Este blog está discontinuado

Hola. Este blog ya no se actualiza. Pero me pareció bien que todo este material siguiera estando ahí. Por si alguna vez alguien quiere leerlo, y por contribuir a la basura informática.
Puedes ver y leer lo que hago y escribo ahora en instagram,
en facebook, en twitter...

8.6.11

El día que a los lectores, a los autores y a los pequeños editores nos robaron el ISBN

ACTUALIZADO: Existe una recogida de firmas contra la privatización del servicio del ISBN
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Ayer pedimos un número de ISBN en la editorial donde trabajo. No puedo resistirme a reproducir la respuesta por email, confirmando nuestra solicitud.

“Su correo ha sido recibido correctamente. No repita el envío del (de los) formulario(s) ya enviado(s) ya que puede provocar retrasos en su tramitación. Por favor, no telefonee ni escriba para preguntar por los plazos de tramitación: la Agencia no mantiene correspondencia sobre ese asunto. Muchas gracias”. Con ello, posiblemente nuestro libro no esté en la calle hasta bien entrado el mes de julio, todo por un numerito que cuando dependía de los vagos e ineficaces funcionarios se obtenía en tres días. Y que hoy es un misterio saber cuanto puede tardar. Fastidiará nuestra labor, comprometerá la viabilidad ya de por sí escasa de una edición como las que hacemos los pequeños editores, y se venderá menos, lo que repercutirá también en los ingresos del autor.

La agencia del ISBN ha sido un servicio que funcionaba bien. Dependía de la Subdirección General del Libro, la Lectura y las Letras. Obtener un número de ISBN es un requisito obligatorio para editar un libro en este país. Y era gratuito. Está previsto que dentro de unos meses sea de pago.

Se me escapan los entresijos del cómo y el porqué, pero a finales del año pasado este servicio se privatizó. A partir de ese momento, su gestión es contratada (aunque lo disfracen con el eufemismo de “convenio”) sin concurso a una entidad privada. Estamos hablando de cientos de miles de euros al año.

Cuando era un servicio público, además de asignar “numeritos” la agencia mantenía al día la base de datos del ISBN, un instrumento esencial para editores, libreros, bibliotecas, autores, centros de formación… y lectores. Esa base de datos ha dejado de estar al día, con lo que deja de ser un instrumento fiable. ¿Extraño? No tanto.

Quien ahora se encarga de gestionar los ISBN es la (FGEE) Federación de Gremios de Editores de España. Con ese nombre puede sonarnos a que ahí estamos representados en pie de igualdad todos los que editamos, pero no seamos ingenuos. Esto es una patronal, y como en todas las patronales, tanto facturas, tanto vales y tanto decides. O lo que es lo mismo, ahí los que mandan son los grandes editores, y las decisiones se toman según los intereses de éstos.

El requisito obligatorio de tener un número para poder editar queda al albur de unos señores que son juez y parte, que deciden a quién le retrasan el trámite, y se curan en salud con ese enojante “no telefonee ni escriba para preguntar por los plazos de tramitación: la Agencia no mantiene correspondencia sobre ese asunto”. Evidentemente, aquí los editores esporádicos y los autores-editores –que tanto inquietan a los “editores de verdad”– son los que llevan las de perder, los que ya están perdiendo. El lobo al cuidado de las ovejas, y sacando de ello buena tajada.

Decíamos que la base de datos del ISBN, que cualquier ciudadano podía consultar, ha dejado de ser un instrumento fiable, lo que podríamos atribuir a los comienzos y rodaje de la nueva situación… otra vez pecaríamos de ingenuos. La FGEE tiene su propia base de datos, llamada DILVE, que se nutre del trabajo que los editores hacen “enriqueciéndola” cada vez que editan un libro. Un esfuerzo que nadie les paga, pero que hay que hacer porque hay que estar. Los editores, además de hacerles el trabajo, deben pagar por ello.
Por cierto, no intente usted acceder como ingenuo ciudadano, no podrá. Y no sería extraño que nos enteráramos más pronto que tarde de que esa base de datos se está vendiendo a quienes tienen dinero y pueden sacar partido de ella.

No hay que atar muchos cabos para entender por qué la base de datos del ISBN, a la que usted sí puede acceder, ya no se actualiza como antes. Bienvenidos a la economía de mercado. Lástima que, como en tantos otros asuntos, el mercado sea para unos pocos y nuestros gobernantes les den todas las facilidades para ello.

5.6.11

La bolsa de la feria del libro



La bolsa de la Feria del Libro de Madrid tiene anverso y reverso, o cubierta y contracubierta. Por delante el cartel de la feria. Que se lo encargaron a Alberto Corazón. Muchas veces lamentamos los diseñadores esa querencia a encargarle carteles culturales a los artistas, porque suelen anunciarse a sí mismos, que para eso lo son.
Los carteles de los artistas no funcionan casi nunca, porque se agarran a la propuesta formal y ningunean el concepto. Así, deberíamos felicitar la decisión de encargárselo esta vez a un diseñador, al diseñador. Lo malo es que ha hecho un cartel de artista, y eso nos deja un poco con el culo al aire. Lo de la escalera y las explicaciones que Corazón da nos lleva al punto uno de la introducción del manual de diseño para principiantes: si necesita explicarse, no funciona.
Y más molesto es el envés, espacio reservado para la publicidad. Cierto es que la cultura anda cada día más tocada por extraños cuando no incómodos compañeros de viaje. Y un banco siempre lo es. El copy es inquietante. "Había un banco"... ¿ya no lo hay? "le gustaría regalarte todos los libros..." como si no nos dejaramos regalar libros. El problema es que los bancos lejos de regalar nada nos machacan a comisiones y gastos de gestión. Ese "le gustaría" me sonó a "es una pena que seamos la banca, pero no podemos evitarlo. Recuerda el próximo recibo de la hipoteca que vence la semana que viene".

2.6.11

Las Matriuskas Culturales


El efecto cultural matriuskas. Una actividad es subvencionable en sí misma. Se mete en contenedor con otras, y el contenedor es subvencionable. Ese contenedor con otros conforman un "año del", "noche de" o lo que sea. Subvencionable también. Y además los políticos lo incorporarán a una "estrategia" de innovación, de promoción local o de turismo. Subvencionable también. Que se joda el que hizo la primera matriuska, todos menos él sacarán tajada. De su trabajo, porque en el proceso nadie aporta valor, sólo vende el de otros. Pasa mucho. Me está pasando. Y encima tengo que sonreir.

31.5.11

Aprendamos


(publicado originariamente en La Vanguardia del 30 de mayo)
Ya se han hecho todos los análisis posibles sobre el fenómeno de las protestas que en las plazas de nuestro país y del extranjero se han sucedido en las últimas dos semanas… seguramente sea así, si nos circunscribimos a los aspectos políticos y sociales. Pero, pasadas las elecciones, merece la pena afinar y reflexionar sobre otros matices que en la vorágine de información nos han pasado desapercibidos.
Por primera vez, en sólo unos días hemos visto crecer unas microciudades dentro de las ciudades. Sin organización jerárquica, la comunidad ha definido sus espacios, sus edificios de lona y cuerda, sus servicios, sus estructuras y sus normas de convivencia. Esos ciudadanos en sus micrópolis han asumido deberes y derechos sobre la marcha, sin que nadie les impusiera nada ni les dijera lo que tenían que hacer. Igualmente interesante resultará reflexionar acerca de la manera de comunicarlo al mundo. Sin especialistas en las relaciones con la prensa, sin técnicas de marketing on-line, sin community managers, han conseguido que los informativos y diarios de todo el mundo abrieran con sus imágenes y sus eslóganes. Se han hecho oir y entender, y lo que es más importante, han conseguido que millones de ciudadanos anónimos en el mundo se convirtieran en sus altavoces.


Los arquitectos y diseñadores, los empleados públicos, las empresas y sus trabajadores deberíamos fijarnos y aprender cómo es posible esa eficacia del caos, frente a las prácticas farragosas y absurdamente complicadas y metódicas que en todos los ámbitos nos empeñamos en reproducir. Y por supuesto, más que nadie quienes deberían fijarse y sacar conclusiones son los políticos. Mientras estos manejaban, con todo a favor, eslóganes vacíos y ambiguos en sus despilfarradoras campañas orquestadas por sesudos expertos en comunicación, un mensaje directo desde una pancarta hecha con rotulador o un video grabado desde un móvil podía dar la vuelta al mundo rebotado en miles de blogs y perfiles de las redes sociales. Mientras en el mundo real podemos llevar hasta la extenuación el debate sobre determinado mobiliario urbano o sobre como reorganizar cuatro calles de un barrio, ellos en unos días han construido un modelo de convivencia que seguramente no sea muy estético, pero que se ha demostrado eficaz. Hagamos todas las críticas, pongamos todas las objeciones, pero no dejemos pasar la oportunidad de aprender: valoremos la sencillez, la improvisación –bendita improvisación– y el esfuerzo colectivo como motor… si nos fijamos bien, seguro que podemos aplicarlo a lo que hacemos todos los días. Y si los políticos se fijan también, quizá empecemos a caminar hacia una sociedad si no mejor, al menos no tan complicada.

