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27.5.08
25.5.08

leer gratis
En Blur ediciones (donde trabajo) hemos decidido que los libros que editamos estén accesibles en internet. Creemos que es compatible con el negocio, y contribuye al disfrute de más gente. Los autores son los que lógicamente tienen la última palabra, ellos deciden, pero de momento todos están respondiendo muy positivamente, lo que me da que pensar que lo que defienden las entidades de gestión no siempre corresponde con lo que quieren los creadores. O que trabajamos con gente muy rara, vaya usted a saber. La página tiene estructura de blog, para verla pincha aquí.
23.5.08
[publicado originariamente en soitu.es el 23 de mayo] Empieza a aburrir. La publicidad y el marketing empresarial tienen dos obsesiones: una es introducir palabras en inglés en su jerga, siendo pecado mortal de necesidad utilizar las equivalentes en nuestro idioma, no vaya a ser que lo entienda todo el mundo.
Así, en el mundo de la publicidad no eres nadie si dices bodegón, hay que decir "pack shot". Hay que decir "claim" en lugar de eslogan, "brief" (que no briefing) en lugar de resumen de objetivos. Si estás del lado del cine publicitario y pronuncias la palabra bobina, vete cambiando de profesión porque no te lo van a perdonar. Hay que decir "reel". Y si vas a ir al Festival de San Sebastián dentro de unos días, ni se te ocurra hablar de selección, tampoco de lista corta. "Short list" es lo adecuado. (seguir leyendo)
20.5.08

Publicidad de barricadas
[publicado originariamente en soitu.es, el 20 de mayo]. La operación de recuperación del "Triángulo Ballesta" en el centro de Madrid ha encontrado opiniones enfrentadas. Lo que para unos supondrá una regeneración del barrio, para otros es en cambio una mera operación especulativa. Cuenta con una fuerte inversión en comunicación, y en mayor o menor medida los medios han caído en la trampa.
Pero al tiempo se está produciendo una contraacción ciudadana. Y cómo no, tiene su versión publicitaria. Recuperando la tradicional pegada de carteles, Antitriball ha iniciado su acción de propaganda. De momento, ha propuesto a diseñadores e ilustradores que realicen sus propuestas, y culminará con el "empapelamiento" de la zona. Ahora que el término guerrilla asociado a publicidad ha perdido su sentido original, habría que empezar a hablar de publicidad de barricadas.
(seguir leyendo).
17.5.08
Otra de concursos. Esta vez se trata de Dormirdecine, un hotel temático sobre cine de noventa habitaciones, en Madrid. El caso es que se convoca un concurso abierto para diseñar una habitación, con un premio de 3.000 euros. Hasta aquí, normal, lo de siempre. Pero el caso es que aunque no ganes, tu trabajo será utilizado para una de las 89 habitaciones restantes, sin contraprestación económica, aunque eso sí, te regalarán unas noches en el hotel. Esto ya no es que sea inmoral, es que roza lo delictivo.
Las propuestas hay que mandarlas a un apartado de correos en Elche, qué sospechoso. Sobretodo porque de momento, y aunque el concurso no ha sido fallado, ya hay algunas habitaciones hechas, una de ellas por el director de arte de un estudio de diseño que pertenece a un grupo de comunicación… de Elche, claro.
A éstas alturas no voy a insistir en la opinión que me merecen los concursos abiertos y no remunerados, pero, y esto es peor, parece que se impone esta nueva fórmula, como apuntaba aquí mismo hace unos días hablando del concurso de Fossil: consiste en quedarse con los derechos de todo lo que se presente, sin pagar por ello. Si los concursos antes eran una mala fórmula porque se especulaba con el trabajo de muchos para utilizar (y pagar) sólo uno, ahora son directamente un mecanismo de obtener diseño sin tener que pagarlo. ¿cuánto costaría contratar el diseño de noventa habitaciones a noventa diseñadores?
Va a merecer la pena.
CL 04 MAD - Joaquín Gallego y Pablo Rubio
Miércoles 28 de mayo de 2008, 20.00 h.
Istituto Europeo di Design
Larra, 14 - 28004 Madrid
Entrada libre
Entre el papel y el bit. Diseñar para medios impresos hoy.
Los avances tecnológicos de las últimas décadas han situado al diseño editorial en una época de transición y de convivencia con nuevos medios cuya aparición se sucede cada vez más rápidamente.
Uno de los retos que parecen plantearse todos aquellos que se hallan inmersos en los territorios de las publicaciones impresas es combinar de manera adecuada el entretenimiento con la información, sin perder de vista el papel fundamental del diseño como vehículo de comunicación.
Pero, ¿cuál es ese papel? ¿debe el diseño conducir el texto escrito o es el texto escrito el que ha de orientar al diseño? ¿ tiene que derivar del contenido? ¿qué papel desempeñan la tipografía y la imagen en los nuevos conceptos de diseño editorial? ¿En qué medida las páginas de una publicación impresa son un espacio social que transmite los valores de una comunidad? ¿Por dónde discurre el diseño editorial hoy?
De todos estos temas y de muchos otros más nos hablarán y discutirán con nosotros Joaquín Gallego (www.joaquingallego.com) y Pablo Rubio (www.erretres.com).
Presentado por Álvaro Sobrino.
Esta es la cuarta sesión de Chill Laus-Madrid, unos encuentros para diseñadores gráficos que tienen lugar la última semana de cada mes en el Istituto Europeo di Design de Madrid. No son conferencias ni talleres. Son una excusa para vernos las caras y saber qué estamos haciendo los diseñadores gráficos.
Ven, pregunta y opina. Y aprovecha que estos invitados vienen al Istituto Europeo di Design sólo para ti. No lo encontrarás en ningún otro lugar.
Es lo más lúcido -y lucido también- que he leído esta semana. No me resisto a hacer un corta y pega. Es de la Viladàs, el último párrafo de un texto más largo. Espero que no se mosquee por la apropiación indebida.
"Yo estoy convencida de que hay megatendencias (tendencias que se generan en ciclos muy largos) que nos llevan a un cambio en el modelo de sociedad drástico, y que la crisis económica es concurrente de algún modo con este nuevo modelo que se está gestando. Yo estoy convencida, por ejemplo, que vamos hacia un descenso generalizado del consumo, no forzado, sino voluntario: no es que no me pueda comprar un coche, es que no lo quiero. prefiero alquilarlo, compartirlo o utilizar el transporte colectivo, pero no quiero un coche. Por más que nos empeñemos en fabricar coches super buenos, y en venderlos con publicidades maravillosas, lo que pasa es que la gente cada vez tiene menos ganas de poseer un coche. Entonces los fabricantes de coches ven retroceder sus ventas y se quejan de la crisis; si siguen así, pedirán al Gobierno que les ayude; y puesto que están en juego muchos puestos de trabajo, el Gobierno hará bien en ayudarles. pero para mi, lo que tendrían que hacer es invertir ese dinero en pensar en qué es lo que querrá la gente el día de mañana y empezar a reducir la fabricación de coches. Si proyectamos el modelo actual (grandes cantidades de materias primas cada vez más caras invertidas en cacharros que colapsan las infraestructuras, nunca suficientes) no tiene sentido: hay que darle la vuelta e intentar aproximarse a cómo querremos transportarnos el día de mañana. Eso sería una ayuda para los fabricantes, no las subvenciones a fondo perdido. Y también sería una oportunidad de trabajo interesantísima para los diseñadores, esos diseñadores que habrán aprendido lo del user centered design gracias a la recesión…".
12.5.08
[publicado originariamente en soitu.es, el 12 de mayo]. El Chupete es el Festival Internacional de Comunicación Infantil, y su principal promotor es la Generalitat de la Comunitat Valenciana. Este año celebra su cuarta edición.
La publicidad infantil es un tema delicado. Podríamos pensar que es como el consumo de tabaco o alcohol. Bien está que no se prohiba, pero tampoco hay que fomentarla, y habrá que regularla bien.
Las agencias de publicidad, a través de sus asociaciones, y los fabricantes de juguetes organizan un Festival de Publicidad Infantil "con un marcado objetivo social ante la preocupación por la comunicación dirigida a los más pequeños, con el objetivo de concienciar al sector de la importancia de los mensajes, premiando la comunicación creativa y responsable". Es como poner a los lobos a cuidar de las ovejas. Al final, un Festival no es sino la promoción de un sector y una actividad; Es lícito, pero no lo es tanto pretender esconderlo tras unos objetivos "tan" sociales.
