querido Pedrojota:
Que te follen. hoy ha desaparecido Umbral. Durante años he alternado tu puto periódico con otros, en el bien entendido que todos los periódicos dicen lo mismo, pero tu tenías a Umbral, y mira que me jodía. Cuantas veces he degustado a primera hora su columna, mano a mano con un montado de jamón ibérico y un cafeconleche, en el Sagredo de la avenida del mediterráneo, que por si acaso no me daba ese día tiempo a leer el periódico, ya me tenía leído el Umbral. A sabiendas de que me gano las habichuelas escribiendo, leer a Umbral por las mañanas, antes de empezar, era un aliciente, una puesta a punto del manejo del lenguaje y el orden de las ideas, una gimnasia. A él, le echaré de menos.
Álvaro Sobrino. Diseñador gráfico, periodista y editor.
Mantiene una columna en la revista VISUAL, con el nombre de Crónicas de Pseudonimma, donde recoge opiniones de otros y las suyas propias acerca de la actualidad del diseño español.
28.8.07
2.8.07
Joaquín Rodríguez es uno de los que más sabe de los libros y su futuro, y con él comparto algunos pareceres y otros no, lo que nos lleva a discutir bastante y a que yo aprenda mucho. Ha publicado una interesante entrada en su blog sobre la desnaturalización del diseño editorial.
Merece la pena leerla entera, pero destaco este párrafo:
"En este mercado extremadamente competitivo, tal como ocurre en España, los departamentos de márketing y comunicación acaban, progresivamente, imponiendo sus criterios, tal como cuenta Walter Hellmann, antiguo director de arte de la excelsa editorial Rowohlt: los responsables de la venta elaboran una serie de cuestionarios que los lectores deben rellenar y, una vez obtenidos los resultados y sistematizados sus gustos, imponen a los departamentos de diseño editorial el aspecto que los libros deban tener (desde las tipografías al tipo de imágenes de cubierta), produciéndose el perverso efecto de la homogeneización y pérdida de significado de cada uno libro en particular".
Merece la pena leerla entera, pero destaco este párrafo:
"En este mercado extremadamente competitivo, tal como ocurre en España, los departamentos de márketing y comunicación acaban, progresivamente, imponiendo sus criterios, tal como cuenta Walter Hellmann, antiguo director de arte de la excelsa editorial Rowohlt: los responsables de la venta elaboran una serie de cuestionarios que los lectores deben rellenar y, una vez obtenidos los resultados y sistematizados sus gustos, imponen a los departamentos de diseño editorial el aspecto que los libros deban tener (desde las tipografías al tipo de imágenes de cubierta), produciéndose el perverso efecto de la homogeneización y pérdida de significado de cada uno libro en particular".
Etiquetas:
diseño de libros,
diseño gráfico
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