27.5.11

editor de mierda




¿Pequeño editor? ¿Editor independiente? Nos tienen engañados con la terminología. La Dirección General del Libro, CEDRO, la "Federación" (sí, suena a Stars War...), todos damos por buenas esas etiquetas que nos han o nos hemos puesto. El libro es el único sector donde ser "pequeño" se nos vende como un valor añadido. Lo de independientes... ¿independientes de qué? editor independiente es aquel que no ha conseguido a otro que le ponga el dinero. Pues vaya.
Somos el que ponía los discos en los guateques. Tiene que existir, incluso sentirse importante, pero sólo para que los demás disfruten de la fiesta. Y de las tajadas que de la fiesta puedan salir.
Hace mucho que me he alejado de las cifras, me resisto no ya solo a creérmelas, ya también a conocerlas, que hay que ver lo palotes que nos ponen a los editores las cifras. Por poner solo un ejemplo, basten las que se barajan respecto a los porcentajes de devolución. Nadie dice nunca que ahí esta metido el libro de texto, que vende muchísimo y en el que no hay devolución. Y también están ahí los best sellers. Nos engañan con lo del precio fijo (tabú, tabú...) para que nosotros y los libreros "pequeños e independientes" seamos los únicos que lo cumplimos, porque no nos queda otra. Con ellos compartimos también el honor de ser los felpudos de la distribución.
Desde este momento, y para que así conste, declaro que no voy a ser más ni pequeño editor ni editor independiente. A partir de ahora, solo soy un editor de mierda. Asumámoslo. Y a partir de ahí, quizá podamos empezar a cambiarlo.

19.5.11

Enrique Flores


Deliciosa la crónica ilustrada que cada tarde Enrique Flores está haciendo sobre lo que sucede en la Puerta del Sol estos días.

10.5.11

Una de política, que estamos en campaña


Estrategia: tenemos un candidato al que la gente no le pone cara, porque no ha participado de la vida política. Y le hacemos un cartel con bromita de photoshop en el que se parece más a Van Damme que a sí mismo. Lo de la "gente común" en el eslogan es de chiste... ¿quién quiere ser gente común? Vale que Espe te tiene derrotado sin mover una pestaña, pero tampoco hay que regalárselo. Esto es Madrid...

18.4.11

Creativos chisposos


(pulse en la foto para ampliar)


Podría ser un ejercicio interesante de estudiante de pubicidad. O un chascarrillo de sobremesa entre amigotes. Pero no, es un intento zafio de viral de una agencia de comunicación “importante”.
En cuestión se trata de una oferta en ebay para subastar una campaña de publicidad para cualquier partido. Y a partir de ahí, nota de prensa a los medios para ver si pican y se apuntan al ruido.
Alguien debería avisar de que los periodistas están hartos de este tipo de ejercicios, que ya no cuelan. A no ser que sean muy buenos. Y este no lo es.
En cualquier caso, merece un análisis la estrategia. Porque cuando alguien pone en marcha una acción de comunicación, aunque sea tan mala como esta, hay que suponerle detrás una estrategia.
Leo en la nota de prensa:
“Se tratará de un slogan genérico que se puede adaptar a cualquier ideología ya que está basado en la petición que todos los ciudadanos hacemos a nuestros representantes políticos: salir de la crisis económica y mirar hacia el futuro”. Vaya, ahora resulta que los productos se adaptan al trabajo de los publicitarios, y no al revés.
No contentos, insisten:
“La idea surgió porque las agencias publicitarias suelen tener archivadas campañas con grandes Ideas que por diferentes circunstancias no han visto la luz. Ideas que si no se ponen en práctica se pierden y se quedan en nada; Ideas que se hacen buenas cuando pasan de ser un ideal a algo tangible. Por ello CP Proximity Madrid cree que rescatarlas de ese “baúl de los recuerdos” puede devolverles la vida y salvarlas del olvido”. Podría pensarse que eso es lo que hacen las agencias, guardar los gatillazos, que deben tener a cientos a juzgar por el número de agencias que se presentan cada vez que hay un concurso aunque el presupuesto de campaña no alcance para los cafés. Ese baúl de los recuerdos debe ser un contenedor portuario... reconocer abiertamente que el trabajo reutilizado se vende como original no estoy seguro de que sea la mejor manera de conseguir clientes ni de mantener los que se tienen.
¿Debemos entender que es una práctica habitual en las agencias intentar colocarle al cliente la campaña que otro no aprobó, o sólo son los señores de CP Proximity los que lo hacen? Porque lo normal es venderle al cliente una comunicación estudiada a su medida. Si yo fuera cliente de esa agencia, estaría preocupado...
En la descripción de la oferta leemos:
“Como cualquier campaña que se precie consta de la estrategia, slogan, la creatividad y los Artes Finales para los diferentes soportes publicitarios: valla (tradicional y especial), banderola, marquesina de autobús, merchandising, programas electorales y apariencia de la web del candidato/a. (...) Estos serán entregados por CP Proximity Madrid al partido ganador de la puja en 2 días laborables, a contar desde la recepción de todos los materiales necesarios”. Por muy “aprovechada” que esté la campaña anterior, dos días para el desarrollo de las piezas, no sé, quizá quieran transmitir que son como los cerrajeros 24 horas...
Y para acabar, el precio de salida de la subasta: 100 euros. Toda una declaración de principios. Si una agencia está dispuesta a hacer sus campañas por cien euros, se me ocurren unos cuantos motivos: ¿no vale ya nada el trabajo de las agencias? ¿están mano sobre mano y hay que meter curro como sea, aunque sea gratis? ¿van a cerrar y este es el último estertor? Lo peor: quedan cuatro días para cerrar la subasta y, ni siquiera por hacer una gracia, nadie ha pujado por los cien euros. Así están las cosas. Las agencias de publicidad tiene un serio problema de credibilidad, de confianza de los clientes, de valorización de su trabajo... pero ellos ahí siguen, con sus chistes de pandilla, porque otra cosa no, pero a los publicitarios, a chisposos, no les gana nadie.

28.3.11

los recortes y la cultura


En Cataluña con más significación, pero también en el resto de España, hemos visto protestas acerca de los recortes que en cultura están produciéndose. Yo mismo he firmado algún que otro manifiesto y he participado en una campaña de imágenes para la protesta, que es como últimamente los diseñadores damos golpes en la mesa. Bien está.
Pero más allá, se hace necesaria una reflexión algo más profunda. Si se reduce el presupuesto de guarderías, protestan los padres. Si es el de sanidad, los enfermos, que somos todos. Pero tratándose de la cultura parecería que sólo han levantado la voz quienes se ven afectados directamente en su bolsillo, los "agentes" de la cultura. Ni los lectores, ni los espectadores, ni los que visitan exposiciones... debería preocuparnos, acaso la cultura haya acabado siendo un coto de clientelismo y quehaydelomíos que apenas importa fuera de sí misma.
Por otro lado, si se recorta en educación y en sanidad, en prestaciones sociales, en sueldos públicos, no parece que sea muy defendible ese "no a los recortes en cultura" sin más. Hecha la protesta, es importante que admitamos que los recortes han de producirse, y que se abra un debate serio acerca de cómo recortar, qué es lo esencial y qué lo menos imprescindible... y de eso, del debate, nada de nada. Bueno sí, este artículo de Oscar Guayabero y Claret Serrahima. No estoy de acuerdo en algunos aspectos de lo que proponen, pero eso no es importante. Ellos, al menos, proponen.

18.3.11

Heineken, 50.000 litros de cerveza y el talento gratis


Heineken organizó de la mano de ARCO un concurso de diseños de botellas. Como es más habitual de lo que nos gustaría, por el hecho de presentarse los participantes cedían todos los derecho de propiedad intelectual y explotación. En algunos foros se produjeron tímidas protestas –se han quedado con todos los derechos de los más de 600 diseños presentados–, algún bloguero lamentó que sucediera... lo normal en estos casos.
Pero quiso la casualidad que alguien se encontrara con el video que se reproduce al final de este post, con cortes de conversaciones con anunciantes realizado por Contrapunto BBDO. En él aparecía, en el minuto 1:55, Don Miguel de Jaime, Marketing General Manager de Heineken España, afirmando que "hay que tener en cuenta que tú puedes tener talento creativo, en la red, gratis".
Dos anécdotas que por separado no hubieran tenido más importancia, pero que unidas han vuelto a enceder los ánimos de un colectivo, el de los diseñadores, cada vez más sensible a estas situaciones.
No ha tardado en surgir este grupo en Facebook, que ya tiene más de 500 miembros, y en el que se recogen las piezas que los diseñadores van colgando para tratar de convencer a Heineken de que no están en lo cierto, que el talento es escaso y hay que pagarlo. Y para ello, se comprometen a retirar las piezas si Heineken brinda 50.000 litros de cerveza para eventos culturales.
Las marcas están usando lícitamente las redes sociales para sus objetivos. Eso está bien. Pero también han de servir para que los ciudadanos puedan protestarle a las marcas, e incluso hacerles cambiar en aquello que hacen mal.