(seguir leyendo)
10.5.08
Anuncio con moralina, no gracias
[publicado originariamente en soitu.es, el 9 de mayo]. Hay anuncios que dan mal rollo. Sin que sepamos muy bien por qué, en el primer segundo notamos una irresistible animadversión que nos lleva a buscar frenéticamente el mando para cambiar de canal. En ocasiones, no seríamos capaces de encontrarle un motivo racional.
A mí me sucede, por ejemplo, con el cansino Tidós de Telefónica. Es un estúpido mal remedo de Buzz Lightyear, y no le soporto. Supongo que cada uno tendrá los suyos, una pequeña encuesta doméstica me lleva a conocer que en casa les sucede con el del orgasmo de Media Markt , y con el erizo de los seguros.
Hay otros anuncios, en cambio, que producen una idéntica reacción, pero perfectamente fundamentada. El caso más claro estos días es el de prevención del alcoholismo en los jóvenes, del Ayuntamiento de Madrid.
No alcanzo a entender qué proceso razonado puede haber llevado a los responsables (seguir leyendo).
9.5.08
El primer post de este blog es de 2003, aunque realmente empieza a funcionar regularmente a principios de 2006. Hoy cobra un nuevo rumbo, supongo. Hemos recibido Eduardo y yo la oferta de soitu.es, un medio digital generalista y de formato novedoso, para hacernos cargo ahí de un micromedio -o sea, un blog- dedicado a la creatividad publicitaria y el diseño gráfico.
Además de la buena sintonía con los responsables de soitu, nos ha animado su actitud frente a la publicidad. Los medios la suelen considerar un mal menor, cuando no un amo caprichoso e implacable. Ellos en cambio entienden la creatividad como algo a tener en cuenta, que se puede disfrutar.
I love publi fue desde su nacimiento el identificativo para sus espacios publicitarios, y ahora da nombre a esta nueva sección.
Podría pensarse que este blog pudiera sentirse resentido, pero creo que sucederá al revés. La licencia creativecommons que utilizan permitirá traer aquellos contenidos que puedan tener aquí cabida, por lo que esta obligación deseada de tener que escribir practicamente a diario beneficiará a estas crónicas de pseudonimma. Y como siempre, contenidos que no tienen espíritu generalista y en los que la complicidad es un valor, seguirán siendo el eje vertebrador de este blog.
Cuando llevas años escribiendo con la reflexión pausada que da trabajar en una revista bimestral, el vértigo de tener además que publicar a diario es un reto que nos está resultando apasionante -diría que rejuvenecedor-. Esperamos poder soportarlo.
7.5.08
No es lo habitual que la información sobre publicidad ocupe espacio en un informativo de televisión. Cuando eso sucede en la práctica totalidad de los telediarios, de las privadas, eso sí, hay que poner en cuarentena la inocencia informativa, eso que llamamos objetividad. Sucedió anoche, y tiene su continuidad hoy en la mayoría de los diarios. Ese desproporcionado despliegue informativo se refiere a la solicitud formal de las organizaciones profesionales de medios de comunicación privados al gobierno para que adopte medidas urgentes (sic) encaminadas a la progresiva reducción de publicidad, hasta su total desaparición, en las televisiones y radios públicas, autonómicas y municipales.
Podrá compartirse o no, pero la petición es perfectamente legítima. Otra cosa es que, una vez más, la falta de pudor en el tratamiento que los medios dan a la información cuando les va en ello la cuenta de resultados es asqueante. No debo ser el único que evita determinados informativos el día que se publican los datos de OJD o la última oleada del EGM. Por higiene.
A mí esto de los anuncios me recuerda a esos que compran una casa muy barata porque está pegada a un aeropuerto, y luego pretenden que lo cambien de sitio. La televisión pública ya estaba, y con publicidad, cuando ellos llegaron. En este país la sanidad pública no cubre una ortodoncia, no hay plazas de preescolar sino para una mínima parte de los que las solicitan, y los libros de texto desequilibran todos los septiembres las economías familiares, sí, esos libros que curiosamente editan grupos de comunicación que no se privan de tener su televisión privada. No es de recibo.
Cuestionemos el modelo de televisión pública, su eficacia en la gestión de recursos, su servilismo con los gobernantes, unas más que otras, pero la solución no puede ser que a un servicio público le quitemos sus ingresos, que habrá que sustituir con el dinero del contribuyente, para no molestar a los pobres y abnegados grupos de comunicación. La televisión de hoy se rige por dos baremos: en primer lugar, la audiencia es soberana más allá de la calidad del contenido, es bueno aquello que más gente ve. Por contra, los contenidos de minorías solo tienen cabida en la televisión de pago, o en la televisión pública, que para eso está, para lo que no es suficientemente enriquecedor para las privadas.
Y por último, lo que resulta especialmente indignante es pretender meter ahí también a las televisiones y radios municipales, que cumplen un papel vertebrador y una importante función social, sin apenas medios, donde en muchos casos el voluntarismo y el trabajo desinteresado de los ciudadanos da vida a una necesidad real a la que esos grandes grupos nunca han prestado la menor atención, porque no son económicamente sostenibles. Se me dirá que hay algo de demagogia en todo esto, es intencionado: siempre es mejor ser el cazo que la sartén. Ya les vale.
25.4.08
El comunicado del post anterior nos lleva a alguna reflexión.
1. Ha sido una asociación catalana, bueno, dos, las que salen en defensa de los diseñadores riojanos... ¿dónde está la "española"?. Ni está, ni se la espera...
2. Hace años que la promoción del diseño está siendo confundida con el DPO (diseño de protección oficial). Y de eso no se han librado ni las autonomías, ni el ministerio, ni las fundaciones, ni las asociaciones.
Consiste en gastarse el presupuesto en pagar poco y mal a los diseñadores para que trabajen para unas empresas a las que les sale gratis el encargo. La consecuencia es que muchas veces ni siquiera llegan a implantarse los resultados, pero como el empresario no paga, no le importa. Y tampoco lo valora. Los diseñadores entran a regañadientes a este trapo que saben que es pan para hoy y hambre para mañana. Lleva haciéndose décadas, y alguna vez alguien debería analizar los resultados, hacer la estadística de cuántos de esos trabajos llegaron a utilizarse o a producirse, de cuánto han invertido después en diseño esas empresas. Salvo casos aislados, el modelo es un rotundo fracaso, y esas excepciones son seguramente las empresas que ya invertían en diseño, hubiera o no peonada.
3.Todo es susceptible de hacerse peor, y El Gobierno de la Rioja vía ADER/CEDIR, reinventa la fórmula que de inoperante pasa directamente al escándalo.
Esta vez no son los diseñadores gráficos e industriales, de la Rioja o de fuera, los llamados. Alguien ha tenido una vez más la feliz idea de que el diseño y los resultados no es lo importante, lo que de verdad fomenta y promociona es el impacto mediático, el vocerío. Y eso parece ser exclusivo de los diseñadores de moda, de algunos de ellos.
4. El "reestilismo" de una etiqueta de vino blanco va a costar más de lo que cobrará Cruz Novillo por el sistema de identidad del Gobierno de España, por poner un ejemplo. Estamos todos locos.
El diseño espectáculo
Reflexiones sobre el proyecto "La Rioja Estilo"
Las asociaciones del FAD, Modafad y ADG-FAD, hemos enviado de forma conjunta y recientemente, esta reflexión sobre el diseño espectáculo a partir del proyecto "La Rioja Estilo".
Esta reflexión la hemos enviado a las 3 instituciones que están implicadas en el proyecto: ADER, Agencia de desarrollo económico de La Rioja, Cedir y FER, Federación de Empresarios de la Rioja. Podéis encontrar más información del proyecto en estos dos links.
http://www.larioja.com/20080328/rioja-logrono/diseno-vanguardia-20080328.html
http://www.adn.es/local/rioja/20080328/NWS-0378-Diseno-innovacion.html
Desde Modafad y ADG-FAD, Asociación de Directores de Arte y Diseñadores Gráficos, queremos llamar la atención acerca de la banalización que la promoción del diseño está experimentando.
Hemos podido leer en los medios, el alboroto creado para comunicar el proyecto "La Rioja Estilo", por el que un selecto grupo de grandes nombres del mundo de la moda realizarán doce proyectos de diseño para empresas de La Rioja. La operación costará 424.500 euros, financiados en un 80% con dinero público, a través de CEDIR.
Diseñadores como Francis Montesinos, Devota & Lomba, David Delfín o Ángel Schlesser serán los encargados de diseñar el lanzamiento de una marca de vinos, el interiorismo de una suite para un hotel, resolver el interiorismo de una bodega, o el packaging de una línea de productos.
