Este blog está discontinuado

Hola. Este blog ya no se actualiza. Pero me pareció bien que todo este material siguiera estando ahí. Por si alguna vez alguien quiere leerlo, y por contribuir a la basura informática.
Puedes ver y leer lo que hago y escribo ahora en instagram,
en facebook, en twitter...

28.8.07

querido Pedrojota:

Que te follen. hoy ha desaparecido Umbral. Durante años he alternado tu puto periódico con otros, en el bien entendido que todos los periódicos dicen lo mismo, pero tu tenías a Umbral, y mira que me jodía. Cuantas veces he degustado a primera hora su columna, mano a mano con un montado de jamón ibérico y un cafeconleche, en el Sagredo de la avenida del mediterráneo, que por si acaso no me daba ese día tiempo a leer el periódico, ya me tenía leído el Umbral. A sabiendas de que me gano las habichuelas escribiendo, leer a Umbral por las mañanas, antes de empezar, era un aliciente, una puesta a punto del manejo del lenguaje y el orden de las ideas, una gimnasia. A él, le echaré de menos.

2.8.07

Joaquín Rodríguez es uno de los que más sabe de los libros y su futuro, y con él comparto algunos pareceres y otros no, lo que nos lleva a discutir bastante y a que yo aprenda mucho. Ha publicado una interesante entrada en su blog sobre la desnaturalización del diseño editorial.
Merece la pena leerla entera, pero destaco este párrafo:
"En este mercado extremadamente competitivo, tal como ocurre en España, los departamentos de márketing y comunicación acaban, progresivamente, imponiendo sus criterios, tal como cuenta Walter Hellmann, antiguo director de arte de la excelsa editorial Rowohlt: los responsables de la venta elaboran una serie de cuestionarios que los lectores deben rellenar y, una vez obtenidos los resultados y sistematizados sus gustos, imponen a los departamentos de diseño editorial el aspecto que los libros deban tener (desde las tipografías al tipo de imágenes de cubierta), produciéndose el perverso efecto de la homogeneización y pérdida de significado de cada uno libro en particular".

31.7.07

[al lector: este blog no es sobre edición, y por tanto esto no debía estar aquí. Es una pataleta. Sáltatela si quieres]. Cuídame de mis amigos, que de mis enemigos ya me defiendo yo. El libro no necesita amigos. Tengo pendiente entrar de lleno en esa nueva y extraña ley del libro y las bibliotecas. Mientras, sólo algunos apuntes a vuelapluma.
1. Los editores estaremos obligados a imprimir el precio en la cuarta de cubierta, supongo. Y dicen que eso es bueno para el mercado del libro. Lo es para la frenética edición de los best-sellers... ¿qué sucederá con los libros de largo recorrido, que son mayoría? Ningún otro producto es intervenido hasta el punto de obligarse a un precio ad aeternum, no quiero pensar cómo podremos dentro de diez años mantener el precio de lo que estamos editando hoy, y pagar el porte, el almacenaje... al final, la descatalogación es la solución: eso que tanto gusta a las grandes editoriales y que mata a las pequeñas.
2. El libro no podrá ser obsequio promocional como hoy sucede. El que quiera leer, que pague. Libros como objeto de lujo, sólo para ricos. Demasiadas veces la defensa del libro es agresión al lector. Los que compran un periódico por el libro que se regala con él, no son lectores, son llenadores de estanterías. El lector elige lo que lee, no lee lo que es gratis. Pero si hay libros en las estanterías de las casas, estaremos más cerca de que los que viven en ellas empiecen a leer... y después, querrán elegir lo que leen.
3. El canon contra el préstamo en las bibliotecas, que ni van a pagar los lectores, ni saldrá del presupuesto para adquisición de las bibliotecas... es esa teoría del dinero-chicle, que parece que nadie lo pone y tanto gusta a los políticos, ya sea para que los ricos tengan más niños o para desfomentar la lectura.
4. El precio único, con la salvedad del libro de texto [decir libro de texto es como decir agua mojada]... que es precisamente donde la competencia desleal y el dumping es más real. En cualquier mercado la competencia es garantía para el consumidor. La defensa de la lectura, en cambio, pasa siempre por putear al que lee.
5. Lo que de verdad está matando la edición es almacenar y mover libros. Hubo un tiempo en que mandar un libro o revista era casi gratis. Hoy, las tarifas de correos para la cultura son una anécdota, y por la relación calidad-precio casi todos están optando por la mensajería privada. Pobre del editor o distribuidor a quien un librero le pida un libro.
Todos los periódicos son iguales, aunque unos más iguales que otros, como diría Orwell. La diferencia hoy la marcan las columnas de opinión y los suplementos. Pues bien, una vez por semana Juli Capella tiene una colaboración en El Periódico de Catalunya que bien vale cambiarse ese día de diario.
Hace unas semanas publicó este decálogo del buen diseñador. Creo que merece la pena dejarlo aquí.

DECÁLOGO DEL BUEN DISEÑADOR

1.
No beberás, ni fumarás, ni te drogarás.
Porque para ser creativo necesitas todo el cerebro que tienes.
2.
No tendrás costumbres caras.
Si te interesa el dinero, mejor búscate otra profesión, el buen diseñador nace del talento, el empeño y mucho tiempo.
3.
Soñarás y diseñarás, y soñarás y volverás a diseñar…
Ser diseñador no es un oficio con horario, sino una forma integral de vida.
4.
No serás vanidoso.
No te tomes demasiado en serio, no trates de justificarte, no busques la fama y el éxito.
5.
No serás modesto.
Nunca ha habido un buen arquitecto o diseñador que no intentara ser grande.
6.
Pensarás en todo momento en los que son verdaderamente grandes.
Pueden servirte de modelo para encarar unas vivencias que suelen ser comunes al oficio. Si comprendes las técnicas de los maestros, tendrás mayor posibilidad de desarrollar la tuya.
7.
No dejarás pasar ni un solo día sin analizar un diseño clásico.
Deberás visitar Ronchamp, el Pabellón de Mies en Barcelona, la casa de la cascada de Wright, conducir un “escarabajo”, sentarte en una Thonet o en una Cesca, estudiar el plano del metro de Londres…volver a Ronchamp…
8.
No adorarás Londres, Nueva York, París.
No pierdas el tiempo en lo que está de moda, el estilo que triunfa, o qué cosas se publican o ganan concursos y premios. Sé auténtico estés donde estés, el talento lo llevas puesto.
9.
Diseñarás para complacerte a ti mismo.
Sé fiel a lo que verdaderamente te interesa e importa. No intentes agradar a los demás, ni al profesor ni al cliente ni al periodista.
10.
Serás difícil de complacer.
La mayoría de obras se notan inacabadas.
Proyectar empieza a ser emocionante cuando descartas la primera idea, cuando logras mejorarla, cuando elevas tu exigencia.

Juli Capella, basado en un decálogo de Stephen Vizinczey “Los diez mandamientos de un escritor” (Verdad y mentiras en la literatura, Seix Barral, 1989)

18.7.07

Esta vez a Pepe Cortés y a la empresa Signes les dieron el Premio Nacional de Diseño. El acto de entrega es siempre muy protocolario, este año presidido por la infanta Cristina. Los discursos están llenos de palabras vacías, tópicos y lugares comunes, declaraciones de buenas intenciones sobre todo de los políticos... todo pertenece a una liturgia inamovible que se repite cada año.
Los premiados tienen que consensuar un discurso, que lee uno de ellos. El de Pepe y Luis, que fue quien lo leyó, podría haber sido más de lo mismo... pero no fue el caso. Aprovechar la ocasión para llamar la atención de las incongruencias en las que caemos las empresas y los diseñadores y comprometer a las autoridades es una audacia. Y utilizar una oportunidad para hacer que merezca la pena, convertir la parafernalia en utilidad, eso sí es diseño, y del bueno.
A su lado, los discursos de los organizadores y los políticos sonaron especialmente huecos, banales, vacíos... la comparación fue aterradora.
Como quiera que era un acto público, sin pedirles permiso corto y pego el contenido del discurso. Si les molesta, ya me lo dirán y lo quitaré.
Para mí, es uno de los mejores "artículos" que sobre diseño he leído en los últimos tiempos, y leo muchos. Ellos saben que ya de antes tenían mi admiración. Ahora también, mi agradecimiento.

Premio Nacional de Diseño 2006
Discurso de Pepe Cortés y Signes
Barcelona, 27 de junio de 2007

Alteza, autoridades, queridos amigos:

Seremos muy breves: Pepe y yo queremos dar las gracias al jurado, a las instituciones y a todos vosotros por este premio. Estamos muy contentos.

Bueno,…pero ya que estamos aquí vamos a aprovechar para tratar un tema, sólo uno. Tenemos poco tiempo y preferimos ser concisos: quisiéramos hablar del medio ambiente. Sí, algunos pensarán que ¡qué pesados!, otra vez con el tema omnipresente, recurrente y tan sobado. Ciertamente está de moda, va de boca en boca, pero realmente se hace muy poco, basta fijarse en como está el patio... la Tierra. Nos gustaría proponer aquí, en el foro del diseño, con las instituciones responsables presentes y ante el colectivo de creadores y empresarios, que el tema es grave y que necesitamos ayuda.

Hemos elegido hablar de ecología, de ecodiseño, porque pensamos que es uno de los temas que une a empresario y diseñador; y que nos coloca en el centro neurálgico del problema, pues conjuntamente diseñamos y producimos objetos que se están cargando el planeta, y nuestra responsabilidad es mayor que la de muchos otros.

