
Ayer me acerqué a ver la exposición sobre la Futura que está en la antigua imprenta municipal de Madrid.
No recuerdo cuando dimos por bueno que con reproducciones digitales (lo que viene siendo unos plotters) se podían hacer exposiciones. Pero se ha convertido en una lacra. Entiendo que si se tratara de códices calixtinos tendría un pase, pero de la Futura existe material infinito original o reproducciones de época como para hacer una expo que transmita algo. Es como hacer ampliaciones de un libro o una web, pero peor.
Desde luego, es mucho más barato. Nos están acostumbrando, es la cultura del trampantojo. De la impostura. Del mismo modo que intentaron hacernos creer que un pdf es un libro, cuando es sólo la posibilidad de leer; o que una web puede ser un museo digital.
Yo, mientras pueda, me resisto. Y me cabreo.
8.2.12
Ocho asociaciones de diseñadores firman un comunicado conjunto sobre la imagen de la Candidatura Olímpica
Comunicado imagen candidatura olímpica Madrid 2020
Desde las asociaciones abajo firmantes manifestamos nuestro estupor y disconformidad con el proceso seguido para la elección del identificativo para la Candidatura Olímpica de Madrid 2020, así como con el resultado obtenido. La convocatoria de un concurso entre estudiantes, más allá de la desconsideración hacia el colectivo de profesionales del diseño y hacia la actividad profesional que desarrollan, no es un proceso idóneo para obtener la mejor solución. Incluso la tentación que supone un concurso de este tipo en lo que a repercusión mediática se refiere, suele volverse en contra y acabar con un resultado exactamente contrario al esperado, como ya conocen y como ya sucedió en el concurso de diseño para la candidatura de 2016. (seguir leyendo)2.2.12
El entierro del diseño de la sardina
El cartel ganador del concurso, obra de Fernando Jiménez Sánchez, había sido presentado anteriormente con pequeñas diferencias al concurso para el Carnaval de Lleida, quedando finalista.
Sigamos la secuencia de los hechos. Al principio, desde el Ayuntamiento intenta minimizarse la polémica, y un portavoz de la Concejalía de las Artes manifiesta que el cartel es original e inédito.
Unas horas más tarde, rectifican afirmando que el cartel no es inédito. En un alarde de estulticia, manifiestan que ese diseño no se utilizará y que el propio Ayuntamiento diseñara uno nuevo, que no costará nada.
Enseguida, los autores manifiestan que no devolverán los 4000 euros del premio.
En otras ocasiones ya he manifestado lo que opino de estos concursos. Y al tiempo, no recuerdo haber escrito nunca sobre los que se presentan a ellos. Me parece que desde el colectivo de diseñadores hay que ser enérgicos en la protesta mientras los concursos indiscriminados se sigan convocando. También creo que los diseñadores no debemos prestarnos a participar como jurados, y en la medida que se pueda, cuando nos llaman, intentar reconducir el concurso hacia una solución que no resulte peyorativa ni denigrante para la profesión. Pero mientras existan estos concursos –y seguirán existiendo–, la decisión de presentarse es individual, y por ello debe respetarse aunque no se comparta. Hay que pensar que los estudiantes pueden considerar estos concursos como una vía de conseguir trabajo –y vista la precariedad laboral que hay en los estudios, poco podemos los profesionales echarles en cara–. De alcanzar cierta notoriedad y enriquecer el portfolio. Y por qué no, de aspirar a llevarse el dinero del premio.
Me gusta menos cuando son los profesionales que ya está en el mercado quienes se presentan, como es el caso. Con ello se invalidan los argumentos colectivos e individuales en contra de esta práctica. Ahí cada uno debe medir su compromiso con la profesión, donde pone el listón de la ética y en cuanto valora su trabajo y la no conveniencia de entrar en procesos especulativos de contratación. Porque al final, un concurso sustituye a un encargo, es una mala vía de contratación. Insisto, son opciones individuales que no hay que compartir, pero que no deben –yo, al menos me resisto a ello– denostarse en público.
Pero este caso es distinto
En las bases del concurso de Lleida se especificaba claramente que "la imagen del cartel ganador y la de los diez finalistas de cada convocatoria se publicarán en la revista de Fiestas del Otoño, editada por IMAC del Ayuntamiento de Lleida".