Nunca hemos defendido el estancamiento en la praxis de las distintas disciplinas que el diseño abarca; al contrario, los límites son cada vez más difusos y las experiencias adquiridas en una especialidad son aplicables en otra. En este sentido, creemos que es bueno que un diseñador de moda pueda realizar grafismo, uno de interiores aventurarse con el diseño de producto, o un diseñador gráfico afrontar con éxito un problema de diseño industrial.
Sin embargo, estas operaciones de promoción y ruido trasladan a la sociedad y a las empresas una visión equivocada de nuestra actividad. Nos parece arriesgado que los organizadores identifiquen el éxito en los objetivos del diseño con la condición de "mediáticos" de sus autores. Por un lado, se prescinde de la importancia de la experiencia, la especialización y el oficio, cuya ausencia parece ser subsanable por la repercusión mediática del encargo. Por otro, trasladar esa idea de que el resultado y calidad del diseño carece de importancia, que el éxito consiste en convertir el encargo en acontecimiento, resulta especialmente peligroso. Sobretodo, cuando la iniciativa y los recursos parten precisamente de los organismos cuya función es la de potenciar la utilización del diseño como elemento diferenciador y herramienta de competitividad empresarial.
Con este comunicado queremos alertar del enorme riesgo y el perjuicio que para el diseño como actividad tendría que este tipo de planteamientos se conviertan en una constante y sean modelo para iniciativas similares en otros lugares y por otros organismos.

Ayer estuve oyendo a Pablo Rubio y Borja Marín de Erretrés en los meeting de Domestika. Su trabajo es exquisito, y resuelven con acierto el dilema eterno: diseño para las personas sin olvidar de que pagan los clientes.
Al cariño que le echan los anfitriones (Borja y Wences) se añade que la fórmula de estos encuentros es, definitivamente, la ideal: apenas cuarenta personas, que aunque sea por cuestión de aforo se convierte en valor añadido. Se convocan y en pocas horas cuelgan el cartel de no hay billetes. Y así, en un entorno envidiable, lo que podría ser conferencia se convierte en confidencia.
21.4.08

Diseño para olvidar (III)
De nada sirvieron las protestas, ahí han quedado esos armatostes. Pasada la tormenta de los primeros días, parece que nos hemos acostumbrado. Madrid es así. Pero a mí me sigue reconcomiendo una cuestión... ¿Para qué sirve el reverso de los tontones que el alcalde nos ha plantado por toda la ciudad? Lo normal es que el publimobiliario urbano cumpla una función (recogida de pilas, etc.) o sufrague otra, como las marquesinas del bus, cuyo coste y mantenimiento corre a cargo de la "explotadora" publicitaria. En el caso de los opis/muppis se justifican porque el reverso se utiliza para información ciudadana o cultural en muchas ciudades. Y sin embargo, ¿alguien sabe qué aporta el reverso de los tontones? Una feísima superficie gris y enorme contamina visualmente sin que nadie sepa porqué. Ya que no están pegados a las paredes ¿por qué no los hicieron de doble cara? Ni siquiera los grafiteros pueden aprovecharlos, cualquiera se arriesga (multa de 6.000 euros). Como tanto gustan ultimamente los concursos abiertos, propongo al alcalde que convoque uno "de ideas" para ver qué hacemos con tantos metros cuadrados de chapa gris.

"Los objetos padecen, están enfermos de diseño. Lo irónico reside en el hecho de que el diseño que, en principio, otorga su ser al objeto, lo desprovee precisamente del mismo al violentarlo e inyectarle una sobredosis de diseño". Lo ha escrito Zimmermann en ForoAlfa. Hay algo de catastrofismo en su artículo, y habría que cuestionar eso de que el diseño otorga al objeto su ser. En cualquier caso, el artículo merece la pena.
19.4.08

Se acerca el Día del Libro. Lo de "el día de" (del padre, de la madre, de los enamorados...) debe ser un invento del El Corte Inglés. Ese consumismo inducido me repele bastante.
Pero bueno, el día del libro es otra cosa. Soy comprador de libros compulsivo, y es el único día del año que me regalo unos cuantos sin remordimientos. Me engaño pensando que lo hago por contribuir a la fiesta, participar de la tradición... todo mentira: soy como los abstemios que beben en la cena de navidad un par de copitas de cava.
Y resulta que ahora es "El día del Libro y de los Derechos de Autor". Como siempre, tenía que venir alguien a estropearlo. Busco un poco y me doy cuenta de que somos inteligentes y seguimos llamándolo Día del Libro a secas, aunque la coletilla ya se la puso la UNESCO en 1995. Pero nadie la usa, más allá de la Dirección General del Libro y algún que otro organismo oficial más.
Está muy bien eso de los derechos de autor, pero es una causa menor si la comparamos con el acceso a la cultura. Es como si al día Internacional de la Mujer se le añadiera "y de la gastronomía con altramuces". Ahora más que nunca entiendo aquel cartel que hiciera mi amigo Pitu para una exposición sobre los derechos culturales que comisariamos hace años Norberto Chaves y yo, en el que decía: "La literatura a veces es arte, pero la cultura está siempre en la lectura".

...una de autobombo. El martes 29 me han invitado a reflexionar sobre el futuro de las revistas sobre diseño en los Chillaus de Barcelona, en el FAD.
Coincidiendo, en Valencia estará Pep Carrió, y en Madrid Sonia y Gabriel.
(El de la foto es Pep, que luce mejor en las fotos).
16.4.08
Quedan para mí los detalles, entiendo que tratándose la conversación sobre las relaciones entre cliente y estudio no procede andar aireándola.
Dicho esto, sí quiero aclarar que cualquier juicio que hubiera podido emitir antes –cómo me alegro de no haberlo hecho– hubiera sido injusto. A partir de la solución final no es posible valorar el proceso, ni el conjunto ni la intención. Así, lo que hoy conocemos es por un lado el resultado de los condicionantes, y por otro, la primera entrega de una estrategia de medio recorrido, no la resultante.
Sirva entonces todo esto como banderín de enganche para algunas reflexiones:
Determinados encargos empiezan a ser de alto riesgo para los diseñadores. Más allá de las bondades o no de un diseño, este tipo de trabajos que otrora significaban notoriedad y reconocimiento, hoy son un regalo envenenado. Los políticos utilizan el diseño como acontecimiento, inauguran logotipos como si de túneles o líneas de Metro se tratara, sometiendo nuestro trabajo a una banalización en el análisis, y atribuyéndole una notoriedad mediática que carece de sentido, y que provoca juicios infundados e inexpertos. Al final, el perjudicado es el diseñador. Consecuencia de ello, los medios de comunicación encuentran en estos acontecimientos "de diseño" argumentos para sus críticas y estrategias. No tiene sentido, por ejemplo, que en el caso que nos ocupa los periodistas que supieron encontrar profesionales dispuestos a opinar –negativamente– sobre el trabajo de unos compañeros, no intentaran siquiera contactar con los autores para conocer su punto de vista.
Con respecto a esas críticas, es saludable que se produzcan de un modo razonado, de igual a igual entre colegas. Lo hacen los arquitectos, y los escritores, y hasta los futbolistas. Y debería sin embargo ser terreno vedado a los representantes del colectivo. No imagino al decano del Colegio de Arquitectos criticando públicamente el trabajo de sus colegiados. Pero el diseño es otra cosa. No es la primera vez. Que el Presidente de la Asociación de Diseñadores de Madrid cuestione abiertamente el trabajo de unos profesionales desde las páginas de El País, valorando despectivamente aspectos como la idoneidad tipográfica, la legibilidad o la reproductibilidad es sencillamente inadmisible, e impensable en cualquier otro colectivo. ¿Habría hecho lo mismo si fueran miembros de su asociación? es evidente que no. Así, el problema de los señores machines sería el de estar en la asociación equivocada, curiosamente esa de la que este señor escindió la suya, al no poder hacerse con la presidencia. Alguien podrá argumentar que al fin y al cabo, no hay que darle importancia, a cualquiera le puede suceder que te llamen de un periódico, te pregunten y contestes sin medir mucho el alcance. Sin olvidar la interpretación y sesgo que el redactor aplique después. Bien está, pero para eso está el teléfono: han pasado dos semanas, y el de Cros Machín no ha sonado. Ni sonará.
No nos engañemos. El trasfondo de todo este asunto es político, las diferencias entre la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento están detrás de todo este affaire. Hoy salpican al diseño, y mañana será otro colectivo el que se encuentre en la refriega. La fuerte significación política de esta asociación, abonada a los favores del Consistorio, está también detrás de esta estridente toma de postura que, insisto, es mucho más política que profesional. Lo escribí no hace mucho en el diario Público: la identidad de la ciudad de Madrid es la peor aplicada del mundo, pero está por oírse el menor atisbo de crítica al respecto desde la asociación que agrupa a los diseñadores madrileños. Tratándose en cambio de la Comunidad –que también tiene lo suyo, no crean– hay que apuntarse al vapuleo mediático, aunque en el camino nos llevemos por delante a intachables profesionales del diseño. Que se hubieran hecho socios.
