26.3.09


En casa del ladrón, pistola de palo


Llama poderosamente la atención la doble vara de medir que ponen los señores de VEGAP, según les convenga. La ausencia de imágenes sobre el arte y la cultura contemporánea en la red es un precio que la educación de las nuevas generaciones va a pagar caro; comparemos si no las entradas de Picasso, Dalí o Warhol de nuestra wikipedia con las de la inglesa, como he sugerido aquí en alguna ocasión.
Supongo que habrá que resignarse, mientras los que legislan les dejen y las autoridades del Ministerio de Cultura sigan sin querer entrar a distinguir entre la cultura, el negocio de la cultura y los negociados de la cultura, esto no va a cambiar.
Pero lo menos que cabe esperar de estos mercenarios del gravamen es un mínimo de coherencia.
La Fundación Arte y Derecho, que no es sino la cara dulce de los carceleros del arte, ha subvencionado a la Escuela de Arte número 10 para catalogar el legado de Daniel Gil, el portadista. Nada que objetar, al contrario. Me parece un proyecto loable y que sigo con interés. De momento aparecen en su web 120 cubiertas de los libros que diseñara para Alianza. No está nada mal. Aunque en Flickr aparecen 938, sin subvención que valga.
Lo que me ha llamado la atención es que este proyecto, con el dinero de VEGAP, incluye también fotografías de los mupis que se expusieron en el año 2000 a modo de colectiva-homenaje que los diseñadores hicieron a Daniel. Y para mi enorme satisfacción, ahí está también el cartel que yo hiciera para la ocasión.


Pero pensándolo bien… a mí nadie me ha pedido permiso, que se lo daré cuando me lo pidan. Y supongo que tampoco al resto de los autores, incluidos los que están en VEGAP, que unos cuantos hay…¿Cómo puede VEGAP subvencionar un proyecto tan poco celoso de nuestros derechos? Con lo que son ellos para sus cosas…
A mí me parece de lujo que esos carteles estén ahí. Llevo defendiéndolo años, y no voy a ser quien ponga reparos ahora. Pero es que son ellos los que no nos permiten a los demás actuar así, y lo menos que cabe exigirles a estos comisionistas del conocimiento es un poco de coherencia.
Las fotos lo son en realidad de los mupis en la calle, pero si nos acercamos a la ley que a ellos les gusta, leemos que “las obras situadas permanentemente en parques, calles, plazas u otras vías públicas pueden ser reproducidas, distribuidas y comunicadas libremente por medio de pinturas, dibujos, fotografías y procedimientos audiovisuales”. Se interprete como se interprete, permanentemente significa permanentemente, y esos carteles estuvieron sólo unas semanas, en una exposición “temporal”, hace nueve años. Tampoco parece que pueda interpretarse que donde la ley dice que “cualquier obra susceptible de ser vista u oída con ocasión de informaciones sobre acontecimientos de la actualidad puede ser reproducida, distribuida y comunicada públicamente, si bien sólo en la medida que lo justifique dicha finalidad informativa”, pueda referirse a casos como el que nos ocupa, en la medida que han pasado nueve años entre el acontecimiento y su publicación, y por las mismas características del proyecto, que es documental y no informativo.
Bien estaría que VEGAP exigiera a sus subvencionados que nos pidieran permiso a los autores y nos devengaran la parte correspondiente, que según su tarifa es de 20 euros al mes por cada foto… que no es moco de pavo: como el sueldo Nescafé, ¡una cena en el burguer para toda la vida!. Los autores que no estamos en VEGAP podremos, o no, de buen rollo renunciar a ello y que se publique sin recibir nada a cambio, sólo por el placer de que puedan disfrutarse. Pero los que son socios de VEGAP, aunque así lo quieran, no podrán hacerlo: ellos cedieron la explotación exclusiva y sin excepciones cuando firmaron el contrato.
El proyecto al que me refiero, titulado “Legado Daniel Gil. Proyecto de catalogación, digitalización y difusión” es llevado a cabo por la Escuela de Arte 10 de Madrid. Cuenta con la financiación del Fondo Asistencial y Cultural de VEGAP, a través de la Fundación Arte y Derecho. Como consta en su web, “en el año 2006, y gracias al esfuerzo y la mediación de Manuel Estrada, la escuela de arte número diez recibió de la familia de Daniel Gil un legado del diseñador que consta de su biblioteca personal y materiales de trabajo”. Manuel Estrada es miembro del Consejo de Administración de VEGAP.

1 comentario:

enrique dijo...

¡¡¡20 euros al mes!!!

Álvaro Sobrino. Diseñador gráfico, periodista y editor.
Mantiene una columna en la revista VISUAL, con el nombre de Crónicas de Pseudonimma, donde recoge opiniones de otros y las suyas propias acerca de la actualidad del diseño español.