11.3.11

La letra digital


Estupendo libro el que ha editado el FAD con el resumen de las mesas redondas y conferencias de La lletra digital, dentro del programa de Xarxes d'opiniò. Puede comprarse el ejemplar físico, pero la edición electrónica es gratuita. Puede descargarse aquí.
Debería ser obligado, es de sentido común, que cuando se recibe dinero público para generar contenidos, esos contenidos también sean públicos. Y sin embargo, iniciativas así son excepción. Cuando sucede como en este caso, debemos felicitarnos.

8.2.11

Del proyecto del DHUB, de ACTAR, de la transparencia y de la mujer del César

El Disseny Hub Barcelona (DHUB) es la integración de un museo, un centro y un laboratorio encaminado a promover la comprensión y el buen uso del diseño, dependiente del Ayuntamiento de Barcelona a través del Institut de Cultura.
Uno piensa que el DHUB no nació con buen pie. Un denominativo impronunciable, que no define. Aunque al final, nos hemos ido acostumbrando al nombre, y poco a poco ha penetrado en la cotidianeidad del diseño barcelonés. Hoy forma parte del paisaje cultural de la ciudad, y su aportación creo que es bien recibida.

Como sucede con estas cosas, el proyecto levantó recelos en quienes vieron ahí una amenaza, que los recursos son limitados, pero ha contado con la condescendencia en las opiniones, incluso los más críticos han considerado atenuante el hecho de que ha tenido y tiene que vivir de prestado en dos edificios inapropiados hasta que le acaben el casoplón de Glòries. Por no hablar de la herencia envenenada que hubo de asumir procedente de dos antiguos museos, el de Artes Decorativas y el del Textil.

Esa provisionalidad que arrastra y subyace en todo lo que hace, no quita para que el balance en este tiempo pueda ser calificado de positivo. Sin embargo, tiene un lastre. No es el que pudiera suponer su directora Marta Montmany, antigua directora del Museo de Artes Decorativas, antes conservadora del museo etnológico, y que ha demostrado en este tiempo eficacia, capacidad para adaptarse a su nueva realidad y sensibilidad hacia el diseño. Alguien debió pensar con buen criterio que además era necesario incorporar otra figura que tendiera los lazos y garantizara la fluidez con el sector del diseño. Y aunque la idea tenía sentido, equivocaron la elección. Bajo la intrigante etiqueta de “comisario del DHUB” se promovió para el cargo a quien no está claro que fuera el idóneo: Ramón Prat, propietario de la editorial Actar, especializada en fotografía, diseño y arquitectura.
Hoy, la relación del colectivo con el museo es en ocasiones espesa, está viciada, y el elemento que había de ser conductor es en realidad un palo en las ruedas.
Cualquiera que haya estado relacionado con las ediciones de diseño sabe cómo funciona la cosa. El modus operandi es el siguiente: Actar demora por sistema hasta la eternidad los pagos, y con ello, con el dinero del diseño, puede abrir oficinas en Nueva York, comprar una editorial suiza o abrir una librería en la milla de oro cultural de Madrid. Todo ello mientras sus autores se las ven y se las desean para cobrar sus derechos, y es difícil encontrar en Barcelona una asociación, un editor o un colectivo que no haya tenido que pasar por el tedioso trance de intentar cobrar por aburrimiento. Unos lo consiguen, otros no.
En cualquier sector existen sujetos y empresas que actúan de modo parecido. No debía sorprendernos ni justificaría de por sí este texto. Normalmente suelen ser identificados, se corre la voz y, como dirían algunos, en el pecado suelen llevar la penitencia. Pero no es el caso, aquí coincide que el sujeto es a la vez quien decide cómo se invierte, a qué se dedica el dinero público para la promoción del diseño, lo que le sitúa en una posición especialmente cómoda e impune, que se acompaña de una suerte de pacto de silencio en el que todos en mayor o menor medida incurrimos.
Esta situación que se extiende en el tiempo, tiene que ser corregida. Es importante que sea así porque estas cosas no hacen sino enrarecer el clima en el que una actividad como es el diseño interacciona con la administración, una relación que debe ser transparente y sin rincones. Siempre habrá quien piense que estas cosas es mejor que no se sepan, que son inevitables y forman parte de lo cotidiano en las relaciones entre la sociedad y la administración. Pero quizá sea así precisamente por eso, porque nadie se molesta en ponerlas de manifiesto.

31.1.11

Autoinculpación de este blog por la posible vulneración de la LPI


Este post es intencionadísimo. Hoy he conocido las tarifas de VEGAP (es como la SGAE pero de las imágenes) para 2011. He repasado las imágenes que ilustran los posts que vengo publicando desde 2003 y ciertamente, he comprobado que una buena cantidad de ellas pertenecen al repertorio de VEGAP. De muchas otras, cientos, no tengo la certeza.
Si cuento los años que llevan ahí, es muy posible que les deba mucho dinero, muchos miles de euros. Hasta ahora me preocupaba poco, porque me sentía amparado por la ley de Propiedad Intelectual, o más concretamente por la interpretación correcta que de esa ley los jueces hacen.
Ahora bastará que alguien, ellos mismos quizá, si escribo algo inconveniente me denuncie ante "la comisión" para cerrarme el chiringuito. Es cierto que tendré un par de días para quitar los posts que vulneran el derecho de los autores de VEGAP, pero no tengo tan claro de que disponga del mecanismo para saber cuáles son, o lo que es lo mismo, equivaldrá al cierre.

Así las cosas, no me queda sino dejar claro para que conste que:
  • Soy consciente de que algunas imágenes estarían sometidas a esas tarifas.
  • Cada vez que un autor me ha pedido que retire una imagen suya, NO lo he hecho. Básicamente porque en estos ocho años nunca nadie ha acudido a mí para que lo hiciera.
  • Con este post manifiesto de manera expresa mi voluntad de retirarlas si se me pide. No porque me parezca razonable ni justo, sino porque dejándolo escrito podré agarrarme a este clavo llegado el caso.
  • Que los ingresos por publicidad de este blog no superan los 60 euros mensuales, quiere decir que sólo podría tener cuatro imágenes, y eso dándoles el ciento por ciento y poniendo algún euro de mi bolsillo. Evidentemente, quitaría antes los anuncios.
Y para que así conste, a treinta y uno de enero de 2011,
Alvaro Sobrino

Posiblemente no suceda nada, nadie me denuncie, pero eso no es lo importante. Lo que es relevante y aterrador es que la posibilidad existe a partir de ahora. Solo nos queda confiar en que nadie decida agarrarse a esa posibilidad.

19.1.11

de churras, merinas, velocidades y tocino

Recurrir al refranero y a los dichos coloquiales en publicidad está bien, pero hay que hacerlo con un poquito de rigor. Una compañía de seguros está usando las churras y las merinas (las ovejas, digo) y nos enseña a distinguirlas: "esto es una churra, esto es una merina...". También el club de creativos tira por esa vía, con su campaña "velocidad y tocino, unidos por el cdec". A ver, que ni una ni otra pasarán a los anales de la creatividad, pero la publicidad chisposa también tiene que existir...
¿Cuál es entonces el problema? Pues que ya que echamos mano de los dichos populares, hagámoslo correctamente: las churras y las merinas, no es que no se distingan o se confundan, sino que se mezclan. Por contra, el problema de la velocidad y el tocino es que se confundan, no que estén unidas o separadas. Así que desde aquí propongo a los creativos chisposos de uno y otro engendro, que intercambien los refranes o los clientes. Que así no hay quien se aclare.

Querido Teddy...

La carta abierta desde ADG-FAD a la Fundación Autor, esa que dice de sí misma que "como se puede observar, muy poco de lo que tiene que ver con la cultura y con la defensa de los creadores, le es ajeno a la Fundación Autor".

Carta abierta a D. Eduardo Bautista,
Director General de la Fundación Autor

Estimado Señor Bautista:

Hemos tenido conocimiento en ADG-FAD (Asociación de Directores de Arte y Diseñadores Gráficos) del concurso que la Fundación Autor, que usted dirige, ha convocado para resolver su necesidad de “un logotipo que habrá de conformar la identidad corporativa de la Fundación Autor”.
Nos sentimos decepcionados. Nosotros también somos creadores, y defendemos el trabajo de los creadores. Por ello, no entendemos que para resolver lo que debiera ser un encargo profesional, esa Fundación opte por una solución que supone especular con el esfuerzo y las horas de trabajo de decenas de profesionales de la creación, para que solo uno de ellos se vea recompensado por ello. (seguir leyendo)

7.1.11

Del ilustrador Puño, de la señorita Nogales que plagia, de lo que puede crecer cualquier asunto en la red, y otras historias


Quiero dejar claro antes de escribir esto que el ilustrador Puño es amigo mío, que a veces viene a comer a nuestra casa y siempre dice eso de que “está muy bueno esto, oye”, que además hace ya unos años que colabora habitualmente en la revista que dirijo, y que edité un libro suyo magnífico hace unos años. Todo esto no es relevante para mí, pero admito que pueda serlo para el lector, que no tiene por qué creerme si afirmo que todo ello no influye en la percepción que puedo tener sobre lo que aquí se trata. Y digo esto también porque sobre ello he leído el artículo poco riguroso que en lainformacion.com se ha publicado, y en el que se obvia una información relevante: el director de ese medio era el jefe de la señorita Nogales en El Economista, donde se publicó la ilustración que utilizaba los iconos de Puño. Incluso es muy posible que fuera el director cuando fue publicada, y si así no fuera, pueden desmentirlo.