Recibo un mensaje para participar en un recopilatorio de "diseño solidario", y me incomoda pensar en mandar esos carteles hechos sin cobrar, para que alguien gane dinero haciendo un libro con ellos. Me chirria el reclamo, es como que hay cosas que no dan para hacer chistes. Y los derechos humanos serían una de ellas.
Es de Cactus Disseny, supongo, y me sorprende porque es un estudio que tiene cosas chulas y su filosofía me gusta.
En fin, habrá que esperar que al menos por esta vez, tratándose del libro del que se trata, la editorial haga una excepción y no lo imprima en China.
15.4.08
No todos los diseños aportan valores, hacen la vida más fácil, más bella... hay diseños que mejor sería olvidar. Aquí va uno:
Una bolsa de palomitas para microondas. No crean que es de cualquier marca, es BIMBO, y la más cara. Cualquiera que acostumbre a utilizarlas sabe bien el proceso: quitar la bolsita exterior, meter el saquito en el micro al máximo, y sin fiarse de los tiempos recomendados, esperar hasta que dejen de oirse las pequeñas explosiones... Aunque hay que suponer que las instrucciones son para los que no saben cómo usarlas. Pues bien. Es necesario quitar el celofán externo para acceder al mensaje que indica que debemos quitar el celofán externo. Y si no lo hemos quitado... ¿como saberlo?. Y si lo hemos quitado... ¿para qué nos dicen que lo quitemos?

No es catalán
El diseño depende de industria. Nunca he sabido porqué los ministros de industria, gobierne la derecha del PP o la del PSOE, han de ser catalanes. Sucede con poquísimas excepciones desde tiempos remotos...
Pues ha tocado excepción. Para mí que como no puede haber dos ministerios de economía le han dado éste, por el favor que le debían (ya saben, comerse el marrón de intentar la alcaldía de Madrid).
Al final no es importante, pero un relevo ministral puede suponer algún cambio, y nos permite albergar pequeñitas esperanzas de que algo mejore. Una sería que por fin descabalguen a la amiga de los artesanos, la minipyme, y nos pongan a alguien que el diseño le suene de algo. No estaría mal. Aunque, y tácheseme de superficial, visto como viste y como le desluce el pelo, a mí me da que a Sebastián el diseño le pilla lejísimos (lo que no significa que nos vaya a ir peor).
10.4.08
Me he reído leyendo esto sobre el pishatoro* que Calatrava y Cajamadrid quieren colocarnos en Madrid.
No conozco al tal Fullaondo que lo escribe, pero me parece que esa crítica mordaz y con humor que es capaz de hilar es envidiable. Me gustaría escribir así.
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pishatoro: Cuando yo era pequeño, en el pueblo, había unos bastones duros pero flexibles, que parecían de tripa trenzada, como una fusta, y que se usaban para orientar el rebaño de ovejas o cabras. Nunca supe si era verdad, decían que estaban hechos con el pellejo del miembro importante del toro. Y por ello, supongo, se les llamaba "un pishatoro". Al ver la foto de la 'Columna sin Fin' de Brancusi, me he acordado de aquel utensilio, que mi abuelo tenía en el paragüero, aunque él nunca tuvo ganado.
6.4.08
Lomba, Montesinos, Jesús del Pozo, David Delfín, entre otros, metidos a diseñar logotipos, etiquetas o interiorismos que paga la Agencia de Desarrollo Económico de la Rioja ADER.
Puede leerse en www.larioja.com
Cuando los objetivos no existen más allá de la propaganda y el resultado es lo de menos, cuando lo importante es la proyección mediática de la subvención, suceden estas cosas. Sea para realizar un interiorismo, un packaging, una identidad visual o la etiqueta de un vino, es mucho más "sonoro" que lo hagan los siempre faranduleros diseñadores de trapos que auténticos profesionales especialistas en cada disciplina.
Es un engaño a los empresarios, que obtendrán un peor diseño, aunque como les sale casi gratis, poco les ha de importar. Lo es a los diseñadores industriales, gráficos e interioristas riojanos, que ven cómo en proyectos similares, cuando ADER les llama a ellos, el presupuesto por diseñador es la décima parte. Y lo es a los contribuyentes, que ven como se despilfarra para que el polítiquillo de turno se haga la foto con diseñadores famosos.
2.4.08
otro identificador más para Madrid. La estrategia es simplemente marciana: para que nos identifiquen bien, cuantos más identificadores distintos, mejor.
En las webs de los periódicos y en la de la misma Comunidad, aparece distorsionado, mañana veremos si para las versiones impresas les han dado un documento correcto o sale también mal.
En la presentación, personajes como Plácido Domingo, Di Estéfano... y un diseñador... ¡de moda!: Jesús del Pozo. Sin embargo, ni una mención a quién es el autor del diseño, supongo que se sabrá pronto...
Y lo que ya no hay quien entienda... en todas las informaciones aparece este párrafo o similar:
"La nueva imagen internacional de la Comunidad de Madrid consiste en un logotipo con la palabra Madrid en versal que incorpora las siete estrellas de la Comunidad en la parte superior de la "M" inicial y un grafismo que sustituye a la "r" y cuya forma evoca a la letra "ñ"."
Yo debo estar hoy espesito, pero, aun con esa explicación, soy incapaz de ver la ñ por ningún lado. ¿alguien será capaz de verla sin que se lo expliquen?
Y por último: el recurso de reducir el peso de los caracteres en "degradé" (black, bold y regular) me suena mucho... no es el logo de aepd??????
23.3.08



Ordenar los libros
No tengo ordenados, metódicamente, quiero decir, los libros. No son suficientes como para que resulte imprescindible. Junto a algunos criterios espaciales y de preferencias y uso, ese aparente caos implica dedicar unos minutos cada vez que buscas alguno, que lejos de ser una pérdida de tiempo, es un placer y depara sorpresas y satisfacciones. Navegar por la estantería es como hacerlo por la red, buscas algo pero el camino hasta el encuentro es a veces mejor que el resultado.
Hace unos años en una conversación con Ramón Castillo, me proponía una alternativa: ordenar los libros por colores. Aducía dos motivos: uno meramente decorativo, porque los libros visten las paredes y esa es su función durante prácticamente toda su existencia. Pero argumentaba también una cuestión de orden "funcional"
. Los que tenemos memoria cromática y visual, o lo que es lo mismo, no la tenemos ni para las palabras ni para los números, recordamos mejor el aspecto de las cosas que su nombre y otras referencias.Por fin me he animado al ejercicio. De momento es satisfactorio, en la función y en la forma. Dejo unas fotos como constancia. (pulsar en la imagen para ver más grande).
20.3.08
Sobre los Premios Nacionales de Diseño se ha escrito mucho. Y sin embargo, por su interés, merece la pena el texto que en su blog les dedica Xénia. Porque nadie como ella los conoce desde dentro, primero cuando mandaba en el BCD y después en el Ddi. Y ahora, que sin tener ya que rendir tributo a nadie, puede escribir sin cortarse y lo hace. Valiente y esclarecedor. Puede leerse aquí.
28.2.08

Fossil
Sirva el concurso de la lata de Fossil como ejemplo.
Hay cientos. Estamos llegando al absurdo. Que alguien pare esto, pronto.
Convocan un concurso para diseñar la lata de sus relojes.
El primer premio consiste en un viaje a Nueva York de cinco días para dos personas, un libro y la "producción a nivel mundial de la lata con el diseño ganador". Quiere decir: no te pago, pero consuélate que voy a producir tu diseño que me sale gratis. Insulta a la inteligencia. Hay diez premios menores en lotes de productos Fossil.
No he podido evitar relacionar esto con la magnífica campaña que Cajamadrid está "echando" por la tele: bien podía haber dicho el señor Fossil que no había premio para el ganador, pero eso sí, un peine para todos los que se presenten.
Hay trampa, porque la votación de los accésits es por internet. Y no se cortan: "Para que tus amigos puedan votar haz click en envía a un amigo". Mejor diseño es el de quien tenga más amigos, o sea más cansino.
Hasta aquí, no deja de ser una e-promoción deleznable, como tantas.
Pero me adentro en la letra pequeña, y comienzan los sudores fríos. Leo en las bases:
Para poder ser elegible para la obtención de un premio que incluya la producción su diseño de una lata (1er puesto), usted cederá todos sus derechos, títulos e intereses en el diseño al Patrocinador. Si no desea cedernos sus derechos, no participe en el Concurso.
