17.5.13
Economía para zotes XVII. "Salir del euro" no existe. Son los padres
En economía –como en los negocios– hacer lo contrario de lo que estén haciendo los demás, muchas veces funciona.
Ayer supimos que Japón, después de las medidas tomadas hace unos meses y entre las que estaba la devaluación del yen, ha visto crecer su PIB un 0,9% y ha aumentado sus exportaciones un 3,8%.
Oímos hablar de que Grecia primero y Chipre después han estado a punto de "salir del euro". Es un concepto extraño ese de "salirse" del euro. ¿Está Ecuador fuera del dólar?. Allí es la moneda de uso... excepto para las monedas pequeñas, que siguen siendo sucres... cada vez que el gobierno emite calderilla, está devaluando el dólar: se queda con las ventajas de una devaluación, y le carga al resto de la "zona dólar" las desventajas.
No es muy distinto de lo que sucedió en Argentina en la época de la paridad peso-dólar, y funcionó durante bastante tiempo, aunque cometieron el error de pensar que esa solución transitoria y comedida podía ser definitiva e ilimitada.
Por eso, Bruselas es capaz de inyectar el dinero que haga falta donde haga falta con tal de que nadie "se salga" del euro. Pero al final, alguien lo hará. Y empezará a crecer, y a exportar. Y a crear empleo. Evidentemente hay inconvenientes y existirían represalias. Sólo hay que esperar a que los beneficios de esa medida sean mayores que los inconvenientes. ¿Sería eso "salirse" del euro? Con una paridad, un estado puede poner en marcha la máquina de los billetes, pagar con ellos a proveedores, los sueldos públicos, las pensiones y los subsidios... ¡y todo ello sin sufrir los efectos de una devaluación, porque los estaría sufriendo el euro, no ellos!
Soy muy 'fans' de algunos economistas que explican las cosas en un lenguaje que los de letras podemos entender. Ya he recomendado aquí alguna vez el blog de economía en dos tardes de Marta Soria y Rebeca Gimeno, y sigo con devoción a José Carlos Díez... pero a ninguno de ellos –en realidad, a nadie– le he oído ni leído cuestionar ese concepto de "salirse del euro". Pues yo sigo pensando que no existe.
Seguiré esperando, estoy convencido de que en algún momento algún estado miembro va a poner en marcha la maquina de imprimir billetes. El primero que lo haga, creo yo, se llevará las ventajas. También es verdad, que si abierta la veda los demás empiezan a hacer lo mismo, estas desaparecen.
Y sí, si eso sucede, podré decir aquello de "yo ya lo avisé en el blog". Si no sucede, nadie recordará que he escrito esto. Es un truco de economista, lo he aprendido de ellos ;-)
30.4.13
¿Por qué no te callas?
Hace
unas semanas estuve en la rueda de prensa de una exposición de ilustración en
el museo ABC. Estaban los grandes medios y alguna tele... uno tras
otro, los ilustradores hablaban de la inmensa suerte que habían tenido
por poder participar con una pieza (hecha para la exposición, y que
sospecho que no les pagaron). De lo mucho que habían disfrutado y lo que
les había enriquecido (espiritualmente, se entiende) hacerla. Fue
cuando me di cuenta... hablaban más de su experiencia que del resultado.
Y es un error. Sucede con los artistas, con los escritores... en estos
tiempos en que la remuneración tiende a cero, en que se nos quiere recompensar sólo
con la satisfacción de crear, conviene cambiar el discurso. O eso
creo...
14.3.13
¿concursos de diseño? Sí, se puede
Estas cosas hay que contarlas cuando tienen un final feliz. Durante el día de hoy, una community manager ha tenido que bregar con una masa enfurecida de diseñadores gráficos. La web tikcode.com había convocado un concurso de diseño para la identidad de su página, en condiciones poco afortunadas.
En la refriega ha habido de todo, con algunos errores por parte de la empresa en la gestión de la crisis y una beligerancia a veces excesiva por parte de algunos diseñadores indignados.
Al final, con buen criterio, la empresa ha decidido suspender el concurso, atender a las sugerencias y volver a ponerlo en marcha.
Por un lado, es la demostración de que los usuarios sí pueden cambiar cosas en las empresas, y que la batalla de los concursos de diseño puede ganarse.
Al final, el caso queda también como un interesante ejemplo de gestión de crisis en redes sociales, para community managers, diría que de libro, para enseñar en las escuelas. 181 mensajes en apenas unas horas. Puede verse el hilo completo aquí, esperemos que no lo quiten, sería una pena. ACTUALIZADO 15 marzo: Han quitado el hilo de FB. Puede leerse aquí.
En la refriega ha habido de todo, con algunos errores por parte de la empresa en la gestión de la crisis y una beligerancia a veces excesiva por parte de algunos diseñadores indignados.
Al final, con buen criterio, la empresa ha decidido suspender el concurso, atender a las sugerencias y volver a ponerlo en marcha.
Por un lado, es la demostración de que los usuarios sí pueden cambiar cosas en las empresas, y que la batalla de los concursos de diseño puede ganarse.
Al final, el caso queda también como un interesante ejemplo de gestión de crisis en redes sociales, para community managers, diría que de libro, para enseñar en las escuelas. 181 mensajes en apenas unas horas. Puede verse el hilo completo aquí, esperemos que no lo quiten, sería una pena. ACTUALIZADO 15 marzo: Han quitado el hilo de FB. Puede leerse aquí.
30.1.13
Carta abierta a doña Irene Zoe Alameda (A.K.A. Amy Martin)
Att. Dña Irene Zoe Alameda:
Hasta me parece ingenuo dirigirme a usted (y a su marido de usted) para afearles la conducta. Porque el roto se lo han hecho ustedes a un partido, lo que me molesta menos que si hubiera sido dinero [directamente] público. Ingenuo también, porque visto lo que hay son ustedes pobres hasta para guindar. A quién se le ocurre...
Y sin embargo, necesito escribir esto para desmarcar a mis amigos y a mí mismo, de usted. Me incomoda porque la información que se ha dado de usted estos días la coloca como un personaje "de la cultura". Y desgraciadamente contribuye a aumentar ese runrún de que los "de la cultura" somos unos vagos, paniaguados y salvo excepciones, choricetes. Que todos chupamos del bote de los dineros públicos y que este se nos reparte de manera antojadiza. Sí, ese runrún que de manera intolerable alimentan los que ahora manejan en el ministerio, y al que se suma con un oportunismo trapacero algún partido político más. Sé de centenares, miles de excelentes profesionales que dedican su vida a eso que se da en llamar, casi despectivamente, la cultura. Suelen ser generosos en su trabajo, y para sí compensan el modesto rendimiento económico que les produce con otros beneficios más espirituales y que tienen mucho que ver con el bienestar y la felicidad de las personas.
Ustedes dos, desde dentro, le han levantado al señor Caldera la calderilla (perdón por el chiste malo, pero es que lo han dejado ustedes a huevo). No me molestaría tanto si no fuera porque, coincidiendo en el tiempo, en esa Fundación y las que de ella cuelgan se estaba largando a la mayoría de los que allí llevaban años trabajando honradamente. Hasta muy posiblemente, no lo sé, fuera su marido de usted quien les despidiera, quien firmara la carta. Es, si se me permite, obsceno. De una inmoralidad que duele.
Quiero insistir en que el tingladete que se montaron ustedes dos no merecería el esfuerzo de esta carta abierta. Si la escribo es también por el extenso memorandum que se ha dado usted el gusto de escribir –siete folios, si consiguiera que alguien lo comprase a precio de Fundación Ideas, le daría para un pisito–. Y concretamente, por esa parte donde afirma que "la figura de Carlos Mulas Granados se ha visto vilipendiada de forma insólita e irracional, aplastada por una especie de enorme bola de furia que pone de manifiesto la sed de sacrificios de nuestra herida sociedad".
No, señora Zoe. No trate de confundir. No llame sed de sacrificios a lo que no es sino defensa ante la pretendida impunidad de ustedes y los que como ustedes son. No somos los demás quienes vilipendiamos, ni somos los irracionales, ni los furibundos. No es nuestra sociedad la que está herida. Son ustedes, señora Zoe, los que están enfermos.
Alvaro Sobrino
editor cultural. Y a mucha honra
4.1.13
Economía para zotes XVI. Evasión o miseria
Leo aquí que treinta de las treinta y cuatro empresas del IBEX evaden impuestos utilizando paraísos fiscales. Siendo legal, lo raro es que esas cuatro que quedan no lo hagan también. A partir de ahí, mi reflexión es la siguiente:
Al menos siete de esas empresas eran públicas hace unos años.
Al menos seis son bancos a los que "ayudamos" mientras están dejando gente en la calle.
Más de diez operan en mercados que no son libres, por la gracia de unas licencias que a ellos les concede el Estado y a otros no. Sucede al menos con las eléctricas, con Repsol, con Tele5 y con las adjudicatarias de autopistas.
Y casi todas tienen un importante volumen de negocio (y por tanto de beneficios que evaden) en la contratación con el Estado.
No es una crisis, es una estafa.
Las empresas son: ABENGOA, ABERTIS, ACCIONA, ACERINOX, ACS, ARCELOR MITTAL, BANESTO, BBVA, BANCO PASTOR, BANCO POPULAR, BANCO SABADELL, BANCO SANTANDER, CRITERIA, ENDESA, FCC, FERROVIAL, GAMESA, GAS NATURAL, GRIFOLS, IBERDROLA, INDITEX, MAPFRE, OHL, RED ELECTRICA, REPSOL, TECNICAS REUNIDAS, TELECINCO, TELEFONICA, BOLSAS Y MERCADOS e IBERIA.
Al menos siete de esas empresas eran públicas hace unos años.
Al menos seis son bancos a los que "ayudamos" mientras están dejando gente en la calle.
Más de diez operan en mercados que no son libres, por la gracia de unas licencias que a ellos les concede el Estado y a otros no. Sucede al menos con las eléctricas, con Repsol, con Tele5 y con las adjudicatarias de autopistas.
Y casi todas tienen un importante volumen de negocio (y por tanto de beneficios que evaden) en la contratación con el Estado.
No es una crisis, es una estafa.
Las empresas son: ABENGOA, ABERTIS, ACCIONA, ACERINOX, ACS, ARCELOR MITTAL, BANESTO, BBVA, BANCO PASTOR, BANCO POPULAR, BANCO SABADELL, BANCO SANTANDER, CRITERIA, ENDESA, FCC, FERROVIAL, GAMESA, GAS NATURAL, GRIFOLS, IBERDROLA, INDITEX, MAPFRE, OHL, RED ELECTRICA, REPSOL, TECNICAS REUNIDAS, TELECINCO, TELEFONICA, BOLSAS Y MERCADOS e IBERIA.
17.12.12
¿Hay que reformar la ley del libro, don Manuel?
A quienes interese el tema, tengo que recomendar este post de Manuel Gil, titulado "¿Hay que reformar la ley del libro?". Es imprescincible. Relata lo que el sentido común dicta y que casi nadie se atreve a decir en público, o dejar blanco sobre negro. Parece que es un tema tabú, y el oficialismo ni quiere ni deja hablar de ello.
Con Don Manuel he tenido en el pasado, vino blanco de por medio, algunas conversaciones al respecto. Mientras yo defendía dinamitar la ley y el precio fijo, él –más comedido y con mayor conocimiento que yo– proponía una postura intermedia: liberar el precio en todo el proceso excepto en el último eslabón, el de la compra por parte del usuario final.
Sería injusto y vanidoso decir ahora que uno de los que más sabe del mercado del libro en este país se acerca ahora a lo que yo defendía, y mucho menos que yo haya podido convencerle de algo. Porque intuyo, y ya me desdecirá si no es así, que lo que ha pasado es que la realidad no es la misma que hace un par de años. Las ventajas del precio fijo, que las hay, han sido dinamitadas por una realidad que las ha superado. El descalabro de esta campaña de navidad va a ser de órdago, y ni el oficialismo va a poder maquillarlo esta vez. Escribí hace unos días un post sobre ello, y aventuro ahora que dedicaremos los meses próximos a cuestionar la ley. O acaso sean las ganas que tengo de que eso suceda lo que me lleve a ser tan optimista.
Por si sucediera, voy a incorporar una variable al debate, para la que no tengo una respuesta clara: la remuneración de los autores. En estos tiempos en que el "adelanto de autor" tiende a cero, ¿cómo resolveremos el porcentaje de una cifra que sería distinta en cada ejemplar vendido? Reconozco que a veces estoy más cerca de los mundos de Yupi que de la realidad, pero a mí me gustaría que los autores cobraran su trabajo como honorarios, y que la cantidad porcentual por ventas fuera residual o incluso inexistente. Porque creo que es el editor quien debe correr los riesgos, y perder o ganar en función del éxito o el fracaso. Porque para eso es el empresario. Insisto, es por introducir una variable más. Pero no nos alejemos de lo sustancial: el precio fijo del libro no funciona, y es hora ya de que hablemos de ello.
Con Don Manuel he tenido en el pasado, vino blanco de por medio, algunas conversaciones al respecto. Mientras yo defendía dinamitar la ley y el precio fijo, él –más comedido y con mayor conocimiento que yo– proponía una postura intermedia: liberar el precio en todo el proceso excepto en el último eslabón, el de la compra por parte del usuario final.
Sería injusto y vanidoso decir ahora que uno de los que más sabe del mercado del libro en este país se acerca ahora a lo que yo defendía, y mucho menos que yo haya podido convencerle de algo. Porque intuyo, y ya me desdecirá si no es así, que lo que ha pasado es que la realidad no es la misma que hace un par de años. Las ventajas del precio fijo, que las hay, han sido dinamitadas por una realidad que las ha superado. El descalabro de esta campaña de navidad va a ser de órdago, y ni el oficialismo va a poder maquillarlo esta vez. Escribí hace unos días un post sobre ello, y aventuro ahora que dedicaremos los meses próximos a cuestionar la ley. O acaso sean las ganas que tengo de que eso suceda lo que me lleve a ser tan optimista.
Por si sucediera, voy a incorporar una variable al debate, para la que no tengo una respuesta clara: la remuneración de los autores. En estos tiempos en que el "adelanto de autor" tiende a cero, ¿cómo resolveremos el porcentaje de una cifra que sería distinta en cada ejemplar vendido? Reconozco que a veces estoy más cerca de los mundos de Yupi que de la realidad, pero a mí me gustaría que los autores cobraran su trabajo como honorarios, y que la cantidad porcentual por ventas fuera residual o incluso inexistente. Porque creo que es el editor quien debe correr los riesgos, y perder o ganar en función del éxito o el fracaso. Porque para eso es el empresario. Insisto, es por introducir una variable más. Pero no nos alejemos de lo sustancial: el precio fijo del libro no funciona, y es hora ya de que hablemos de ello.
26.11.12
Patentes y marcas... ¿de qué lado estáis?
Publicado por
Alvaro
Etiquetas:
concursos,
derechos de autor,
diseño gráfico,
politiqueo del diseño
en
1:32 p.m.
Ignoro quién pronunció aquello de "protégeme señor de los amigos, que de los enemigos ya me encargo yo".
Así, deberíamos los diseñadores congratularnos de que la Oficina de Patentes y Marcas OEPM y la Asociación Nacional de Defensa de la Marca ANDEMA arranquen cualquier iniciativa para "promover la concienciación social y el respeto de los derechos de Propiedad Industrial e Intelectual frente al fenómeno de las falsificaciones".
El problema es cuando la iniciativa que se les ocurre es un concurso de diseño. Y que este concurso plantea en sus bases todo aquello que no debe hacerse en estos casos y que los diseñadores venimos denunciando desde hace años. Con poco éxito, ciertamente:
Que los diseñadores tengan que especular con su trabajo. Decenas o cientos dedicarán su tiempo y buen hacer, para que sólo tres de ellos –un ganador y dos finalistas– vean compensado el esfuerzo. Sin embargo, 25 piezas más serán utilizadas con motivo de una exposición, sin contraprestación alguna a los autores.