Pero ¿cómo vivir sin objetos, sin casas, sin muebles, sin libros, sin coches…? Sí, nosotros también tenemos esta contradicción, como todo hijo de vecino, desde el emigrante a los mandatarios, pasando por un catedrático en biología. Sea cual sea tu oficio y tipo de vida, constantemente debes elegir entre diversas opciones, ir en bicicleta o comprarte un 4 x 4, reciclar el vidrio o mezclarlo con la basura, imprimir el documento o leerlo en la pantalla, construir en aluminio o en Duralmond… ¿O por qué no con las dos cosas, dependiendo de la circunstancia?

Todos estamos inmersos en la contradicción, por un lado queremos jugar limpio, optar por lo ecológico, salvar el planeta, pero por otro nos resulta imposible ser radicales, estamos confundidos. ¿Qué es más saludable medioambientalmente hablando, fabricar mesas de madera cultivada, o reciclar plástico? Muchos productos baratos que compramos han sido producidos muy lejos,con el consiguiente gasto absurdo en transporte y contaminación. ¿No son finalmente muy sucios? Por tanto, el precio se convierte en una cuestión clave en contra de la compra respetuosa. Hemos de lograr que ser limpio no suponga un extra desorbitado.
Sólo cuando lo ecológico sea asequible la gente lo aceptará. Si solo hay voluntarismo, será imposible detener el desastre que se avecina. Ya sabemos que hay quien nos acusará de agoreros, incluso algún ingenuo dirá que el planeta se recalienta él solo y que no pasará nada. También está el cínico, que asegura que tarde o temprano ya nos las ingeniaremos para sobrevivir, al menos unos cuantos…

Ante esta incertidumbre informativa, ante la falta de datos fiables, con la ausencia de organismos de referencia, el sector del diseño deambula confuso. Por eso creemos que hoy es un buen día para pedir a las instituciones que organizan el premio y a todos los involucrados en el sector, que asuman un compromiso de apoyo en este sentido. Les pedimos que nos den referencias fiables, que hagan leyes concretas, que estipulen oficialmente lo sostenible. No sólo que lo apoyen en discursos banales y protocolarios, y con farragosas promesas electorales. No, queremos compromiso real, una oficina técnica que trabaje exclusivamente en este asunto y donde todos, empresarios y diseñadores, podamos dirigirnos a obtener consejo, baremo y apoyo. En el sistema de contratación actual quien actúa limpiamente apenas está valorado. Y quien invierta en ecodiseño, debería tener algún premio.

Pepe y yo somos pecadores contaminantes, como todos, pero nos gustaría serlo menos
e ir superando contradicciones. Queremos aprender a hacerlo mejor. ¿Nos ayudarán las instituciones? Eso es lo que aquí pedimos, hermanados los premiados de este año.

Antes de despedirnos quisiéramos compartir este premio muy especialmente con nuestros equipos, la gente que colabora día a día y ha colaborado con nosotros durante tantos años,
tanto en el estudio de Pepe Cortés como en Signes y la Fundación Signes.

Muchas gracias a todos.

12.7.07

La mujer del César

Se ha montado una y buena con motivo del Premi Catalunya de Dissenyadors Emergents, que se enmarca dentro del Pla de Dinamització de la Moda que promueve el Departament d'Innovació, Universitats i Empresa de la Generalitat de Catalunya. No suelo ocuparme de temas de moda, básicamente porque soy un auténtico analfabeto en la materia, que yo me quedé en la época de las vacas flacas y todo aquello...
Pero esta vez sí creo que merece una excepción.
Se merece en la medida en que ésta es una polémica, supongo, entre una escuela y todas las demás, pero en la que la moneda de cambio son los estudiantes y su futuro. Aunque si se hurga un poco, puede uno descubrir que hay más, que aquí lo que se está jugando, y bastante duro, es la ostentación del mando y representación en lo que se refiere a la promo de la Moda en Catalunya,
Queda de manifiesto que a la postre la beneficiada ha sido la escuela Felicidad Duce, pero la denuncia se traslada a los medios antes del fallo, o sea, que se preveía que iba a pasar. Tampoco parece muy creíble que todas las escuelas se pongan de acuerdo para la puesta en escena conjunta sin una argumentación de peso. Y para los amantes de las casualidades, y lo manifiesto como hecho objetivo sin relación necesaria de causa-efecto, no vaya nadie a pensar que no digo lo que quiero decir, resulta que la subdirectora de la escuela de marras no es sino la mujer del titular de la Secretaría de Comercio de la Generalitat, que al final son los que organizan y subvencionan.
Ayer se fallaban los premios, y el escándalo parece estar servido, debe ser importante porque se hacen eco al menos en El Mundo, Avui, el Punt, La Vanguardia, ABC, El País, ADN, El Periódico e incluso en la Razón, lógicamente en las ediciones catalanas. Cinco escuelas (Bau, Guerrero, ESDI, IDEP y el Istituto Europeo di Design) emitieron un comunicado y sus representantes no acudieron al desfile y la entrega de premios. Aunque sí participaron sus alumnos, cosa que les honra, a esas escuelas, digo, que una cosa es que las cosas se hagan mal y otra es que los que lo paguen sean los estudiantes.
Participaban alumnos de 8 escuelas, pero de los 20 finalistas, once pertenecían a la misma, que arrambló con nueve de los quince premios. O Son la pera limonera esos chicos, o aquí algo ha fallado. O no. Según para quién, está claro que el acierto es pleno.
Leo que se han presentado mas de 2.500 logos al cachondeíto del logo olímpico.
de momento el negocio lo han hecho:

1. Había que presentarlo en cartón pluma, que cuesta a unos 14 euros el
pliego. Los del cartón pluma se han embolsado 35.000 euros
(recuérdese que la dotación del premio era de 30.000)

2. También debía presentarse en CD o DVD, pensemos en un canon de unos 40
céntimos. Las entidades de gestión se llevan 1.000 euros.

3. Hacerlo llegar con comprobante de entrega (correos o mensajeria
privada) cuesta unos 8 euros. Esos se reparten unos 20.000 euros.

Menudo desproposito...

por cierto, ¿alguien sabe quien está en el primer jurado selector y
en el segundo para elegir entre los finalistas elegidos por votación
popular? ¿nos llevaremos otra sorpresa? la información habla de
"especialistas en el mundo del diseño" y un "equipo de diseñadores",
respectivamente.

Vamos de mal en peor.

10.7.07

Me contesta Don Manuel Ángel Aguilar Belda, adjunto segundo del defensor de no sé que pueblo, a una consulta que realicé hace meses...
Para que quede constancia, dejo aquí la respuesta. Que sirva al menos para que otros no lo intenten por este camino...
La cuestión que le planteaba era bien sencilla. Como creador visual, la ley me reconoce y obliga, porque es un derecho irrenunciable, a percibir me guste o no los devengos del canon de reprografía y el de los soportes digitales. Otra cosa es que para cobrarlo realmente tendría que firmar una cesión a VEGAP de otros derechos que nada tienen que ver... es decir, la administración encomienda la distribución de ese dinero a una sociedad de gestión privada, pero ésta pone sus propias reglas, y nos deja fuera del reparto a la gran mayoría de los creadores porque no estamos dispuestos a encomendarles la gestión de otros derechos que en nada se relacionan con éste. Lo que supone que un mínimo porcentaje de creadores visuales (¿el cinco, el diez por ciento?) se reparten lo que nos corresponde a todos. Y eso, con la connivencia del Ministerio de Cultura y ahora también de mi amigo el adjunto segundo, y tengo que pensar, de su jefe, el defensor.
Yo le planteaba esta cuestión al tal defensor. Incluso le proponía la defensa de una alternativa, por la cual quienes no queremos ejercer ese derecho, al menos no en estas condiciones, pudiéramos derivarlo en otros que no fueran precisamente los que sí lo ejercen. El planteamiento sería que si la inmensa mayoría de los creadores visuales "voluntariamente" no llegamos a percibir algo que se le sustrae a la sociedad o los ciudadanos, exista un mecanismo para devolvérselo, en vez de que se lo repartan entre unos pocos.

Especialmente sugerente es el párrafo en el que me cuenta que "a esta institución [el defensor del pueblo] le parece encomiable que usted quiera destinar los beneficios que se deriven de su obra artística a la mejora de la sociedad civil del país mediante aportaciones de carácter económico y de esta forma poder contribuir a alcanzar los objetivos sociales que en la actualidad tiene asumido el Estado. Asímismo, estará contribuyendo al fomento de la solidaridad voluntaria en favor de la consecución de tales objetivos sociales".
A lo que yo añado tres cosas: no se trata de "beneficios", que esos ya los percibo por otro lado, sino de la parte de un canon compensatorio que se les impone a los ciudadanos. Por otro lado, lamento no poder aceptar, estimado adjunto segundo, que me diga que "estaré contribuyendo" a nada. Eso sería si ustedes (el legislador, el ministerio, o el defensor del pueblo, quien sea...) pusieran a mi alcance algún mecanismo para que los privilegiados de VEGAP no se estuvieran quedando con mi parte y la de cientos de miles de creadores de este país.
Y por último, como argumento para no actuar, dice usted y dice bien: "el Defensor del Pueblo tiene encomendada (...) la defensa de los derechos (...) cuando los mismos sean conculcados como consecuencia de una actuación irregular de la administración pública". Pues eso es exactamente lo que algunos creemos que está sucediendo: un derecho irrenunciable reconocido por la ley, no puede de facto ejercerse por un grupo de ciudadanos, porque la administración (concretamente el Ministerio de Cultura) no actúa, que es otro modo de actuación irregular, para que quienes reciben y deben repartir, esto es, las entidades de gestión, lo hagan conforme a la ley y su espíritu.