¿para qué querrán estos tíos la cesión de TODOS los diseños que se presenten?. ¿Irán a poner una boutique de diseños de segunda mano?. No, la solución está más abajo:
Al participar en el concurso, usted está conforme y acepta que su diseño se muestre en el Sitio Web del patrocinador, sin que le correspondan honorarios u otras formas de compensación y acuerda que el Patrocinador pueda mostrar los diseños en programas promocionales futuros y que podrá conservar y efectuar copias de su diseño según considere oportuno para sus propios objetivos comerciales o promocionales.
Bueno, esto es la bomba, ahora se convocan concursos y ya no es que no paguen nada a los perdedores, sino que se quedan con el material para sus "propios objetivos comerciales o promocionales".
En virtud de las presentes reglas usted acuerda indemnizar y eximir de responsabilidad al Patrocinador y sus subsidiarias, filiales, proveedores, distribuidores, empresas matriz, así como todos los responsables, directores, empleados y agentes de dichas empresas contra cualquier reclamación o causa de demanda originada por la utilización de su diseño, lo cual incluye, sin por ello limitarse, a reclamaciones basadas en infracciones de la propiedad intelectual, privacidad, publicidad u otros daños y perjuicios a personas o propiedades.
O lo que es lo mismo, no te pagan, se quedan con los derechos pero la responsabilidad que pudiera derivarse sigue siendo tuya. Todas las ventajas para ellos, pero tu puedes arruinarte.
He llamado a mi colega Starck y no estaba, le he dejado recado. Si me devuelve la llamada, le voy a pedir que no les diseñe ni un reloj más. Por imbéciles.
Toda la información en http://lata.fossil.com.
Por cierto, el concurso aparece "recomendado" en la web del Col.legi Professional de Disseny gràfic de Catalunya. Y estos son los que se supone que defienden esta profesión...
21.2.08
el miercoles, en el IED del Palacio de Altamira, Aitor Méndez.
Hablará de procomún, creativecommons, copyleft... pero todo desde el punto de vista del diseñador.
Si no le conocéis, es un flipe oírle hablar, tiene la cabeza amueblada como una pantalla de Tetris. Es brillante, de verdad. Toda la información aquí.
3.2.08
ADG-FAD consuma así su estrategia de abrirse a la resta del estado, ocupando el espacio que le cede sin pelearlo esta AEPD / Asociación Española de Profesionales del Diseño, que de la inoperancia ha pasado a la práctica inexistencia.
El tema, para abrir caliente: las diferencias entre el diseño en Madrid y Barcelona. Tópicos aparte, uno se confirma en que ese debate está superado, porque las diferencias entre diseñadores hoy están marcadas por la edad, por la formación, por la adscripción a las modas, las tendencias y los movimientos, por el compromiso...
El invitado es Enric Jardí, que está en Madrid para presentar su libro. Encaja bien y se somete al pimpampum con cintura y humor. Una tarde bien aprovechada.
24.1.08
12.12.07
Esta vez sí, a Pati Núñez le han otorgado el Premio Nacional de Diseño. Esta sí es la primera mujer que lo recibe, aunque hay quien quiso confundir. Y sin dármelas de profeta, porque estaba cantado, ya lo habíamos aventurado en este blog.
Personalmente me he llevado un alegrón. Pati es la mejor diseñadora gráfica de este país, de calle. Fue musa del boom del disseny, ella misma dice que en aquella época le hicieron muchas más entrevistas y reportajes de los que merecía. Después demostró y sigue demostrando que no se equivocaban los que vieron en ella algo más que el éxito efímero y mediático. El diseño de Pati es sólido, perdurable, eficaz e intimista. En el acta del jurado puede leerse que se le concede por "su impecable trayectoria, por la elegancia formal de sus proyectos, audacia y generosidad, y por su habilidad de involucrarse en cada proyecto de una manera muy personal, provocando lecturas visuales cargadas de sensualidad y poesía". A mí me ha parecido una justificación un poco cursi, no creo que hubieran dicho lo mismo de un hombre, pero hay que reconocer que debe dar un gusto enorme que definan así tu trabajo, incluso aunque no te identifiques mucho.
Pati ha demostrado compromisos más allá de los que se derivan de la relación entre el diseñador y su cliente. Ha conformado con su trabajo aspectos de la esencia misma de empresas como Vinçon o Sampaka, entre otras.
Pero no sólo eso. Su compromiso se extiende también a esta profesión. Si se me permite, me gustaría destacar tres hechos (ha habido más) por los que no me molesta parecer subjetivo y hasta empalagoso al escribir sobre Pati.
El primero, sucedió hace bastantes años. Era la época en que los Laus se entregaban en una ceremoniosa y elitista cena de gala, con un cubierto carísimo. Después se celebraba una fiesta multitudinaria en alguna discoteca o sala de fiestas de Barcelona. Alguien con poco criterio decidió que a la entrega de los premios Laus debían poder asistir los diseñadores jóvenes y los estudiantes. Así, los asistentes nos vimos cenando opíparamente, creo recordar que fue en la pista del estadio olímpico. Los jóvenes profesionales y estudiantes asistían sentados en las gradas. Recuerdo la situación como especialmente incómoda, lo de cenar con público era realmente surrealista.
A Pati le dieron un Laus ese año. Cuando hubo de recogerlo, bajó desde las gradas. Ella prefirió quedarse sin cenar y compartir aquella humillación a la que los importantes estábamos sometiendo a los jóvenes. La ovación, desde arriba y desde abajo, fue enorme.
No sé si hubo relación causa-efecto, pero Pati fue la responsable de organizar una edición posterior, quizá la siguiente. Eligió la Sala Cibeles, de Barcelona. Fue la primera sin cena de gala. Todo estaba exquisitamente medido y preparado. Con especial cariño recuerdo el espectáculo, que corrió a cargo de Paulovski. Es la entrega de premios Laus de la que mejor recuerdo tengo. Pati demostró que las cosas podían ser de otra manera. Lo que hoy son los Laus, le deben mucho a Pati.
La última batalla de Pati es reciente. Se refiere al concurso para el logotipo del gobierno. Ella ha sido especialmente beligerante en el plante de los diseñadores. Y en este caso concreto, he visto cómo defiende la dignidad de esta profesión con vehemencia y argumentos, sin paños calientes, esté quién esté delante. Sin medir las palabras y las consecuencias. También eso hay que agradecérselo.
Con el premio de Pati el diseño sale ganando. Y otra vez, frente a los argumentos mercantilistas del oficialismo, en la rueda de prensa ella ha hablado de las personas, del bienestar, del diseño como comunicación y como cultura.
10.11.07

burócratas verdes
Siempre me ha parecido que las certificaciones son un mal menor, supongo que necesarias pero engorrosas. Hacer las cosas bien es a veces menos rentable, tener que demostrarlo es un esfuerzo añadido y no recompensado. Y que por cierto, parece que hay un empeño en que los estudios de diseño también nos subamos a ese carro, tan competitivo en el buen sentido de la palabra, pero en el malo también.
Esta semana salió de máquinas la primera entrega –en forma de cartel– de una iniciativa que llevábamos barruntando en el estudio desde hace tiempo. Esta serie de carteles remite a los viejos catálogos de fotocomposición y su estética, y donde aquel lorem ipsum o jovencito emponzoñado son esta vez mención de la Declaración de los Derechos Humanos.
El mecenas en esto, una de las mejores imprentas de Madrid, no quiso contentarse, y a iniciativa suya servirán también como bandera de la certificación FSC, que garantiza una "gestión forestal ambientalmente responsable, socialmente beneficiosa y económicamente viable".

El cartel debía ir impreso a una tinta, porque no necesitaba más. En ello andábamos, cuando al solicitar la puñetera certificación les dicen que el sellito de marras no puede aparecer en rojo. O verde, o negro. De nada han servido las explicaciones. Finalmente, la opción era quitar el sello o imprimir a dos tintas. Con criterio más ponderado que el mío, mi cliente ha hecho lo contrario de lo que yo hubiera hecho, bien está. Así, quedan para el escarnio de los burócratas verdes 8.000 ejemplares distribuidos a los diseñadores de este país, en escuelas de diseño, empresas...
Pero ello no quita para que para poder decir que somos "ambientalmente responsables" ha tenido que usarse más electricidad, más tinta, más agua, una plancha más, y se han generado residuos innecesarios. Y todo por la intransigencia de un manual de uso de la marca manifiestamente equivocado, y la miopía y torpeza de esos funcionarios de la ecología.