La historia, que está dando bastante guerra en twitter y en los blogs, es básicamente la siguiente: el ilustrador Puño encuentra una ilustración en la que se han utilizado unos iconos que él hiciera en 2003. Contacta con la “autora”, y cruzan una serie de mensajes. Como quiera que no hay ni el dolor de contricción ni el propósito de enmienda que nos aconsejaban los curas en el cole, sino altanería y desplante, el ilustrador Puño se da el gusto de reproducirlos en su blog. Merece la pena leerlos. A partir de aquí, el tema crece. En unas horas aparecen otros plagios de la señorita Nogales bastante más sangrantes que el que originó la polémica. Tanto es así, que incluso se ve obligada a cerrar la página donde recoge sus ilustraciones, ante la cascada de coincidencias y similitudes entre sus dibujos y los de otros que empiezan a correr por la red.
Al ilustrador Puño le llaman de la comisaría, ella le ha denunciado. Hasta aquí los hechos, que quien quiera puede seguir aquí.

De todo lo que está pasando yo me quedo con algunas consideraciones.
  • El ilustrador Puño está en todo su derecho de hacer pública su correspondencia, porque es suya, y porque sus derechos como autor han sido vulnerados y hacerla pública contribuye en parte a restituir su imagen y su reputación (que aunque sean malas, las tiene).
  • A mí me gusta que los autores, cuando les pasa esto, lo hagan público. Los defensores de Elisabeth Nogales y ella misma le han afeado la conducta, pero con ello el ilustrador Puño está defendiendo sus derechos morales –que también están en la Ley de P. Intelectual–, porque los económicos le corresponden a quien los ostenta, en este caso, su cliente.
  • Toda esta polémica se reduce a lo siguiente: el ilustrador Puño tiene poco que perder, a lo sumo, un juicio de faltas que le acarree una multa que a buen seguro sus amigos pagarán a escote, aunque solo sea por lo que se están riendo con toda esta historia. La señorita Nogales, en cambio, está jugándose mucho más, y debería ser la interesada en que esto no siga creciendo. Por eso no se entiende –yo al menos, no entiendo– ni que haya denunciado al ilustrador Puño ni que haya movido los hilos para que su exjefe le eche un capote aprovechando que dirige un importante medio de comunicación, capote tan burdamente tejido que se está volviendo en su contra.
  • Tanto la web donde se recogen otros plagios de la señorita Nogales como el enlace al blog del ilustrador Puño donde relata el caso han llegado a las primeras páginas en meneame.net, superando ambos los quinientos “meneos” por parte de los internautas. Supongo que es la manera en que ilustradores (o no) y amigos (o no) de Puño le están diciendo a la señorita Nogales que recule y no siga por ahí.
  • Con esta denuncia se reabre por enésima vez la polémica sobre la responsabilidad del bloguero sobre los comentarios anónimos que sus seguidores hacen. El ilustrador Puño se ha cuidado de insistir en que no se profieran insultos, y ha ido quitando los que se producían. Llama la atención el hecho de que en el artículo de lainformacion.com no sucede esto, y a uno y a otra los están poniendo a caer de un burro.
  • El señor Puño no tendría por qué meterse en líos y denunciar el plagio en los juzgados, pero es que la señorita Nogales no le está dejando otra opción. Con una diferencia: la denuncia por plagio se sostiene, la otra no hay por donde cogerla. Y el plagio es una cosa seria con penas considerables, y lo del ilustrador Puño, si fuera punible, no pasaría de colleja y multa.
  • Con internet lo de que los plagios no se descubrían ha pasado a la historia. Me parece peligrosa la reacción que están teniendo algunos, cada vez más, arguyendo que ya todo está inventado, que si se modifica un poco ya es una obra distinta, que tampoco es tan importante y que todos cogemos cosas de todos... no, no todo vale. Y si en el caso de los iconos del ilustrador Puño puedo entender que haya quien discrepe, los que han ido saliendo después no dejan lugar para las dudas: hay límites que no hay que traspasar, y si se traspasan, hay que apechugar con las consecuencias. El día que a Google le dé por compartir una buena herramienta –no lo que hay ahora– que compare imágenes en la red, no vamos a ganar para sustos.
Y escrito esto, quiero insistir en lo del principio: aunque el ilustrador Puño sea mi amigo, no tengo ningún inconveniente en desautorizarle cuando no tiene razón, por ejemplo cuando se pone pesado con eso de que los zombies existen y están por todas partes, e intenta venderme sus teorías sobre lo que hay que hacer el día que salgan a la superficie. Pero, cuando tiene razón, y esta vez la tiene, hay que dársela.

23.12.10

Chico & Rita... (lo que hay que dar no se quita)



(Carta abierta a Fernando Trueba)

Estimado Fernando:

No nos conocemos, soy amigo de Javier, él me ha hablado mucho de ti y del trabajo que habéis hecho juntos. Acabo de leer hoy en El País las declaraciones en las que afirmas: "Yo pago religiosamente mis impuestos desde el primer día que recibí mi primer sueldo y la ley no me protege. Si se me puede robar tan impunemente, si nadie me defiende de esos robos, no sé porqué tengo que pagar mis impuestos. Estoy contemplando muy seriamente la posibilidad de hacerme objetor fiscal". Te refieres, lógicamente, a la Ley Sinde que con mejor o peor criterio tumbaron ayer unos señores a los que hemos votado entre todos.

Desde el respeto, quiero decirte que la insumisión fiscal (no existe en este caso la objección como posibilidad) puede ser una posición respetable, siempre que se esté de acuerdo en asumir las consecuencias. Para ello, hay que hacerla pública y estar dispuesto a que te multen, o incluso a ir a la cárcel. Porque lo otro, no pagar los impuestos que a cada uno le toquen sin decir nada no es ni objección ni insumisión, es choriceo. Deberías aclarar a qué te refieres.

Por otra parte, creo que hay muchos ciudadanos con motivos mucho más contrastables que los que podamos tener tú o yo para pensar en negarse a pagar impuestos. Hablo de gente que ve sufrir a su familia, gente que vive en condiciones que nosotros sólo vemos en la tele... Hay que tener cuidado, cosas como éstas, dichas así, me parece que pueden ofender mucho.

Por último, y ahora sí, necesito saber qué vas a hacer. Tengo previsto ver en cuanto se estrene la película que has hecho con Javier. Me ha hablado mucho de ella, y como es él me ha contagiado el entusiasmo y tengo enormes ganas de verla. No acostumbro a piratear películas, me gusta disfrutarlas en pantalla grande o esperar a verlas con buena calidad en el sofá de casa, en televisión. Pero si tú decides no pagar impuestos tienes que entender que algunos no queramos pagar por ver una peli subvencionada con el dinero de nuestros impuestos. Espero que rectifiques la afirmación a la que me refería antes de que se estrene, me basta un comentario aquí pero estaría bien que esa rectificación fuera pública. Si no lo haces, al menos yo no pienso pagar una entrada por verla. Y sin verla tampoco me voy a quedar... o sea que me pasaré al lado oscuro para encontrarla. No me hace falta que te parezca bien, a mí tampoco me parece bien que tú no quieras pagar impuestos pero que yo tenga que pagar por ver películas que haces a costa de los que yo sí pago.

Un abrazo para tí y otro para Javier.

Alvaro Sobrino

P.S.: He usado un fotograma de la película para ilustrar este post. Algunos dicen que debería pagar por ello. Si te molesta, me lo dices y lo quito.