25.6.07

Algunas reflexiones más sobre el concurso del logo del gobierno... No ha servido de nada la protesta conjunta de las asociaciones. Al final, profesionales a título personal, muy libres de hacer de su capa un sayo, lo avalan con su participación en el jurado.

Mas incómoda resulta la postura de la AEPD, que está también en el jurado. Si nada ha cambiado y todos los despropósitos se mantienen intactos –y si algo ha cambiado que alguien me lo cuente que yo no lo veo por ninguna parte–, una mínima coherencia hubiera aconsejado mantenerse al margen. si no... ¿para qué protestamos?

Este concurso no es importante, con su pan se lo coman. Habíamos conseguido por una vez consensuar un texto y dar imagen de colectivo capaz de cerrar filas si hace falta. No recuerdo en los últimos 20 años un documento firmado por siete asociaciones. Como cabía esperar, el gobierno llama a algunas o a cada una de ellas tratando de involucrarlas, para tratar de dar validez a lo que no la tiene. Sólo una, que yo sepa, agacha los principios, rompe el consenso, y entra a ese trapo. Me preocupa que asumamos como buena la argumentación que se les da a los socios:  "ante las dificultades, por razones administrativas, para convocar de nuevo el concurso e incluso para modificar las bases, consideramos [la AEPD] que en la práctica un buen jurado, experto, representativo y profesional puede introducir esas mejoras y seleccionar la mejor propuesta, objeto del concurso, o en el caso de no haber propuestas de suficiente calidad declararlo desierto".

El concurso no es ni peor ni más peor porque se esté en el jurado, no somos ninguno tan bueno como para que deje de ser nefasto. No es una cuestión de "en la práctica", sino de principios. Y a esos no hay que renunciar por cuestiones "prácticas". Lo que sí estaba claro es que un concurso con TODAS las asociaciones en contra se hubiera tapado, y nunca se hubiera llegado a utilizar la pieza resultante... no hay que olvidar que se trata de políticos.

Deduzco que en todo momento lo que les ha movido es solucionarle a presidencia el problemita de este concurso, Y no era nuestro problema. Si el gobierno tiene un mal logo es problema suyo. Pero con esto, aunque nos haga mucha ilusión hacernos la foto en Moncloa, hemos dinamitado la estrategia. No entiendo esta carrera entre asociaciones por ver quien está en más jurados, en más concursos...

Pero ahora ya tienen lo que necesitaban: la cohartada de que una asociación firmante de aquel documento, recula y está en el jurado, dando por satisfactorias las supuestas rectificaciones, que ni siquiera han sido tales. Ahora el concurso ya es válido. Lo avala la ASOCIACIÓN ESPAÑOLA. Ahí es nada.

De momento, la única conclusión es que no estamos tan unidos, siempre hay alguien dispuesto a romper la unidad.

Hemos quedado como Dios con los políticos, y mientras algunos han sido firmes, otros han sido maleables, que es lo que los políticos esperan de nosotros (no así los diseñadores y supongo que algunos socios de AEPD).

Se han quedado con el culo al aire el resto de las asociaciones. He hablado con alguno y se han quedado de pasta de boniato. Aquí, al menos con AEPD, no se vuelve a firmar nada en años.

Hemos cumplido con los políticos, pero no con los diseñadores. Tenemos las prioridades cambiadas.

Yo ya no entiendo nada.

Y por último, un consejito gratis: si alguien de la junta directiva de esa asociación se ha presentado al concurso que retire su pieza. No hay que correr ningún riesgo. No vayamos a tener que soportar otro bochornazo como el del Carnaval.

18.6.07

Hace unos días Enric Satué me obsequió con este manifiesto, en un dinacuatro doblado. Me gustó sobretodo que lo hiciera así, fotocopiado en papel, incluso con alguna enmienda hecha a mano, que supongo incorporaría después de impreso el original. Cualquier otro hubiera lanzado un e-correo masivo a todas sus direcciones, que se hubiera recibido en competencia directa con una docena de avisos acerca de viagras y réplicas de rolex. No es lo mismo.
Como quiera que los manifiestos son para difundirse, sin advertirle lo subo a este blog, en la confianza de que no se moleste. El suyo, el original, quiero decir, es más contundente, en caja alta y con un juego tipográfico de cuerpos al que la pantalla no haría justicia.


MANIFIESTO AZUL DEL DISEÑO EDITORIAL
MADRID, MAYO/JUNIO 2007. Enric Satué.

Sin duda, habrá mucho que decir por vía escrita e impresa en una comunidad que ostenta el cuarto lugar entre las lenguas más habladas en el mundo, con 400.000.000 de hispano-hablantes y expectativas de 535.000.000 para 2030.

De modo que no es extraño que la industria editorial española se muestre, aquí y ahora, con una potencia comercial y cultural que supere en peso cuantitativo al cualitativo, aunque no hasta el extremo de pasar inadvertido.

En este contexto, el diseño de cubiertas podría suponer un concepto delicado si no fuera por la pista que dio Elías Canetti para diseñarlas bien, aquí o en Lima.

Refiriéndose a la pequeña editorial para la que trabajaba como corrector, consignó: “Un autor que él publicara (se refería a su combativo editor) no pasaba inadvertido, cosa imposible a causa de las cubiertas que le diseñaba su hermano”.

He aquí la pista a seguir de ahora en adelante en nuestro quehacer creativo. Actuando en consecuencia, la consigna es no ceder al influjo de formas gratuitas, llamativas, diferentes o rompedoras porque sí, sino hacer los imposibles para que las cubiertas no pasen inadvertidas. A los sentidos o a la razón, se entiende, o mejor todavía, a la razón y a los sentidos. Algo difícil de lograr si uno no se llama Heartfield, desde luego, pero seamos ambiciosos y no nos conformemos con llamarnos solamente Pérez.

Ahí están, por cierto, algunos Pérez que no han pasado inadvertidos al mundo, como el inmortal Pérez Prado, Pérez Esquivel, Pérez Rubalcaba, Pérez Enciso, Pérez Reverte, Pérez Burrull o Pérez Sánchez (América para el diseño).

16.6.07

No ha habido vuelta atrás. El concurso del logo del gobierno sigue su curso. Escama, y mucho, que haya habido más de un asociación que se ha ofrecido para intervenir en el entuerto, en lugar de intentar deshacerlo. O lo que es lo mismo: lloramos, pero se nos quitan los reparos si podemos estar en el ajo. Se va sabiendo quiénes han estado en el jurado, y sabremos que alguno firmó el documento-protesta conjunto de las asociaciones para luego agachar los principios cuando se les ofrece estar en la bicoca. Al tiempo.
Se nos acumulan los entuertos, no salimos del logo gubernamental para entrar en el de la candidatura olímpica, y parece que tenemos un naranjito en ciernes. Se convoca un extrañísimo concurso para el logo de la candidatura de Madrid 2016. en la convocatoria se amalgama la invitación a "que todos los ciudadanos, artistas o aficionados que tengan una idea que aportar, puedan enviar sus trabajos, diseños o dibujos" con una dotación de 30.000 euros, y en el más puro estilo Operación Triunfo, la selección se hará por votación popular, aunque luego un jurado elegirá sobre los finalistas; todo epatante para el discurso popular e insultante para los profesionales.
Esto por proximidad afecta más que a nadie a la asociación de los diseñadores de Madrid... ¿habrá toma de postura, o por contra, los favores debidos, mataderos y demás zarandajas, aconsejarán evitar cualquier reivindicación incómoda?. No tengo dudas.
Cada vez hay menos con las manos libres para decir lo que se piensa. Las asociaciones han llegado a un punto de connivencia que da pavor. Han pasado todas, unas más que otras, de la defensa del colectivo a la defensa de sí mismas y sus protas. La di MADrid (¿por qué me sonará tan italiano el denominativo, es desliz o intencionadísimo?) con los suyos, sin cuestionar ni un ápice todo lo que salga del espejo de lo que somos o de la casa gallarda.
La incoherencia y el arribismo están definitivamente instalados en el asociacionismo de esta profesión. Da vergüenza. Cada vaivén sin respuesta es un punto más de debilidad. No hicimos nada cuando trampearon los Premios Nacionales para dárselo a quien interesaba saltándose el veredicto del jurado, no hemos hecho nada en cada concurso denigrante que convocan, cada vez somos más débiles y ellos se hacen invulnerables.

4.5.07

Siguiendo con el concurso del logotipo del gobierno, resulta que el 16 de abril se publicó en el BOE la resolución del ministerio de administraciones públicas y no el de presidencia, ojo al dato, en la que se adoptaba un nuevo logo. Quién sabe si es que no les pareció en Moncloa suficientemente buena la propuesta (coherente con la imagen corporativa existente) y por ello se convoca el concursito. Tendría gracia que todo esto no fuera sino un tira y afloja interdepartamental. Y no sorprendería.
Lo mejor de todo, el anexo II, donde se especifican los datos técnicos para su aplicación en INTERNET, tema importante, donde se aclara el número de Pantone del amarillo huevo que hay que usar, Y SUS PORCENTAJES DE MAGENTA Y ALLO.
Ya sea para normalizar colores o convocar concursos, ¿¿¿no podrían antes de meter tanto la pata, asesorarse un pelín, que organismos expertos en diseño haylos en el organigrama y muy buenos, en lugar de dedicarlos a pagar dotaciones a los artesanos????

1.5.07


En un comentario a otro post le prometía a Flipatu argumentar por qué me parece acertado el diseño del nuevo plano del Metro de Madrid, que tanto revuelo ha suscitado. En la polémica acerca de si son muchos los 95.000 euros que se han pagado por él (a mí no me parece tanto…) y sobre la adjudicación del encargo no voy a entrar, que ya lo han hecho los periódicos de información general, que para eso estamos en pre-campaña y hay que buscar argumentos de acoso y derribo, los haya o no. Y no digo que en este caso no los haya, ni lo contrario. La polémica ha servido, otra vez, para mostrar con qué facilidad los medios de comunicación y asociaciones varias entran a valorar aspectos muy técnicos de nuestro trabajo, con escaso conocimiento y argumentos peregrinos.