En un concurso, las bases son un contrato que obliga a las partes. Los participantes, por el hecho de serlo, asumen ese contrato. Cuando el diseñador Fernando Jiménez Sánchez participa en el concurso de Madrid, está cediendo unos derechos que no le pertenecen, porque ya los cedió al presentarse y quedar finalista en Lleida. Desde el punto de vista legal, espero que sus abogados le asesoren bien y le aconsejen devolver el dinero. Si lo hace no habría mucho problema, pero si no lo hace, el Ayuntamiento puede denunciarle, no ya sólo por la apropiación indebida de la cuantía del premio, sino por los perjuicios ocasionados a su imagen, e incluso por los economicos que se hayan derivado del fraude que supuso ceder aquellos derechos de los que no era titular: gastos de adaptaciones a formatos y soportes, impresiones en el caso de que hayan existido, etc. Es más, y ya como ciudadano de Madrid, animo, diría que exijo al Ayuntamiento que se lo reclame, que ese dinero no sale ni del bolsillo del concejal ni del Ayuntamiento, sale de los impuestos que pagamos.
Más allá del asunto legal, me preocupa más el ético y el estético. Aunque no esté de moda, sigo pensando como antaño he oído decir a los diseñadores mayores que cuando hacemos un diseño, aunque nos pague un cliente trabajamos para las personas sobre las que incidirá. En este caso, para los ciudadanos de Madrid. ¿Es ético darles como diseño el cartel que no quisieron en Lleida, máxime cuando es un dato público que se acabará sabiendo?.
Una vez estallada la polémica, cuando el asunto trasciende la relación cliente-proveedor/concursante, se quiera o no el diseñador está representando al colectivo profesional. No puede darse por bueno –aunque haya quien lo hace– que los diseñadores nos dedicamos a reciclar trabajos fallidos, no puede darse por bueno que nuestra praxis consiste en jugársela al cliente si se deja, no puede ser bueno que se piense que aunque nuestro trabajo no cumpla los requisitos necesarios para su utilización, por incapacidad o maldad nuestra, no asumimos esas responsabilidades... y todos estos elementos se dan en el caso que nos ocupa.
A mí personalmente me da igual donde tenga puesto el rasero ético este señor, es su problema. Pero sí quiero dejar bien claro que no todos los diseñadores actuamos así. Que no quiero que se me compare ni se me incluya en ningún grupo ni categoría con él. Porque no basta con ser buen grafista, hay que ser profesional. Y éste, no es de los nuestros. Al menos, no de los míos.
20.12.11
De por qué los concursos de diseño son un mal negocio para los que se presentan, y muy bueno para quienes los convocan
Los concursos son un negocio sólo para el que los convoca, a partir del trabajo gratis de los que participan. Las expectativas de ganar son absurdas, a la simple estadística hay que añadir que los jurados son una caja de sorpresas que se rige por argumentos subjetivos cuando no directamente peregrinos, y en los que las variables –los intereses del pagano, la estulticia de algún miembro del jurado que distorsiona la opinión del resto...– pueden llevar el resultado a lugares sorprendentes. Y lo digo con conocimiento de causa, que en algunos he estado.
A la búsqueda de argumentos que avalen estas tesis, creo haber encontrado uno que no he utilizado aún. ¿Cuánto cuesta un concurso de diseño? ¿Quién lo paga?
Me he permitido coger, a modo de ejemplo, el que parece que se está convirtiendo en el concurso estrella en nuestro país: el Francisco Mantecón, que organiza Terras Gaudas. 16000 euros repartidos en tres premios y un accésit, reconozco que está bien dotado.
Quiera el lector imaginar las cuentas por mí en lo restante: convocar y agasajar a un jurado de popes del diseño que se dejan querer (¿cobran por ello?, no lo sé, espero que sí), logística, una comunicación bien planteada, exposición posterior, entrega de premios por todo lo alto... ponga usted la cifra que desee. Hay que reconocer que no escatiman en gasto ni en ruido. Del mismo modo que convendremos en que en ellos recae el beneficio: ni en los diseñadores –más allá de los ganadores– ni en el diseño.
Ahora bien, esos son los costes del organizador. Pero veamos cuales son los costes reales. Este año se han presentado 2100 piezas de 54 países. No consta el dato de cuantas de acá y cuantas del extranjero, en la edición anterior superaron el cincuenta por ciento... démoslo por bueno. Mitad y mitad.