Que en un ejercicio de cucharapalismo sin precedentes, quienes más cuidadosos deberían ser con los derechos de autoría, quienes tienen en su nómina a los mejores expertos en propiedad intelectual, limiten la advertencia sobre ello en las bases a lo siguiente: "La participación en este concurso implica la cesión de los derechos de propiedad intelectual a ANDEMA, salvo los derechos morales que puedan desprenderse de la titularidad de los mismos, que serán siempre inherentes a su autor". No hay limitación de usos, ni temporal, ni geográfica... ¿de verdad estos son los expertos?
Que en un menosprecio atroz al trabajo de los diseñadores, se apropien de tu trabajo y los derechos por la mera "participación". ¿Para qué limitarla al ganador, finalistas y seleccionados, pudiendo quedarnos con todo? Y no vale eso (la excusa siempre es la misma) de que no pretenden darle ningún uso. En primer lugar, porque no hay por qué fiarse de ellos, no hay necesidad de apropiarse de unos derechos que no se van a ejercer. Pero sobre todo, y esto es lo sustancial, con ello se imposibilita al perdedor a hacer de su trabajo un uso distinto. Sin contraprestación.
Que además, "ANDEMA queda exonerada de cualquier responsabilidad frente a terceros por reclamaciones contra el autor de la obra". Algo que choca frontalmente con la Ley de Propiedad Intelectual. Sí, esa que dicen defender. La explotación ilegítima de una obra plagiada es responsabilidad de quien ejerce dicha explotación, no de quien la plagió, que tiene también su responsabilidad pero es otra.
Que el proceso de selección es completamente arbitrario y supone un desprecio a los autores: "Los organizadores podrán realizar una selección previa de los carteles presentados". Así, sin más. Haz tu trabajo, dedica tu tiempo, que cualquier tuercebotas de la "organización" puede decidir tumbarlo sin que lo vea el jurado.
Que el jurado, a diferencia de lo que recomiendan normativas de concursos como la de Icograda y las asociaciones profesionales, estará formado por no expertos, sin que se conozcan los nombres, sólo que son miembros de la Comisión Intersectorial de lucha contra las actividades vulneradoras de los Derechos de Propiedad Industrial.
Señores de ANDEMA y OEPM, retiren este concurso. Están a tiempo. Si no lo hacen porque crean que los diseñadores merecemos su respeto, háganlo por egoísmo. Estos concursos sabemos como acaban. Se presenta mucho aficionado, que no tiene por qué cumplir con los requisitos de ética profesional que debe tener un diseñador. Y si ustedes dan por ganadora a una pieza plagiada, algo que sucede muchas veces y pueden comprobar aquí y también aquí, van a ser el hazmerreír. Y estos deslices, no me pregunten por qué, gustan mucho a los medios de comunicación, que siempre se hacen eco. Pero es que además, esta vez juegan con desventaja. Yo mismo (con el nombre de otro, por supuesto) voy a presentar una pieza plagiada. De uno de los mejores diseñadores del mundo, una pieza que posiblemente quede entre las agraciadas. Van a tener que trabajar duro para localizarla y descalificarla. Porque como se les pase, van a hacer un ridículo espantoso. Y ahora piensen... ¿y si otros diseñadores hartos de que se ningunee nuestra profesión, al leer esto hacen lo mismo?
Así, deberíamos los diseñadores congratularnos de que la Oficina de Patentes y Marcas OEPM y la Asociación Nacional de Defensa de la Marca ANDEMA arranquen cualquier iniciativa para "promover la concienciación social y el respeto de los derechos de Propiedad Industrial e Intelectual frente al fenómeno de las falsificaciones".
El problema es cuando la iniciativa que se les ocurre es un concurso de diseño. Y que este concurso plantea en sus bases todo aquello que no debe hacerse en estos casos y que los diseñadores venimos denunciando desde hace años. Con poco éxito, ciertamente:
Que los diseñadores tengan que especular con su trabajo. Decenas o cientos dedicarán su tiempo y buen hacer, para que sólo tres de ellos –un ganador y dos finalistas– vean compensado el esfuerzo. Sin embargo, 25 piezas más serán utilizadas con motivo de una exposición, sin contraprestación alguna a los autores.
Que en un ejercicio de cucharapalismo sin precedentes, quienes más cuidadosos deberían ser con los derechos de autoría, quienes tienen en su nómina a los mejores expertos en propiedad intelectual, limiten la advertencia sobre ello en las bases a lo siguiente: "La participación en este concurso implica la cesión de los derechos de propiedad intelectual a ANDEMA, salvo los derechos morales que puedan desprenderse de la titularidad de los mismos, que serán siempre inherentes a su autor". No hay limitación de usos, ni temporal, ni geográfica... ¿de verdad estos son los expertos?
Que en un menosprecio atroz al trabajo de los diseñadores, se apropien de tu trabajo y los derechos por la mera "participación". ¿Para qué limitarla al ganador, finalistas y seleccionados, pudiendo quedarnos con todo? Y no vale eso (la excusa siempre es la misma) de que no pretenden darle ningún uso. En primer lugar, porque no hay por qué fiarse de ellos, no hay necesidad de apropiarse de unos derechos que no se van a ejercer. Pero sobre todo, y esto es lo sustancial, con ello se imposibilita al perdedor a hacer de su trabajo un uso distinto. Sin contraprestación.
Que además, "ANDEMA queda exonerada de cualquier responsabilidad frente a terceros por reclamaciones contra el autor de la obra". Algo que choca frontalmente con la Ley de Propiedad Intelectual. Sí, esa que dicen defender. La explotación ilegítima de una obra plagiada es responsabilidad de quien ejerce dicha explotación, no de quien la plagió, que tiene también su responsabilidad pero es otra.
Que el proceso de selección es completamente arbitrario y supone un desprecio a los autores: "Los organizadores podrán realizar una selección previa de los carteles presentados". Así, sin más. Haz tu trabajo, dedica tu tiempo, que cualquier tuercebotas de la "organización" puede decidir tumbarlo sin que lo vea el jurado.
Que el jurado, a diferencia de lo que recomiendan normativas de concursos como la de Icograda y las asociaciones profesionales, estará formado por no expertos, sin que se conozcan los nombres, sólo que son miembros de la Comisión Intersectorial de lucha contra las actividades vulneradoras de los Derechos de Propiedad Industrial.
Señores de ANDEMA y OEPM, retiren este concurso. Están a tiempo. Si no lo hacen porque crean que los diseñadores merecemos su respeto, háganlo por egoísmo. Estos concursos sabemos como acaban. Se presenta mucho aficionado, que no tiene por qué cumplir con los requisitos de ética profesional que debe tener un diseñador. Y si ustedes dan por ganadora a una pieza plagiada, algo que sucede muchas veces y pueden comprobar aquí y también aquí, van a ser el hazmerreír. Y estos deslices, no me pregunten por qué, gustan mucho a los medios de comunicación, que siempre se hacen eco. Pero es que además, esta vez juegan con desventaja. Yo mismo (con el nombre de otro, por supuesto) voy a presentar una pieza plagiada. De uno de los mejores diseñadores del mundo, una pieza que posiblemente quede entre las agraciadas. Van a tener que trabajar duro para localizarla y descalificarla. Porque como se les pase, van a hacer un ridículo espantoso. Y ahora piensen... ¿y si otros diseñadores hartos de que se ningunee nuestra profesión, al leer esto hacen lo mismo?
10.11.12
Nunca sin tu libro, y nunca yo sin mi dinero
Quizá soy el único a quien le incomoda que el Ministerio de Educación y Cultura le haya concedido en 2012 el Premio Nacional de Fomento de la Lectura a la Federación de Gremios de Editores de España. Es como no dárselo a nadie. Y contrasta ello con la campaña que esa misma Federación está llevando a cabo, con el patrocinio precisamente del Ministerio que les dió el premio.
Lo que chirría es el eslogan: "Nunca sin tu libro". Lo que siempre ha sido, desde niños lo vimos, el Fomento a la Lectura, es aquí el Fomento a la Posesión del Libro. El matiz no es poco intencionado. Reivindica la posesión del objeto sobre el disfrute, la propiedad sobre el ejercicio de la lectura. Es un misil en la línea de flotación del préstamo en bibliotecas, uno más, que hay que añadir al hecho de que los editores siguen recibiendo del ministerio el mismo dinero de ayudas a la edición, que antes comportaba la entrega equivalente en ejemplares destinados a préstamo en bibliotecas, aunque ahora ya no se entregan los ejemplares. Dicen que la culpa es del Tribunal de Cuentas, que no lo veía claro por tratarse de una especie de compra encubierta. No entro en esa disquisición, sino en el resultado: antes había libros en las bibliotecas por el equivalente a la ayuda, ahora esta permanece prácticamente intacta en lo que a dotación se refiere, pero los ejemplares ya no han de ser entregados, donados, vendidos o como quieran llamarle, para su disfrute por los ciudadanos. ¿Se ha sustituido esa pérdida con una compra que la compense? Tampoco, el Ministerio ha echado fuera ese balón: la adquisición de fondos para bibliotecas corresponde a las Comunidades Autónomas, que evidentemente tienen ya lo suyo como para ampliar la partida presupuestaria. Unos por otros, la biblioteca sin barrer. Y así, ganan los editores –los que más–, un poquito los libreros y pierden los ciudadanos.
Lo que chirría es el eslogan: "Nunca sin tu libro". Lo que siempre ha sido, desde niños lo vimos, el Fomento a la Lectura, es aquí el Fomento a la Posesión del Libro. El matiz no es poco intencionado. Reivindica la posesión del objeto sobre el disfrute, la propiedad sobre el ejercicio de la lectura. Es un misil en la línea de flotación del préstamo en bibliotecas, uno más, que hay que añadir al hecho de que los editores siguen recibiendo del ministerio el mismo dinero de ayudas a la edición, que antes comportaba la entrega equivalente en ejemplares destinados a préstamo en bibliotecas, aunque ahora ya no se entregan los ejemplares. Dicen que la culpa es del Tribunal de Cuentas, que no lo veía claro por tratarse de una especie de compra encubierta. No entro en esa disquisición, sino en el resultado: antes había libros en las bibliotecas por el equivalente a la ayuda, ahora esta permanece prácticamente intacta en lo que a dotación se refiere, pero los ejemplares ya no han de ser entregados, donados, vendidos o como quieran llamarle, para su disfrute por los ciudadanos. ¿Se ha sustituido esa pérdida con una compra que la compense? Tampoco, el Ministerio ha echado fuera ese balón: la adquisición de fondos para bibliotecas corresponde a las Comunidades Autónomas, que evidentemente tienen ya lo suyo como para ampliar la partida presupuestaria. Unos por otros, la biblioteca sin barrer. Y así, ganan los editores –los que más–, un poquito los libreros y pierden los ciudadanos.
9.11.12
Nunca juzgues un libro por la cubierta
Publicado por
Alvaro
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#soyuneditordemierda,
derechos de autor,
diseño de libros,
politiqueo del diseño
en
1:15 p.m.
Coño, claro. Pero el escritor y sus nietos seguirán cobrando hasta 70 años después de que muera, y el diseñador probablemente ni siquiera la segunda edición. Y eso gracias a Vegap y Cedro, que tienen pactado que los diseñadores de los libros no cobran derechos. Asi hay más para repartirse ellos...
23.10.12
Economía para zotes XV. El libro y la campaña de navidad
Oigo a mis amigos editores lamentarse mucho. Tienen sus razones: el IVA del libro electrónico que lo condena a ser producto de lujo, la piratería, las enormes devoluciones de las librerías... pero no tienen toda la razón. Eso son los árboles y el problema es más grave, se llama bosque y lo vamos a sufrir con crudeza en la campaña de navidad.
Uno de cada cinco currelas no va a tener paga extra. Sí, me refiero a los funcionarios. Ese colectivo que siempre hemos considerado privilegiado, que podía gastar un poco más porque su puesto de trabajo no peligraba...
Y que no les pase lo mismo a los pensionistas. Si no este año, el que viene. Millones de nietos sin regalo de reyes.
Las perfumerías, las tiendas de ropa, prevén adelantar las rebajas lo que haga falta. Ellos compran por adelantado y en firme, con unos márgenes no inferiores al 50%. Lo que les da espacio para modular precios. El librero también compra –al menos un porcentaje alto– en firme, pero con un margen mucho menor. Y sin posibilidad de ajustar el precio a la demanda, que para ello hay una ley que todos defendemos como si fueran las tablas de Moisés.
El libro competía hasta ahora con el camión de juguete, con las camisas, con los calcetines, con el frasco de colonia y las cremitas. Mientras estos han rebajado sus expectativas para adaptarse a lo que hay, el libro sigue siendo un chulo playa en el mercado de los regalos, y me temo que no se va a comer una rosca.
Ojalá sirva para que nos demos cuenta de que la ley de precio fijo es como el carril bus, sólo beneficia al que se la salta, y ahora que los libros vienen de Irlanda o de USA, es muy fácil. Para que nos demos cuenta de que el librero no es una ONG, y tiene que comprometerse a quedarse con los libros que adquiere, y para ello tendremos que darle el margen que tienen las corbatas, y las herramientas para deshacerse de ellos. Ojalá sirva para que entendamos de una vez que la distribución es una herramienta, no puede ser un lastre ni un fin en sí misma. Aunque le interese a unos pocos.
Feliz cuesta de enero.
Uno de cada cinco currelas no va a tener paga extra. Sí, me refiero a los funcionarios. Ese colectivo que siempre hemos considerado privilegiado, que podía gastar un poco más porque su puesto de trabajo no peligraba...
Y que no les pase lo mismo a los pensionistas. Si no este año, el que viene. Millones de nietos sin regalo de reyes.
Las perfumerías, las tiendas de ropa, prevén adelantar las rebajas lo que haga falta. Ellos compran por adelantado y en firme, con unos márgenes no inferiores al 50%. Lo que les da espacio para modular precios. El librero también compra –al menos un porcentaje alto– en firme, pero con un margen mucho menor. Y sin posibilidad de ajustar el precio a la demanda, que para ello hay una ley que todos defendemos como si fueran las tablas de Moisés.
El libro competía hasta ahora con el camión de juguete, con las camisas, con los calcetines, con el frasco de colonia y las cremitas. Mientras estos han rebajado sus expectativas para adaptarse a lo que hay, el libro sigue siendo un chulo playa en el mercado de los regalos, y me temo que no se va a comer una rosca.
Ojalá sirva para que nos demos cuenta de que la ley de precio fijo es como el carril bus, sólo beneficia al que se la salta, y ahora que los libros vienen de Irlanda o de USA, es muy fácil. Para que nos demos cuenta de que el librero no es una ONG, y tiene que comprometerse a quedarse con los libros que adquiere, y para ello tendremos que darle el margen que tienen las corbatas, y las herramientas para deshacerse de ellos. Ojalá sirva para que entendamos de una vez que la distribución es una herramienta, no puede ser un lastre ni un fin en sí misma. Aunque le interese a unos pocos.
Feliz cuesta de enero.
22.10.12
El Festival de Publicidad El Sol y la censura
Hace unas semanas conocimos las modificaciones en el reglamento del Festival de Publicidad de San Sebastián que ahora se hace en Bilbao. Más allá de los tibios comentarios de algunos creativos en las páginas de Anuncios respondiendo a una encuesta, no consta ninguna reacción. Debería preocuparnos.
El festival ha incorporado lo que un amigo cachondo ha dado en llamar la cláusula Wert:
Siendo así, prefiero prescindir a partir de ahora y mientras esta cláusula siga ahí de cualquier tentación de escribir sobre este certamen, en el entendido que hacerlo supondría darle una validez que no tiene. Y comoquiera que el consejo de redacción de la revista en la que trabajo comparte esta opinión, sepan que ya no se hablará de él en las páginas de Visual.
Habrá quien opine que exageramos, que es una postura radical. Es posible. Tratándose de libertades, nunca se es lo suficientemente radical.