Entrando en materia, debo decir que el tema de los planos de metro da muchísimo de sí. A quien quiera profundizar y disfrutar recomiendo mucho visitar el blog de Edu Moratinos donde hablaba de ello con lucidez y criterio, mucho antes de la polémica que ahora salta.

El eje central del debate técnico sería: ¿debe un plano/mapa de Metro reflejar la geografía real de la ciudad?.

El plano de Metro es susceptible de ser utilizado como plano de la ciudad, y si se corresponde con distancias y ubicaciones reales, orienta también sobre las alternativas entre estaciones para acudir a un mismo sitio, e incluso permite intuir, según la extensión, el tiempo de recorrido. Bien está, convengamos que es la mejor solución para redes de metro de tamaño pequeño y mediano. Pero, ¿qué sucede cuando las redes son grandes, y además crecen, en algunos casos como el del Madrid de las tuneladoras, de un modo desaforado?

Parece claro que uno de los mayores condicionantes de un plano de Metro es su tamaño, pues debe, con un número limitado de pliegues, supongamos uno en horizontal y tres posteriores, acabar en un formato de bolsillo. Con esta premisa llega un momento en que entra en cuestión la idoneidad de la representación geográfica real. Todos los planos de Metro de las grandes ciudades, en un momento u otro, llegan a esta disyuntiva. Valga como ejemplo el de la ciudad de Nueva York. Tiene la característica de haber retrocedido en la decisión. Si en el plano que magistralmente diseñara Massimo Vignelli en 1972 se optó por la esquematización y la renuncia al subyacente geográfico, el actual ha reculado y vuelve a ser real, y con ello caótico.

Veamos también el detalle de la zona centro en el que nos ocupa, el de Madrid. Fijémonos en la estación de Chueca, a la que le corresponde una mínima protuberancia sobre la línea verde, que compite con un enorme y casi equidistante bolillo, que en realidad es la estación de Gran Vía. Lo mismo sucede con la estación de Sevilla, con el agravante de que en este caso el inicio de la palabra, que intuitivamente identificamos como el lugar a señalar, está sensiblemente más cerca del bolillo que de la pequeña muesca roja que le corresponde. Estoy en la certeza de que más de uno ha errado en la interpretación de un código que no está establecido, y ha acabado en Gran Vía cuando quería ir a parar a alguna de las estaciones mencionadas. Es un problema de eficacia comunicacional, porque está basado en la comparación entre las opciones, cuando la realidad es que nuestro sistema de percepción es selectivo e intencionadamente elude la información periférica para concentrarse en la puntual, sin establecer esa comparativa imprescindible para interpretarlo correctamente.

Por ello, amigo Flipatu, yo estoy a favor de este nuevo plano, el único que conozco que ha renunciado a las diagonales, y ha sido fuertemente criticado por ello, eludiendo radicalmente a la realidad geográfica y no solo a medias como sucede en el de Barcelona o Londres; ¿era ya el momento de tan drástica decisión? Yo creo que sí.

29.4.07

No ganamos para sustos. El Gobierno convoca (ver bases) un concurso abierto para "propiciar la concurrencia de ideas con el fin de seleccionar un logotipo del Gobierno de España". Hale, alegría de la huerta. Del mismo modo, yo propongo, con todo respeto, eso sí, que cuando haya de operarse de hemorroides el Señor Zapatero, se convoque asimismo un concurso abierto para que cualquier médico, qué digo, tampoco hace falta que sea médico, para que cualquiera pueda optar a trastearle en la puerta de atrás a nuestro presidente, a ver quien lo hace con mayor tiento y delicadeza. Y si no le gusta ninguno, pues se declara desierto y nos ahorramos todos el importe del premio.
No voy a hacer ningún chiste acerca de que las bases estén publicadas en Comic Sans. Supongo que, dirigiéndose a los diseñadores, han pensado que había que ser modernos, enrrollaos y creativos.
El planteamiento hace aguas por todos lados: ¿cómo puede contemplarse que quede desierto un concurso con premio en metálico? Podrá no usarse la solución escogida, pero nunca declararlo desierto. ¿para qué un jurado, si "la resolución del concurso de ideas será adoptada por el Secretario de Estado de Comunicación"? Se supone que se constituyen los jurados para contrarrestar el carácter subjetivo o la arbitriariedad de las decisiones unipersonales.
Aunque sea un concurso abierto, no remunerado y con posibilidad de desierto, no tienen reparos. Hubiera bastado la solución gráfica, para que sólo el definitivo se desarrollara después. Pero no, que trabajen los diseñadores, que al fin y al cabo nos sale gratis:
"se valorarán positivamente los siguientes aspectos: Las propuestas que muestren cómo se adapta el logotipo a los espacios y formatos en los que éste se incluirá en el futuro (web, cartelería, papelería, publicaciones, etc.). Las propuestas que muestren cómo sería un manual de imagen institucional inspirado en el logotipo presentado". Ya puestos, yo propongo que cuando convoquen a concurso a las constructoras para hacer una autovía, les exijan que la entreguen acabada, y paguen sólo la que quede más bonita. Se acabarían los atascos de Semana Santa.
No contentos, para aprovechar al máximo tanto esfuerzo no retribuido, los autores de los logotipos presentados (ojo, que no dice ni premiados ni seleccionados, se refiere a todos) "cederán de manera gratuita sus derechos de distribución y comunicación pública al Ministerio de la Presidencia para que sean mostrados en exposición o formen parte de un catálogo o publicación".
Por si fuera poco, "con posterioridad a la resolución del presente concurso de ideas, el Ministerio de la Presidencia contratará, si fuera necesario, los trabajos necesarios para la adaptación del logotipo, pudiendo adjudicar dichos contratos al ganador del concurso de ideas, siempre que supongan una continuidad del concurso". Al margen de que la última frase no tiene sentido (¿de qué depende que suponga una continuidad del concurso? ¿qué es una continuidad del concurso?) lo que quiere decir es que se quedan con las manos libres para encargar a "otro" el desarrollo, por si alguien pensaba que por ganar iba a tener trabajo después.
Cabría pensar que todo esto se justifica con una dotación al ganador muy por encima del valor de mercado. Pues no. El que gane, si gana alguien, se llevará doce mil euros. Menos de lo que paga cualquier ayuntamiento de provincias porque le adecenten el escudo.
No sigo por no aburrir, pero podría.
Aunque no quiero acabar sin mencionar el mejor párrafo de las bases, el no va más de la ineptitud:
"De acuerdo con lo dispuesto en el artículo 14 del TRPLI prestarán su autorización para que el Ministerio pueda modificar, desarrollar o adaptar dicho diseño, pudiendo utilizar para ello cualquier medio que considere oportuno".
Señores de Moncloa, no es el TRPLI sino el TRLPI. ¿Un descuido, o una zancadilla no sea que nos dé por buscar el artículo de marras en google?. Pero bueno, lo he encontrado y dice:
"Corresponden al autor los siguientes derechos irrenunciables e inalienables:
(...) 5. Exigir el respeto a la integridad de la obra e impedir cualquier deformación, modificación, alteración o atentado contra ella que suponga perjuicio a sus legítimos intereses o menoscabo a su reputación".
O sea, que ese artículo lo que especifica es que no se puede hacer precisamente eso que el gobierno quiere hacer amparándose en ese artículo. Absolutamente marxista (de Groucho).

19.3.07

motiva

compartimiento

Me llamó un buen amigo, presidente de una de las asociaciones de diseñadores de este país. Como cada año le habían convocado, y sabía que a mí también, a participar "bytheface" en una de esas colectivas de concienciación o reflexión. En este caso, sobre la energía sostenible, con el auspicio de un ayuntamiento. Llaman a unos cuantos, y los carteles se exponen en el lado institucional de los muppis/oppis de la ciudad. La inquietud que me transimía este colega es compartida por muchos... la iniciativa es interesante, después se hace un catálogo bien editado, apetece participar, pero escama tanto esfuerzo no recompensado. Ante esta tesitura, hace ya mucho que decidimos quienes conmigo trabajan y yo mismo que estos "encargos" sin recompensa los atenderíamos bajo licencia creativecommons. Y así hacemos. Por egoísmo. Porque esas convocatorias te obligan a un ejercicio doble, no sólo de analizar la simpatía con la causa, sino con el convocante. ¿Apetece atender esas peticiones cuando vienen de fundaciones privadas dependientes de multinacionales? ¿o de organismos varios de poder, sea éste local, autonómico o estatal, gobernados en ocasiones por ideologías con las que discrepas? ¿o de entidades desanimadas de lucro u ONG's de las que no tienes suficiente información como para estar seguro de sus intenciones? Así, con esa licencia de por medio, invalidamos todas las cláusulas contractuales de cesión exclusiva, por un lado. Por el otro, nos tranquilizamos al pensar que cualquiera con buena intención puede hacer uso de ese trabajo, que no estamos trabajando para el encargante sino para el común.
Acepto como hipótesis que todo esto sea una vez más acallar nuestras conciencias con perífrasis mentales... pero no se me ocurre un modo mejor de hacerlo.
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(Nota: después de argumentarle a mi amiguete todo esto, unos días más tarde, me enteré de que es miembro de VEGAP, ya me vale... ¿me haría caso? ¿le habrían dejado en VEGAP seguir mi consejo? Se lo tengo que preguntar...)