Hay que presentar el cartel sobre soporte rígido en 50x70. Hemos buscado en papelesespeciales.es y cada cartón pluma cuesta cuatro euros.
También hay que adjuntar el archivo en un CD: Cuesta 0,60€ en fnac.es.
Vayamos con el envío. Para los participantes españoles el comparador de precios mensajerialowcost.es nos dice que costará unos diez euros, y 39€ para los extranjeros. saquemos como media 24€ por envío.
Habrá que hacer un plotter, afortunadamente es un coste que ha bajado mucho en los últimos tiempos, en zonaplotter.com cuesta doce euros, plastificado y todo.
Recapitulando:
- Cartón pluma: 4€ por 2100 = 8400€
- Soporte CD: 0.60€ por 2100 = 1260€
- Gastos de mensajería: 24€ por 2100 = 50400€
- Plotter: 12€ por 2100 = 25200€
Por no mencionar el tiempo empleado, podríamos hablar de que si cada aspirante ha dedicado cuatro horas a su cartel, cobradas a precio de empleo-basura, pongamos diez euros la hora, son cuarenta euros por 2100 participantes... pero no, eso sería hacer demagogia.
16.12.11
El diseño a cultura, ¡YA!
A ver si nos vamos enterando: si el diseño y su promoción está repartido en minicentros autonómicos, su proyección es la que es: local, endogámica y mínima. Porque el Centro de Promoción de Diseño de La Rioja, Castilla-La Mancha o Aragón irán a Japón a promocionar sus respectivos diseños locales, o como eso no tiene sentido, con un poco de suerte ni siquiera irán.
Si los señores de ENISA (a quienes el diseño les toca un pie, para qué engañarnos) si de verdad quieren promocionar algo el diseño patrio podrían empezar por recuperar el contenido que durante años se generó en la web del Ddi, que era un referente, y que se apresuraron a descolgar en cuanto llegaron. Un material en el que se invirtieron muchos recursos públicos y esfuerzo humano, y que ha desaparecido para siempre, parece ser, aunque prometieran lo contrario.
Algunos nos pasamos años advirtiendo que la promoción del diseño colgando de la innovación, las pymes, economía, industria, era un error que íbamos a pagar muy caro. Se nos llamó culturetas, perroflautas del diseño. Pues bien, parece que ya hemos llegado al final del sendero que propusisteis, y no hay nada. ¿qué tal si desandamos lo andado y tiramos por el otro camino? Peor no puede ser...
Home de la web que se supone que representa la promoción del diseño español en el mundo. Sí, a mí también me produce sonrojo. A ellos parece ser que no...
1.12.11
diseño y dignidad
Madrid es un cortijo en lo que al diseño ocupa. Cuando casi todas las autonomías tienen un centro de promoción del diseño de titularidad pública, aquí ya ni nos acordamos que existió el CEDIMA (Centro de Diseño de Madrid). Creo recordar que era en tiempos de Leguina...No ha ayudado tampoco el desmantelamiento del Ddi, que aunque de ámbito estatal cubría determinadas carencias al respecto.
El cotarro lo maneja desde hace unos años ese extraño maridaje de conveniencia entre Dimad y el Ayuntamiento, vía Matadero... si se privatiza la sanidad, ¿por qué no desviar también presupuesto y funciones en este terreno? El resultado lo conocemos y cada uno tiene su opinión, que la mía ya la he dejado clara otras veces...
Uno quiere pensar que, aun no estando de acuerdo con lo que se hace y con lo que sucede, no gustándole la perpetuidad de cargos y el camarismo que deja fuera a casi todos para que siempre sean unos pocos los que salen en todas las fotos, los objetivos deben estar claros y la manera de alcanzarlos también. Pero cosas como la que estos días vemos en las marquesinas y mupis de Madrid, apuntan todo lo contrario.
