
El efecto cultural matriuskas. Una actividad es subvencionable en sí misma. Se mete en contenedor con otras, y el contenedor es subvencionable. Ese contenedor con otros conforman un "año del", "noche de" o lo que sea. Subvencionable también. Y además los políticos lo incorporarán a una "estrategia" de innovación, de promoción local o de turismo. Subvencionable también. Que se joda el que hizo la primera matriuska, todos menos él sacarán tajada. De su trabajo, porque en el proceso nadie aporta valor, sólo vende el de otros. Pasa mucho. Me está pasando. Y encima tengo que sonreir.
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