30.10.07
No es la primera vez que cuando leo sobre diseño, tengo la sensación de que "diseñamos" mal lo que escribimos: como si por hacerlo difícil de entender, fuera más interesante lo que decimos. Y lo peor, es que en casi todo el autor tiene bastante razón... pero no se va a enterar nadie.
Entonces me he acordado de Letritas, el blog de un grafista chileno, que bien podría titularse "todo lo que quiso saber sobre la tipografía, preguntó mil veces y nunca llegó a entenderlo". Es delicioso, quizá no cuente nada que no esté ya dicho, pero lo hace tan fácil y ameno que creo que es imprescindible para quienes tienen que bregar con la tipografía sin ser diseñadores ni tipógrafos. El autor se llama Juan Pablo de Gregorio.
29.10.07
28.10.07
Javier de la Cueva
La oportunidad de conocer, oir, debatir y rebatir a/con Javier de la Cueva merecía por sí solo el esfuerzo. Javier maneja el lenguaje de la precisión como sólo algunos abogados saben hacerlo. Sin perderse en la parafernalia léxica de las leyes y los reglamentos, pone en vulgar lo que otros se empeñan en hacer enrevesado. Lo mejor, su capacidad para destapar esa ambigüedad interesada y la verdad a medias que argumentan en general el monopolio de las entidades de gestión, unas más que otras, y muy especialmente Javier Gutiérrez Garcén, de Vegap, a quien le veo modular discursos contradictorios en función del auditorio.
Magdalena Vinent, de CEDRO
No la conocía, me pareció que su discurso interesado como el de todos, es coherente y moderado. Cedro ha sido poco beligerante en ocasiones, y a veces pienso que le robaron la cartera en el reparto del canon digital, como si los textos pudieran copiarse menos en CD que la imagen o la música.
Cedro es especialmente sensible en la justicia del reparto. Sus socios autores pueden decidir en qué condiciones su obra es puesta a disposición de los ciudadanos, e incluso cada obra de modo individual es susceptible o no de que CEDRO gestione los devengos que se derivan, con todas las excepciones que al autor le venga en gana.
Más allá, incluso los no asociados tienen reconocido en CEDRO su derecho, hasta el punto de que no ya sólo se les liquida al solicitarlo, sino que se hacen esfuerzos por localizar a los autores para ello, hasta el punto de invertir recursos en esa búsqueda, como la campaña "se buscan autores" que realizaran hace un año. Evidentemente si esto se hace es para evitar males mayores, se habla de 20 millones de euros sin repartir que no está claro que CEDRO pueda alegremente ni incorporar a su patrimonio ni repartir entre sus socios, no al menos sin antes haber demostrado de modo fehaciente la voluntad de hacerlo llegar a sus legítimos receptores.
Todo esto es opinable, para debatir largo, pero de ello se deduce una inquietante cuestión: Siendo así, ¿qué es lo que distingue a CEDRO de VEGAP? ¿Porqué VEGAP puede sin rubor repartir entre sus mil y pico socios lo que correspondería a las decenas de miles de creadores visuales de este país?.
Javier Gutiérrez Vicén, de VEGAP
A estas alturas no será necesario que insista en mi desencuentro con el modo que VEGAP tiene de repartir ese dinero de todos que se le encomienda. Pero más allá de la discrepancia, creo que lo peor no está en el modo, sino en los modos. Los discursos de VEGAP y de G. Vicén son torticeramente ambiguos, contradictorios, opacos. La situación actualmente es tan inaceptable desde la ley y desde la razón, que cualquier debate en el que se avance es siempre a favor de los autores todos, y quien se perjudica es la entidad. Se trata en realidad de una huida hacia adelante, de consecuencias impredecibles. Si CEDRO está realizando esfuerzos por repartir el procedente de copia privada, y lo que no puede repartir lo acumula a la espera de una solución, ¿Cómo es posible que en idéntica situación VEGAP lleve años repartiéndolo entre sus socios, que son un mínimo porcentaje del total de creadores? ¿Qué sucede si éstos deciden reclamarlo? ¿o si el Ministerio de Cultura, en su función de control que hoy no ejerce como debería, decide reclamárselo?
Así las cosas, desde VEGAP se sostiene lo insostenible y por el máximo de tiempo. Aunque para ello haya que echar mano de las medias verdades y la desinformación. Un ejemplo: nos ha dicho Vicén estos días: "las obras con copyleft o creative commons no caben en la gestión colectiva porque no generan ingresos que haya que repartir". Yo sé que es falso. Él sabe que es falso. Pero no por ello hay que decirlo claro: mientras haya funcionarios y políticos, creadores, jueces, abogados, que a fuerza de repetir esa falsedad sigan creyéndolo, esos ingresos seguirán entrando en la caja de VEGAP para repartirlos entre los mil y pico, previo veinte por ciento para "la estructura". Que quede claro: esas obras generan ingresos, en primer lugar del canon por copia privada, porque éste es irrenunciable porque la ley así lo dice. Otra cosa es que sólo podría accederse a esos ingresos a través de la entidad de gestión colectiva, que recibe el total del montante y la obligación de repartirlo, y hoy es un monopolio que se niega a reconocer esta realidad porque no les interesa. O lo que es lo mismo, los ciudadanos pagan por esas copias privadas, pero quien lo recibe y habría de devolverlo a sus autores legítimos prefiere repartirlo entre sus socios. Ellos lo hacen, el ministerio les deja e incluso al Defensor del Pueblo no le importa.
Pero además, cuando las obras con licencia CC (CreativeCommons - Non Commercial) son utilizadas con fines comerciales también generan derechos de reproducción. Una vez más, es imposible cobrarlos a través de la gestión colectiva porque VEGAP no quiere, y es materialmente imposible hacerlo fuera de ella.
No acabamos ahí. Una vez más, que no es la primera, le inquirí de modo directo para que justificara porqué nuestra wikipedia no tiene imágenes en la entrada de Picasso, y sí las tiene la anglosajona. Que nuestros hijos estén recibiendo una formación en la que no existen imágenes de la creación de los últimos setenta años es un serio problema que no beneficia a los autores, ni a VEGAP, ni a nadie. Es simplemente una realidad: la wikipedia y tantos otros no pueden asumir el riesgo de ser denunciados, ir a un juicio y ganarlo, no digamos ya si lo perdieran. Pueden suponerlo: no conseguí que el señor Vicén afirmara que la wikipedia no puede publicar esas imágenes, que no era cuestión de ponerse de uñas al respetable. Pero tampoco lo contrario. Esa ambigüedad es la que sostiene esa "cultura sólo si es de pago" en la que se sienten tan cómodos y tan fuertes. Aunque sea a costa de la riqueza cultural de nuestra sociedad.
Por último, a alguien le llamó la atención el contraste entre la postura de CEDRO, gastando dinero en buscar autores a quien pagar, y la de VEGAP. Al ser preguntado G. Vicén escapó con un lacónico "por supuesto que VEGAP liquida a los autores que no son socios". Pues es mentira. No porque lo diga yo, que también, sino porque lo dicen ellos mismos. Una vez más, la respuesta a la medida del auditorio, y la contradicción como modus operandi et vivendi. A falta de información más fiable, nos habremos de conformar con la que aparece en su web:
Allá donde dice "¿cómo reparte VEGAP?" podemos leer: "En el caso de la remuneración que se obtiene por la copia privada, se descuenta de la cantidad global recaudada el 20% para destinarlo a actividades asistenciales y promocionales, que la entidad desarrolla a través de la Fundación Arte y Derecho. El 80% restante se reparte entre los socios entregando, por un lado, una cantidad mínima a cada uno de ellos y, por otro, lo que corresponde a cada uno en función de lo recaudado por el derecho de reproducción en los tres ejercicios anteriores". ¿Cómo puede VEGAP antes del reparto asignar una cantidad a sus socios y sólo a ellos, siendo un dinero recaudado por copia privada, irrenunciable y que es adeudado al total de autores? Y del restante... ¿como podría un autor que no es socio llegar a recibir su parte, si se calcula en base a un baremo, la reproducción, a la que sólo acceden los socios?. Es a todas luces ilegal e injusto. ¿por qué lo puede hacer VEGAP?. Es sencillo, porque el Ministerio de Cultura se lo permite.
23.10.07
Del tira y afloja entre Espe y Gallardón, o quizá no, se ha derivado que al arquitecto Juan Navarro le han dado la patada a mitad del proyecto de los nuevos Teatros del Canal de Madrid. Es inaceptable desde cualquier punto de vista, y hay que prever que el resultado final no será lo que debía ser. Hasta ahí de acuerdo.
Que para denunciarlo y apoyarle se redacte un manifiesto me parece una iniciativa loable. Pero más incómoda me resulta mi adhesión por defecto al manifiesto, desde antes incluso de tener constancia de su existencia.