Se trata de la campaña "pon tus ideas a caminar, para la crisis, crea una empresa". La firma el Ayuntamiento de Madrid. Más allá del contenido*, lo que llama la atención es la leyenda que se lee en el lateral: "Campaña gráfica cedida por DIMAD / INCYDE". Ignoro lo que haya cedido INCYDE, que es una fundación que cuelga de las Cámaras de Comercio. Lo que está claro es lo que cede DIMAD: el diseño. Acaso debiera el Ayuntamiento preocuparse menos de las empresas que no existen, y pensar que las que existen están para contratarlas. Y concretamente las de diseño, para encargarles las campañas. Aunque exigirle eso a Gallardón es pedir al olmo peras en almíbar. Pero a quien sí hay que exigirle es a quien representa a los diseñadores de Madrid. Si las asociaciones –sea Dimad, el CDEC o cualquier otra– entienden que la defensa de esta profesión es resolver gratis las necesidades de comunicación de las instituciones –nada es gratis, todos lo sabemos–, evitándoles el trance de tener que contratar a los profesionales, hay que cuestionarse si tiene sentido su existencia, o cuál es la contraprestación que reciben a cambio, ellas o quienes las dirigen. No sabemos a quién están beneficiando, pero queda claro quiénes son los perjudicados: los diseñadores, aquellos para cuya defensa dicen existir.Cuando como en este caso el autor del diseño gratis es el presidente de la asociación en cuestión, y coincide que es el diseñador que posiblemente más encargos recibe del ayuntamiento, ya sea para una identidad o para inventarse las luces de navidad, y el que sin duda más fotos se hace con el alcalde... puede cada uno pensar lo que quiera. A mí, no me gusta.
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*a algunos nos puede sonar como lo que se cuenta de María Antonieta, cuando estando tomando el té le dijeron aquello de que "el pueblo pide pan, y no hay pan", a lo que ella contestó, "pues que le den pastas".
28.11.11
Cartel de la Final de la Davis
A alguien le saltan las alarmas sobre el ridículo que podemos llegar a hacer, y con buen criterio decide que no será el que se utilice. Aparece entonces este otro, que no tienen reparo en publicitar a bombo y platillo. El cachondeíto en las redes sociales es de órdago.
18.4.11
Creativos chisposos

(pulse en la foto para ampliar)
Podría ser un ejercicio interesante de estudiante de pubicidad. O un chascarrillo de sobremesa entre amigotes. Pero no, es un intento zafio de viral de una agencia de comunicación “importante”.
En cuestión se trata de una oferta en ebay para subastar una campaña de publicidad para cualquier partido. Y a partir de ahí, nota de prensa a los medios para ver si pican y se apuntan al ruido.
Alguien debería avisar de que los periodistas están hartos de este tipo de ejercicios, que ya no cuelan. A no ser que sean muy buenos. Y este no lo es.
En cualquier caso, merece un análisis la estrategia. Porque cuando alguien pone en marcha una acción de comunicación, aunque sea tan mala como esta, hay que suponerle detrás una estrategia.
Leo en la nota de prensa:
“Se tratará de un slogan genérico que se puede adaptar a cualquier ideología ya que está basado en la petición que todos los ciudadanos hacemos a nuestros representantes políticos: salir de la crisis económica y mirar hacia el futuro”. Vaya, ahora resulta que los productos se adaptan al trabajo de los publicitarios, y no al revés.
No contentos, insisten:
“La idea surgió porque las agencias publicitarias suelen tener archivadas campañas con grandes Ideas que por diferentes circunstancias no han visto la luz. Ideas que si no se ponen en práctica se pierden y se quedan en nada; Ideas que se hacen buenas cuando pasan de ser un ideal a algo tangible. Por ello CP Proximity Madrid cree que rescatarlas de ese “baúl de los recuerdos” puede devolverles la vida y salvarlas del olvido”. Podría pensarse que eso es lo que hacen las agencias, guardar los gatillazos, que deben tener a cientos a juzgar por el número de agencias que se presentan cada vez que hay un concurso aunque el presupuesto de campaña no alcance para los cafés. Ese baúl de los recuerdos debe ser un contenedor portuario... reconocer abiertamente que el trabajo reutilizado se vende como original no estoy seguro de que sea la mejor manera de conseguir clientes ni de mantener los que se tienen.
¿Debemos entender que es una práctica habitual en las agencias intentar colocarle al cliente la campaña que otro no aprobó, o sólo son los señores de CP Proximity los que lo hacen? Porque lo normal es venderle al cliente una comunicación estudiada a su medida. Si yo fuera cliente de esa agencia, estaría preocupado...
En la descripción de la oferta leemos:
“Como cualquier campaña que se precie consta de la estrategia, slogan, la creatividad y los Artes Finales para los diferentes soportes publicitarios: valla (tradicional y especial), banderola, marquesina de autobús, merchandising, programas electorales y apariencia de la web del candidato/a. (...) Estos serán entregados por CP Proximity Madrid al partido ganador de la puja en 2 días laborables, a contar desde la recepción de todos los materiales necesarios”. Por muy “aprovechada” que esté la campaña anterior, dos días para el desarrollo de las piezas, no sé, quizá quieran transmitir que son como los cerrajeros 24 horas...