El festival ha incorporado lo que un amigo cachondo ha dado en llamar la cláusula Wert:
La organización del festival no aceptará la inscripción de aquellas piezas o campañas que pudieran herir los sentimientos de carácter nacional, religioso o político, o la sensibilidad del público. Así mismo no procederá a llevar a cabo aquellas inscripciones de piezas o campañas que inciten a la violencia o sugieran actitudes de violencia, comportamientos ilegales, así como todas aquellas cuyos contenidos atenten contra los criterios imperantes del buen gusto y del decoro social, así como contra las buenas costumbres. Tampoco se procederá a la inscripción de aquellas piezas o campañas, cuyo contenido sugiera circunstancias de discriminación ya sea por razón de raza, nacionalidad, religión, sexo u orientación sexual, o que atenten contra la dignidad de la persona.Podría explayarme en lo rancio que resulta el lenguaje, recordándonos épocas pasadas de nuestra historia; en cómo se extiende por doquier un manto de intromisión y cercenamiento en las libertades en cualquiera que tenga una parcelita de poder, aunque sea algo tan trivial como este festivalito que se montan las agencias a mayor gloria de sí mismas... voy a resistir la tentación. Voy a intentar ceñirme al estricto ámbito que me ocupa como periodista. Llevo escribiendo sobre este festival desde su primera edición. La incorporación de esta cláusula invalida su razón de ser: publicitarios que reconocen, juzgan y premian el trabajo creativo de publicitarios. Quienquiera –"la organización", no queda claro de qué personas se trata ni qué criterios han de utilizar– que se arrogue el derecho de descalificar piezas por cualquier motivo que no tenga que ver con la excelencia creativa, está invalidando el resultado y la esencia misma del festival.
Siendo así, prefiero prescindir a partir de ahora y mientras esta cláusula siga ahí de cualquier tentación de escribir sobre este certamen, en el entendido que hacerlo supondría darle una validez que no tiene. Y comoquiera que el consejo de redacción de la revista en la que trabajo comparte esta opinión, sepan que ya no se hablará de él en las páginas de Visual.
Habrá quien opine que exageramos, que es una postura radical. Es posible. Tratándose de libertades, nunca se es lo suficientemente radical.
8.10.12
Economía para zotes XIV. No, un país no es una empresa
Hemos oído alguna vez a los políticos que un país hay que gestionarlo como una empresa. Se refieren a la optimización de recursos, a la eficacia... pero el argumento no vale. Las empresas pueden modular su tamaño y actividad para adaptarse a las necesidades. La mayoría de las PYMES lo están haciendo: gastar menos aunque suponga producir menos, y mantener así su viabilidad. Esto no puede hacerse en un país. Porque la capacidad de ahorro es muy limitada –no cabe "despedir" a una parte de los ciudadanos– y comparándolo con una empresa, la reducción del gasto tiene un efecto mucho más directo en los ingresos, lo que le resta eficacia a la medida.
Es cuestión de proporcionalidad, y ésta tiene un límite: los recortes implican más costes. Ya sabemos que podemos difícilmente soportar un 20% de desempleo. Quizá podamos con un 25%... lo que es seguro es que un 40% supone el colapso.
Ese colapso llegará si no se invierte la tendencia, y las actuales políticas no van en esa dirección. Quizá suceda antes en Grecia y nos libremos por ello. Aunque puede que no. Estando peor que nosotros, su economía es pequeña y permite trampear con inyecciones de dinero. No creo que eso suceda con España. Los rescates, del tipo que sean, no hacen sino alargar la agonía.
Esto va a acabar en default. Es lo más posible. Y todo lo que estamos sufriendo sólo habrá servido para blindar a quienes nos están prestando para la agonía, aunque a cambio el momento nos pillará famélicos, más débiles.
Lo siento, hoy no me levanté optismista. Quizá mañana esté de mejor humor, y haga el ejercicio de intentar convencerme de que no tengo razón.
19.9.12
Categoría de branding y diseño en El Sol. Reparto de premios
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Alvaro
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concursos,
creatividad publicitaria,
politiqueo del diseño,
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11:21 a.m.
El Festival de Publicidad de San Sebastián que se celebró en
Bilbao, incorporaba en esta edición una nueva categoría de Branding y Diseño.
El jurado estuvo formado por Víctor Mirabet (consejero delegado de Coleman CBX
Branding); Carles Graell
(director creativo ejecutivo de CB'a Graell, Grupo Ogilvy);
Jacobo Benbunan (fundador y consejero delegado de Saffron Brand Consultants), y
Pau Dueñas (managing partner en Morillas).
El perfil de los jurados será para muchos una declaración de
principios. No es criticable en sí, simplemente se orienta con ello los
criterios, el “espíritu” de la convocatoria.
Para los amantes de la estadística, unos cuantos datos:
De las veintiseis piezas que pasaron a la lista corta, solo
once no pertenecían a las empresas o grupos de los miembros del jurado.
El jurado otorgó dieciséis Soles. Diez de ellos fueron a
parar a las compañías a las que pertenecen los jurados, o a sus grupos.
Saffron Brand, representada en el jurado por por J.
Benbunan, no colocó en la lista corta ninguna pieza, ni ganó ningún Sol. El
resto de las compañías con representante en el jurado, obtuvieron todas un
mínimo de dos Soles.
13.9.12
Las almorranas del alcalde de Lepe
(Actualizado el 13 de septiembre de 2012): Ha pasado casi un año desde que escribí esto. Lo cierto es que no me molesté en saber como acababa la historia. Y hoy descubro que Lepe ya tiene su logotipo de Turismo. A la altura del despropósito.
______________________________
Esto es el alcalde de Lepe, y no se le ocurre otra cosa que convocar un concurso de diseño para obtener un logotipo de Turismo de Lepe. Y entonces redactan las bases y a ellos les parece que para que la propuesta sea buena de lo mejor, hay que poner: "el concurso está abierto al público en general sin limitación geográfica ni edad, estando cerrado para los profesionales del diseño".
Por si hubiera posibilidades de que el trabajo ganador fuera bueno, deciden que lo importante es poner que "el jurado estará presidido por el Alcalde del Excmo. Ayuntamiento de Lepe, y compuesto, entre otros, por la teniente de Alcalde de Economía. Desarrollo Local, Turismo y Medio Ambiente Sostenible, Jefa de Área, y secretaría municipal, que contarán con el asesoramiento, con voz pero sin voto, de técnicos y expertos en materia de publicidad y diseño gráfico".
Llegados al momento de la recompensa, deciden que "El premio consistirá en una cámara fotográfica digital, que se entregará al autor de los trabajos que, respondiendo a todas las características exigidas, sea elegido y declarado ganador por el Jurado". Así, sin más. Que sería tanto como que en un premio con dotación pusiera una cierta cantidad de dinero.
Llegados a este punto, como ya he hecho otras veces, creo que es momento de escribirle esta carta abierta al alcalde, que es además Presidente del Jurado del premio:
Al Excelentísimo señor Don Manuel Andrés Pérez
Alcalde de Lepe
Estimado señor:
Mi nombre es Álvaro Sobrino, y soy diseñador gráfico de profesión. He conocido que el Ayuntamiento de Lepe, a través del Área de Economía, Desarrollo Local, Turismo y Medio
Ambiente Sostenible, ha convocado un concurso para la Creación del Logotipo Turismo de Lepe. Me ha llamado mucho la atención los requisitos que figuran en las bases para poder participar: el concurso está abierto al público en general sin limitación de geográfica ni edad, "estando cerrado a los profesionales del diseño". Da una idea de la importancia que dan ustedes a la imagen de su localidad.
Quería proponerle que de igual modo, cuando necesite usted operarse de hemorroides, convoquen un concurso también abierto al público en general, excluyendo eso sí, a médicos y personal sanitario. Los diseñadores estaremos encantados de acudir en un buen número y trastearle en la puerta de atrás. Lógicamente, aquel que demuestre mayor pericia y delicadeza podrá realizar la intervención. No guarden temor, los diseñadores estamos perfectamente capacitados para ello. Tanto como "el público en general" para diseñar el logotipo de Turismo de Lepe.
Sin otro particular, atentamente
Álvaro Sobrino
Las exposiciones de plotters
Publicado por
Alvaro
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diseño gráfico,
diseño para olvidar,
tipografía
en
10:48 a.m.
Ayer me acerqué a ver la exposición sobre la Futura que está en la antigua imprenta municipal de Madrid.
No recuerdo cuando dimos por bueno que con reproducciones digitales (lo que viene siendo unos plotters) se podían hacer exposiciones. Pero se ha convertido en una lacra. Entiendo que si se tratara de códices calixtinos tendría un pase, pero de la Futura existe material infinito original o reproducciones de época como para hacer una expo que transmita algo. Es como hacer ampliaciones de un libro o una web, pero peor.
Desde luego, es mucho más barato. Nos están acostumbrando, es la cultura del trampantojo. De la impostura. Del mismo modo que intentaron hacernos creer que un pdf es un libro, cuando es sólo la posibilidad de leer; o que una web puede ser un museo digital.
Yo, mientras pueda, me resisto. Y me cabreo.
3.9.12
Economía para zotes XIII. Hoy sube el IVA
Hoy sube el IVA, y no sólo eso, muchos productos pasan al tipo superior.
Los expertos dicen que subir el IVA no supondrá una mayor recaudación. Lo dicen los funcionarios de Hacienda, que son los que saben. Lo demuestran experiencias anteriores en otros países con economías similares a la nuestra. Y no he oído ni a Montoro ni a Guindos decir que eso no vaya a ser así. Ni tampoco una previsión de cuanto más creen ellos que se va a recaudar. Entonces, ¿a qué una medida que nos hace más pobres a los ciudadanos sin ayudar a solucionar el problema de las cuentas públicas?
Quiero aventurar una hipótesis. En los últimos años el IPC sube poco, mucho menos que hace una o dos décadas. Con ello, tampoco suben sustancialmente los sueldos. Sin embargo, no se hace un estudio de a qué dedicábamos nuestro dinero entonces y a qué lo dedicamos ahora. Hoy pagamos la energía al doble que hace unos años. PAgamos carísimas las comunicaciones (telefonía e internet) aunque seguimos recibiendo servicios peores que los países de nuestro entorno. El agua es muchísimo más cara también. Pagamos más impuestos que entonces (excepto los ricos, curiosamente). Y muchísimas más multas. Pagamos por aparcar en la calle. Y no sólo en los centros de las grandes ciudades, cualquier pueblo de mierda ha puesto también sus parquímetros. ¿Qué está sucediendo? Simplemente que lo que se orienta es el destino del dinero que ganamos y gastamos. Se orienta hacia las estructuras del Estado, hacia los bancos, hacia las multinacionales. Y en detrimento de un consumo más directo, el "yo compro lo que tú haces, tú compras lo que yo hago".
Una subida de IVA no es más que decidir que aumente un poco el porcentaje de lo que pagamos al Estado, restándolo de lo que nos dedicamos a nosotros mismos. Porque así somos un poco más pobres. Para que ellos, aunque no tengamos del todo claro quiénes son ellos, sean un poco más ricos.
Los expertos dicen que subir el IVA no supondrá una mayor recaudación. Lo dicen los funcionarios de Hacienda, que son los que saben. Lo demuestran experiencias anteriores en otros países con economías similares a la nuestra. Y no he oído ni a Montoro ni a Guindos decir que eso no vaya a ser así. Ni tampoco una previsión de cuanto más creen ellos que se va a recaudar. Entonces, ¿a qué una medida que nos hace más pobres a los ciudadanos sin ayudar a solucionar el problema de las cuentas públicas?
Quiero aventurar una hipótesis. En los últimos años el IPC sube poco, mucho menos que hace una o dos décadas. Con ello, tampoco suben sustancialmente los sueldos. Sin embargo, no se hace un estudio de a qué dedicábamos nuestro dinero entonces y a qué lo dedicamos ahora. Hoy pagamos la energía al doble que hace unos años. PAgamos carísimas las comunicaciones (telefonía e internet) aunque seguimos recibiendo servicios peores que los países de nuestro entorno. El agua es muchísimo más cara también. Pagamos más impuestos que entonces (excepto los ricos, curiosamente). Y muchísimas más multas. Pagamos por aparcar en la calle. Y no sólo en los centros de las grandes ciudades, cualquier pueblo de mierda ha puesto también sus parquímetros. ¿Qué está sucediendo? Simplemente que lo que se orienta es el destino del dinero que ganamos y gastamos. Se orienta hacia las estructuras del Estado, hacia los bancos, hacia las multinacionales. Y en detrimento de un consumo más directo, el "yo compro lo que tú haces, tú compras lo que yo hago".
Una subida de IVA no es más que decidir que aumente un poco el porcentaje de lo que pagamos al Estado, restándolo de lo que nos dedicamos a nosotros mismos. Porque así somos un poco más pobres. Para que ellos, aunque no tengamos del todo claro quiénes son ellos, sean un poco más ricos.
30.8.12
Cuando al alcalde de Borja los ojos le hicieron chirivitas
A vueltas con el asunto del Cristo de Borja, leo en esta noticia de Europa Press:
Sobre el proceso de registro del término 'eccehomo' como marca, en todas sus variantes, el alcalde ha recordado que los trámites comenzaron el pasado viernes y ha advertido de que "ha habido personas que ya han hecho un uso indebido" de la imagen.No cabe sino pensar que al alcalde se le ha puesto el signo del dólar en los ojos, como al Tío Gilito.
"Seguramente tomaremos medidas contra estas personas que no han esperado a tener el permiso del consistorio para utilizar el nombre y la imagen de la obra, como quienes han vendido camisetas por Internet a quienes ya nos hemos dirigido para pedirles responsabilidades, y otras empresas que antes de disponer del permiso del ayuntamiento están comerciando con la imagen".
Debería alguien decirle al alcalde:
Que la marca eccehomo difícilmente va a poder ser registrada, y caso de que lo fuera, nadie podría impedir su uso. Como sucede con todas las palabras que aparecen en el diccionario.
Que no cabe que el ayuntamiento puede tomar medidas ni pedir responsabilidades por el uso de la imagen, porque no ostenta los derechos. ¿O todo lo que dibujan los habitantes de Borja es comunal?
Que por tanto, lo de "...no han esperado a tener el permiso del consistorio para utilizar el nombre y la imagen de la obra" es de chiste. O preocupante. Lástima que en Borja y en los demás ayuntamientos del país para ser barrendero, alguacil o auxiliar administrativo hay que pasar una prueba, pero cualquiera, incluso él, puede llegar a ser alcalde.
Que si alguien pudiera reclamar el ejercicio de ese derecho y pedir una compensación por él, sería la buena de Cecilia. Pero si está bien asesorada, no lo hará. Porque la ley reconoce los derechos morales del autor, que no son transferibles, son inembargables e irrenunciables y no tienen limitación en el tiempo. Evidentemente, desde su buena intención, ella ha vulnerado esos derechos, que incluyen el Derecho de Integridad, que es la Facultad de impedir cualquier deformación de la obra que pueda perjudicar el honor y reputación del autor.
A nadie se le ocurre –esperemos que a nadie se le ocurra– reclamar por ello a la buena mujer y los argumentos son obvios, pero si pretendiera lucrarse con el resultado es evidente que esos argumentos dejarían de serlo. Y los herederos del pintor podrían ser los primeros en reclamarle a ella, y por extensión a la parroquia por dejación en su obligación de proteger ese derecho y la obra misma.
¿Que por qué me preocupa el tema? Evidentemente, es fácil suponer que más allá de una cierta curiosidad, me importa una higa lo que pase con la señora Cecilia –a quien le deseo lo mejor, quede claro–, lo que suceda con la obra original y con la derivada, y lo que le acontezca al garrulo del alcalde. Pero me preocupa el desconocimiento absoluto y la despreocupación que existe acerca de lo que son las obras, la cultura, los derechos de autor, el trabajo creativo... sigan las Entidades de Gestión y el Ministro de Cultura con toda su corte de antecesores obsesionados con los cánones y las remuneraciones, que mientras no se dedique el esfuerzo a trasladar una cultura de la cultura y no una cultura de los devengos, estas cosas van a seguir pasando.