10.3.07

Siete motivos para no asociarse a VEGAP, y uno solo para pertenecer a ella.

Como casi todo en la vida, tiene sus pros y sus contras. Así, ante la duda acerca de si es interesante para un creador visual pertenecer a la única entidad de gestión que puede representar sus derechos, he hecho esta lista, por si a alguien le sirve:

1. Si entras en VEGAP, tienes que firmar un contrato innegociable. Les cederás en exclusiva todos tus derechos de reproducción por cinco años, con la única excepción del trabajo de encargo.

2. Si te haces de VEGAP es muy posible que dejen de llamarte para algunas exposiciones colectivas o individuales, tanto fundaciones y museos como otros organismos públicos y privados, para evitarse problemas con el material promocional y el catálogo.

3. Algunas revistas, televisiones, editoriales, han optado por evitar la publicación de obras del repertorio. Nunca sabrás cuántas entrevistas y reportajes han dejado de hacerte por ser de VEGAP. O porqué en algunos libros de historia o crítica de arte, hablan de tí pero sin reproducir ninguna obra, cuando sí lo hacen con otros autores.

4. No podrás puntualmente ceder derechos de reproducción, aunque te apetezca, por ejemplo para una campaña de concienciación, para una subasta benéfica que tenga catálogo, para un blog de alguien que te admira o para el corto de un amigo que quiere abrirse paso en el cine.

5. No podrás decidir que una parte de tu obra o toda ella sea de libre reproducción, ni siquiera para usos no comerciales.

6. Aunque puede que no estés de acuerdo con el canon, la ley dice que es un derecho irrenunciable (o sea, una obligación). Sin embargo, no verás un duro de la parte que “legalmente” te corresponde. VEGAP cobrará el canon por tu trabajo, pero no te lo liquidará a no ser que aceptes el resto de las condiciones de su contrato.

7. Si llegas a entrar en la wikipedia, por ejemplo, pasarás a la historia. Pero sin imágenes de tu obra hasta 70 años después de que te mueras. Curiosamente, en la wikipedia inglesa sí aparecerán esas imágenes.

Hasta aquí los inconvenientes. Y ahora la ventaja:

Si firmas el contrato de VEGAP, además de ese taloncito a final de año, formarás parte de esa élite de mil y pico artistas que se quedan con unos ingresos de compensación por copia privada (canon) que corresponde realmente a los cientos de miles de honestos ilustradores, fotógrafos, diseñadores, artistas plásticos y videocreadores que hay en este país.
(de pseudonimma)

3.3.07

Con los derechos de autor no se juega

Demasiadas veces las entidades de gestión juegan con nuestra indefensión y todos los retruécanos legales que manejan con maestría para llevarse a su favor todo aquello que esté en duda. Un ejemplo claro está en el vacío legal que se produce cuando hablamos de obras reproducidas en la red, acompañado de una indecente voluntad de algunos por mantener en una espesa nebulosa todas estas cuestiones en beneficio propio. La reproduccción de obras en la red VEGAP la tiene en esas tarifas que le aprueba la señora ministra, con lo que no queda sino aceptarlo. Pero... ¿qué sucede con los enlaces?. Aun a riesgo de meterme en un lío enorme, voy a tratar de averiguarlo.
Por un lado, ya aparece como sujeto a tarifa el enlace a "la obra de videocreación [que]se haya creado para su difusión online o bien [esta] sea una forma de divulgación de la misma". El precedente es terrible, porque es el primer paso para después tarificar los enlaces a museos, webs de artistas, todas aquellas en las que se reproducan creaciones visuales.
En el absurdo de la paranoia recaudante, habría que pagar por cualquier enlace. Siempre se podrá argumentar que un enlace lleva a otro, y así hasta llegar a una obra protegida. O a todas las que hay en la red, con lo que el coste de cada enlace sería infinito.
La reproducción en una web de una obra plástica también está en tarifa. Con ello, se dan casos tan absurdos como que en la wikipedia podemos encontrar a Goya, a Leonardo o a Alberto Corazón. La diferencia es que en este último caso, no hay imágenes (aunque sé que a él no le importaría, al revés).
Bien. Pero ¿qué sucede cuando la imagen no reside en una web, sino que simplemente se enlaza a un servidor donde está esa imagen?. Eso es lo que trato de averiguar. ¿Un enlace es una reproducción, o es simplemente una llamada al visitante de la web en el sentido de que "aquí hay una imagen por si quieres verla"? ¿Qué diferencia existe entre enlazar a esa imagen (como he hecho con las que se acompañan al final de este texto) o poner "si quieres ver la imagen pincha aquí o aquí"? El resultado es el mismo, sólo es una cuestión de comodidad.
Las dos imágenes que aparecen al final están hospedadas en el servidor de VEGAP. Ni me las he bajado, ni residen en mi servidor ni en nigún otro que no sea el suyo. La primera es de Vicente Beneyto, la segunda es del propio Alberto Corazón, Presidente de la Fundación Arte y Derecho. Las he escogido porque los dos son amigos míos, así si al final tengo que pagar, por lo menos que se lo lleven mis colegas. Y porque los dos tienen mi teléfono y la suficiente confianza conmigo como para llamarme si les molesta, y pedirme que las quite, cosa que haré si me llaman. Según tarifa, si esto es una reproducción y no una cita o enlace creo que tendré que pagar veinte euros siempre que yo sea una entidad sin ánimo de lucro y éste un uso de caracter cultural y educativo, un suponer. Si soy una entidad con animo de lucro, serán 25. Si soy una entidad de carácter comercial o si soy no lucrativo pero este uso les da por decir que es con fines comerciales, serán 40 euros al mes. Creo que puedo permitírmelo, al menos durante unos meses (pocos, ¿eh?). Cuando acabe de escribir esto mandaré un email a VEGAP, para que me aclaren cuanto tengo que pagar. Ya os contaré. También es posible que las imágenes desaparezcan en unos días. Querrá decir que las han cambiado de nombre o de lugar en su servidor. Al margen de otras consideraciones, sería la demostración de lo que decía antes: la voluntad de mantener en el aire todos estos temas en beneficio propio, en lugar de afrontarlos. O del mismo modo, podrían argumentar que exigen la desaparición del enlace porque les genera un tráfico excesivo. Sería delirante. O simplemente, acogerse a los escalofriantes términos en que está redactado el "aviso legal" de su web, donde no sólo te comprometen a leerlo cada vez que entras en una de sus páginas (supongo que será por si desde la última vez que lo leíste se les ha ocurrido una nueva forma de limitar o dificultar el acceso a la cultura), sino que te prohiben "incluir hipervínculos a la página que no se limiten única y exclusivamente al acceso a la página principal", o lo que es lo mismo, el redescubrimiento de internet por parte de los abogados; es tanto como poner una escultura en la calle y prohibir a la gente que la mire, o que invite a otro a mirarla. Aunque bien pensado, sospecho que eso de la escultura les gustaría poder hacerlo.
Una última consideración, ya al margen de todo esto: me parece un insulto a la cultura, a la obra, al autor, a los ciudadanos, reproducir una pieza pictórica mancillada con el logotipo de VEGAP encima, como puede verse en las imagenes de los cuadros de Vicente y Alberto. Personalmente creo que la avaricia recaudadora no justifica todos los medios, y por encima de unos devengos de más o de menos, está el respeto a la cultura. Y a los que la crean. Y a los que la disfrutan.


beneyto

alberto

4.2.07

El extraño caso del manifiesto mutante

antiguo

nuevo

[estas dos imagenes corresponden al pdf de la web de la Fundación Arte y Derecho, han pasado varios días y no lo han cambiado, y a la página de publicidad en El País del 1/2/2007, que la Fundación contrató para difundir el manifiesto]