Y para acabar, el precio de salida de la subasta: 100 euros. Toda una declaración de principios. Si una agencia está dispuesta a hacer sus campañas por cien euros, se me ocurren unos cuantos motivos: ¿no vale ya nada el trabajo de las agencias? ¿están mano sobre mano y hay que meter curro como sea, aunque sea gratis? ¿van a cerrar y este es el último estertor? Lo peor: quedan cuatro días para cerrar la subasta y, ni siquiera por hacer una gracia, nadie ha pujado por los cien euros. Así están las cosas. Las agencias de publicidad tiene un serio problema de credibilidad, de confianza de los clientes, de valorización de su trabajo... pero ellos ahí siguen, con sus chistes de pandilla, porque otra cosa no, pero a los publicitarios, a chisposos, no les gana nadie.
18.9.10
Diseños para olvidar VIII. Correos del siglo pasado

Pero si algo es indignante, que debería obligar a dimitir en bloque a todos sus directivos, es la incapacidad para trasladar los procesos a la época actual. Una vez al mes, donde trabajo nos vemos obligados a mandar un centenar de envíos contrarreembolso. De nada sirve que nuestras bases de datos estén actualizadas y relucientes. Tampoco que tengamos unas espléndidas impresoras, tanto de láser como de chorro de tinta. Todos los datos de cada cliente habrán de ser "trasladados" a unos arcaicos boletines autocopiativos, bien a mano, con el riesgo de errata que ello comporta, bien mediante una arcaica máquina de escribir, que por cierto si un día se estropea no creo que quede nadie que la arregle.
Sí, en nuestra oficina sigue habiendo máquina de escribir. Es lo que tiene trabajar con Correos.
Es inoperante para nosotros y para ellos, supone un desgaste humano enorme –la semana de reembolsos, mejor no acercarse a mi compañera Ali, que muerde– y un coste altísimo. Sería impensable que cualquier otro proveedor pretendiera algo así. Pero es Correos. Seguro que la culpa la tiene "el programa".
Eso sí, ironía –o mala leche– no les falta: en el encabezado del dichoso boletín puede leerse "Reembolso electrónico". Cachondeíto encima...
27.3.10
Más sobre la inquietante gráfica del Festival
24.3.10
La inquietante gráfica del Festival de Publicidad de S. Sebastián

Desconcertado. De a poco voy recibiendo comunicaciones del próximo festival de San Sebastián. No me digan que no es inquietante: gráficas denostadas, incoherencias tipográficas, todo huele a rancio, es landismo publicitario en estado puro. Como alguien ha sugerido, es el ataque póstumo de CorelDraw... comentándolo con colegas en el rellano de la escalera, hay opiniones para todos los gustos. Desde quien está convencido de que forma parte de una estrategia y que estamos en el punto que ellos desean, hasta los que indignados piensan que no es sino fruto de la desidia, del cutrerío, de no buscar a alguien mínimamente capacitado para la comunicación –imperdonable sería, tratándose de lo que se trata–. No quiero pensar que lo que sucede se parezca siquiera a la segunda opción. No, seguro que no. Tiene que haber algo detrás, y este post sería entonces sólo la demostración palpable de que la estrategia es acertada. Eso espero.
Dejo aquí, aquí y aquí enlaces a los comentarios que las imágenes han suscitado. No tienen desperdicio.

19.2.10
Por fin es posible demostrar científicamente que un concurso abierto no es la manera de elegir un logo
Las personas que participen no deben estar ni condenadas en sentencia firme para la posibilidad de obtener subvenciones o ayudas públicas, deben estar al corriente de sus obligaciones tributarias y de la Seguridad Social, y mil cosas más que no detallo por no aburrir. [Error 2: no tienen que ser diseñadores, ni siquiera dice que tengan que ser mayores de edad. Resumiendo, si Alberto Corazón debe una multa de tráfico no puede, pero Bartolo, el chimpancé del zoo de Torrejón, sí. ]
El jurado está compuesto por el presidente, el gerente, la secretaria (juro que no es broma) y un técnico de la Mancomunidad, otro técnico de una asociación de desarrollo rural llamada GDR de las nieves, no confundir con estos otros, otro más del Centro de Apoyo al Desarrollo Empresarial del lugar, y un asesor de la empresa que redactó el brief, y que es una asesoría de esas que tan pronto te audita unas cuentas como te asesora en lo laboral, lo fiscal y lo judicial, te organiza cursos de formación o te intermedian subvenciones. Y si tienen que redactar un brief (que no briefing, señores de Auren), pues también. [Error 3: ni un experto en diseño en el jurado, vaya a ser que...].