28.8.12
Cinco motivos para que no participes en el Concurso de la CAM sobre la violencia de género
La Comunidad de Madrid, de la mano de FNAC, el Istituto Europeo di Design y la revista Yodona convoca otra vez (y van siete) un concurso para la imagen de la campaña de difusión del Día Internacional para la eliminación de la Violencia contra las Mujeres.
A estas alturas no insistiré en la opinión que me merecen estos concursos. Pero este me parece especialmente flagrante. Reúne todos los requisitos para dedicarle unas líneas y argumentar por qué no deberías presentarte.
El jurado. Es imprescindible que los jurados sean expertos en la materia a juzgar. Y no lo son ni los políticos, ni los funcionarios, ni las directoras de revistas femeninas... lo más parecido a un experto ahí es un diseñador industrial que dirige una escuela.
El voto popular. Es sabido que es fácilmente manipulable. Ellos lo saben también: la edición de 2009 de este mismo concurso hubo de declararse nula al demostrarse que desde algunas agencias de publicidad se habían "mamoneado" las votaciones. Parece que no aprenden. Además, acaba ganando el más cansino, el que más molesta a sus conocidos para que le voten. A cambio, –y es lo que se pretende– es un sistema interesante para el organizador, que con el esfuerzo de otros promociona su web y rinde pleitesía al dios tráfico (lo expliqué aquí).
Sustituye a un encargo. En ocasiones para justificar el concurso los convocantes se escudan en que la pieza ganadora no será utilizada. No es el caso, será utilizada por la Comunidad de Madrid en una campaña de difusión (sic) con motivo de la celebración del Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.
No existe remuneración. Matrículas en cursos o cheques regalo no puede considerarse una remuneración. En la convocatoria del año pasado el premio eran 2000€, además de los regalos en especie. La dotación económica este año ha desaparecido.
No es por una buena causa. Es un error extendido creer que una buena causa (y la lucha contra la violencia de género lo es) justifica dejar de lado determinadas premisas. No nos equivoquemos. Aquí esa causa es lo de menos. Aquí sacan tajada las empresas que colaboran, que por un coste ridículo que ni siquiera pagan en dinero se orquestan su campaña de imagen. Utilizar una buena causa de manera torticera, y el esfuerzo de muchos para dirigir tráfico a una web de una empresa –habrá que verlo, pero apuesto a que para votar será necesario apuntarse a algún perfil de red social– es éticamente reprobable. Aquí por último, saca tajada la Comunidad de Madrid, que se monta "su" campaña de imagen a costa del esfuerzo de los demás. Porque beneficio para la causa de las mujeres maltratadas, ninguno.
El jurado. Es imprescindible que los jurados sean expertos en la materia a juzgar. Y no lo son ni los políticos, ni los funcionarios, ni las directoras de revistas femeninas... lo más parecido a un experto ahí es un diseñador industrial que dirige una escuela.
El voto popular. Es sabido que es fácilmente manipulable. Ellos lo saben también: la edición de 2009 de este mismo concurso hubo de declararse nula al demostrarse que desde algunas agencias de publicidad se habían "mamoneado" las votaciones. Parece que no aprenden. Además, acaba ganando el más cansino, el que más molesta a sus conocidos para que le voten. A cambio, –y es lo que se pretende– es un sistema interesante para el organizador, que con el esfuerzo de otros promociona su web y rinde pleitesía al dios tráfico (lo expliqué aquí).
Sustituye a un encargo. En ocasiones para justificar el concurso los convocantes se escudan en que la pieza ganadora no será utilizada. No es el caso, será utilizada por la Comunidad de Madrid en una campaña de difusión (sic) con motivo de la celebración del Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.
No existe remuneración. Matrículas en cursos o cheques regalo no puede considerarse una remuneración. En la convocatoria del año pasado el premio eran 2000€, además de los regalos en especie. La dotación económica este año ha desaparecido.
No es por una buena causa. Es un error extendido creer que una buena causa (y la lucha contra la violencia de género lo es) justifica dejar de lado determinadas premisas. No nos equivoquemos. Aquí esa causa es lo de menos. Aquí sacan tajada las empresas que colaboran, que por un coste ridículo que ni siquiera pagan en dinero se orquestan su campaña de imagen. Utilizar una buena causa de manera torticera, y el esfuerzo de muchos para dirigir tráfico a una web de una empresa –habrá que verlo, pero apuesto a que para votar será necesario apuntarse a algún perfil de red social– es éticamente reprobable. Aquí por último, saca tajada la Comunidad de Madrid, que se monta "su" campaña de imagen a costa del esfuerzo de los demás. Porque beneficio para la causa de las mujeres maltratadas, ninguno.
El Cristo de Borja y la cultura de la chapuza
Todos hemos seguido en agosto el culebrón del Cristo de Borja, al que los medios han dedicado con profusión páginas y minutos. No está claro que el tema dé para tanto. La obra intervenida –no cabe habar de retoque ni restauración– no tiene valor desde el punto de vista artístico ni de patrimonio.Pasada la euforia, hechas ya todas las versiones y chanzas, cabe analizar la anécdota como síntoma del fenómeno. ¿Por qué se convierte en hecho relevante –trending topic, como hay que llamarlo ahora–?. El elemento diferencial radica no tanto en la valoración que pueda merecer la obra resultante, como en la desaparición de la obra preexistente. El discreto Ecce Homo no deja de ser una pintura del siglo XIX, lo que le presupone un valor histórico, a lo que hay que añadir un valor subjetivo –devoción, lo llaman– para algunos habitantes de Borja.
Si la buena de Cecilia hubiera decidido por su cuenta y riesgo o con el consentimiento de otros realizar un fresco sobre otra pared de la iglesia, nadie le hubiera prestado la menor atención, ni los tuiteros ni los medios de comunicación. En realidad es un fenómeno que se repite todos los días, y en todos los ámbitos que tengan que ver con la expresión estética. Porque se ha instalado en nosotros la creencia de que en todo aquello que tenga que ver con la forma no se requieren criterios objetivos de valoración, siempre habrá alguien a quien "le guste". Y no es así.
Imaginemos por un momento que para poder hacer los chándales olímpicos hubiera sido necesario destruir los vestidos victorianos expuestos en el Museo del Traje. Que para poder hacer el logochanclas de la candidatura olímpica hubiéramos tenido que hacer desaparecer el Cobi de Mariscal... Así, tengámoslo claro: lo de Borja es noticia porque debajo había un fresco antiguo, pero la chapuza cultural está instalada entre nosotros. Sucede todos los días. Para un logo de Telepizza, un cartel de Carnaval o la identidad del Gobierno de España. Nos señalan al sol, pero seguimos mirando el dedo.
Eso sí, el Ayuntamiento (puede leerse aquí) aprovecha el tirón y convoca dos concursos y registra la marca Ecce Homo. En fin.
1.8.12
el seguro de móvil A SALVO, ni seguro ni a salvo
Quizá tu también pienses que merece la pena pagar por estar tranquilo, que en eso consisten los seguros. En mi caso, aseguré mi teléfono con la compañía Altaïr Assurances S.A., un producto que se llama paradójicamente "A Salvo". Curiosamente, si intentas entrar en su web te redirige a una página de Telefónica en construcción. Y sí, la seguridad existe pero mientras a tu teléfono no le suceda nada.
A todos nos ha pasado alguna vez, reclamas a una compañía y te das cuenta de que al final tienen pergeñado un bucle infinito del que es imposible salir, de manera que al final, o te metes en reclamaciones a través de arbitrajes o les pones una demanda, que nunca sabes si merecerá la pena.
Queda también el derecho al pataleo, que en este siglo se ejerce, por ejemplo, utilizando tu blog. Que es lo que voy a hacer ahora mismo. No solo por quedarme a gusto, que también. Sobre todo porque puede servir a otros incautos que crean tener asegurado su teléfono, o para que lo reconsideren quienes estén pensando en hacerlo.
La historia es como sigue:
Contrato un seguro de daños y robo.
Me roban el teléfono. A todos nos puede pasar.
Lo denuncio, cumplo los trámites correspondientes y me abonan la correspondiente indemnización. Hasta aquí, todo perfecto.
Lógicamente, compro un nuevo teléfono el mismo día que me lo roban, y le hago su correspondiente seguro. Con la misma compañía. Cada año, pago religiosamente el recibo que la compañía me pasa por la renovación. Estoy tranquilo. Pago por estar tranquilo...
Pero un día el teléfono sufre un pequeño percance, se rompe el cristal de la pantalla. Sigo los trámites para que mi seguro se haga cargo de la reparación, y ahí empieza el sin sentido.
Sí, has estado pagando el seguro... ¡del teléfono que te robaron hace dos años!
No conseguirás que lo reconozcan, pero en lugar de renovar la nueva póliza, has estado pagando la antigua, la del teléfono robado (si me lees, amigo ladrón, que sepas que si le pasa algo estás cubierto).
A partir de ahí llamadas interminables a un 902, qué listos y correos electrónicos a asalvo@marsh.com. El resultado, lo puedes suponer: he estado dos años pagando un seguro, y cuando me ha hecho falta, no estaba ahí.
Sepan, señores de Altaïr Assurances, que me tienen a su disposición para puntualizar cualquier aspecto de lo aquí escrito. Incluso estoy dispuesto a rectificar esta información si no fuera cierta en algún aspecto. Pueden comunicar conmigo (ya tienen mi número): llamarme es gratis, a diferencia de cuando yo les llamo a ustedes. Y no les voy a dejar en espera para cobrar más, como hacen ustedes.
Dejo aquí resumido el histórico de los mensajes cruzados, no tiene desperdicio. Es efectivamente, un bucle infinito perfectamente orquestado.
En mi siguiente mensaje, les hago llegar los datos, a lo que contestan:
Hago el intento, pero tras las correspondientes esperas y musiquitas a precio de 902, me dicen que el procedimiento es que estas cosas se resuelvan por email. Exactamente lo contrario de lo que te dicen si la reclamación es por email. Es una técnica disuasoria habitual en muchas compañías, para ver si te aburres.
Respondo yo:
Respuesta de ellos:
Último mensaje: touché, señores de Altaïr, ustedes ganan
Imposible salir del bucle, está ideado para eso. Pensaré si merece la pena presentar la correspondiente reclamación donde corresponda, o interponer denuncia. La cantidad no merece el esfuerzo, que seguramente con eso juegan también. Pero me queda el placer de la pataleta, que queda colmado con este post. Y el último mensaje, que les envío:
P.S.: De todo se aprende. Con tanto trajín, al final te enteras de cosas, como que el 902546080, que es el teléfono de atención al cliente de Altaïr, tiene su correspondiente número a precio de llamada local. Es el 912135300. Perderás el tiempo, pero al menos no te costará dinero.
A todos nos ha pasado alguna vez, reclamas a una compañía y te das cuenta de que al final tienen pergeñado un bucle infinito del que es imposible salir, de manera que al final, o te metes en reclamaciones a través de arbitrajes o les pones una demanda, que nunca sabes si merecerá la pena.
Queda también el derecho al pataleo, que en este siglo se ejerce, por ejemplo, utilizando tu blog. Que es lo que voy a hacer ahora mismo. No solo por quedarme a gusto, que también. Sobre todo porque puede servir a otros incautos que crean tener asegurado su teléfono, o para que lo reconsideren quienes estén pensando en hacerlo.
La historia es como sigue:
Contrato un seguro de daños y robo.
Me roban el teléfono. A todos nos puede pasar.
Lo denuncio, cumplo los trámites correspondientes y me abonan la correspondiente indemnización. Hasta aquí, todo perfecto.
Lógicamente, compro un nuevo teléfono el mismo día que me lo roban, y le hago su correspondiente seguro. Con la misma compañía. Cada año, pago religiosamente el recibo que la compañía me pasa por la renovación. Estoy tranquilo. Pago por estar tranquilo...
Pero un día el teléfono sufre un pequeño percance, se rompe el cristal de la pantalla. Sigo los trámites para que mi seguro se haga cargo de la reparación, y ahí empieza el sin sentido.
Sí, has estado pagando el seguro... ¡del teléfono que te robaron hace dos años!
No conseguirás que lo reconozcan, pero en lugar de renovar la nueva póliza, has estado pagando la antigua, la del teléfono robado (si me lees, amigo ladrón, que sepas que si le pasa algo estás cubierto).
A partir de ahí llamadas interminables a un 902, qué listos y correos electrónicos a asalvo@marsh.com. El resultado, lo puedes suponer: he estado dos años pagando un seguro, y cuando me ha hecho falta, no estaba ahí.
Sepan, señores de Altaïr Assurances, que me tienen a su disposición para puntualizar cualquier aspecto de lo aquí escrito. Incluso estoy dispuesto a rectificar esta información si no fuera cierta en algún aspecto. Pueden comunicar conmigo (ya tienen mi número): llamarme es gratis, a diferencia de cuando yo les llamo a ustedes. Y no les voy a dejar en espera para cobrar más, como hacen ustedes.
Dejo aquí resumido el histórico de los mensajes cruzados, no tiene desperdicio. Es efectivamente, un bucle infinito perfectamente orquestado.
Buenas tardes. Nosotros tenemos dos teléfonos, y dos pólizas de seguro al corriente de pago.Respuesta de A Salvo:
Con fecha 23/11/2011 hemos pagado los dos recibos correspondientes a las primas de seguros 327001212366 y 327001212355
Necesitaríamos que nos comunicaran, según ustedes, a qué teléfonos corresponden esos dos seguros. Es posible que estén ustedes cobrando la renovación del seguro de un teléfono que fue robado en abril del 2010, circunstancia que ustedes conocían pues nos fue abonado su valor por ustedes.
Si fuera posible, nos gustaría tratar este tema por teléfono (imposible con el 902). ¿Podrían llamarnos, o indicarnos un número de teléfono y la persona con quien tratarlo?
Estimado Cliente:
Para poder proceder realizar la gestión solicitada, debe indicarnos los siguientes datos:
- NOMBRE / RAZON SOCIAL COMPLETOS DEL TITULAR DE LA PÓLIZA
- DNI / CIF DEL TITULAR
- NUMERO DE TLF ASEGURADO.
En espera de sus noticias, reciba un cordial saludo.
En mi siguiente mensaje, les hago llegar los datos, a lo que contestan:
Buenos días,
Para cualquier aclaración estamos a su disposición de lunes a viernes de 9.00h a 18.00h en el teléfono 902.546.080, fax 91.302.55.00
Atentamente,
Marsh Risk Consulting.
Hago el intento, pero tras las correspondientes esperas y musiquitas a precio de 902, me dicen que el procedimiento es que estas cosas se resuelvan por email. Exactamente lo contrario de lo que te dicen si la reclamación es por email. Es una técnica disuasoria habitual en muchas compañías, para ver si te aburres.
Respondo yo:
¿para decirme que llame a un 902 con el que es imposible comunicar necesita que le dé los datos de nuestra empresa? Vaya... En cualquier caso, hemos conseguido por fin hablar con el 902, desde donde nos han informado que esto deberíamos tratarlo por email con ustedes.
Las conclusiones a las que hemos llegado:
- Tenemos dos teléfonos, y pagamos dos pólizas de seguros (327001212366 y 327001212355)
- A estas alturas, no estamos seguros de que ninguna de ellas corresponda al teléfono que se ha roto.
- Ello querría decir que llevamos dos años pagando el seguro de un teléfono que no es nuestro. O bien, el seguro de un teléfono que fue robado en abril de 2010, un hecho que ustedes conocen, porque se les comunicó y ustedes pagaron la correspondiente indemnización.
Entiendan que nosotros no tenemos acceso a su base de datos, sólo pagamos los recibos que ustedes nos pasan al cobro. Es por ello que les ruego encarecidamente que nos comuniquen a qué primas de seguro y de qué telefonos corresponden los recibos que hemos pagado.
En el caso de que correspondan al teléfono robado en 2010, entendemos que el cobro ha sido erróneo y solicitamos la devolución de los importes correspondientes a los dos últimos años.
En el caso de que corresponda al teléfono que sustituyó al robado, agradeceremos que se hagan cargo de la factura del arreglo.