19.12.10

el buen librero, esa leyenda urbana


A quienes defienden que las librerías seguirán siendo el espacio natural donde comprar libros...
Hemos oído y hemos leído defensas numantinas sobre el papel del librero tradicional. Excepciones habrá, y yo conozco alguna... pero la tónica general poco tiene que ver con ese perfil idílico que algunos se empeñan en defender.
Hoy, en las librerías, encontramos varios tipos de libreros.
El becario. Suele ser estudiante, y en el mejor de los casos, le gustará la lectura. Pero no nos equivoquemos, está ahí para sacarse unas perras, no ha tenido tiempo por su juventud para leer mucho, y si puede estar al día de lo más nuevo y evidente, su cultura librera carece de fondo de armario. En el mejor de los casos agradeceremos su jovialidad y entusiasmo, porque todavía no ha dado tiempo a que se le retuerza el colmillo. Aunque con toda probabilidad encontremos otros muchos a los que nuestras inquietudes literarias le traigan al pairo y no tengan inconveniente en demostrarlo, una reacción comprensible y acorde con la retribución que reciben.
El que no se levanta. Si vamos a Zara o a una perfumería, un adiestrado dependiente de sonrisa profidén se dirige a nosotros, nos pregunta, nos orienta, se refiere a lo elegante que es nuestra bufanda... en la librería el dependiente muchas veces no levanta la cabeza del ordenador, en el que posiblemente esté revisando albaranes de devolución. Cuando nos dirijamos a él, su buena educación, que se le presupone, no podrá empañar la sensación de que le estamos molestando. A nuestra pregunta sobre determinado ejemplar, en muchas ocasiones nos indica la sección o estantería donde lo encontraremos, ni siquiera se levanta... él sabe dónde está, nosotros tendremos que buscarlo, él necesita vender, nosotros sólo estamos dispuestos a comprar. No tiene sentido, pero es lo habitual.
El que lo ha leído todo. Es una mentira extendida que los libreros leen mucho. Algunos de ellos se empeñan en mantener ese bulo, y cuando les preguntas opinan si tener la menor idea, cualquier cosa antes que reconocer que ese libro no lo han leído. Los libreros antiguamente dedicaban tiempo a leer, en las horas de baja afluencia de público. ¿Cuánto hace que no vemos leer al librero? Bastante tiene con mantener al día la burocracia intrínseca a su profesión: altas, bajas, devoluciones, novedades, actualizar la web o dinamizar el perfil de Facebook... La jornada del librero es extendida, si los demás apenas tenemos tiempo para leer... ¿por qué nos empeñamos en pensar que él sí lo tiene?
El que establece un enfrentamiento en cada venta. No importa si es porque deletreas mal el nombre del autor, si es porque el ejemplar solicitado se corresponde con una de esas editoriales/distribuidoras que le cobran el porte, hay libreros que entienden el ejercicio de la venta como una batalla, una yinkana que tenemos que superar. Sólo así, nos venderá el libro.
Si alguien quiere conocer un ejemplar único de esta especie, en la cuesta de Moyano hay una señora con gafas, malencarada, que muerde cuando te acercas. A veces tiene cosas interesantes a buen precio en cajas de madera. Si se te ocurre empezar a rebuscar, te regaña con un "no toques los libros que se estropean, si quieres algo lo coges y ya está...".

Seguro que a alguien se le ocurren otros para completar esta tipología. Es cierto que no se puede generalizar, yo mismo conozco unos cuantos libreros fantásticos que se ofenderán si leen esto, y con razón. Pero me queda la duda: esos libreros, que dedican tiempo a la conversación, que orientan, que conocen mis gustos... son mis amigos, soy un habitual en sus librerías... ¿tratarán así a todos los clientes?

22.11.10

este miércoles, Chill Laus en Visual (entrada libre)

Miércoles 24 de noviembre, a las 19.00 h
Visual. C/ Abtao, 25. Interior, nave C
(entrando por el paso de carruajes)
Entrada libre

Diseño, papel y planeta
Papel ecológico, sí… ¿pero cual? ¿barniz o plastificado? ¿el tamaño importa? El diseño responsable y la mejor elección y utilización del papel, así como de los recursos y técnicas de impresión, afectan directamente al medioambiente. ¿Sabemos realmente qué decisión tomar en cada caso para que nuestro trabajo sea respetuoso con el planeta?

El diseñador David Pérez Medina (Estudio Pérez Medina) y Gilles Perrin, de Arjowiggins Graphic, nos acercarán a la relación entre el diseño para ser impreso y el impacto medioambiental, y como puede éste minimizarse teniendo en cuenta unos pocos conceptos a la hora de diseñar.

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21.11.10

Las incongruencias del comunicado de LABoral


Decenas de diseñadores gráficos se han sumado a la protesta contra el concurso convocado por LABoral de Gijón, y lo han hecho como mejor saben: diseñando piezas y presentándolas al concurso. El Centro de Arte convocaba al diseño de carcasas de móvil a los profesionales, ofreciendo un iPad como premio. Según las bases, los autores que se presentaran por el hecho de hacerlo renunciaban a los derechos de propiedad intelectual, pudiendo el convocante explotar los diseños.

A mitad del concurso, los organizadores sin hacerlo público ni comunicarlo a los participantes, decidió eliminar de las bases los puntos en que se especificaba esa cesión. El hecho de cambiarlas es cuando menos sonrojante. El no comunicarlo sólo podía tener la intención de que pareciera que la protesta era injustificada. Cinco días más tarde, y ante las quejas recibidas, hubieron de reconocer que el cambio se había producido y hacerlo público.

Este asunto cobra una dimensión nueva cuando excede el ámbito de los participantes y las redes sociales para aparecer en sendos artículos de la prensa asturiana. Ese mismo día, LABoral hace público el comunicado titulado “Aclaraciones de LABoral ante la polémica surgida en torno al Concurso de Diseño Gráfico LABmóvil” (aquí, en pdf). En él, atribuyen el problema a un "error inicial recogido en las bases" de la convocatoria, argumentando que estas ya han sido modificadas.

Este comunicado merece sin embargo algunas consideraciones.

La primera es que la reclamación de los diseñadores era justa, en la medida en que a pesar de su desprecio inicial por las protestas, finalmente LABoral se ha visto obligada a rectificar.

Dice el comunicado: "LABoral nunca ha tenido intención de hacer uso comercial de los diseños recibidos, sino difundir una iniciativa de creación colectiva a través de las redes sociales”.

Es imposible saber si esta afirmación es cierta. En realidad no tiene sentido hablar de las intenciones de una institución, porque no las tiene. Las personas tienen intenciones, y cuando cambien las personas, también lo pueden hacer las intenciones. Lo sabemos bien los diseñadores, cuántas veces una copia de nuestro diseño desestimado queda en algún cajón, alguien lo encuentra meses más tarde y la empresa lo utiliza sin avisarnos. Entonces nos toca protestar e intentar cobrarlo. Si sucediera en este caso ese intento sería vano, porque los derechos habían sido cedidos.

Pero, ¿realmente –como ahora trata de argumentar LABoral– estamos sólo ante un caso de error en la redacción?

El documento concluye a continuación.
"La trayectoria seguida hasta el momento por el Centro de Arte muestra claramente su posición en la defensa de los derechos morales y económicos de los creadores y artistas y de las disposiciones recogidas en la Ley de Propiedad Intelectual".

Estas afirmaciones contrastan con la manera de actuar de LABoral, no en este concurso, sino en otros también. En el concurso de diseño “Tunea tu móvil”, dirigido éste a no profesionales y que acaba de cerrarse en su fase de convocatoria y aun no ha sido fallado, LABoral se reserva también según las bases los derechos de explotación de todos los diseños presentados, así como los de transformación y la utilización para la promoción de LABoral. ¿Se trata otra vez de un error de redacción en las bases? ¿modificarán éstas, comunicándolo adecuadamente, antes de que se haga público el fallo del concurso?

Llamativas resultan también las bases de un concurso de fotografías y artículos de divulgación. En este caso se obliga a los concursantes por el hecho de serlo, no sólo a los premiados, a ceder el uso público del material presentado, sin ofrecer contraprestación ni premio por ello, siempre que se utilice sin fines comerciales. Esta fórmula que corresponde a una licencia creative commons es interesante, pero sólo en la medida en que fuera el autor quien optara voluntariamente a ello, y no forzado por el hecho de haberse presentado a un concurso que no ha ganado.

Y también tenemos el concurso de Ideas de Aplicaciones para Dispositivos Móviles. Este concurso considera como uno de los cuatro criterios de valoración el grado de viabilidad tecnológica y potencial comercial de las propuestas, pero una vez más, la sola presentación al concurso supone la cesión de los derechos de explotación sobre la idea.

Con estos ejemplos, queda claro que lo que LABoral quiere hoy hacer pasar por un error puntual de redacción en las bases, en realidad es una práctica habitual en los concursos que convoca.

Pero además, llegamos aquí al espinoso asunto que todo esto encierra. A juzgar por las explicaciones de LABoral, aunque sea verdad que no pretendan ejercer ese derecho de explotación –pero la cesión existe y no pueden garantizar que no sea así en el futuro si cambian los responsables–, el que lo utilicen no es sino una pequeña parte, la menos importante, del problema. La cesión implica que tampoco el autor podrá ejercerlo: una idea premiada y decenas de ellas imposibilitadas para su utilización y puesta en práctica.
¿Tiene sentido cercenar las posibilidades de todo ese capital creativo?. Más allá, ¿Ha registrado LABoral todas esas obras, esos diseños, y esas ideas con "alto potencial comercial"? Porque el autor no puede hacerlo, puesto que ha cedido los derechos. Aunque LABoral no los explote, si mañana alguien lo hace el autor no está en condiciones de defender su autoría, ¿está dispuesto a hacerlo LABoral, que es quien ostenta los derechos?

El documento de LABoral no deja de ser una declaración de intenciones, para un caso puntual. Pero el problema no es puntual ni las intenciones son suficientes: LABoral, para que su discurso sea mínimamente coherente, tiene que devolver a los autores los derechos que les pertenecían no sólo en este concurso, sino en todos los que haya convocado anteriormente con las mismas cláusulas. Y debe hacerlo de manera pública, del mismo modo que lo fue la cesión. Y si es posible, debe dejar de convocar estos concursos, cuya finalidad es únicamente la promoción y el autobombo del convocante y la obtención con el esfuerzo de otros de tráfico para su web.