El premio: dos mil eurillos. Una cantidad insuficiente para que nadie que se dedique a esto lo tome como un trabajo serio. Otra cosa es que muchos diseñadores profesionales largan a estos concursos soluciones obvias, realizadas con oficio en lo que dura el intermedio de un partido de fútbol, y que pueden colar. En el mejor de los casos, eso es lo que se va a obtener. A cambio es cantidad suficiente como para que se animen a especular estudiantes de diseño (o no), funcionarios con tiempo, ociosos varios, acuarelistas y bodegoneros de curso CEAC, etc. [Error 4: Por esa cantidad puede contratarse a un buen profesional, que afrontará profesionalmente el encargo y le dará una solución profesional. No es el caso, a la vista del resultado].
Un brief. Con encuesta previa y resultados. Eso está bien. Hasta que lo lees. Si había alguna posibilidad de que el resultado fuera aceptable, con ese engendro acaban de cargárselo. No olviden pasar por las páginas de ejemplos. Sospecho que habrá costado más ese documento que lo que les han pagado a los ganadores. Pero no hay por donde cogerlo. En otro caso, el diseñador hubiera podido hacer un contrabrief, pero no, esto es un concurso abierto. O te ciñes o te largan. [error 5. Si ya existía un documento llamado "proyecto de Creación de Marca para la Sierra de las Nieves"... ¿como no se pone a disposición de los participantes?].
Me quedo con el párrafo final del brief: "QUÉ ES LO MÁS PODEROSO QUE PODEMOS DECIR. La marca Sierra de las Nieves debe proyectar una imagen donde innovación y calidad estén en equilibrio con la naturaleza, el entorno y la riqueza del mismo generando un compromiso con las personas para que éstas continúen heredando las características únicas de la tierra fluyendo a través de generaciones como el agua fluye en la zona. El trabajo creativo consiste, a partir de este momento, en crear una imagen gráfica que contenga un mensaje capaz de actuar sobre el sistema de pensamientos creencias, valores y sensaciones del público al que se dirige".
Y aquí tienen el resultado. Con su pan se lo coman. O mejor, despidan al asesor que les metió en el lío, den por bien perdidos los dineros que para la próxima ya saben lo que no tienen que hacer, y contraten a un profesional. En Málaga los hay muy buenos. Doy fe.

7.12.09

Una ley con logo
Pues sí, el Gobierno ha hecho una página sobre la economía sostenible, con logo y todo. No tengo idea de quién lo ha pergeñado, y eso es peligroso, porque a lo mejor es de un amigo y lo pierdo. Correré el riesgo.
El chiste de la ~E tuvo gracia la primera vez, pero hoy está devaluada, un mismo símbolo no vale para todo, porque pierde especificidad. Aburre.
Y éste, además, molesta especialmente el espíritu de quienes lo ven como imposición lingüística (vascos y catalanes, y algunos valencianos;-) . Y les doy la razón: usar la virgulilla de la ñ para identificar el idioma español (Instituto Cervantes, un suponer) me parece acertado, pero identificarlo con el estado español es poco delicado; o ganas de pisar en el juanete. Vale para el PP, que creo que lo inventaron, pero no entiendo que el PSOE no se dé cuenta de su error al utilizarla.
Esta versión es además especialmente desafortunada, porque parece que la E está cabreada, con el ceño fruncido. Que la E sea más grande y con más peso que la ese, sólo puede traducirse como que lo sostenible se supedita a la economía, que es exactamente lo contrario de lo que se pretende decir, que es que son compatibles y equivalentes. El punto verde estorba, me costó entender que se refiere al dominio .es, o eso interpreto. Que con el revuelo que se ha montado con los internautas, suena a recochineo. Y si me hacen caso y lo arreglan, ¿les importaría revisar los interletrados? La S y la o de sostenible parece que estén enfadas.