Todo es política. Permítaseme entonces esta vez escribir de política. El lector paciente que llegue al final, verá que se acaba hablando también de los diseñadores, de VEGAP, del derecho de autor y de la cultura. Y del Trosko.
A los ciudadanos de base, proletarios del sistema democrático, nos quedan pocos resquicios no ya para participar en las decisiones, sino para siquiera ser oídos, más allá del bisiesto ejercicio de la urna. A botepronto, solo se me ocurren dos:
El derecho de manifestación. Anónimo como el voto, es básicamente cuantitativo o de bulto, y como vemos últimamente, tremendamente vulnerable a la utilización torticera por parte de los políticos y los partidos. Como opción que no recomiendo ni dejo de recomendar, renuncié hace años tanto al derecho de papeleta como al de "manifa", reservándolos sólo como recurso último, para casos extremos de indignación o desasosiego.
Así, ya solo me queda el otro, el derecho de manifiesto.
El de manifiesto tiene ventajas: por un lado, permite la adhesión precisa a determinados argumentos, sin posterior utilización intencionada por terceros. Exige mayor compromiso porque la adhesión es firmada e individual, con nombre y D.N.I., y además es pública o susceptible de serlo.
En democracia, el manifiesto es el tercer acto en significación que podemos contraer de compromiso. Los manifiestos son importantes y útiles. Pocas veces unos pocos centenares o miles de ciudadanos podrán perturbar la paz del gobernante como con un manifiesto y su difusión. Precisamente por ese valor, hay que ser escrupuloso y exquisito en su propuesta y su gestión.
Viene todo esto a cuento del manifiesto que propuso esa aristocracia rancia de la creación que es VEGAP. Resulta que había que entregarlo en acto público a la ministra esta semana, y parece claro que sólo las 500 firmas recogidas desde su proclamación hace ocho meses no eran ni aval ni representación, máxime si sabemos que renunciaron al democrático e higiénicamente imprescindible "los abajofirmantes" para sustituirlo por ese otro injustificable, impresentable y manipulador genérico de "los creadores visuales", metiéndonos una vez más a todos en un mismo saco ideológico bastante cuestionable, sin preguntarnos siquiera.
Sospecho que todo eran prisas, y hasta una asociación de diseñadores (no sé a otras) nos llegó el compromiso de modificar el redactado incluyendo a "los diseñadores" a cambio del consabido apoyo. Me lo hizo ver un artista conceptual que anda siempre huyendo de cualquier circuito, al que los amigos cercanos apodamos el Trosko. "debo ser el único artista del mundo que, aunque mal, vivo de mi arte, y mi nombre sigue sin aparecer en Google. Si tu nombre aparece, formas parte del Problema", me escribía orgulloso no hace mucho.
Yo me había reído de la incorporación tardía y chapucera de nuestra profesión al documento, porque me parecía ridícula y oportunista ¿acaso no éramos creadores visuales hace unos meses? En cualquier caso, no me parecía que modificara sustancialmente el contenido. A fecha de hoy, en su web todavía sigue la versión antigua. Pero como decía, me lo hizo ver el Trosko en su último email: "a tí te hace gracia lo de que añadan a los diseñadores a su panfleto, pero es el atentado mayor que he visto contra "vuestro" sistema. Nunca hubiera firmado aquello, pero podría haberlo hecho. Y sabes que yo con los diseñadores o los publicitarios no voy ni a tomar un café, porque sois lo peor, el último escalón de la pirámide del arte, el que usas para limpiarte cuando pisas una mierda. Ahora resulta que los que les prestaron su firma, ven como se la calzan junto a "los diseñadores", los mercenarios que habeis hecho del arte un camino fácil y vendido para haceros ricos, simplemente poniendo vuestra habilidad al servicio del capitalismo por dinero. Cuando emprendes un viaje, tienes derecho a saber con quién. Y no hay cosa que más me joda que a medio camino se te apunten otros". Debo decir en mi descargo que con el Trosko comparto muchas más cervezas que opiniones.
Querido Trosko, casi nunca tienes razón, pero esta vez sí. Cuando uno firma un manifiesto tiene derecho a saber con quien lo firma, y sobretodo, que no será modificado después. No están escritas, pero son las reglas del juego. ¿preguntarán ahora a los quinientos anteriores si mantienen su firma despues del nuevo redactado? Y los que lo firmen a partir de ahora... ¿que garantía tienen de que no será después modificado por algún pequeño interés puntual?. Tiene razón el Trosko, no es de recibo.
(de pseudonimma)

23.1.07

Ya es público el fallo del concurso para elegir el cartel del Carnaval 2007 del Ayuntamiento de Madrid. El ganador es el vicepresidente de AEPD, Gonzalo Ribot. En el jurado estaba Soledad Hernández de la Rosa, presidenta de AEPD. La dotación del premio es de 6.000 euros.

22.1.07

Carta abierta a la Fundacion Arte y Derecho

(Esta carta se publica en el número 124 de la revista Visual, enero 2007)
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Estimados colegas:

He tenido conocimiento de la redacción y la difusión que estáis promoviendo del “Manifiesto de Santander”.
Me siento incómodo. El que yo no esté de acuerdo con la mayoría de vuestros planteamientos, no debería ser un problema, basta con que los respete. Trato de hacerlo. Pero tengo la sensación de que ese respeto no es recíproco. No alcanzo a entender ese plural genérico que utilizáis (los creadores visuales somos, los creadores visuales reclamamos, los creadores visuales necesitamos, los creadores visuales ofrecemos, los creadores visuales pedimos…), que me resulta ofensivo e injusto.
Es vuestra opinión, y la de quienes la suscriban. Nada más. Las opiniones y reivindicaciones que hacéis no podéis atribuírnoslas a todos los creadores visuales. Somos ya unos cuantos, y cada vez más, los creadores visuales y de los otros que estamos argumentando, debatiendo y defendiendo actitudes y propuestas alternativas no excluyentes a las premisas “oficialistas” respecto a la creación, a los derechos de autor y a sus devengos. Posiblemente no gozamos del mismo beneplácito ni beneficio que vosotros, no recibimos los apoyos institucionales que vosotros recibís, pero no somos peores.

Decís en vuestro manifiesto: “Los creadores visuales (…) consideramos inadmisibles las discriminaciones que contiene la actual Ley de Propiedad Intelectual”. Estoy de acuerdo. Las leyes de propiedad intelectual (no sólo la española) proponen muchas medidas para fomentar inadmisibles discriminaciones: la de quienes en función del trozo de mundo en el que les ha tocado nacer, sus recursos económicos, los gobiernos que en suerte les ha tocado sufrir, no tienen garantizado un acceso libre a la cultura. Eso también está en la Declaración de los Derechos Humanos. Aunque sospecho que no es a éstas discriminaciones a las que os referís en vuestro manifiesto.

Leo también en vuestro manifiesto: “El derecho de Autor forma parte del mosaico legal que hace posible el fortalecimiento de sociedades libres y abiertas”. Estoy seguro de que podríamos discutir mucho sobre el concepto de lo que son las sociedades libres y abiertas. En cualquier caso, es la defensa lícita del derecho de autor la que en demasiadas ocasiones se utiliza para promover unas sociedades con un planteamiento mercantilista y excluyente de la cultura, agrandando las diferencias entre unas pocas sociedades ricas y el resto, y dentro de una misma sociedad, entre ricos y pobres. No estamos de acuerdo con vuestro planteamiento algunos creadores, y no por ello dejamos de serlo.

“Sin el respeto al derecho de autor no puede haber cultura”. No puedo estar en desacuerdo mayor. No es ya sólo que la historia se empecina en demostrarnos una y otra vez que la ausencia de respeto a los derechos es casi siempre un acicate a la creación y a la cultura, que la creación es una herramienta para la defensa de los derechos y no al revés; me resulta sonrojante ver cómo en nombre de quienes nos dedicamos a la creación visual os permitís la arrogancia de condicionar la existencia de algo tan serio como la cultura a vuestras pequeñas e irrelevantes reivindicaciones. Por favor, dejadnos fuera de planteamientos como éstos, me siento avergonzado, me indigna y preocupa la imagen que estáis proyectando de un colectivo al que pertenezco; a decir verdad, es este punto el detonante que me ha llevado a escribir esta carta.

“Los creadores visuales nos vemos obligados a reclamar la atención de todas las fuerzas políticas, sobre la urgente necesidad de proteger y estimular a la creación artística española como un componente esencial de nuestra contribución a la generación de una nueva y competitiva identidad europea”. No acabo de entender a qué os referís con la generación de una nueva y competitiva identidad europea, pero me asusta. Frente a las propuestas y actitudes como las de Estados Unidos, que entienden su cultura y “lifestyle” como algo a imponer al resto del mundo, Europa está apostando por el respeto y la convivencia entre las culturas e identidades, con especial atención a las minorías culturales y a las identidades minoritarias. Que alguien mezcle términos como cultura y creación artística con una supuesta identidad europea competitiva nueva (¿competitiva con quién, sólo con la cultura e identidad americana o también con las culturas e identidades del tercer mundo?), produce desasosiego. Transmitir que somos los creadores quienes abogamos por ello, es, además de una falsedad, un enorme error estratégico.

“El Derecho de Autor comporta derechos de carácter moral y derechos de carácter económico. Los unos sin los otros son inviables”. Sospechaba que aquí era adonde queríais llegar. Cuando miles de creadores (una inmensa minoría, de momento) estamos trabajando para que los derechos de carácter moral y de carácter económico no estén vinculados, y que estos últimos queden definidos en cada caso según la voluntad del creador (ese es también un derecho), vosotros, atribuyéndoos la voz y representación de todos los creadores, afirmáis lo contrario. No es la creación lo que peligra, no es la cultura, ni tan sólo los derechos económicos que la creación genera, lo único que está en cuestión es vuestro modelo excluyente. Es eso lo que os preocupa, y por si hubiera dudas, lo dejáis claro y diáfano en el siguiente párrafo: “La gestión, divulgación, promoción y defensa del derecho de autor sólo es posible a través de la gestión colectiva de los propios autores”.

En cualquier caso, esto son sólo opiniones, como las vuestras. Aunque existe una diferencia: sólo pretendo defenderlas como lo que son: las mías, y las de quienes manifiesten estar de acuerdo con ellas. Y eso es lo que se esperaría de vosotros: que sigáis defendiendo vuestro modo de entender los derechos de autor sin menospreciar otros, sin actitudes excluyentes, sin arrogaros una representación que no tenéis, más allá de vuestros miembros y quienes suscriban vuestros manifiestos. Cuando esto suceda, recuperaré el respeto que os he tenido siempre desde la discrepancia.

Alvaro Sobrino
Editor y creador visual.

12.1.07

Hasta la identidad corporativa puede ser traicionera. Recibo una carta de la Bipresidenta del Ddi y de la Fudación de la Artesanía a que me refería en el post anterior, en la que se comunica el nombramiento de la nueva directora del Ddi. El Ddi tiene una nueva e inmejorable identidad corporativa, obra del impagable Eskenazi, en la que cada pieza comunicacional se encabeza con una sentencia relativa al diseño. En este caso, es la de J. Frascara, que reza "un diseñador se ocupa del bienestar de la gente". Deliciosa. Y suscrita por el Ddi, más aún. Empiezo a leer y el contraste es desolador: dice la carta que "contribuirá a que ddi se constituya como instrumento estratégico para el apoyo, implantación y difusión de las políticas de competitividad empresarial dirigidas a promover la innovación y el diseño entre las empresas".
Es de agradecer lo diáfano del argumento, por lo menos no se andan con paños calientes. ¿Cuál era hasta ahora, que supiéramos, la finalidad del Ddi? Todavía puede leerse en su web, aunque no por mucho tiempo, me temo: "Su objeto social contempla la realización de acciones de promoción y difusión del diseño y la innovación, y la sensibilización de las pequeñas y medianas empresas del valor estratégico de esos factores para incrementar su competitividad".
Es decir, hemos pasado de la promoción del diseño y la sensibilización de las empresas, a la competitividad empresarial donde el diseño es sólo un medio a exprimir y rentabilizar.
Más claro no pueden ponérnoslo. ¿y del diseño como cultura? De eso, mejor, vayamos olvidándonos. Apañaítos estamos.