Un saludo,
Respuesta de ellos:
Buenos díasDe lo que cabe deducir que lo de seguir cobrando las renovaciones del seguro de un teléfono que les consta que ha sido robado porque han pagado la correspondiente indemnización no es un error, es la práctica habitual. Si el cliente se deja y no devuelve los recibos. Si como me ha sucedido a mí, has contratado otra póliza con la misma compañía y no te pasan los recibos de renovación de la nueva, es casi imposible que te des cuenta.
adjuntamos copias de las pólizas que están en vigor.
Después de un robo deben comunicar a la compañía los datos del nuevo terminal para reemplazarlo sobre la misma póliza. Deberán enviar copia de la factura de compra donde se indique marca, modelo e imei.
Un saludo
Último mensaje: touché, señores de Altaïr, ustedes ganan
Imposible salir del bucle, está ideado para eso. Pensaré si merece la pena presentar la correspondiente reclamación donde corresponda, o interponer denuncia. La cantidad no merece el esfuerzo, que seguramente con eso juegan también. Pero me queda el placer de la pataleta, que queda colmado con este post. Y el último mensaje, que les envío:
Touché, ustedes ganan. Imposible quebrar su sistema de no atención al cliente. He pagado dos años de un seguro que no tenía, de un teléfono que no me pertenece. Y he aprendido. Y me queda la satisfacción de poder contarlo a quien quiera leerlo. Les dejo el enlace, disfrútenlo: son ustedes protagonistas.
P.S.: De todo se aprende. Con tanto trajín, al final te enteras de cosas, como que el 902546080, que es el teléfono de atención al cliente de Altaïr, tiene su correspondiente número a precio de llamada local. Es el 912135300. Perderás el tiempo, pero al menos no te costará dinero.
24.7.12
Economía para zotes XIII. Son perversos
Hasta ahora se contemplaban dos escenarios (¿os dais cuenta de que empezamos a hablar como ellos?) con respecto a Grecia: la salida o expulsión del euro, esto es, la bancarrota, o seguir dándole vueltas al tornillo, seguir asfixiando a los ciudadanos griegos en favor de los bancos europeos. Esta semana ha empezado a oírse hablar de una tercera vía, que todos sabíamos que existía pero de la que nadie osaba siquiera hablar. Es la más perversa e insolidaria. Por ello, es más que posible que acabe siendo la elegida.
Consiste en la convivencia del dracma con el euro. Se oyen voces que empiezan a recomendar que Grecia comience a pagar los salarios de los funcionarios en dracmas. Detrás vendrán las pensiones. Y a continuación, los sueldos de todos los griegos: las empresas se guardarán los euros para sí.
Esta convivencia de las dos monedas, en resumen supone que los griegos reciban sus ingresos en una moneda en continua devaluación, cada mes habrá que imprimir nuevas dracmas para hacer frente al gasto corriente, pero al mismo tiempo sus compromisos exteriores seguirán pagándolos en euros. Es la manera de aislar el problema, a costa del empobrecimiento de las personas. Grecia sería una especie de tablero de Monopoly, donde sus billetes solo valen si no salen de él. El estado aliviaría su endeudamiento a costa de esa pobreza interna. Podría convertir todos los ahorros de los griegos en billetes de Monopoly (y quedarse con los correspondientes euros). Incluso prohibir la circulación interna de euros para darle una validez ficticia al dracma al hacerlo obligatorio. Eso sí, todos esos euros que el estado griego acumularía a cambio de papel recién impreso ya se sabe a donde irían: a pagar la deuda externa. Un expolio en toda regla. Y después, dejarlos morir. Si cree que todo esto es ficción, pregúntele a algún amigo argentino. Todo está inventado.
Consiste en la convivencia del dracma con el euro. Se oyen voces que empiezan a recomendar que Grecia comience a pagar los salarios de los funcionarios en dracmas. Detrás vendrán las pensiones. Y a continuación, los sueldos de todos los griegos: las empresas se guardarán los euros para sí.
Esta convivencia de las dos monedas, en resumen supone que los griegos reciban sus ingresos en una moneda en continua devaluación, cada mes habrá que imprimir nuevas dracmas para hacer frente al gasto corriente, pero al mismo tiempo sus compromisos exteriores seguirán pagándolos en euros. Es la manera de aislar el problema, a costa del empobrecimiento de las personas. Grecia sería una especie de tablero de Monopoly, donde sus billetes solo valen si no salen de él. El estado aliviaría su endeudamiento a costa de esa pobreza interna. Podría convertir todos los ahorros de los griegos en billetes de Monopoly (y quedarse con los correspondientes euros). Incluso prohibir la circulación interna de euros para darle una validez ficticia al dracma al hacerlo obligatorio. Eso sí, todos esos euros que el estado griego acumularía a cambio de papel recién impreso ya se sabe a donde irían: a pagar la deuda externa. Un expolio en toda regla. Y después, dejarlos morir. Si cree que todo esto es ficción, pregúntele a algún amigo argentino. Todo está inventado.
16.7.12
Que se jodan
Que se jodan los de esa oposición blandita, a quienes no se les ve un gesto: un plante simbólico que les desmarque de la Fabra y visualice ese "no todos somos lo mismo". Es el hoy por ti y mañana por mí sobre el que se sustenta el paripé político desde que empezó la transición. Que se jodan sus compañeros de partido, que en los pasillos y el ofderecor muestran su descontento, pero de puertas afuera cierran filas y no señalan. Que se jodan los buenistas que utilizan el adjetivo "desafortunada" porque no quieren decir mezquina, mal nacida e hija de puta. Que se jodan. Porque los jodidos tenemos un límite. Sigan jugando a adivinar donde está ese límite, pero sepan que cuando lo descubran no habrá opción de dar un paso atrás.
7.7.12
El comentario de Alfonso
Se está escribiendo mucho esta semana sobre el crowdsourcing. El debate está abierto, y se están diciendo muchas tonterías, y otras que no lo son tanto. Al respecto, lo más sensato que he leído ha sido un comentario a este post del señor Carpintier (¿ves, Rodolfo? cuando citamos algo, sobre todo si vamos a descalificarlo, es bueno enlazarlo, no pasa nada. Estamos en el siglo XXI, tú ya has dicho que mi problema es que no entiendo este siglo, pero cabe esperar que para ser quien decide quien lo entiende o deja de entenderlo, demuestres entenderlo tú antes).
El señor Carpentier escribió ese post para hablar sobre el que yo había escrito antes aquí, que además aparece publicado en el último número de la revista Visual.
Insisto en que el comentario mencionado es muy esclarecedor. De su autor sólo sé que se llama Alfonso. Y que escribe y argumenta bien. Tan bien que merece la pena reproducirlo íntegro:
(actualizado: veo que el mismo comentario Alfonso lo ha publicado también en la entrada anterior de este blog)
El señor Carpentier escribió ese post para hablar sobre el que yo había escrito antes aquí, que además aparece publicado en el último número de la revista Visual.
Insisto en que el comentario mencionado es muy esclarecedor. De su autor sólo sé que se llama Alfonso. Y que escribe y argumenta bien. Tan bien que merece la pena reproducirlo íntegro:
(actualizado: veo que el mismo comentario Alfonso lo ha publicado también en la entrada anterior de este blog)
Alfonso dijo
Cuatro apuntes:
Una cosa es un profesional y otra un aspirante. En estos concursos participan mayormente los segundos, ya que el profesional se gana la vida con ello, y en estos concursos quien se gana la vida es el que intermedia, el que pone el cebo para que entren centenares de propuestas y quedarse con la comisión correspondiente al pago. Por tanto, los clientes pagan bajos precios por trabajos no profesionales.
Ahora bien, el cliente que aspira a entrar a competir en el mercado acaba pagando dos veces. Yo ya he arreglado un par de trabajos adquiridos por este método, y a precio profesional. O sea, que he cobrado cuatro veces lo que se ha pagado por los logotipos en el concurso por convertirlos en elementos gráficos aplicables a un uso de comunicación de marca en el mundo real. Haciendo lo que he podido con los auténticos truños que los señores clientes han tenido a bien seleccionar. Dicho de otra manera, el cliente se tiene que ir haciendo a la idea que tras un encargo de este tipo suele venir emparejado otro muy común en nuestro oficio: un REDISEÑO. Con la particularidad de que suele hacerse necesario en un plazo muy breve desde el concurso.
Otro hecho es que debido a la condición de aspirantes que ostentan en su inmensa mayoría los participantes en estas convocatorias nos solemos encontrar con que la mayor parte de lo que en ellas se ofrece son imitaciones de tal estilo o tal otro, siguiendo las corrientes del momento; en el supuesto de que no sean plagios directos, que, como apunta Álvaro, sería la salida más rentable para aquellos que necesiten presentarse a la mayor cantidad posible para obtener unos mínimos ingresos. Por tanto, que se olviden los clientes si creen que en un concurso de esta categoría van a encontrar una solución rompedora, o van a crear tendencia de alguna clase, ya que lo que se presenta está habitualmente más visto que el tebeo, como decía mi abuela, y en la inmensa mayoría de los casos mal digerido y regurgitado.
En último lugar diré que en mis visitas a las exposiciones de las convocatorias de estas páginas no he visto NI UNA SOLA PROPUESTA que valiera más de lo que se ofrecía como premio. Así que aunque los no seleccionados no vean un duro por su dedicación, tampoco creo que el cliente haya salido ganando dinero. Si algún beneficio le veo por ambas partes es no tener que haberse visto las jetas respectivamente, aspecto profesional que cada día me resulta más desagradable, sobre todo con los pijos ejecutivos que se creen cerebros con patas y también con esos empresarios "hechos a si mismos" que de todo creen tener opinión y no son más que unos patanes; al menos en lo que a comunicación gráfica respecta. Y para nuestra desgracia son legión.
Buenas tardes y gracias por escuchar.
Una cosa es un profesional y otra un aspirante. En estos concursos participan mayormente los segundos, ya que el profesional se gana la vida con ello, y en estos concursos quien se gana la vida es el que intermedia, el que pone el cebo para que entren centenares de propuestas y quedarse con la comisión correspondiente al pago. Por tanto, los clientes pagan bajos precios por trabajos no profesionales.
Ahora bien, el cliente que aspira a entrar a competir en el mercado acaba pagando dos veces. Yo ya he arreglado un par de trabajos adquiridos por este método, y a precio profesional. O sea, que he cobrado cuatro veces lo que se ha pagado por los logotipos en el concurso por convertirlos en elementos gráficos aplicables a un uso de comunicación de marca en el mundo real. Haciendo lo que he podido con los auténticos truños que los señores clientes han tenido a bien seleccionar. Dicho de otra manera, el cliente se tiene que ir haciendo a la idea que tras un encargo de este tipo suele venir emparejado otro muy común en nuestro oficio: un REDISEÑO. Con la particularidad de que suele hacerse necesario en un plazo muy breve desde el concurso.
Otro hecho es que debido a la condición de aspirantes que ostentan en su inmensa mayoría los participantes en estas convocatorias nos solemos encontrar con que la mayor parte de lo que en ellas se ofrece son imitaciones de tal estilo o tal otro, siguiendo las corrientes del momento; en el supuesto de que no sean plagios directos, que, como apunta Álvaro, sería la salida más rentable para aquellos que necesiten presentarse a la mayor cantidad posible para obtener unos mínimos ingresos. Por tanto, que se olviden los clientes si creen que en un concurso de esta categoría van a encontrar una solución rompedora, o van a crear tendencia de alguna clase, ya que lo que se presenta está habitualmente más visto que el tebeo, como decía mi abuela, y en la inmensa mayoría de los casos mal digerido y regurgitado.
En último lugar diré que en mis visitas a las exposiciones de las convocatorias de estas páginas no he visto NI UNA SOLA PROPUESTA que valiera más de lo que se ofrecía como premio. Así que aunque los no seleccionados no vean un duro por su dedicación, tampoco creo que el cliente haya salido ganando dinero. Si algún beneficio le veo por ambas partes es no tener que haberse visto las jetas respectivamente, aspecto profesional que cada día me resulta más desagradable, sobre todo con los pijos ejecutivos que se creen cerebros con patas y también con esos empresarios "hechos a si mismos" que de todo creen tener opinión y no son más que unos patanes; al menos en lo que a comunicación gráfica respecta. Y para nuestra desgracia son legión.
Buenas tardes y gracias por escuchar.
3.7.12
Lo que nadie cuenta sobre las webs de crowdsourcing
Por dos veces el crowdsourcing ha sido noticia estos días.
Por un lado, Telepi22a tiene un nuevo logo que le costó mil euros, y que estoy
seguro de que no llegarán a utilizar. Pudo elegir entre 916 propuestas –¿cuánto
se tarda en elegir una propuesta si tienes que ver 916?–, y a la vista de la
seleccionada, no quiero pensar como serían las 915 restantes. [consejo 1: si
eres cliente, piensa antes en el tiempo que tardarás en cribar todo eso. Aunque
tu pienses que el tiempo del diseñador no vale dinero, estoy seguro de que
crees que el tuyo es oro].
Por otro, el Ministerio de Educación y Cultura se sube
también al carro, y busca por la misma vía una nueva imagen para el Instituto
Nacional de las Artes Escénicas y de la Música. El premio son los mismos mil
euros, y cuando esto escribo van ya 376 propuestas.
Alguien dijo que si pusiéramos a un millón de chimpancés a
teclear, alguno podría acabar escribiendo una obra de Shakespeare. Siendo así,
también existe la posibilidad teórica de que una “batalla creativa” pudiera dar
con un resultado digno de Milton Glaser. [consejo 2: señores de Adtriboo y
similares… ¿han pensado en poner una granja de chimpancés?]
Veamos primero el modelo de negocio: una relativamente
sencilla web, sin grandes necesidades de mantenimiento. Esa es toda la
inversión. [consejo 3: si estás pensando en montar un portal de estos, no
olvides pedir subvenciones y financiación, que estos proyectos “de internet”
les ponen mucho a los políticos y burócratas. La misma ENISA que dicen que
están ahí para promocionar el diseño, es la que te va a dar la pasta, no sería
la primera vez].
Ofreces un producto por debajo de precio de mercado. Esto es
sencillo, porque juegas con las expectativas de otros, que trabajarán sin
obtener nada a cambio. En la lotería, por lo menos, el que gana se lleva un
porcentaje alto de lo que pierden los demás. Aquí ni eso. [consejo 4: si eres
diseñador y te tienta el crowdsourcing, compra un cupón de la ONCE. Es más
seguro y el premio es mayor]
Es importante tener como gancho a clientes importantes. Como nada arriesgas y trabajan otros, puedes dedicar recursos a “vender” tu propuesta a marcas conocidas. Usa los tres argumentos de venta más antiguos del mundo: “hasta ahora te han estado engañando”, “puedes ser más listo que los demás”, y el definitivo “es muy barato”.
Es importante tener como gancho a clientes importantes. Como nada arriesgas y trabajan otros, puedes dedicar recursos a “vender” tu propuesta a marcas conocidas. Usa los tres argumentos de venta más antiguos del mundo: “hasta ahora te han estado engañando”, “puedes ser más listo que los demás”, y el definitivo “es muy barato”.
Como tú no trabajas porque los creativos lo hacen por ti,
dedícate a las relaciones públicas, a conceder entrevistas, a dar conferencias,
a subir vídeos a YouTube… tu negocio consiste en que muchas empresas prueben y
muchos diseñadores piquen. Tranquilo, estas cosas venden muy bien. El mismo
periodista que despotrica de las webs que están ofreciendo redacción de
contenidos a 0,75€ el folio –sólo si se publica, por supuesto– estará encantado
de dedicarte un espléndido reportaje en su medio.
Si no hay trabajo, por lo menos existe esta alternativa. He
oído y leído esta frase unas cuantas veces. La estadística dice lo contrario,
las propuestas de logos para Telepi22a costaron un euro cada una. Pero a
excepción de uno, los participantes ni siquiera cobraron ese euro. Realmente,
forma parte del engaño: los organizadores de estos concursos presumen de sus
cifras de profesionales registrados –por cierto, sin decir de qué portal anterior
heredaron a muchos de ellos–, pero a la vista de los resultados que se
obtienen, hay muchísimo aficionado, para quien “lo importante es participar”.