Me explico: recibo un email en el que se "nos" agradece nuestro apoyo, a mí y a otros, y se me invita a avisar a todos aquellos que puedan estar interesados en firmarlo. Asimismo, en un parrafo perdido del mensaje que ocupa dos folios, se me advierte: "Si alguien no está conforme o no quiere suscribirlo, por favor, envíenos un e-mail a esta misma dirección, y será eliminado como firmante".
Extraña manera de recabar firmas. Pienso en la cantidad de mensajes que a diario elimino sin leer, o tras leer las dos primeras líneas... ¿cuantos manifiestos habré ya firmado por este procedimiento? ¿acaso no estaré en la lista de los que apoyan a Julián Muñoz y la Pantoja en su incuestionable inocencia? ¿cómo estar seguro de que mi nombre no figura entre quienes proponen establecer una base militar en la isla Perejil?
No es de recibo. Prefiero manifestar desde este blog mi apoyo al arquitecto, y lamentarme de que sea esta vez él la víctima de la torpeza de los políticos de este Madrid en todo lo que atañe a la creación, a la cultura y a la felicidad espiritual de los madrileños, donde la arquitectura tiene también un papel esencial.
Respecto a lo otro, a lo del manifiesto, flaco favor se le hace al damnificado con tan torticera manera de consiguir apoyos. No creo que lo desee ni lo merezca.
10.10.07
Como le habrá sucedido a muchos, la semana pasada me tocó a mí una espera de varias horas en la Terminal 4 de Barajas. En el aburrimiento, hice algunas fotos. En la puerta de una de las tiendas de Aldeasa hay un clic de Famobil de un metro de alto, vestido de piloto. Desde fuera
de la tienda me disponía a añadirlo a la serie de imagenes absurdas, cuando se me acerca un guardia de seguridad.
- No se puede hacer fotos.
- Pues llevo una hora pudiendo.
- No, de las tiendas, no.
- Estoy fuera de la tienda.
- Sí, pero estás fotografiando la tienda.
- Ya, pero no estoy dentro. ¿qué me impide hacer la foto?
Esperaba un intento de argumento jurídico, aunque sabía que podía perfectamente hacerla.
- Lo impide Aldeasa, que la tienda es suya. Yo cumplo con lo que me dicen.
La escena era surrealista. Un guardia privado, con su ropa paramilitar, su gualquitalqui, sus esposas y su cara de malo, aplicando unas leyes que no conoce, ni por asomo, y para quien aquí los derechos de los ciudadanos los define su jefe.
- Mire, soy periodista y aquí está mi carnet. Conozco bien mis derechos, y puedo hacer esa foto.
- Ya, pero a mi me han dicho que no puede hacer fotos de la tienda.
-Bien, yo voy a hacer la foto... ¿usted qué va a hacer?
- Llamar a la Guardia Civil.
- Vaya llamando mientras saco la cámara y voy enfocando...
- Si le digo que no puede hacer la foto no sé por que se empeña...
- Pues básicamente porque así usted llama a los Guardias Civiles, que a diferencia de usted ellos sí conocen las leyes y los derechos de los ciudadanos, y le explicarán que no puede impedirme hacer la foto. Todos ganaremos, yo hago mi puñetera foto, y usted no se acostará hoy sin aprender una cosa más.
- Mire, vamos a hacer una cosa, yo me doy una vuelta durante cinco minutos, y cuando me haya ido, usted hace la foto.
- No hombre, llame a la Guardia Civil, que no quiero comprometerle ni que haga usted mal su trabajo.
Dándose la vuelta, me suelta:
- Pues también son ganas de molestar. Si le digo que no la puede hacer, es que no la puede hacer....
Y efectivamente se fue. Y por supuesto, sin llamar a la Guardia Civil. Aunque estoy seguro de que me vió hacer la foto.
Señores de Aldeasa: Tratándose de derechos, no hay vulneración pequeña. Dediquen a sus pistoleros a vigilar que no les roben sus licores y sus colonias, y si acaso, a velar también por la seguridad de sus empleados y la de sus clientes. Fuera de eso, dejen que sea la Benemérita quien se encargue de los sospechosos ciudadanos con sus peligrosas cámaras fotográficas. Nos quedaremos más tranquilos.
19.9.07

La piratería de tipos y el discurso moral de las foundries
(ilustración: Beto Compagnucci)
“Y a los diseñadores creyentes os digo: la piratería de tipos es pecado”. Aun resuena en los oídos de muchos esta memorable frase que hace unos años pronunciara en el primer congreso de tipografía en Valencia el señor Hartmann, la voz más intransigente en lo que a uso de fuentes sin pasar por taquilla se refiere.
Poco podemos objetar al respecto quienes no creemos en la existencia del pecado, y caso de existir, nos apuntaríamos con fervor a la libertad de práctica. Pero nos da una idea de hasta dónde pueden llevarse los argumentos en lo que en principio no debería ser sino un asunto de práctica comercial, amparado por las leyes. La piratería (de fuentes o de lo que sea) es la única regla de mercado que se pretende argumentar apelando a los asuntos morales. Lo hace la Sgae y lo hacen las foundries. No caigamos en su trampa. El único motivo por el que no utilizamos fuentes sin licencia es porque se vulneran las leyes, en ningún caso es conveniente ningún otro argumento.
Ese discurso moral es inaceptable sobretodo por venir de donde viene. Hubo una época en que no existía la piratería, porque las tipografías residían en soportes físicos tales como acetatos para las fotocomponedoras, rígidos y pesados discos de plexiglás o tipos de plomo. Incluso aquellas cabezas esféricas que se utilizaban en las Composer de IBM daban soporte físico a la propiedad intelectual del diseñador de tipos. Aquellos objetos eran carísimos como lo eran las máquinas necesarias para darles uso. Hasta entonces, la piratería de fuentes no existía.
¿No existía? Eso sería mucho decir. Entonces y ahora el tipógrafo es víctima de otra piratería legal, mucho más dañina. Tomemos como ejemplo el de la Helvética y la Triumvirate, pero hay cientos y ninguna de las foundries está libre de “pecado”. Las principales empresas de tipos digitales que hoy conocemos eran en realidad antes del postscript los fabricantes de aquellos artilugios de composición tipográfica, o estaban estrechamente vinculados a ellos: Linotype, Monotype, Compugraphic (posteriormente adquirida por Agfa), sin olvidar a Letraset y sus alfabetos transferibles, son sólo algunos nombres que hoy identificamos como fundiciones digitales, pero cuya actividad se remonta a los tiempos en que la composición de textos aun estaba vetada a los usuarios. Bajo el paraguas de una ley del copyright americano que hacía difícil proteger el diseño de alfabetos, penalizando, eso sí, la coincidencia en el nombre, aquellas empresas se copiaban unas a otras las tipografías, una tenía el original y las demás las alternativas clónicas. No consta que ello generara conflictos, porque todas en mayor o menor medida se veían obligadas a echar mano de los diseños de la competencia, y convivían en un pacto de no agresión que a todas interesaba. No hubiera pasado nada, si no fuera porque esos clones no tienen diseñador, es decir, nadie se llevaba los correspondientes royalties, lo que hacía si cabe más jugoso aquel acuerdo tácito. O acaso, ¿alguien sabe quien es el diseñador de la Triumvirate (Helvética, Max Miedinger), o de la Humanist 531 (Gill Sans, Eric Gill)?. O lo que es lo mismo, las foundries salían ganando, unas veces una, otras veces otra, a costa del tipógrafo, que perdía siempre y no cobraba nunca.
Eran años en que cada vez que le pedías a un servicio de fotocomposición una tipografía “no disponible” para su sistema, echaba mano de unas fotocopias no oficiales de equivalencias, para elegir la alternativa. Aun recuerdo cuando Repsol cambió su identidad corporativa e impuso la Syntax. Era una tipografía poco conocida, y disponible sólo en los equipos de fotocomposición de una marca. Mi componedor de confianza de aquella época me sugirió que adquiriéramos la “Cyntal”, compatible con sus equipos, para atender los encargos de esa empresa. Así lo hicimos, nunca nadie se dió cuenta de que usábamos una Syntax pirata... que nos había costado más de trescientas mil pesetas de la época. Eso sí, con factura, desglose de impuestos y hasta licencia de uso.