Por último, si como se afirma en el comunicado "iniciativas como este concurso tienen como fin, además, profundizar en el objetivo de LABoral de contribuir a hacer un análisis de situación del trabajo y desarrollo de la creación de nuestra región, cumpliendo lo que el Centro de Arte y Creación Industrial considera una obligación adquirida" ahora LABoral tiene una buena oportunidad de profundizar y contribuir a ese análisis. A partir de esta experiencia, no estaría mal que organizara de la mano de los colectivos de diseñadores de Asturias alguna actividad encaminada a debatir sobre la propiedad intelectual en el campo del diseño, y las relaciones que éste tiene con las instituciones y la promoción cultural.

14.11.10

Diseñadores en huelga "a la japonesa" para protestar por un concurso organizado por la Laboral de Gijón


A estas alturas quizá estés ya al tanto de la que se ha liado en este concurso de La Laboral de Gijón. Te dejo los enlaces al blog de Nano y al de Annie, donde explican lo que está pasando.
Hemos protestado muchas veces, unos más que otros, sobre la banalización de nuestra actividad que suponen esos concursos que las empresas e instituciones organizan para generar tráfico en su web y darse autobombo a costa del esfuerzo y las espectativas de jóvenes diseñadores. Pero esta vez está siendo distinto, decenas de diseñadores han participado en el concurso de Laboral de carcasas de móviles para protestar por el propio concurso.
De momento, los organizadores han cambiado las bases a mitad de concurso, lo que es una chapuza enorme. Pero el chorreo de protestas en forma de carcasas no ha cesado. La verdad es que Bittia, la consultora que ha organizado esto, no está siendo especialmente hábil en gestionar la crisis, y el muro del concurso en Facebook es un hervidero de diseñadores con los ánimos encendidos.
De todo esto hay que quedarse con lo positivo: por una vez, además de quejarnos los diseñadores estamos haciendo algo: aun estás a tiempo de participar. O al menos, entra y vota los diseños críticos, esta vez podemos hacernos oir.

28.10.10

"...is dead"... y ahora, ¿qué?

Esa tendría que ser la pregunta: y ahora, ¿qué?. Pues poco va a cambiar. El Ddi se ha mantenido bastante al margen del diseño real, del colectivo. Nunca ha apostado por ningún proyecto que no fuese propio. Aunque a veces hemos podido ver su logo en algunas actividades, su apoyo ha sido testimonial casi siempre, con cantidades simbólicas.
Como ya he mencionado en alguna ocasión, propuestas y realidades ambiciosas como el Congreso Internacional de Tipografía, que en su última edición, la octava, tenía un programa de más de 60 actividades, que es sin duda el evento de habla hispana más importante sobre tipografía en el mundo, no ha podido crecer en estos ocho años por falta de apoyo, y sigue limitado a medio millar de asistentes cuando podría haber multiplicado por cinco su tamaño de haber tenido un espacio y medios para ello. Lo menciono porque es el caso más sangrante, pero hay decenas de ejemplos: cualquier iniciativa ha de dimensionarse a la baja, al ámbito local, porque así lo exigen los apoyos institucionales, que son locales.
Tampoco ninguna asociación ni elemento de representación del colectivo ha contado con un apoyo estable del Ddi a su estructura, a su actividad. Es algo impensable en cualquier otro colectivo. De hecho, las distintas asociaciones han tenido que buscar el apoyo en los gobiernos autonómicos o los grandes ayuntamientos, lo que en la práctica se ha traducido en una fragmentación absurda: Nuestro país esta lleno de pequeñas asociaciones locales y autonómicas de diseñadores, y no existe un proyecto fuerte a nivel del Estado. Es cierto que desde el Ddi se les ha animado siempre a configurarse en una federación que nunca ha funcionado. Y no ha funcionado porque esa propuesta del Ddi nunca iba acompañada del dinero necesario para ello. Y la precariedad con la que las asociaciones locales trabajan no ha permitido nunca que despegara.
Lo que va a pasar ahora es lo que lleva pasando desde hace muchos años: si alguien quiere emprender una iniciativa relativa al diseño, tiene que hacerlo a nivel autonómico si espera algo de apoyo. No pasa en la artesanía, no pasa en la arquitectura, no pasa en la tecnología... pero sí en el diseño. La distancia que ha mantenido el Ddi con respecto al sector ha devenido en una dispersión y una fragmentación que nos hace débiles, anecdóticos.
Por si ello fuera poco, el Ddi ha sido modelo para los Centros de Diseño oficiales que han ido apareciendo como setas por toda la geografía, con iniciativas de perfil bajo y escaso criterio, que pueden tener su sentido en el restringido ámbito territorial, pero cuya eficacia es nula cuando de lo que se trata es de dotar de identidad el diseño español.
El legado es nulo. El Ddi, en lugar de potenciar al colectivo para que se mostrara fuerte y emprendiera acciones comunes, ha preferido siempre ocupar ese espacio y acometer en primera persona las iniciativas que debían afrontar los diseñadores a través de sus estructuras, eso sí, como sucede en cualquier sector o colectivo, con un apoyo institucional que no echaremos de menos porque apenas existió. Ahora que lo defenestran los esfuerzos hechos desaparecen, y lo que nos encontramos es un páramo desolador.
El Ddi se ocupó de regalar diseño a las PYMES, y se obsesionó con su protagonismo. Y eso no lo hizo mal, precisamente las críticas estos días están viniendo más por la desaparición de la "marca" Ddi que por lo que nos pueda pasar a los que nos dedicamos a esto.
Lo dicho, partimos de cero. Yo personalmente, iría a llamar a la puerta de Cultura... ¿alguien más se viene?

27.10.10

"Ddi is dead". Con nocturnidad y alevosía, de mala fe

Hemos sido unos ingenuos. Cuando en el BOE hace unos meses leímos que el Ddi se integraba en la empresa nacional de innovación ENISA, nos lo creímos. Era una noticia de esas que no se sabe si son buenas o malas.
A algunos nos llamó la atención que la noticia no apareciera en la web de ENISA. En la del Ddi, una escueta nota de menos de cien palabras. Pero en nuestra ingenuidad, no le dimos importancia. Al fin y al cabo, lo atríbuimos a la desidia con que trabajan la comunicación en muchos organismos públicos.
En todo este tiempo, la única comunicación oficial fue un mensaje en el que decían "nos trasladamos". Bueno, algo que se traslada es que existe. Unos días después, notificaron los cambios de email. Donde antes eran "ddi.es" a partir de entonces iba a ser "enisa.es". Eso debía haber hecho saltar las alarmas. Pero bueno, a veces se opta por unificar y no mantener dos marcas. Volvimos a ser ingenuos.
Hay que decir que algunos –yo lo hice– íbamos preguntando de manera informal a los que trabajaban en el Ddi. Ellos no sabían nada. O no nos dijeron lo que supieran.
El otro día a Oscar Mariné le dieron el Premio Nacional (¡enhorabuena, Óscar!). Se lo daba el Ddi, y el Ministerio de Innovación, que fueron quienes lo convocaron. Era una buena señal... pero no: setenta y dos horas después desaparecía la web del Ddi. Unos días despúes, también el perfil en Facebook. Sin una explicación, sin una despedida. Como el Ministerio de la Verdad de Orwell, se están tomando muchas molestias para que parezca que el Ddi nunca existió.
Visto con perspectiva en el tiempo, nos han robado la cartera. Si abiertamente hubieran desmantelado el Ddi quizá hubieramos sido beligerantes (o no). Hubiéramos podido opinar. O pedir explicaciones. Pero lo han hecho muy bien, una envolvente en toda regla. La absorción/fusión, como he dicho, no era una buena noticia ni mala tampoco, simplemente era mentira. Qué torticeros.
Buscando el lado positivo, partimos desde cero. Podremos dirigirnos a otros organismos, departamentos e instituciones y no podrán decirnos aquello de "vete al Ddi, que son los que se ocupan del diseño". Quizá alguien vea el hueco que queda y tome el testigo, ya sea en Innovación, en Cultura, en Economía o incluso en Industria. Quizá emprenda una estrategia nueva y mejor.
O quizá nada de esto suceda. En cualquier caso, quedémonos con estos nombres: Estela Gallego Valdueza y Enrique Gómez Espinar. Los que hicieron todo lo posible para que el Ddi no hubiera existido. Orwell se sentiría orgulloso.

13.10.10

líbranos de los amigos, que de los enemigos ya nos encargamos nosotros


Leo con desazón este "publirreportaje" en toda regla sobre el crowdsourcing. La desazón viene por la web en que se halla: la del Centro de Diseño de Castilla-La Mancha. O lo que es lo mismo, escrito está por quienes han de promocionar y defender el diseño, con dinero público para más señas.
He escrito intencionadamente desazón, ni estupor ni sorpresa. En primer lugar, porque no es la primera vez que denotan los burócratas del diseño una nula sensibilidad por aquello que han de defender. En segundo, porque dentro de la estrategia equivocada para la promoción del diseño que nuestros poderes auspician –ya saben, como herramienta para las empresas y no como cultura y bienestar para los ciudadanos– podría incluso deducirse que el texto es adecuado: si los diseñadores precarizan su actividad las empresas ganan. Aunque evidentemente algunos podamos pensar que "ese" diseño ni nos hará más competitivos, ni innovadores, ni exportadores.
De todo el texto, lo que me subleva más es esta afirmación: "que cada diseñador juzgue si le merece la pena dedicar parte de su tiempo a estas propuestas". Con ella, aparentemente adoptan una postura aséptica o equidistante frente al fenómeno. Es inaceptable. Por las mismas, alguien podría argumentar que también los inmigrantes ilegales que trabajan recogiendo fresa en Huelva o clavel en el Maresme a 12 euros la jornada, lo hacen porque juzgan que les merece la pena pena dedicar parte de su tiempo a ello.
No tiene mucho sentido darle más vueltas, pero es bueno saber quiénes son "nuestros amigos" y a qué dedican el dinero que el Estado destina a la supuesta promoción del diseño. A mantener webs en las que aparecen cosas como ésta.