¿Absurdo? No tanto. Supongo que el mecanismo es similar a aquel por el que
funcionan tan bien los bares-karaoke.
Pero, ¿puede un diseñador ganar dinero con el crowdsourcing?
Estoy convencido de que sí. Siguiendo las siguientes
premisas:
Se presentan varios cientos, si quitamos a los malos
supongamos que tenemos una posibilidad entre cien, esto es, que ganaremos un 1%
de los concursos. Pongamos que de media el premio son 300€. Digamos que
queremos 300€ cada semana. Y que le vamos a dedicar media jornada. En 20 horas
tendremos que presentarnos a 100 concursos. Esto supone 15 minutos para cada
uno. Hay que dedicar la mitad de ese tiempo a documentarse (google images, ya
sabes). En ese proceso quizá encontremos algo para ser fusilado o adaptado: hay
que recordar que las responsabilidades por el uso de algo que ya tiene
propiedad intelectual recaen sobre quien ejerce el uso, no sobre el creador. A
lo más que nos enfrentaríamos es a una responsabilidad por la autoría, algo que
nunca se denuncia. No tendremos tiempo de buscar e instalar tipografías:
algunas webs de fuentes tienen la opción de que se nos ofrezca de muestra la
palabra que queramos (Telepi22a, por ejemplo). Eso nos permite visualizar
nuestro logo en decenas de tipos distintos en cuestión de segundos. El que nos
guste, directamente copiar un pantallazo (al fin y al cabo, nos piden sólo
calidad jotapegé). Evitar degradados y efectos: nunca elegirán un logo por
ello, y sí puede ser un motivo de descarte. Y además, lleva tiempo. Ya está.
Repetir la operación cada 15 minutos [consejo 5: sr. cliente, esto es lo que
hacen el 80% de los que participan. Está usted pagando posiblemente 1000€ por
un cuarto de hora de trabajo. Y además, muchas veces será un plagio y no podrá
pedir responsabilidades, Siga pensando que es usted el más listo].
15.6.12
Economía para zotes XII. la deuda, 10 euros cada día
Titular de hoy en La Vanguardia:
Por ello, hay que echar mano de calculadora:
436 millones al día son unos diez euros diarios por español. Y meto ahí a los parados. Y a los enfermos. Y a los niños. Y a los ancianos.
Diez euros diarios son 300 euros al mes por español.
Pero esto es si contamos a todos los españoles. Si contamos sólo a los que tienen trabajo, los que producen, son 30 euros al día. O lo que es lo mismo, 900 euros al mes, lo que viene a ser uno y medio salarios mínimos interprofesionales. O la mitad del salario medio de los españoles.
Dicho de otro modo, el estado se endeuda cada mes por la mitad de lo que cobramos de salario todos los españoles. Intereses aparte.
Algunos dicen que esto tiene solución. Yo cada día veo más claro que la única solución es un simpa en toda regla.
La calculadora. Siempre a mano la calculadora.
La deuda española se eleva a un ritmo de 436 millones al día en el primer trimestre
Esto, dada nuestra incapacidad para las cifras con muchos ceros, posiblemente no alcancemos a entender cuanto es realmente.Por ello, hay que echar mano de calculadora:
436 millones al día son unos diez euros diarios por español. Y meto ahí a los parados. Y a los enfermos. Y a los niños. Y a los ancianos.
Diez euros diarios son 300 euros al mes por español.
Pero esto es si contamos a todos los españoles. Si contamos sólo a los que tienen trabajo, los que producen, son 30 euros al día. O lo que es lo mismo, 900 euros al mes, lo que viene a ser uno y medio salarios mínimos interprofesionales. O la mitad del salario medio de los españoles.
Dicho de otro modo, el estado se endeuda cada mes por la mitad de lo que cobramos de salario todos los españoles. Intereses aparte.
Algunos dicen que esto tiene solución. Yo cada día veo más claro que la única solución es un simpa en toda regla.
La calculadora. Siempre a mano la calculadora.
4.6.12
Amazon y el precio fijo de libro
Todas las mañanas entro en coche a Madrid por la A3. Al llegar, hay dos carriles de apenas un kilómetro para tomar el desvío de la M30. Están siempre atascados, pero son buenos, a quienes no queremos salir de la autovía nos permiten circular con fluidez. Aunque siempre hay algún listo, en realidad bastantes listos, que no utilizan esos carriles, saltándose el atasco para intentar "colarse" en el último momento, creando a veces momentos de tensión y peligro para sí y para los demás conductores.
El precio fijo del libro es como los carriles de desvío a la M30: a quien más beneficia es a quien no lo cumple. Como quiera que estamos ya en la feria del libro, toca escribir y llorar las desdichas de los editores –y de los autores, y de los libreros–. Así, hierven los blogs de los expertos, sus perfiles de twitter, hay quien hasta se hace entrevistas a sí mismo y las sube a youtube... todo vale en estos días para hacerse oír.
Y cómo no, se reabre también el debate sobre el precio fijo. Ahora, con una variante: este año no son ni outsiders ni editores o libreros de poca monta quienes puntualmente se salen del carril... esta vez es Amazon. Saltan las alarmas, nos echamos las manos a la cabeza...
Este debate que ha sido obviado siempre por quienes tenían la sartén por el mango, que ha sido el tabú del que no se podía ni siquiera hablar –que se lo digan a alguna revista especializada que lo intentó hace poco más de un año y le llovieron por izquierda y por derecha los puñales–, nos ha explotado a todos en la cara.
Sigan si quieren los editores arrumbados en el oficialismo de sus portavoces gremiales. Hagan lo propio los libreros, con tontas amenazas de "que me llevo el escatergoris...". Pero no ha de servir de nada. Podemos elegir entre reconocer que ya no tiene sentido, y ponernos a trabajar a toda prisa para eliminar la premisa, o morir defendiendo lo indefendible. Este es un país de Quijotes. Me temo lo peor.
El precio fijo del libro es como los carriles de desvío a la M30: a quien más beneficia es a quien no lo cumple. Como quiera que estamos ya en la feria del libro, toca escribir y llorar las desdichas de los editores –y de los autores, y de los libreros–. Así, hierven los blogs de los expertos, sus perfiles de twitter, hay quien hasta se hace entrevistas a sí mismo y las sube a youtube... todo vale en estos días para hacerse oír.
Y cómo no, se reabre también el debate sobre el precio fijo. Ahora, con una variante: este año no son ni outsiders ni editores o libreros de poca monta quienes puntualmente se salen del carril... esta vez es Amazon. Saltan las alarmas, nos echamos las manos a la cabeza...
Este debate que ha sido obviado siempre por quienes tenían la sartén por el mango, que ha sido el tabú del que no se podía ni siquiera hablar –que se lo digan a alguna revista especializada que lo intentó hace poco más de un año y le llovieron por izquierda y por derecha los puñales–, nos ha explotado a todos en la cara.
Sigan si quieren los editores arrumbados en el oficialismo de sus portavoces gremiales. Hagan lo propio los libreros, con tontas amenazas de "que me llevo el escatergoris...". Pero no ha de servir de nada. Podemos elegir entre reconocer que ya no tiene sentido, y ponernos a trabajar a toda prisa para eliminar la premisa, o morir defendiendo lo indefendible. Este es un país de Quijotes. Me temo lo peor.
27.3.12
A READ no le preocupa el problema, sino "la polémica" que pueda generar el problema
55 días ha tardado la red española de asociaciones de diseño READ en posicionarse respecto al concurso para la identidad de la candidatura olímpica de Madrid 2020.
En abstracto, una Federación de Asociaciones no es una mala idea. A lo largo de las dos últimas décadas se ha intentado en varias ocasiones. Muchas veces instigados por el difunto Ddi, que tenía la obsesión de que hubiera un interlocutor único. "Un ministro no va a recibir a quince asociaciones por separado", solían decir. El problema es que ellos estaban muy interesados, convocaban las reuniones... pero a la hora de la verdad, no ponían la pasta. Y para que eso funcionara, hacía falta pasta, y las asociaciones no la tenían y siguen sin tenerla.
Personalmente no creo mucho ni en la necesidad ni en la viabilidad. Me atrae mucho más la fórmula del FAD –quizá porque la vivo muy cerca– donde cinco asociaciones multidisciplinares –arquitectos, industriales, gráficos, artistas y artesanos, y moda– comparten recursos comunes, espacios, y del roce surge el cariño y del cariño la transversalidad, maldito palabro, con beneficios tangibles. Y con ello, la proyección pública del diseño sin etiquetas es mayor.
Si para algo ha de servir una asociación de asociaciones es para transmitir a la sociedad mensajes claros y contundentes cuando hace falta, para lo que de manera individual y por separado no tienen ni recursos ni potencial mediático. Y el concurso del identificativo de Madrid2020 era una oportunidad excelente. Para hacerlo y para que READ estuviera por fin en el mapa.
Si en un par de semanas ocho asociaciones fueron capaces de emitir un comunicado conjunto con bastante repercusión, READ ha tardado cinco más en conseguir consensuar el suyo. Podrían haberse sumado al primer comunicado –se intentó– pero la oposición de la asociación madrileña lo hizo imposible. Mientras en redes sociales y mentideros a Dimad se le venía exigiendo que hiciese pública su posición, al fin y al cabo se trataba de la candidatura de su ciudad, ellos preferían dejar pasar el tiempo y eludir tener que afear la conducta a su Ayuntamiento. Al final, lo más parecido a una toma de postura sería este tibio comunicado, que evita posicionarse para matar al mensajero. Mejor hubiera sido que no se hubiera producido, de él solo pueden extraerse algunas conclusiones:
Que READ es un muerto antes de nacer. Algunas asociaciones tendrán que explicar, si quieren, la incongruencia de apoyar dos manifiestos tan distantes y casi contradictorios.
Que las asociaciones de READ prefieren extenderse sobre asuntos ya ampliamente tratados sin aportar nada nuevo, con tal de no molestar a los políticos (o a las asociaciones que no quieren que se moleste a los políticos).
Que ha sido tanto el celo por no molestar en el redactado, que si nos atenemos a la literalidad del texto, es simplemente escandaloso. Este es el único párrafo en el que se alude a la identidad de la candidatura olímpica:
Que lo que preocupa no son los hechos en sí, sino la "polémica surgida" alrededor de esos hechos. Extraña y política manera de verlo: no importa que esté mal mientras que no se enteren los medios y no se genere polémica. Esta actitud, muy propia de los políticos, es inaceptable en los responsables de las asociaciones.
Que READ dé por válido que esta polémica genera un daño a la comunidad de diseñadores es preocupante. E incongruente si tenemos en cuenta que de las cinco asociaciones de READ, tres firmaron el comunicado que supuestamente encendió esa polémica.
En ningún caso se especula con la posibilidad de que el error haya estado en el proceso ni que el resultado sea malo, la culpa es de "la polémica" y de quienes la suscitan.
Ciertamente, es infumable. A nadie escapa las ganas que había dentro de READ de poder firmar algo conjunto para que se sepa que existen. Pero se ha cedido mucho a quien no quiso ponerse a tiro antes, en el comunicado que sí firmaron ocho asociaciones sin necesidad de paraguas. Tanto, que quien queda en entredicho ahora es READ.
Entretanto, la polémica ha amainado como sucede siempre. READ queda tocado, quienes sólo querían valorizar su silencio parece que lo consiguen y la vida sigue. Y esta vez sí, el daño colateral vuelve a ser el diseño madrileño. Pero no pasa nada, nos gastamos la pasta en promocionar el diseño francés aquí y se nos olvida enseguida.
En abstracto, una Federación de Asociaciones no es una mala idea. A lo largo de las dos últimas décadas se ha intentado en varias ocasiones. Muchas veces instigados por el difunto Ddi, que tenía la obsesión de que hubiera un interlocutor único. "Un ministro no va a recibir a quince asociaciones por separado", solían decir. El problema es que ellos estaban muy interesados, convocaban las reuniones... pero a la hora de la verdad, no ponían la pasta. Y para que eso funcionara, hacía falta pasta, y las asociaciones no la tenían y siguen sin tenerla.
Personalmente no creo mucho ni en la necesidad ni en la viabilidad. Me atrae mucho más la fórmula del FAD –quizá porque la vivo muy cerca– donde cinco asociaciones multidisciplinares –arquitectos, industriales, gráficos, artistas y artesanos, y moda– comparten recursos comunes, espacios, y del roce surge el cariño y del cariño la transversalidad, maldito palabro, con beneficios tangibles. Y con ello, la proyección pública del diseño sin etiquetas es mayor.
Si para algo ha de servir una asociación de asociaciones es para transmitir a la sociedad mensajes claros y contundentes cuando hace falta, para lo que de manera individual y por separado no tienen ni recursos ni potencial mediático. Y el concurso del identificativo de Madrid2020 era una oportunidad excelente. Para hacerlo y para que READ estuviera por fin en el mapa.
Si en un par de semanas ocho asociaciones fueron capaces de emitir un comunicado conjunto con bastante repercusión, READ ha tardado cinco más en conseguir consensuar el suyo. Podrían haberse sumado al primer comunicado –se intentó– pero la oposición de la asociación madrileña lo hizo imposible. Mientras en redes sociales y mentideros a Dimad se le venía exigiendo que hiciese pública su posición, al fin y al cabo se trataba de la candidatura de su ciudad, ellos preferían dejar pasar el tiempo y eludir tener que afear la conducta a su Ayuntamiento. Al final, lo más parecido a una toma de postura sería este tibio comunicado, que evita posicionarse para matar al mensajero. Mejor hubiera sido que no se hubiera producido, de él solo pueden extraerse algunas conclusiones:
Que READ es un muerto antes de nacer. Algunas asociaciones tendrán que explicar, si quieren, la incongruencia de apoyar dos manifiestos tan distantes y casi contradictorios.
Que las asociaciones de READ prefieren extenderse sobre asuntos ya ampliamente tratados sin aportar nada nuevo, con tal de no molestar a los políticos (o a las asociaciones que no quieren que se moleste a los políticos).
Que ha sido tanto el celo por no molestar en el redactado, que si nos atenemos a la literalidad del texto, es simplemente escandaloso. Este es el único párrafo en el que se alude a la identidad de la candidatura olímpica:
La READ quiere manifestar su preocupación por la polémica surgida en torno al logotipo para la Candidatura de Madrid como Ciudad Aspirante para los Juegos Olímpicos de 2020 y expresar su profundo malestar por el daño que está ocasionando a la comunidad de diseñadores.De este parrafo sólo puede deducirse:
Desde la experiencia profesional, las asociaciones de diseñadores pensamos que la polémica no beneficia a la candidatura olímpica de Madrid ni a la imagen del diseño de nuestro país.
Que lo que preocupa no son los hechos en sí, sino la "polémica surgida" alrededor de esos hechos. Extraña y política manera de verlo: no importa que esté mal mientras que no se enteren los medios y no se genere polémica. Esta actitud, muy propia de los políticos, es inaceptable en los responsables de las asociaciones.
Que READ dé por válido que esta polémica genera un daño a la comunidad de diseñadores es preocupante. E incongruente si tenemos en cuenta que de las cinco asociaciones de READ, tres firmaron el comunicado que supuestamente encendió esa polémica.
En ningún caso se especula con la posibilidad de que el error haya estado en el proceso ni que el resultado sea malo, la culpa es de "la polémica" y de quienes la suscitan.
Ciertamente, es infumable. A nadie escapa las ganas que había dentro de READ de poder firmar algo conjunto para que se sepa que existen. Pero se ha cedido mucho a quien no quiso ponerse a tiro antes, en el comunicado que sí firmaron ocho asociaciones sin necesidad de paraguas. Tanto, que quien queda en entredicho ahora es READ.