Vamos, que ardo en deseos de saber quien ha sido el gañán que lo ha hecho.
19.11.09
Hoy he intervenido con una charleta en la Feria del Libro Digital. Dejo aquí la presentación que preparé para proyectarse. son ejemplos, y no tiene mucho sentido sin el "discurso" (se publicará próximamente como artículo) pero puede interesar a alguien. Y aprovecho a agradecer a mis amigos diseñadores (Laura, Andreu, Luis Miguel, Iván, Tomás...) que contribuyeron sugiriéndome tipografías en Facebook.
8.9.09
[publicado originariamente en soitu.es, el 7 de septiembre] Madrid es una ciudad donde el diseño no importa nada a sus dirigentes. Dar una vuelta por el centro es suficiente para cerciorarse de que la identidad gráfica no es una de las prioridades de Gallardón. La variedad de usos incorrectos en los elementos de identidad, empezando por el del escudo, es una realidad. Ahora, el Comité Olímpico da un paso adelante con su informe sobre las candidatas para los juegos de 2016. Mientras Chicago y Tokio obtienen una calificación de "Alta calidad" en la valoración de las presentaciones, y Río de "Muy alta calidad", lo de "Calidad variable" es un eufemismo que el COI utiliza para propinar a la candidatura madrileña un suspenso en toda regla en lo que a diseño y comunicación se refiere.
"Nesecita mejorar", que diría Manolito Gafotas. Por mucho que el alcalde pretenda que la candidatura ha salido reforzada en el informe —'alcoyanismo' puro—, lo cierto es que en varios aspectos el varapalo es evidente. En el que nos ocupa, la valoración de las presentaciones, el Comité Olímpico ha sido incluso generoso. La historia viene de atrás, cuando se celebró el concurso para elegir el logo de la candidatura: plagios que hubo que retirar en la fase final, sospechas en el sistema de votaciones, protestas de los profesionales del diseño que asistían asombrados a un proceso donde la profesionalidad era el último valor a tener en cuenta...
Después vino el peor eslogan que pueda imaginarse: "tengo una corazonada". Más allá de lo desafortunada que es la gráfica, conceptualmente es un reconocimiento de las carencias, una excusa de mal estudiante: las corazonadas son siempre la respuesta a la ausencia de evidencias contrastables y argumentos objetivos. [seguir leyendo]
31.8.09
[publicado originariamente en soitu.es, el 31 de agosto] Entre los diseñadores gráficos hay una máxima que dice que al elegir un tipografía no es necesario acertar, basta con no equivocarse. Pues parece que la multinacional sueca IKEA ha hecho caso omiso y ha optado por el error como solución, a juzgar por la unanimidad con la que profesionales y profanos están criticando su decisión de cambiar su tipografía corporativa.
Ikea ha decidido prescindir de la tipografía Futura en sus comunicaciones y catálogos, optando por la Verdana, una fuente que viene preinstalada por defecto en los sistemas operativos Windows y Mac OS. Como cabía esperar, los foros de tipografía y diseño son un hervidero, pero las reacciones han traspasado el ámbito de lo profesional para ocupar espacio en medios generalistas, a partir de un artículo publicado en la web de Time. [seguir leyendo]
25.8.09

Diseños para olvidar (VII). El bidé
Cualquier piso que tenga más de cuarenta años, por pequeño que sea, por minúsculo que tenga el aseo, tiene bidé. Ideado para la higiene intíma (lavado de bajos, que diría un castizo), no consta que hoy tenga mucho sentido, incorporada la ducha diaria a las costumbres de higiene. De pequeños lo usábamos para lavarnos los pies antes de meternos en la cama. Hoy no se le conoce utilidad alguna. El desagüe y las tomas de agua suponen que para quitarlo hay que reformar el baño entero. Y por ello, ahí sigue durante años estorbando en millones de hogares.
Ojalá a algún diseñador innovador se le ocurra algún artefacto que lo sustituya y sirva para algo. O que a alguien (atentos, BCD, FAD, Ddi...) se le ocurra organizar un concurso de ideas, con una buena dotación en metálico.
Álvaro Sobrino. Diseñador gráfico, periodista y editor.
Mantiene una columna en la revista VISUAL, con el nombre de Crónicas de Pseudonimma, donde recoge opiniones de otros y las suyas propias acerca de la actualidad del diseño español.