23.9.10

DG en Portbou


[una de pelín autopromo] Ando esta semana ultimando la exposición de libros de Daniel Gil que he ido recopilando desde hace años. Hay más de mil, por lo que me ha parecido bien que el título sea 1.080 recetas de Daniel Gil, en alusión al libro de Simone Ortega que le introdujo en millones de cocinas.
Esta colección lleva tiempo en Flickr, pero no es lo mismo. Aunque algunos me dicen que esto debería exponerse de otra manera, más a lo grande, a mí me ilusiona que esta sea una exposición de tres días, que apenas verán ciento y pico personas, en un pueblín... son libros de bolsillo, y me parece que así es lo más parecido a verlos como los veo yo, en casa.
Es un motivo para acercarse a la Festa del Grafisme ese fin de semana, pero no el único, al contrario, el programa está llenito de sugerencias a cual más apetecible.

18.9.10

Diseños para olvidar VIII. Correos del siglo pasado


Si tiene usted que brear con Correos, no le arriendo las ganancias. Es inoperante en su estructura y eso se acaba trasladando, con lo que los funcionarios (hay excepciones y algunas las conozco) se contagian. En Correos manda "el programa". Aunque tu tengas derecho, porque te ampare la ley, el reglamento o el sentido común, no se te ocurra pedir algo que no se permita o esté contemplado en "el programa".
Pero si algo es indignante, que debería obligar a dimitir en bloque a todos sus directivos, es la incapacidad para trasladar los procesos a la época actual. Una vez al mes, donde trabajo nos vemos obligados a mandar un centenar de envíos contrarreembolso. De nada sirve que nuestras bases de datos estén actualizadas y relucientes. Tampoco que tengamos unas espléndidas impresoras, tanto de láser como de chorro de tinta. Todos los datos de cada cliente habrán de ser "trasladados" a unos arcaicos boletines autocopiativos, bien a mano, con el riesgo de errata que ello comporta, bien mediante una arcaica máquina de escribir, que por cierto si un día se estropea no creo que quede nadie que la arregle.
Sí, en nuestra oficina sigue habiendo máquina de escribir. Es lo que tiene trabajar con Correos.
Es inoperante para nosotros y para ellos, supone un desgaste humano enorme –la semana de reembolsos, mejor no acercarse a mi compañera Ali, que muerde– y un coste altísimo. Sería impensable que cualquier otro proveedor pretendiera algo así. Pero es Correos. Seguro que la culpa la tiene "el programa".
Eso sí, ironía –o mala leche– no les falta: en el encabezado del dichoso boletín puede leerse "Reembolso electrónico". Cachondeíto encima...

6.9.10

Espotilibros: leer o tener...


Hoy he soñado que me aparecía un libro en el spotify. Sí, andaba buscando algo y de repente... ¡Zas! ahí estaba. Al descargarlo y empezar a leerlo, en la página de créditos ponía:

"Leer un libro no es exactamente lo mismo que tener un libro. Los editores, después de tantos recursos invertidos en vano, nos hemos dado cuenta al fin. Este no podrás compartirlo, y tendrás que leerlo en el aparato en el que lo descargarte. Es posible que cada quince o veinte páginas te aparezca un e-faldón (lo que viene siendo un banner, mayormente) con publicidad. Para evitarlo puedes contratar la versión Premium, con la que además no necesitarás estar conectado a la red para disfrutarlo. Si te gusta el libro puedes añadirlo a tu biblioteca de favoritos que compartes con otros lectores, y puedes recomendarlo en las redes sociales con solo pinchar un botón".

En mi sueño, me di cuenta de que no tendría que volver a pisar el lado oscuro para buscar libros, como me sucedió con la música hace una par de años, toda una eternidad.

He despertado. He volado al ordenador, y he hecho una búsqueda de "libro" en el programa. Nada. no hay. Pero ya que estaba ahí, he desayunado con "Oye el libro", de Mártires del Compás. Que tampoco está mal...

"Oye, mira lo que te digo,
Con lo que tú me haces,
Yo voy a escribir un libro,
Con palabritas de hambre
Y de sueño perdido.

Y el que va leyendo el suelo
Tiene que esperar a que llueva
Y haga un charquito de agua
Pa ver su carita buena

Si del corazón a la cabeza,
Hubiera una escalera,
Hubiera un ascensor
Tú serías mi amor,
Mi única idea."

27.8.10

Tapa dura, mentiras y el libro electrónico

A veces, sin que nadie lo pretenda, una noticia equivocada en internet puede extenderse hasta el punto de convertirse en verdad aparente.
En julio publicaba El País en titulares "Amazon vende más libros digitales que en tapa dura", a lo que añadía el subtítulo "Excluyendo los de bolsillo, de cada cien libros tradicionales vendidos, la librería coloca 143 en formato electrónico".
Ese mismo día, Europa Press distribuye la misma noticia, pero el titular es "Amazon vende más libros digitales que en papel". Muchos medios se hacen eco, como por ejemplo Público, el Diario de Burgos, o 20 minutos, entre otros. De los medios, el salto se da a los blogs. Interartix se congratula de que "quienes reciben con gran regocijo está noticia son los miles de árboles que se salvarán de ser convertidos en papel, y es sin duda una gran noticia para el bien de nuestro planeta". Podemos leerlo también en el blog especializado lectoreselectronicos.com, y en muchísimos más.
Enseguida se extiende y hoy podemos encontrar que Google enlaza más de 37.000 páginas donde aparece la frase. Incluso en algún foro especializado he oído utilizar el argumento a un ponente. La mentira ya está hecha. A alguien estará beneficiando.

28.7.10

Encuestas con error de bulto

No creo mucho en la eficacia de las encuestas sectoriales. Tiene uno siempre la sensación de que se invierten ingentes recursos en hacer entrevistas, tabular datos, publicar los resultados, y al final siempre nos queda la percepción de que estos no tienen mucho que ver con la realidad.
Anda en marcha ahora una para realizar un estudio sobre el Sector de Servicios de Diseño en España. de la mano de la Federación para la Utilización del Diseño como Herramienta Política con la Innovación de por Medio.
Se responde de manera anónima a través de un formulario web, y con ello queda en manos de quien desee torticeramente manipular los resultados: bastaría con dedicar una tarde a rellenarla una y otra vez para decidir por todos cuánto facturan las empresas de diseño, si crecen o encogen, si exportan o no. Se me ocurren ahora mismo unos cuantos a quiénes puede interesar esa manipulación, visto el poco esfuerzo que requiere.
Pero más allá, lo que quiero cuestionar es la muestra y el método. No hay que ser sociólogo para ello. Supongamos que por cada estudio de más de 20 personas, hay cincuenta de menos de diez (algo que puede que no esté alejado de la realidad).
Como quiera que incomprensiblemente la encuesta no la contestan los estudios, sino individualmente los que en ellos trabajan, se concede mayor valor a los grandes estudios aunque sean pocos, porque de ellos saldrá, proporcionalmente, mayor número de respuestas. A partir de ahí, saldrán unos datos en los que el sector no aparecerá lo atomizado que está en la realidad. Quizá sea eso lo que se pretende.

27.7.10

Diseño recortado, de Chema Faerna

Otra voz más, la enésima, se une a denunciar el desmantelamiento del Ddi, que parece que ya es un hecho. Esta vez es la de Chema Faerna a través de Diseño Interior.
"Suele repetirse que las crisis tienen la virtud de poner algunas cosas en su sitio. Esta ya ha puesto de relieve cuál es el verdadero valor del diseño para las instituciones: el de un espejismo prescindible, un barniz, un lacito. Por lo menos ya sabemos qué terreno pisamos". No se puede decir más claro.
Lo curioso es que todo se desarrolla a golpe de rumor. La absorción o lo que sea por parte de ENISA es un misterio. En la web de esta empresa ni siquiera apareció la noticia cuando se produjo –sospechoso– y sigue sin aparecer, tres meses después, ni una alusión a su nueva incorporación. Tampoco en la del Ddi hay nada más allá de la nota que publicaron entonces, apenas cien palabras.
Los rumores son eso, rumores, pero la ausencia de información los hace grandes, e incluso están provocando reacciones, y eso es peligroso.
Si algo le adeudamos al Ddi, y no digo que sea así, sería sólo el trabajo que han hecho un grupo de personas allí, torciendo lo que han podido la estrategia para que al diseño le cayera algo. Desgraciadamente, todo apunta a que esas personas van a ser lo que ahora se llama daños colaterales. ¿Realmente el modelo que se ha seguido es el que esta profesión quiere y necesita? Desde luego que no. Y esto es una consecuencia. Porque de lo que podemos estar seguros es que en la toma de la decisión –la que se tome o acaso se haya tomado ya– ni por asomo va a estar encima de la mesa nuestra profesión. Hay que optimizar, y dejar de promocionar el diseño en las empresas para convertir esos recursos en financiación pura y dura (que es lo que va a pasar). Es, desde su punto de vista, lo que hay que hacer tal como están las cosas. Es decir, nosotros también seríamos un daño colateral. Otra cosa es que no va a tener apenas incidencia, porque hace mucho tiempo que el diseño dejó de ser la prioridad.

