16.12.11

El diseño a cultura, ¡YA!

Primero desmantelan el Ddi, que era el único referente en la estructura del Estado en lo que se refiere al diseño y su promoción. En teoría traspasan las funciones y el presupuesto a la empresa ENISA, que se apresura a prometer y no cumplir que mantendrá los compromisos y actividades del Ddi. Y ahora, estos organizan una reunión en la que van a hablar del diseño como marca de un país (sic).
A ver si nos vamos enterando: si el diseño y su promoción está repartido en minicentros autonómicos, su proyección es la que es: local, endogámica y mínima. Porque el Centro de Promoción de Diseño de La Rioja, Castilla-La Mancha o Aragón irán a Japón a promocionar sus respectivos diseños locales, o como eso no tiene sentido, con un poco de suerte ni siquiera irán.
Si los señores de ENISA (a quienes el diseño les toca un pie, para qué engañarnos) si de verdad quieren promocionar algo el diseño patrio podrían empezar por recuperar el contenido que durante años se generó en la web del Ddi, que era un referente, y que se apresuraron a descolgar en cuanto llegaron. Un material en el que se invirtieron muchos recursos públicos y esfuerzo humano, y que ha desaparecido para siempre, parece ser, aunque prometieran lo contrario.
Algunos nos pasamos años advirtiendo que la promoción del diseño colgando de la innovación, las pymes, economía, industria, era un error que íbamos a pagar muy caro. Se nos llamó culturetas, perroflautas del diseño. Pues bien, parece que ya hemos llegado al final del sendero que propusisteis, y no hay nada. ¿qué tal si desandamos lo andado y tiramos por el otro camino? Peor no puede ser...



Home de la web que se supone que representa la promoción del diseño español en el mundo. Sí, a mí también me produce sonrojo. A ellos parece ser que no...

1 comentario:

Asesoramiento web Cádiz dijo...

Esta información me parece muy interesante y practica para lo relacionado con este tema.

Álvaro Sobrino. Diseñador gráfico, periodista y editor.
Mantiene una columna en la revista VISUAL, con el nombre de Crónicas de Pseudonimma, donde recoge opiniones de otros y las suyas propias acerca de la actualidad del diseño español.