26.12.06

Encaje de bolillos


Quizá lo recuerden, escribí hace un tiempo sobre los premios nacionales de Artesanía, que resulta que tienen cinco dotaciones que se pagan con los fondos de la promoción del diseño (los del Ddi, se entiende). Como recurso retórico, planteaba entonces aquello como el resultado de un partido: Artesanos, 5 – Diseñadores, 0.
En este tiempo ha habido corrimientos en el Ddi, que ha cambiado de directora y no hay que pensar que sea para mal. El tiempo dirá, lo cierto es que antes de que entrara la que ahora sale (X.V., esa a la que Pedro G. Ramos bautizó con cariño como “la baranda”), hacía mucho tiempo que el Ddi no estaba en manos de alguien tan próximo, sabedor y sensible con las cosas del diseño. Y hay que reconocer que eso se ha notado. El balance, a mi entender, ha sido positivo, muy positivo, y lo digo ahora porque ella no está y así no se me puede acusar de connivir con el poder, porque ya no hay poder que valga. Hay quienes creemos incluso que de haber tenido un poco más de tiempo, hasta habría conseguido arreglarnos lo de los Premios Nacionales. Ahora volvemos a la antigua fórmula de que quien mande sea del organigrama del ministerio, eso que antaño se llamaba funcionario de carrera, y de un tiempo a esta parte viene a denominarse como “alguien de la casa”. Insisto, ni bueno ni malo, concedámonos el beneficio de la duda.
Pero volvamos a lo de la Artesanía, que tiene mucho que ver. Resulta que esos Premios que se pagan con lo que sería nuestra dote si la hubiere, los convoca la Fundación Española para la Innovación de la Artesanía, que pertenece al ministerio. Asistí a la entrega de los Premios (triste, triste, les juro, había allí menos glamour que en el pijama de la niña de Srek). Me llamó la atención que el logo del Ddi, ni por asomo. En los discursos, ni por asomo tampoco, y los representantes del Ddi… pues tampoco. Que digo yo que les invitarían, siendo los que pagaban la dote; que si no fuera porque lo tengo leído en el BOE, empezaría a dudarlo.
Cabría pensar que ese partido con los artesanos (con los políticos de la artesanía, entiéndaseme) lo hemos perdido, pues bueno, no pasa nada. Pero resulta que, no contentos, parece ser que hay partido de vuelta, y en este sí que nos están dando la del pulpo. Si lo de las dotaciones no dejaba de ser anécdota, enormemente sintomática si se quiere, pero anécdota al fin, esto otro es mucho más serio: es esencial. Les cuento.
Resulta que hace un par de años esta misma fundación ministerial de los artesanos organiza un programa de esos de apoyo, que consiste en que un puñado de diseñadores trabajan en diseños para otros tantos artesanos y talleres, a precio de mínimos como casi siempre sucede, y quien pone la lana es el ministerio. Para que se hagan una idea, una línea de producto (ahí se hablaba de familia de objetos) por menos de 2.000 euros. Más o menos, como los programas de apoyo a las PYMES en materia de diseño e identidad, pero para la artesanía. En aquel entonces se maneja un borrador de contrato en el que se decía que “Los diseños presentados por los diseñadores a los talleres artesanos y aceptados por éstos, serán propiedad del promotor del proyecto FUNDACIÓN ESPAÑOLA PARA LA ARTESANIA, si bien el diseñador siempre mantendrá la autoría del diseño y así quedará reflejado en todas las comunicaciones que se hagan del proyecto y productos. Una vez comercializado el producto se firmará un contrato entre el diseñador y el taller artesano para que el diseñador tenga derecho a los denominados “royalties” sobre facturación”.
Lo cierto es que chirriaba un poco (un poco bastante, a qué engañarnos) eso de que los diseños sean propiedad del promotor cuando éste es el ministerio de industria. Aquello nunca se firmó por las partes, porque como pasa tantas veces, la realidad supera los contratos. Han pasado dos años, y aquellos diseñadores han recibido ahora el susto de su vida: les llega un nuevo contrato para que lo firmen. En éste, lo de los royalties ha desaparecido, y en su lugar, la claúsula es la siguiente: “que, desde su realización y debido a la naturaleza y objeto del encargo realizado, cedió en exclusiva a La Fundación la titularidad de todos los derechos de explotación sobre EL DISEÑO, para el ámbito territorial mundial y por el tiempo de duración legal de los derechos”.
Traten de imaginárselo, que yo no puedo: el ministerio de industria, con la promoción de los artesanos como señuelo, compra a saldo diseños industriales, quedándose de por vida y para todo el mundo con todos los derechos. ¿Alguien se imagina cómo se pondrían los artistas plásticos, músicos o escritores si el Ministerio de Cultura hiciera lo propio, y se quedara con los derechos de autor cuando concede ayudas a la creación? ¿o el de Sanidad, cuando promueve la investigación médica?
Algunos de entre los diseñadores damnificados han firmado, y hay quien interesadamente va diciendo que es porque les dará igual, y yo me inclino más por que sea el miedo a retratarse lo que les mueve; no seré yo quien les afee el gesto, que con las cosas de Palacio no se juega. Por si fuera poco, a los que han dicho que no lo firman, les han contestado que expongan por escrito sus motivos. Por mi parte no hay comentarios al respecto, que me ha dicho mi abogado que escribo en el filo de lo imposible últimamente, y he hecho propósito de comedirme.
Y quizá se pregunte alguien por qué me empeño tanto en relacionar lo uno y lo otro, el diseño y la artesanía, unos premios bien dotados y otros tan honoríficos, la fundación de marras y el Ddi… pues porque me estoy temiendo que aquí casi nada es ya casual, y lo que tenemos es una de vasos comunicantes en la que nos toca ser el que se vacía. Y si no, fíjense: si uno mira para arriba y sigue los hilos, se da cuenta que al final la presidenta de esta Fundación no es otra que doña María Callejón, la mismita presidenta… del Ddi. Para no creérselo, ¿verdad?

11.11.06

Ese extraño canon, para todos menos para los diseñadores

El canon que pagamos todos cada vez que hacemos una fotocopia, adquirimos una impresora o compramos un soporte informático virgen es un despropósito, pero mucho más si cabe lo es el reparto arbitrario que de él se hace.
“Se adivinan amenazas por los cambios de normativa, que propician facilitar el comercio internacional a costa de eliminar la protección a las creaciones intelectuales, las cuales corren el riesgo de convertirse en meras inversiones, valoradas como los zapatos o los productos industriales masivos”. Leo esta frase y bastaría decir simplemente que es desafortunada: barre de un plumazo la propiedad intelectual del diseñador, es más, nos pone como ejemplo de aquello que no es susceptible de ser considerado creación intelectual. No tendría más importancia si no fuera porque el que la suscribe es ni más ni menos que Juan Mollá, vicepresidente de CEDRO, la tercera en discordia en el bucanero reparto de ese botín que son los cánones, con la SGAE y VEGAP (hay más, pero para qué enfrascarnos en el baile de siglas… son todas lo mismo),.
Cuando alguien fotocopia un libro, una revista, y pronto veremos que también cuando lo almacene en un cedé, CEDRO reparte su parte entre el editor, el autor, y el traductor. A buen seguro que es imposible copiar algo sin reproducir también su diseño, pero para CEDRO ni los zapatos ni los productos industriales masivos ni los libros ni las revistas los diseña nadie, y por tanto, no hay necesidad de liquidarnos a nosotros. Curiosamente, CEDRO destina una parte de lo que recauda a engrosar las arcas de VEGAP, en el entendido que cuando se fotocopia un libro suele haber por medio alguna imagen, obra de arte, ilustración o fotografía… ¿y el diseño? ¿y la diagramación? De eso ni los unos ni los otros quieren oír ni hablar.
Posiblemente de este agravio tengamos más culpa que nadie los diseñadores gráficos. Son excepción quienes condicionan sus honorarios a la tirada (si a alguien le han pagado alguna vez por el diseño en caso de reedición que lo diga y le hacemos una fiesta). Por lo general, los diseñadores gráficos entendemos que nuestro trabajo debe cobrarse de golpe la primera vez, y de momento no nos ha ido del todo mal: Quizá hemos ganado menos dinero, pero hemos ahorrado en abogados y en berrinches. Sin embargo parece que esto está cambiando: si bien la sociedad y muchos autores han empezado a entender que la creación es cultura, y como tal hay que contemplar el derecho de los pueblos y las personas a su disfrute (sin menoscabo de la lógica remuneración por el trabajo de cada uno), los gobiernos y los legisladores parecen empeñados en gravar todo lo que graba o reproduce, para mayor engorde de la industria y unos pocos autores. Si así tiene que ser, y ojalá que la tendencia cambie… ¿a qué viene este conformismo? ¿cómo no han empezado ya a dar esta batalla las asociaciones de diseñadores?.