Las cosas han cambiado mucho, hoy somos los usuarios los que estamos bajo sospecha. Y aun así, desde el punto de vista estrictamente ético, hay una gran distancia entre el uso y disfrute de un tipo de letra sin haber abonado la licencia correspondiente, y la clonación tipográfica sin pagar royalties para vender copias a varios cientos de miles de pesetas la unidad. Hoy se nos exije pagar una licencia “legal” de uso por una tipografía copiada, sin que en muchos casos haya un diseñador detrás que cobre sus derechos, simplemente porque se ha tomado un diseño, se ha cambiado el nombre y ya no hay a quién pagarle. A diferencia de otras prácticas criminales, desde la vulneración de los derechos de autor (música, películas, libros...) al consumo de drogas, en los que se persigue duramente la comercialización y enriquecimiento pero se modera la pena por el uso o consumo, en el caso de las tipografías sucede lo contrario: es perfectamente legal comercializar a nivel mundial una Helvética bastarda a la que se le ha cambiado el nombre, pero se castigará a quien haga uso de ella sin licencia, por muy bastarda que sea. El absurdo llegó hasta el punto de que adquiriendo un programa de diseño de precio irrisorio (y calidad nefasta, hay que decirlo) como CorelDraw, se obtenían centenares de fuentes de nombres sospechosos, al que acompañaba un catálogo en el que sin ningún pudor se especificaba la “equivalencia” con las fuentes plagiadas. En el colmo de la impunidad, se añadía el siguiente aviso legal: “El símbolo “~” que aparece a continuación de los nombres de determinados tipos de letra mostrados en este manual significa que tales tipos de letra son similares a otros tipos identificados disponibles a través de otros fabricantes”.
En los años setenta, mucho antes del postscript y los macs, Ed Rondthaler afirmaba en el número 1 de la revista U&lc que el copiado de tipos era tan antiguo como la propia fundición. “La fotocomposición ha sido la salvación tecnológica del negocio de la composición tipográfica, pero cuando se utiliza sin ética, no hace sino robar al diseñador tipográfico sus medios de vida”, afirmaba. En aquel artículo pidió a los diseñadores que boicotearan a los suministradores que no hicieran uso adecuado de las patentes de los diseños, comparando esta práctica con la falsificación de moneda. Otro fraude legal muy extendido últimamente está en las llamadas tipografías corporativas. Los distribuidores de fuentes, que no siempre son quienes ostentan los derechos, sino que compran y venden licencias, están ofreciendo a las grandes corporaciones tener su propia tipografía. Bien está en aquellos casos, casi inexistentes, en que se les realiza un diseño específico. Pero casi siempre lo que se hace es “personalizar” o “customizar” un diseño de calidad contrastada, al que se le cambia de nombre, en el mejor de los casos se realiza alguna modificación imperceptible, y por una fuerte suma de dinero se le cede a la empresa la exclusiva y uso indiscriminado de esa “nueva” fuente. Es una operación interesante para las compañías que se verían obligadas a pagar miles de licencias para los terminales de todos sus empleados, y lo es también para la empresa que realiza el negocio, que muchas veces ni siquiera tiene la exclusiva del original. Otra vez, el que se queda sin cobrar es el diseñador de la tipografía original.
17.9.07
Inaugura blog Xènia Viladàs, y hay que decir que promete. Xènia es eso que llaman una voz autorizada en esto del diseño, por conocimiento y trayectoria. Tiene información de primera mano, no en vano ha estado dos años de baranda en el Ddi, y además la procesa y ordena y transmite como pocos, que a los que somos dispersos nos anonada lo bien amuebladita que tiene la cabeza. Empieza fuerte, lean si no el post sobre los logos, cómo no en el que aporta experiencias sobre la identidad pública.
Después de su paso por el Ddi, ha decidido quedarse en Madrid, a pesar de que la llamemos Chenia. Eso que ganamos.
15.9.07
Yo iría más allá... ¿es moralmente lícito que el dinero que nos recaudan a todos para que "no desaparezca la cultura", que es el argumento que más gusta a las entidades de gestión, se invierta en pleitos para amordazar a una revista cultural?
Incluso aunque fuera cierto y no lo es que de la lectura del artículo del señor Escargot se dedujera que el honor de la Sgae, que desde cuándo tienen honor las entidades jurídicas, ha sido mancillado y ha de ser restituido, la desproporción es tal que puede afirmarse que lo que hay detrás es una utilización torticera de la ley para callarles la boca. Los abogados de la Sgae los pagamos entre todos, incluidos los autores a los que se les merma su parte de recaudación para éstos y otros menesteres. Una revista independiente, restringida al ámbito de la creación literaria, difícilmente puede enfrascarse en querellas y pleitos aunque los gane, sin que su economía se resienta y peligre su subsistencia. Así, al margen de la sentencia, aquí ya se sabe quien pierde. Ya se sabe que la próxima vez tendrán más cuidado, ellos y tantas otras revistas, blogs, autores, etc. a los que con el dinero de todos es tan fácil callarnos. El objetivo es la autocensura, que es la peor de las censuras, y poco a poco con cosas como éstas, se va cumpliendo. Y ahí seguirán ellos, con su "quien me la hace, me la paga", eso sí, siempre que los costes los sigamos pagando todos los ciudadanos a escote.
Desde aquí sólo se me ocurre una cosa: además de mandar un abrazo a mis colegas de Quimera, reproducir el artículo. Ojalá que otros también lo hagan: quizá, si muchos lo hacemos y lo difundimos, echen sus cuentas estos vigías de occidente de pacotilla y vean que lo de amordazar puede ser también contraproducente.
________
La horda de los gestores
por Trebor Escargot
(PUBLICADO EN EL Nº 282 DE LA REVISTA QUIMERA
En realidad va a parecer que no hablo de literatura, pero sí lo estaré haciendo. Si en este país la piratería prácticamente no afecta al mundo de la literatura, es sólo por motivos circunstanciales, prácticos. Haciendo uso de los medios a nuestra disposición, y obviando la posibilidad de leer en pantalla, en términos económicos hoy en día sale casi por lo mismo fotocopiar un libro que comprarlo. De ahí la narcótica sensación de oasis del noble arte de la escritura, aparentemente a salvo de estos desaprensivos malversadores: los piratas. Pero eso en realidad poco importa, porque la extorsión no tiene a un arte por objeto sino al ciudadano, al lector, al consumidor de productos culturales, y éste (como imagino que es su caso, lector disciplinado) unas veces lee libros y otras ve películas o escucha música. Por eso creo que es importante que usted lo sepa: los piratas existen, están ahí fuera, son malos y nos acechan. Su propósito es acabar con el arte, convertirlo en mercancía y traficar con ella. Le daré algunas pistas para que, en caso de toparse con uno de ellos, pueda usted identificarlo y actuar en consecuencia.
Un confuso vínculo une al pirata con el mundo del arte. Si hoy se dedica a chulearlo y chuparle la sangre en nombre de la gestión y la propiedad intelectual, en otros tiempos lo practicó, normalmente con escasa suerte y altas cotas de mediocridad. Luis Cobos o Pau Donés (que sigue en activo, en serio…) serían ejemplos obvios, pero hay otros ex artistas que sí gozaron alguna vez del favor de las musas (no hay más que recordar la preciosa canción que, en su debut, Víctor Manuel le dedicara a Francisco Franco. Lo cierto es que suelen iniciarse en la piratería cuando se les acaban las ideas, o más bien las ganas de trabajar para tratar de tenerlas).
Sus métodos pueden despistarnos, pues no andan por la vida en barco, ni tienen el valor que requiere empuñar una espada. Han abandonado el ron, en favor del CD-Rom, y la bandera de la calavera por otras más discretas y actuales con las siglas de su banda: SGAE, VEGAP, etc.
Han ampliado su radio de acción, colonizando los mecanismos que en otros tiempos ampararon a una especie hermana: los corsarios. En virtud de esta reestructuración jurídica, y gracias a un juego de sobornos estándar, cuentan con el apoyo de las instituciones y sus representantes (muy próximos a ellos en capacidad intelectual y gusto estético), y en una evolución próxima a la de la mafia clásica, ejecutan un poder parademocrático que suele tener la forma de impuestos y normalmente recibe el nombre de canon.
Como los piratas de verdad en su momento, como el telar manual tras la aparición del mecánico, o como la comunicación mediante tambores después de inventarse el teléfono, estos zafios piratas tienen las horas contadas. Y nosotros, por una mera cuestión generacional, asientos de primera fila para asistir a su cochambrosa y ridícula agonía.
Así que, de momento, dejemos que nos sigan extorsionando. Querrá decir que siguen vivos, que todavía tenemos tiempo para asistir a su hecatombe.
Álvaro Sobrino. Diseñador gráfico, periodista y editor.
Mantiene una columna en la revista VISUAL, con el nombre de Crónicas de Pseudonimma, donde recoge opiniones de otros y las suyas propias acerca de la actualidad del diseño español.