Entretanto, la polémica ha amainado como sucede siempre. READ queda tocado, quienes sólo querían valorizar su silencio parece que lo consiguen y la vida sigue. Y esta vez sí, el daño colateral vuelve a ser el diseño madrileño. Pero no pasa nada, nos gastamos la pasta en promocionar el diseño francés aquí y se nos olvida enseguida.
12.3.12
Con la privatización del ISBN, los autores-editores y los pequeños editores le van a pagar la fiesta a los grandes editores
Publicado por
Alvaro
Etiquetas:
#soyuneditordemierda,
economía para zotes,
libro electrónico,
libros
en
5:31 p.m.
Ya hablamos en su día de la privatización del servicio del ISBN, y del despropósito que suponía dejarlo en manos de la Federación de Gremios de Editores FGEE. Lo que era un servicio gratuito ahora es de pago, pero además lo es para unos mucho más que para otros. La Federación representa los intereses de los grandes editores, pero como suele suceder, se arroga la voz de todos cuando hay que sacarle algo a los políticos.
Los medios empiezan a hacerse tímidamente eco del malestar que la gestión del ISBN está suponiendo. Podíamos leerlo hace unos días en este artículo de El País, donde Valentín Pérez (Minobitia) y Amalia López (Sinerrata) exponen valientemente cómo todo parece orquestado para beneficio de las editoriales grandes y en perjuicio de las pequeñas.
No existiendo cifras a las que agarrarse –la Federación las utiliza siempre a su antojo, sin acabar de ofrecerlas u ofreciéndolas tergiversadas, llegando a veces al ridículo– se me ha ocurrido hacer lo que viene llamándose una "simulación", esto es, unas cifras basadas en datos que no poseemos pero que podían ser ciertos. Antes de llamarme mentiroso, bien podrían los responsables ofrecer las cifras reales, por ejemplo del primer trimestre del año. Y así yo rectificaba, me tragaba este post y ellos quedaban fetén.
Para ello, tenemos que partir de las cifras de los ISBN asignados en 2010 a edición de carácter privado, que son las últimas que se conocen. Las he sacado del informe Panorámica de la Edición Española de Libros 2010, editado por el Ministerio de Cultura.
Autores-editores: En 2010, se les asignaron 8.730 (7,6%) números. Entonces era gratuito, pero aplicando las tarifas actuales (45€) hubieran supuesto 392.850€.
Editoriales pequeñas: son aquellas que editan menos de cien libros al año, 26.337 (23%). Dependiendo del paquete a que se acojan, el precio está en 9,5€ o 5,5€. No habiendo datos, digamos que la mitad a cada uno, lo que supondría 197.526€.
Editoriales medianas: entre cien y mil libros anuales. En 2010 se les asignaron 36.735 números (32,1%). Ellos pagan 5,5€ o 3,5€. Mediando como en el caso anterior, supondría 165.305€.
Editoriales grandes: más de mil libros anuales. Les fueron asignados 33.453 números (29,2%). Estos pagan entre 3,5€ y 2,6€. Lo que supondría, siempre haciendo media al cincuenta por ciento, 102.031€.
Dando por buenas estas cifras (que no lo son), cabe deducir:
Que, si según reza en el encabezado de las tarifas, "los servicios de la Agencia son de pago, con el único propósito de cubrir los gastos de funcionamiento de la propia Agencia", los autores-editores, que editan sólo el 7,6%, estarían sufragando el 45,8%.
Y cabe deducir también que, entre los autores-editores y los pequeños editores –aquellos que editan menos de 100 títulos al año–, aunque suponen solo el 30,6% de lo editado, costean casi el 70% (el 68,83%, concretamente).
Ya he comentado que estas cifras no son las buenas, pero no sólo porque la falta de datos escrupulosamente ciertos pueda suponer una variable, sino sobretodo porque las editoriales pudieron hacer acopio de números de ISBN asignados por adelantado cuando no había que pagar por ellos, y lo hicieron. Y durante bastante tiempo los usarán, tiempo en el que sólo los microeditores y autores editores pasarán por caja.
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Dato importante: la suma de las cuatro tipologías es el 92%. Se ha obviado el 8% restante que corresponde a la edición de las Administraciones Públicas.
Los medios empiezan a hacerse tímidamente eco del malestar que la gestión del ISBN está suponiendo. Podíamos leerlo hace unos días en este artículo de El País, donde Valentín Pérez (Minobitia) y Amalia López (Sinerrata) exponen valientemente cómo todo parece orquestado para beneficio de las editoriales grandes y en perjuicio de las pequeñas.
No existiendo cifras a las que agarrarse –la Federación las utiliza siempre a su antojo, sin acabar de ofrecerlas u ofreciéndolas tergiversadas, llegando a veces al ridículo– se me ha ocurrido hacer lo que viene llamándose una "simulación", esto es, unas cifras basadas en datos que no poseemos pero que podían ser ciertos. Antes de llamarme mentiroso, bien podrían los responsables ofrecer las cifras reales, por ejemplo del primer trimestre del año. Y así yo rectificaba, me tragaba este post y ellos quedaban fetén.
Para ello, tenemos que partir de las cifras de los ISBN asignados en 2010 a edición de carácter privado, que son las últimas que se conocen. Las he sacado del informe Panorámica de la Edición Española de Libros 2010, editado por el Ministerio de Cultura.
Autores-editores: En 2010, se les asignaron 8.730 (7,6%) números. Entonces era gratuito, pero aplicando las tarifas actuales (45€) hubieran supuesto 392.850€.
Editoriales pequeñas: son aquellas que editan menos de cien libros al año, 26.337 (23%). Dependiendo del paquete a que se acojan, el precio está en 9,5€ o 5,5€. No habiendo datos, digamos que la mitad a cada uno, lo que supondría 197.526€.
Editoriales medianas: entre cien y mil libros anuales. En 2010 se les asignaron 36.735 números (32,1%). Ellos pagan 5,5€ o 3,5€. Mediando como en el caso anterior, supondría 165.305€.
Editoriales grandes: más de mil libros anuales. Les fueron asignados 33.453 números (29,2%). Estos pagan entre 3,5€ y 2,6€. Lo que supondría, siempre haciendo media al cincuenta por ciento, 102.031€.
Dando por buenas estas cifras (que no lo son), cabe deducir:
Que, si según reza en el encabezado de las tarifas, "los servicios de la Agencia son de pago, con el único propósito de cubrir los gastos de funcionamiento de la propia Agencia", los autores-editores, que editan sólo el 7,6%, estarían sufragando el 45,8%.
Y cabe deducir también que, entre los autores-editores y los pequeños editores –aquellos que editan menos de 100 títulos al año–, aunque suponen solo el 30,6% de lo editado, costean casi el 70% (el 68,83%, concretamente).
Ya he comentado que estas cifras no son las buenas, pero no sólo porque la falta de datos escrupulosamente ciertos pueda suponer una variable, sino sobretodo porque las editoriales pudieron hacer acopio de números de ISBN asignados por adelantado cuando no había que pagar por ellos, y lo hicieron. Y durante bastante tiempo los usarán, tiempo en el que sólo los microeditores y autores editores pasarán por caja.
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Dato importante: la suma de las cuatro tipologías es el 92%. Se ha obviado el 8% restante que corresponde a la edición de las Administraciones Públicas.
1.3.12
insumisión cultural
Seguro que has oído hablar al ministro de cultura –y a su antecesora– de las "descargas ilegales", cuando en nuestro país, lo dice la ley y lo ratifican las sentencias, las descargas no son ilegales. La criminalización de los enlaces a contenidos y las descargas ha sido una constante, y detrás de ello se consigue crear incertidumbre. Cuando la incertidumbre se refiere a consecuencias penales, se convierte en miedo. Y el miedo es la herramienta para la sumisión.
Así, hace un año en este post me autoinculpé por el uso de contenidos sometidos a copyright. Ahora toca dar un paso más, y para ello me he sumado a la iniciativa de la gente de Hacktivistas, “Wert de enlaces“. En este momento, son ya más de 300 las páginas de todo tipo en las que es posible encontrar el enlace para descargar el archivo sujeto a derechos de autor. Con ello, queda resuelta la situación legal de este blog: aunque no está claro que vulnere la ley (de demostrarlo se trata) esta página será denunciada ante la "Comisión" por el creador del archivo.
¿Qué es Wert de enlaces?
Como ha escrito David Bravo:
"La industria del copyright movió un dedo y se enviaron cartas advirtiendo de acciones legales. Cuando las cartas se ignoraron, la industria movió un dedo y se interpusieron las acciones judiciales. Cuando los jueces resolvieron en favor de denunciados y demandados, la industria movió un dedo y se recurrieron las resoluciones. Cuando volvieron a perder en los juzgados, la industria movió un dedo y desaparecieron los jueces".
Si deseas bajarte el contenido, este es el enlace:
Bájame
Así, hace un año en este post me autoinculpé por el uso de contenidos sometidos a copyright. Ahora toca dar un paso más, y para ello me he sumado a la iniciativa de la gente de Hacktivistas, “Wert de enlaces“. En este momento, son ya más de 300 las páginas de todo tipo en las que es posible encontrar el enlace para descargar el archivo sujeto a derechos de autor. Con ello, queda resuelta la situación legal de este blog: aunque no está claro que vulnere la ley (de demostrarlo se trata) esta página será denunciada ante la "Comisión" por el creador del archivo.
¿Qué es Wert de enlaces?
Se ha elegido una obra con Copyright© de un socio de la SGAE. Animamos a todas a que participen en esta acción: consiste en enlazar o usar su obra sin su permiso y acceder a ser denunciadas por el creador ante la comisión del Ministerio de Cultura encargada sin proceso judicial de tramitar las denuncias de la llamada Ley Sinde-Wert. A partir del 1 de marzo (día en el que entra en vigor la aplicación de dicha ley) el autor, seguramente molesto en algún momento, nos presentará una denuncia a todas las páginas que hemos enlazado su obra.Como verás, en la página hay un listado de webs que se han agregado a esta iniciativa, que en resumen, lo que hace es enlazar contenido a una obra de un autor socio de la SGAE sin permiso.
Como ha escrito David Bravo:
"La industria del copyright movió un dedo y se enviaron cartas advirtiendo de acciones legales. Cuando las cartas se ignoraron, la industria movió un dedo y se interpusieron las acciones judiciales. Cuando los jueces resolvieron en favor de denunciados y demandados, la industria movió un dedo y se recurrieron las resoluciones. Cuando volvieron a perder en los juzgados, la industria movió un dedo y desaparecieron los jueces".
Si deseas bajarte el contenido, este es el enlace:
Bájame
27.2.12
Economía para zotes (XI). Esta semana, la doctrina del shock
A finales de la semana
pasada supimos que habían embargado los enseres de un colegio, con los
niños dentro, por su deuda con la Seguridad Social. Hoy la prensa dice
que han sido devueltos (los enseres) y que el colegio vuelve a la
normalidad. Puede leerse aquí la noticia de El Mundo, similar en todos los medios, que deja sin aclarar muchas cuestiones.
¿El embargo había sido precipitado o no reunía los requisitos legales? Siendo así, quiere decir que posiblemente se hagan otros embargos así, pero como no salen en los medios, los afectados están indefensos. Eso produce miedo.
Quizá el embargo era procedente. Entonces hay que preguntarse cómo se deja sin efecto en un fin de semana. ¿Basta una llamada de teléfono de alguien para que algo tan serio, avalado por una decisión judicial, quede en papel mojado? Eso también produce miedo.
No sabemos porque no lo dicen quien decide que el embargo queda en suspenso. Pero parece que es una buena idea. Demuestra la cintura de quien haya tomado la decisión y tenía la capacidad (o habría que llamarlo poder) para pasar por encima del juez, del ministro de al lado y del sursum corda, y resolver el asunto de viernes a lunes. Eso genera confianza, aunque debería generar miedo. Porque si esta vez puede parecernos bien, no quita para que los mismos mecanismos sean utilizados para cualquier otro fin. Porque en realidad, lo que generaría confianza sería que existieran los resortes necesarios, los mecanismos para que ese embargo no se hubiera producido. Pero el objetivo no es la confianza, sino el miedo. Ahora ya sabemos que pueden quitarle la silla a los niños cuando estén sentados en ella. Y frente a eso, sólo ellos (¿quiénes? eso es lo peor, que no sabemos exactamente quienes son) pueden resolvernos el problema. Si quieren.
¿El embargo había sido precipitado o no reunía los requisitos legales? Siendo así, quiere decir que posiblemente se hagan otros embargos así, pero como no salen en los medios, los afectados están indefensos. Eso produce miedo.
Quizá el embargo era procedente. Entonces hay que preguntarse cómo se deja sin efecto en un fin de semana. ¿Basta una llamada de teléfono de alguien para que algo tan serio, avalado por una decisión judicial, quede en papel mojado? Eso también produce miedo.
No sabemos porque no lo dicen quien decide que el embargo queda en suspenso. Pero parece que es una buena idea. Demuestra la cintura de quien haya tomado la decisión y tenía la capacidad (o habría que llamarlo poder) para pasar por encima del juez, del ministro de al lado y del sursum corda, y resolver el asunto de viernes a lunes. Eso genera confianza, aunque debería generar miedo. Porque si esta vez puede parecernos bien, no quita para que los mismos mecanismos sean utilizados para cualquier otro fin. Porque en realidad, lo que generaría confianza sería que existieran los resortes necesarios, los mecanismos para que ese embargo no se hubiera producido. Pero el objetivo no es la confianza, sino el miedo. Ahora ya sabemos que pueden quitarle la silla a los niños cuando estén sentados en ella. Y frente a eso, sólo ellos (¿quiénes? eso es lo peor, que no sabemos exactamente quienes son) pueden resolvernos el problema. Si quieren.
20.2.12
El paréntesis Wert, las medias verdades y las bibliotecas
Desde el mes de enero, las bibliotecas públicas no reciben sus suscripciones a revistas culturales. El paréntesis Wert es el hueco que quedará en las estanterías de las bibliotecas, ese vacío en las colecciones de las revistas. Por activa y por pasiva el ministro y los que mandan en el Ministerio se empeñan en las medias verdades. Hace unos días, en el Congreso de los Diputados decía el ministro:
"Este es un problema jurídico, no es un problema material o sustantivo y primero tenemos que intentar resolverlo jurídicamente".
Posiblemente lo sea. Y haya que resolverlo. Los problemas jurídicos se resuelven con la Ley en la mano. Lo que se ha hecho, en lugar de buscar una solución, es eliminar el problema. Lo que viene siendo tirar por la calle de enmedio, o una eutanasia cultural, si se prefiere. Dijo también el ministro:
"la forma en que se estaba realizando este apoyo directo a las revistas culturales a través de compra en bloque vulneraba posiblemente la Ley General de Subvenciones".
Hay que insistir que esta fórmula que se cuestiona ahora es la que lleva veinte años usándose: incluso aunque fuese verdad que vulnera la Ley de Subvenciones y lleva veinte años haciéndolo, parece difícil justificar la urgencia con que se ha tomado la decisión, habida cuenta de la proporción de las consecuencias.
Las leyes no se vulneran "posiblemente". O se vulneran o no. Y para ello, hay que esperar a determinadas garantías por si acaso no se vulneran. Entre otras cosas, porque si las decisiones se toman en base a "posiblementes" no cabe recurrirlas ni argumentarlas en contra. Que quizá sea lo que se buscaba.
"...se había recibido en el ministerio una advertencia en este sentido por parte del Tribunal de Cuentas".
Ni los ciudadanos, ni las bibliotecas públicas ni las revistas culturales, a quienes afecta de manera directa esa "advertencia" han tenido acceso a ella. Es de sentido común que su existencia ponía a los responsables en la tesitura de elegir entre dos vías: podían haber optado por subsanar las deficiencias, encontrando una solución jurídica al problema. La otra, esperar a que el Tribunal emitiera su dictamen, ante el que ellos mismos o terceros afectados podrían elevar recurso de casación y revisión ante el Tribunal Supremo.