21.7.10

leer o tener un libro




Anda esta semana revolucionado el patio a partir de la interesante comparativa de los precios de los ebooks que han publicado Alberto Vicente y Silvano Gozzer en el blog Anatomía de la Edición.
Los más críticos han querido cuestionar el rigor de una fiabilidad que ellos no pretendían, quedándose así en lo anecdótico y eludiendo lo que hay en el trasfondo, que a mi entender podría resumirse en:
  • La referencia es siempre el precio en papel, y es un error. Coger un taxi no vale lo mismo que comprarse un taxi. Ni tan sólo un poquito menos. Cuanto antes nos demos cuenta y aceptemos que leer un libro no es lo mismo que tener un libro, mejor.
  • Los editores, en parte arrastrados posiblemente por Amazon, están fijando el precio con un único criterio: en la medida en que afecte a la venta en papel. Quizá ahora tiene sentido, pero no será así en el futuro.
  • Mientras tanto, el lado oscuro crece, se convierte en hábito, ofrece mejores productos: cada vez es más fácil encontrar pedeefes optimizados para pantalla de 6 pulgadas, y en el piso de arriba las editoriales ni se lo plantean.
  • Los pequeños editores y los autores que no venden cienmil ejemplares tienen mucho que decir. Y cuentan con una ventaja: a ellos se les piratea menos. No deben dejarse arrastrar por la tendencia. Ellos pueden hacer guerrilla en las redes, crear comunidad... y el precio es también un arma. No todo es Planeta ni Mondadori, y no todos son Larsson o Dan Brown.

19.7.10

Adiós a los anuncios de contactos

"José Luis Rodríguez Zapatero anunció ayer durante la sesión final del Debate del Estado de la Nación, que eliminará la publicidad de contenido sexual (prostitución y contactos) de la prensa española", leo en casa de mis amigos de El Publicista. Es cogerse el rábano con papel de fumar por las hojas.
Está en la línea de tantas otras medidas como criminalizar las páginas de enlaces porque no son capaces de meterle mano a los servidores donde se hospedan los contenidos, o poner diez veces más multas de tráfico de lo que sería razonable, obligándonos a todos a contratar a unas empresas privadas que se están forrando con los recursos, en lugar de poner menos multas y ponerlas bien, que es lo que tendrían que hacer.
Tengo mi opinión al respecto, pero no procede ahora. Me interesa más ver cómo evolucionará ese género del copy publicitario, uno de los mejores, para eludir la norma. Porque la censura siempre trae intrínsecos ingenio y creatividad. "Soy estudiante y me he quedado sin dinero", "necesito hablar con alguien porque mi belleza asusta a los hombres", "mi marido no me entiende"... frases como estas serán los próximos reclamos. Veremos si el delito lo cometerá el diario o el anunciante. Me recuerda a aquel dueño de un bar al que preguntaron en televisión sobre las multas por fumar en los bares y restaurantes: "de putamadre. Pero si a mí me multan si alguien fuma en mi bar, que también multen al corteinglés cuando pillen a alguien robando allí".
Estos brindis al sol que hacen los políticos, sabiendo que son puertas al campo que no van a poner, distraen y ocupan las conversaciones de los bares; y eso es importante ahora que ya no hay mundial de fútbol.

3.7.10

editores con las barbas en remojo...

He pasado dos días en un encuentro de editores de revistas culturales, organizado por ARCE.
Me gustaría poder decir que he sacado algo en claro. Al menos, nunca fue más cierto eso de que conocer las preguntas es el principio del camino para alcanzar las respuestas.
Sí creo que podría ser interesante glosar algunas reflexiones no concluyentes.
  1. Los editores vemos cuestionando el modelo existente, pero no acertamos ni siquiera a esbozar el alternativo.
  2. Lo he visto claro cuando Silvano Gozzer nos ha espetado: "Yo no quiero el archivo del libro o revista para nada, quiero poder leerlo y saber que está ahí, en la nube, si lo vuelvo a necesitar". Una cosa es ver una película u oír una canción, y otra tenerla. Y el precio no puede ser el mismo, ni un 30% más barato. Yo creo que los tiros van por ahí, aunque parece que circulo en sentido contrario.
  3. Los editores sabemos ya que la comunidad es importante. Pero no nos equivoquemos, somos empresas y estamos aquí para hacer negocio. He tenido la sensación de que los "consultores" nos han dicho lo que teníamos que hacer, pero dejaban en segundo plano la rentabilidad de lo que nos proponían.
  4. Los libreros están en una posición difícil, y deberían ser los primeros en proponer y aceptar formas de distribución más eficientes. Quizá pase por olvidar el precio único, el depósito, y cómo no, porque disfruten a cambio de un porcentaje sustancial.
  5. El exceso de títulos que se editan cada año sigue sobre la mesa. Hoy, vía e-libros, print on demand o impresión digital es rentable para el editor (cosa distinta para el autor) editar un libro que venda menos de mil ejemplares. Empecemos cuanto antes a convivir con eso.
  6. Ciñéndonos a las revistas culturales... nunca nos preocupó en exceso tener decenas de miles de lectores... la revista, como dice Manuel Ortuño, es una propuesta.
  7. Finalmente, esta mañana he bajado y me he dado un paseo por el lado oscuro, a ver si encontraba Tiempo entre costuras. Lo he encontrado en pdf optimizado para pantalla de 6 pulgadas, algo que ni por asomo encontraría en el piso de arriba. Eso sí debe hacernos reflexionar.
  8. He tenido la suerte de conocer a David Soler y discrepar con él. Con eso sólo hubiera dado por amortizados estos dos días. No ha sido el único, al contrario. Queda claro que lo mejor de estos encuentros está siempre en el pasillo.

30.6.10

Ombligos como el culo de un mandril

He recibido un dossier de la agencia de relaciones públicas de un festejado diseñador de Madrid, del que no diré el nombre, que me tiene avisado con el "cuidadito con lo que escribes sobre mí". El dossier incluye una entrevista enlatada, "para reproducir total o parcialmente". Es una fórmula que usan los presidentes de multinacionales, las estrellas de la música y del cine, Bill Gates, Al Gore... gente a la que los medios solicitan muchas más de las que pueden atender. Entre los periodistas gusta poco, porque eso de que uno se haga las preguntas a medida y las conteste... en fin. Suelen ser preguntas muy obvias, formuladas para poder decir lo que se pretende decir, o simplemente para el lucimiento. Leo por curiosidad y casi me caigo de la silla:

PREGUNTA: ¿Le gustaría que le encargaran hacer el logo del mundo, del universo mundo como concepto?

RESPUESTA: Puestos a desear un encargo ideal, me gustaría que me encargaran el logo de un mundo sin fronteras, sin pobres insultantemente pobres y sin ricos innecesariamente ricos. Y como los deseos, al igual que las cartas a los Reyes Magos, pueden ser tan largos como uno quiera, ponga también de un mundo que hubiese frenado el cambio climático. Y terminado con las guerras. Me encantaría hacer ese logo. No me importaría para un encargo así no solo no cobrar, sino recorrer el alambre con una sola pierna, ida y vuelta.
A mí me parece que estamos perdiendo el norte. Está bien eso de que somos creadores y como tales un pellizco de vanidad es una condición intrínseca, casi necesaria y hasta beneficiosa para lo que hacemos, pero, ¿qué tiene que pasar por la cabeza de un diseñador para cuestionarse algo así?. La verdad es que provoca un poco de risa... ¿o escalofríos?

10.6.10

información "meteoroilógica"











Se prevén en Madrid dos exposiciones de diseño próximamente. Por un lado, la del Ddi, comisariada por Oscar Mariné, con la participación de Enric Satué, Alberto Corazón, Pati Núñez, Isidro Ferrer, Mario Eskenazi, y Javier Mariscal, entre otros. Se titula "Todo es diseño".
Por su parte, Dimad propone la suya, de la que he escrito ampliamente en este blog los últimos días. Se titula Cartográfica.
Aún están a tiempo. A unos y otros quiero proponerles que intercambién los títulos, de manera que la de Dimad pase a llamarse Todo es diseño, que es la única manera de justificar el gazpacho que han hecho. Del mismo modo, la del Ddi podría pasar a llamarse Caretográfica. Porque eso es lo que es, otra vez los caretos de siempre.
Álvaro Sobrino. Diseñador gráfico, periodista y editor.
Mantiene una columna en la revista VISUAL, con el nombre de Crónicas de Pseudonimma, donde recoge opiniones de otros y las suyas propias acerca de la actualidad del diseño español.