Pero ni lo uno ni lo otro. En un exceso de celo –llamémoslo así– se opta por interrumpir las adquisiciones de revistas culturales en las bibliotecas públicas. Ignoro si con ello el Tribunal interrumpe el proceso y no existirá nunca el dictamen que avale esa decisión, o si por el contrario éste sigue su curso. Si así fuera, podría darse la paradoja de que éste no encontrara vulneración a la Ley de Subvenciones. O que sí encontrara que se vulnera, y que alguien decidiera recurrirlo (o no). En uno y otro caso, la consecuencia es similar: en lo que dure ese proceso las bibliotecas no habrán recibido las revistas, un daño que no podrá repararse.
Ante todo este despropósito solo acierto a intuir dos motivaciones: que los responsables hayan querido curarse en salud, poner la venda antes que la herida. O que detrás esté una voluntad política de recortar también por ahí. Personalmente me da igual, porque otra vez las consecuencias son las mismas: los ciudadanos no podrán leer las revistas en las bibliotecas, los editores de éstas verán empeorar sus ya maltrechas economías –la medida ya se está llevando por delante unas cuantas cabeceras, algunas históricas y que forman parte del patrimonio cultural de este país– y las bibliotecas verán mermadas también por esta vía sus adquisiciones.
"Estamos buscando una fórmula de encaje legal, en cooperación con comunidades autónomas y ayuntamientos, porque a nosotros también nos parecería un drama que desaparecieran las revistas culturales, y por nuestra parte vamos a hacer lo necesario para evitarlo"
Por mucho que insista el ministro, el proceso es erróneo. Al invertirse en el tiempo las medidas a tomar, el "paréntesis Wert" es ya desde este mes de enero una realidad. Lo lógico hubiera sido encontrar la solución jurídica primero, evitando interrumpir las subvenciones. Pero se ha hecho al revés. Es cuestión de semanas, ni siquiera meses, el que el daño sea irreparable.
"Este es un problema jurídico, no es un problema material o sustantivo y primero tenemos que intentar resolverlo jurídicamente".
Posiblemente lo sea. Y haya que resolverlo. Los problemas jurídicos se resuelven con la Ley en la mano. Lo que se ha hecho, en lugar de buscar una solución, es eliminar el problema. Lo que viene siendo tirar por la calle de enmedio, o una eutanasia cultural, si se prefiere. Dijo también el ministro:
"la forma en que se estaba realizando este apoyo directo a las revistas culturales a través de compra en bloque vulneraba posiblemente la Ley General de Subvenciones".
Hay que insistir que esta fórmula que se cuestiona ahora es la que lleva veinte años usándose: incluso aunque fuese verdad que vulnera la Ley de Subvenciones y lleva veinte años haciéndolo, parece difícil justificar la urgencia con que se ha tomado la decisión, habida cuenta de la proporción de las consecuencias.
Las leyes no se vulneran "posiblemente". O se vulneran o no. Y para ello, hay que esperar a determinadas garantías por si acaso no se vulneran. Entre otras cosas, porque si las decisiones se toman en base a "posiblementes" no cabe recurrirlas ni argumentarlas en contra. Que quizá sea lo que se buscaba.
"...se había recibido en el ministerio una advertencia en este sentido por parte del Tribunal de Cuentas".
Ni los ciudadanos, ni las bibliotecas públicas ni las revistas culturales, a quienes afecta de manera directa esa "advertencia" han tenido acceso a ella. Es de sentido común que su existencia ponía a los responsables en la tesitura de elegir entre dos vías: podían haber optado por subsanar las deficiencias, encontrando una solución jurídica al problema. La otra, esperar a que el Tribunal emitiera su dictamen, ante el que ellos mismos o terceros afectados podrían elevar recurso de casación y revisión ante el Tribunal Supremo.
Pero ni lo uno ni lo otro. En un exceso de celo –llamémoslo así– se opta por interrumpir las adquisiciones de revistas culturales en las bibliotecas públicas. Ignoro si con ello el Tribunal interrumpe el proceso y no existirá nunca el dictamen que avale esa decisión, o si por el contrario éste sigue su curso. Si así fuera, podría darse la paradoja de que éste no encontrara vulneración a la Ley de Subvenciones. O que sí encontrara que se vulnera, y que alguien decidiera recurrirlo (o no). En uno y otro caso, la consecuencia es similar: en lo que dure ese proceso las bibliotecas no habrán recibido las revistas, un daño que no podrá repararse.
Ante todo este despropósito solo acierto a intuir dos motivaciones: que los responsables hayan querido curarse en salud, poner la venda antes que la herida. O que detrás esté una voluntad política de recortar también por ahí. Personalmente me da igual, porque otra vez las consecuencias son las mismas: los ciudadanos no podrán leer las revistas en las bibliotecas, los editores de éstas verán empeorar sus ya maltrechas economías –la medida ya se está llevando por delante unas cuantas cabeceras, algunas históricas y que forman parte del patrimonio cultural de este país– y las bibliotecas verán mermadas también por esta vía sus adquisiciones.
"Estamos buscando una fórmula de encaje legal, en cooperación con comunidades autónomas y ayuntamientos, porque a nosotros también nos parecería un drama que desaparecieran las revistas culturales, y por nuestra parte vamos a hacer lo necesario para evitarlo"
Por mucho que insista el ministro, el proceso es erróneo. Al invertirse en el tiempo las medidas a tomar, el "paréntesis Wert" es ya desde este mes de enero una realidad. Lo lógico hubiera sido encontrar la solución jurídica primero, evitando interrumpir las subvenciones. Pero se ha hecho al revés. Es cuestión de semanas, ni siquiera meses, el que el daño sea irreparable.
8.2.12
Ocho asociaciones de diseñadores firman un comunicado conjunto sobre la imagen de la Candidatura Olímpica
Es un hecho sin precedentes. No se recuerda que cinco ocho asociaciones de diseñadores consensúen y suscriban un texto de estas características. Hay que alegrarse, por mucho que las ausencias sean especialmente sonoras.
Comunicado imagen candidatura olímpica Madrid 2020
Desde las asociaciones abajo firmantes manifestamos nuestro estupor y disconformidad con el proceso seguido para la elección del identificativo para la Candidatura Olímpica de Madrid 2020, así como con el resultado obtenido. La convocatoria de un concurso entre estudiantes, más allá de la desconsideración hacia el colectivo de profesionales del diseño y hacia la actividad profesional que desarrollan, no es un proceso idóneo para obtener la mejor solución. Incluso la tentación que supone un concurso de este tipo en lo que a repercusión mediática se refiere, suele volverse en contra y acabar con un resultado exactamente contrario al esperado, como ya conocen y como ya sucedió en el concurso de diseño para la candidatura de 2016. (seguir leyendo)7.2.12
A la cultura no se la mata, basta con dejarla morir
No dejo fuera ni a los grandes ayuntamientos, ni a las comunidades autónomas, ni al gobierno central. Como si de una consigna se tratara, todos están actuando igual.
La estrategia consiste en no decir ni que sí ni que no. Cualquier acontecimiento relacionado con la cultura necesita meses de preparación, contactar y convencer a quienes desde fuera han de aportar contenidos, prever servicios externos... desde las distintas administraciones lo que se está haciendo en infinidad de casos es retrasar y retrasar la decisión sobre si se podrá contar o no con presupuesto. Los organizadores de festivales, encuentros, ciclos, jornadas, exposiciones, van estirando su entusiasmo en condiciones precarias a la espera de la noticia: que no habrá recorte o este será pequeño. Los políticos entretanto, dando largas, sin comprometerse pero sin decir que no. Al final las fechas se echan encima, y el organizador optará por lanzarse a la piscina sin saber si hay agua, con lo que posiblemente se arruine, o decidirá suspender. El político habrá conseguido su objetivo, recortar sin tener que mover un dedo.
Por esta vía estamos viendo caer festivales de cine y teatro, encuentros de artistas, jornadas de debate cultural, exposiciones, y un sinfín de actividades que formaban parte de eso que llamamos la agenda cultural.
Las revistas culturales en las bibliotecas no iban a ser menos
Cito textualmente al ministro de Educación y Cultura, José Ignacio Wert, en la sesión del Congreso de la semana pasada, en el turno de réplica a una intervención del diputado Chesús Yuste:
Me consta que es cierto, lo del problema jurídico y el toque que el Tribunal de Cuentas les ha dado. Pero estas subvenciones vienen produciéndose con idéntica forma de financiación desde hace veinte años. Lo lógico si existe un problema jurídico es arreglarlo, y si ese problema se remonta a veinte años atrás no viene ya de unos meses. Habrá que modificar lo que sea menester para cumplir con lo que el Tribunal de Cuentas exija. Eso sería lo lógico. Pero aquí se ha hecho al revés: de momento echamos el cerrojo, y vemos si en el entretiempo –que si damos con la fórmula, que si no– se nos queda el enfermo por el camino. Y así, no nos cuesta.
Hasta estoy dispuesto a decir que me creo las palabras del ministro. Que de verdad están trabajando en ello. Que a él también le parece un drama que desaparezcan las revistas culturales y que no lo dice porque es lo que tiene que decir... incluso aunque sea verdad, señor ministro, y dentro de un tiempo, vuelvan a existir las suscripiciones a las revistas culturales en las bibliotecas públicas, es importante saber que durante este tiempo que las bibliotecas no recibirán sus ejemplares, sucederán cosas. Porque la cultura, con dinero o sin él, no se ha parado nunca. Durante el tiempo que ustedes están tardando, las bibliotecas han visto interrumpidas sus suscripciones a revistas culturales. Lo que no consiguieron dos guerras, una dictadura, otras crisis, lo están consiguiendo ustedes por un quítame ahí unas páginas con el Tribunal de Cuentas.
Si ustedes no se dan prisa por encontrar una solución inmediata, dentro de unos años, señor ministro, en las colecciones existirá un vacío correspondiente a 2012, un hueco en las estanterías de nuestras bibliotecas. Y muy posiblemente, los bibliotecarios y los lectores de este país le pongan un nombre: el paréntesis de Wert. Usted podrá decir que no tiene la culpa. Porque usted no está matando ese trocito de la cultura. Simplemente, lo está dejando morir.
La estrategia consiste en no decir ni que sí ni que no. Cualquier acontecimiento relacionado con la cultura necesita meses de preparación, contactar y convencer a quienes desde fuera han de aportar contenidos, prever servicios externos... desde las distintas administraciones lo que se está haciendo en infinidad de casos es retrasar y retrasar la decisión sobre si se podrá contar o no con presupuesto. Los organizadores de festivales, encuentros, ciclos, jornadas, exposiciones, van estirando su entusiasmo en condiciones precarias a la espera de la noticia: que no habrá recorte o este será pequeño. Los políticos entretanto, dando largas, sin comprometerse pero sin decir que no. Al final las fechas se echan encima, y el organizador optará por lanzarse a la piscina sin saber si hay agua, con lo que posiblemente se arruine, o decidirá suspender. El político habrá conseguido su objetivo, recortar sin tener que mover un dedo.
Por esta vía estamos viendo caer festivales de cine y teatro, encuentros de artistas, jornadas de debate cultural, exposiciones, y un sinfín de actividades que formaban parte de eso que llamamos la agenda cultural.
Las revistas culturales en las bibliotecas no iban a ser menos
Cito textualmente al ministro de Educación y Cultura, José Ignacio Wert, en la sesión del Congreso de la semana pasada, en el turno de réplica a una intervención del diputado Chesús Yuste:
"Este es un problema jurídico, no es un problema material o sustantivo y primero tenemos que intentar resolverlo jurídicamente. ¿Cuál es el problema jurídico? Pues que la forma en que se estaba realizando este apoyo directo a las revistas culturales a través de compra en bloque vulneraba posiblementela Ley Generalde Subvenciones y se había recibido en el ministerio una advertencia en este sentido por parte del Tribunal de Cuentas. ¿Qué estamos haciendo? Estamos buscando una fórmula de encaje legal, en cooperación con comunidades autónomas y ayuntamientos, porque a nosotros también nos parecería un drama que desaparecieran las revistas culturales, y por nuestra parte vamos a hacer lo necesario para evitarlo"
Me consta que es cierto, lo del problema jurídico y el toque que el Tribunal de Cuentas les ha dado. Pero estas subvenciones vienen produciéndose con idéntica forma de financiación desde hace veinte años. Lo lógico si existe un problema jurídico es arreglarlo, y si ese problema se remonta a veinte años atrás no viene ya de unos meses. Habrá que modificar lo que sea menester para cumplir con lo que el Tribunal de Cuentas exija. Eso sería lo lógico. Pero aquí se ha hecho al revés: de momento echamos el cerrojo, y vemos si en el entretiempo –que si damos con la fórmula, que si no– se nos queda el enfermo por el camino. Y así, no nos cuesta.
Hasta estoy dispuesto a decir que me creo las palabras del ministro. Que de verdad están trabajando en ello. Que a él también le parece un drama que desaparezcan las revistas culturales y que no lo dice porque es lo que tiene que decir... incluso aunque sea verdad, señor ministro, y dentro de un tiempo, vuelvan a existir las suscripiciones a las revistas culturales en las bibliotecas públicas, es importante saber que durante este tiempo que las bibliotecas no recibirán sus ejemplares, sucederán cosas. Porque la cultura, con dinero o sin él, no se ha parado nunca. Durante el tiempo que ustedes están tardando, las bibliotecas han visto interrumpidas sus suscripciones a revistas culturales. Lo que no consiguieron dos guerras, una dictadura, otras crisis, lo están consiguiendo ustedes por un quítame ahí unas páginas con el Tribunal de Cuentas.
Si ustedes no se dan prisa por encontrar una solución inmediata, dentro de unos años, señor ministro, en las colecciones existirá un vacío correspondiente a 2012, un hueco en las estanterías de nuestras bibliotecas. Y muy posiblemente, los bibliotecarios y los lectores de este país le pongan un nombre: el paréntesis de Wert. Usted podrá decir que no tiene la culpa. Porque usted no está matando ese trocito de la cultura. Simplemente, lo está dejando morir.
6.2.12
Nos Visual, los concursos y las cesiones de derechos
Publicado por
Alvaro
Etiquetas:
carteles,
concursos,
derechos de autor,
politiqueo del diseño
en
1:09 p.m.
Sigue coleando el asunto del cartel del Carnaval del Ayuntamiento de Madrid. En ningún caso podríamos defender al Ayuntamiento, que se equivoca, y no solo esta vez, convocando estos concursos. Pero es inaceptable la posición del diseñador. Una mentira, por mil veces que se repita, no se convierte en verdad. Las bases del primer concurso, el de Lleida, especificaban claramente la cesión de determinados derechos de reproducción, concretamente donde dice: "la imagen
del cartel ganador y la de los diez finalistas de cada convocatoria se
publicarán en la revista de Fiestas del Otoño, editada por IMAC del
Ayuntamiento de Lleida".
Con esa cesión, el cartel incumplía la condición de inédito que se requería en las bases del segundo concurso, el de Madrid. Así, no cabe sino dar la razón al Ayuntamiento al decidir no utilizar el cartel ganador y reclamar la devolución del premio. Y preocupante, muy preocupante, es la imagen de esta profesión que se está transmitiendo, no ya solo por la actitud del autor, sino por ese corporativismo malentendido que está llevando a muchos a defender su postura.
Nos Visual ha publicado en su web una declaración en la que mantiene su impostura. Sigue equivocándose al mantenerse en su posición y falsear la realidad: que cedió unos derechos que no le pertenecían (pinchar en la imagen para ampliar).
Con esa cesión, el cartel incumplía la condición de inédito que se requería en las bases del segundo concurso, el de Madrid. Así, no cabe sino dar la razón al Ayuntamiento al decidir no utilizar el cartel ganador y reclamar la devolución del premio. Y preocupante, muy preocupante, es la imagen de esta profesión que se está transmitiendo, no ya solo por la actitud del autor, sino por ese corporativismo malentendido que está llevando a muchos a defender su postura.
Nos Visual ha publicado en su web una declaración en la que mantiene su impostura. Sigue equivocándose al mantenerse en su posición y falsear la realidad: que cedió unos derechos que no le pertenecían (pinchar en la imagen para ampliar).
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