6.9.06

Pati Núñez, Premio Nacional de Diseño

No es una broma de mal gusto, la noticia saltó en algunos periódicos catalanes. Y es verdad. Porque así se llama el premio que otorga la Generalitat. Y claro, la pobre Pati se ha tenido que pasar semanas aclarando que sí, que es el Premio Nacional de Catalunya, a todos los que pensaban que le habían dado el honorífico. ¿he escrito la pobre Pati…? Pues rectifico. Porque éste, el de Catalunya, sí tiene dotación, y además viene por el lado de la Consellería de Cultura, que no de Industria. Dos matices que no hacen sino evidenciar el despropósito que comentábamos; ahora ahora el desagravio no es ya sólo con los artesanos (y con los poetas, y con los del circo, y con los médicos, y con los cocineros, y con los investigadores…). Ahora también los es entre diseñadores catalanes y los de la resta del Estado. Y mira por dónde, la primera mujer que ganará el P.N., la pobre Pati, a lo mejor hasta se encuentre que para entonces se haya resuelto ya el tema, y le habría merecido la pena la espera: sería la primera en tener dos Premios Nacionales con dotación. Ahí es nada.

Y también Roberto

Y va de premios. En el editorial de esta revista, en su número anterior, se embestía con virulencia por el despropósito de los Premios de Diseño de La Rioja. Pues lo mismo, punto por punto, puede decirse de los de Castilla-La Mancha, de quien El CEDIR de la Rioja debió tomar el modelo, y no tanto de los PP.NN. como se afirmaba (aunque cuando se lo he hecho ver, mi señorito me ha saltado con que a ver de dónde lo tomaron entonces los de C-LM, y no le falta razón…). En cualquier caso, todo esto es anecdótico porque el Premio va y le toca al que más ha hecho: Roberto Turégano. Que la convocatoria sea un despropósito no quita para que Roberto lo merezca sobradamente, no ya por su trabajo y su hacer, que es de lo mejor en el descampado que es Madrid en esto del diseño, sino porque Roberto representa todo eso a lo que los diseñadores deberíamos aspirar y que tan lejos está de la parafernalia léxica oficialista de los desarrollos, las competitividades, las herramientas exportadoras y los valores añadidos (a la mierda, que se enteren: el diseño es un valor ESENCIAL, no añadido).
Cuando alguien menciona en la misma frase las palabras diseño y cultura, siempre pienso en Roberto.

(de Pseudonimma)

5.9.06

Artesanos 5 – Diseñadores 0

El verbo enciscar no existe según la RAE. Pero aun así una se siente ya enciscada con el tema de los premios nacionales de diseño. Y con un complejillo de andar siempre con lo mismo y de si no estaré aburriendo al personal. Llámeseme cansina, pero correré una vez más el riesgo.
Alguien de quien aprendí mucho, decía siempre: "hay pocas lecturas imprescindibles, en realidad, sólo dos: la biblia y el Boletín Oficial del Estado". Respecto a la primera no le hice nunca caso, pero en lo del BOE tiene su parte de razón. Y es que ahí te enteras de cosas interesantes y de otras peregrinas. Al principio parece aburrido, pero les aseguro que acaba enganchando.
Dándole un vistazo al índice del 11 de julio, me encuentro con que hay un Premio Nacional nuevo, el de Artesanía. Como quiera que por activa y por pasiva vengo calentando de atrás con el tema de la dotación de los 45 premios existentes, y la excepción del P.N. de Diseño, el honorífico, me adentro en el legajo no sea que éste nuevo sea también de gratis y me dinamite el argumento. Para mi tranquilidad y gozo de los artesanos, estos sí tienen cinco dotaciones para otras tantas categorías. Sigo leyendo y me cae la primera en la frente: lo convoca el Ministerio de Industria (igualico que el "nuestro"). Y a una le asalta la duda, acerca de si no hubiera estado mejor vestir al santo desnudo antes de inventarse otro. Tiene difícil explicación que un mismo ministerio no sea capaz de resolver el agravio comparativo que el diseño viene sufriendo con respecto a los otros premios nacionales existentes, antes de inventarse un premio nuevo y, a éste sí, dotarle económicamente. Pero sigo leyendo, y me cae la segunda y definitiva: "la concesión de los premios comportará la siguiente dotación económica, que se otorgará por la Sociedad Estatal para el Desarrollo del Diseño y la Innovación Ddi, etc, etc, etc.". Es decir, el Ddi, nuestro mentor en la administración, el órgano que se supone que gestiona los fondos para el desarrollo y la promo del diseño, no tiene para los diseñadores –o no cree que lo merezcamos– pero en cambio sí para los artesanos. Sólo se me ocurren dos posibilidades: que esto haya de ser así porque esa es la intención, la filosofía, y entonces habría que cuestionar muchas cosas, o que simplemente sea una cuestión de orden temporal: que por fin se esté reculando después de tantos años y se haya escuchado a quienes vienen reclamando esa necesaria reconversión de nuestros premios, y sea sólo cuestión de tiempo, es decir, que la solución a lo nuestro ya estuviera en marcha y se trate tan solo de que las decisiones vayan desacompasadas. Ojalá que sea esto y para la edición del 2007 se resuelvan los temas pendientes, el del BCD y su extraño papel de organizador consorte, el de la confusión que genera el premio a la empresa y su duplicidad con el Premio Príncipe Felipe, y por supuesto, el de la dotación, que es quizá lo menos importante pero lo más significativo.
Si sucede, pongo a este teclado por testigo de que en esta misma página pediré perdón a los responsables del Ddi por haber mi incredulidad y mi desconfianza, y a los lectores por lo cansina que una puede llegar a ser.
De lo contrario, habremos de pensar que mejor nos hubiera ido aparcando esta vocación para dedicarnos al encaje de bolillos, al ganchillo y punto de cruz o al diseño de botijos falicoformes. Al menos, nos hubiéramos ahorrado tantas veces la pregunta de nuestras abuelas: “¿pero hija, tú exactamente que es lo que haces?”. Nada, abuela, una cosa que no tiene dotación.
(de Pseudonimma)

16.8.06

Sigo regularmente los artículos que aparecen en Foroalfa. Es muy cómodo: te suscribes en la misma web y te avisan con reseña y enlace de cada nueva entrada. El formato (lo de limitar la extension es un acierto) es ligero, y sin embargo los contenidos suelen ser profundos.
En contra diré que un foro de debate (articulo y contraarticulo) donde confluyen argentinos, chilenos y mexicanos es muchas veces garantía de pedantería y retórica enrevesada. No se entienda esto como una crítica ni como un arranque de chovinismo, a ellos es lo que les pirra, simplemente me parece que a nosotros lo que nos gusta es que las cosas se digan sencillas y ordenadas, con expresiones de uso común, no creemos en el elitismo de la comprensión, que ellos practican con fervor: un texto que no cueste asimilarlo, cuyo entendimiento no esté reservado a unos pocos, nunca puede ser considerado. Demasiadas veces al leer textos de teoría de la comunicación me viene a la memoria el cuento de los mercaderes que le venden al rey tela invisible para hacerse un traje, y me entran ganas de gritar: "el rey está desnudo".

Pero a lo que iba, que quiero recomendar el último artículo en Foroalfa de Norberto Chaves, que aunque argentino de acento es catalán en cuanto a lo práctico, es sencillamente delicioso, y la demostración de que el humor no está reñido con el interés.

4.7.06

CEDIR, otro premio más

Lo peor de que se hagan mal las cosas, es que puede haber quien las tome como modelo. Así, el Centro de Diseño Integral de la Rioja CEDIR ha convocado su premio “no nacional” de diseño a imagen y semejanza de los PENES (Premios Nacionales). Y ni siquiera han aprovechado todos estos años de despropósitos enmendados y errores que su hermano mayor ya cometió y subsanó, y se cometen como si fueran nuevos.
El premio se desdobla en dos, el del diseñador y el de la empresa (esto nos suena…) y con ello, una vez más, no hay dotación, por supuesto.
A diferencia de los Premios Nacionales, aquí no hay proceso de nominación por comité consultor externo, sino que cada quién se autopropone. Con ello, no hay criba, y donde no hay criba, difícilmente hay excelencia. Y aunque como “argumento de venta” les funcionará, resulta inquietante la afirmación de que los ganadores automáticamente pasarán a estar nominados en los Premios Nacionales, o lo que es lo mismo: los diseñadores y empresas riojanos -– y los de Castilla-La Mancha, que comparten el modelo– son a partir de ahora los únicos que pueden, por esta vía, postularse por iniciativa propia al Premio Nacional sin someterse a la nominación por terceros.
Otro asunto espinoso son los criterios de valoración, que son parecido a los de los PENES… ¿los mismos? No exactamente. Están los ya sabidos de “el diseño como herramienta de competitividad y desarrollo”, que afortunadamente desapareció en los PENES, y lo de los “beneficios medioambientales” que siempre queda bien, hueco pero bien. A fuerza de apretar se ha ido consiguiendo que el valor cultural del diseño (diseño para usuarios o diseño para la economía…) se incorpore a los PENES como criterio de valoración: ya sea como “aportaciones significativas a la cultura del diseño”, o como “compromiso en la evolución de la cultura contemporánea”. En los del CEDIR, ni por asomo: la convocatoria y las bases conforman un desplegable de ocho páginas en el que la palabra “cultura” no aparece ni por descuido.
Y por último, y aquí ya se nos cae cualquier atisbo de condescendencia que pudiera quedarnos, está el jurado. Lo forman un representante de cada uno de estos organismos: Agencia de Desarrollo Económico de la Rioja ADER, Centro de Diseño Integral CEDIR, Dirección General de Educación de La Rioja; la Cámara de Comercio, la Federación de Empresarios y el Club de Marketing de la Rioja; la Escuela de Arte y Superior de Diseño de Logroño, y los colegios de Arquitectos y de Decoradores de la Rioja. Sospecho que no soy el único a quien le surge la misma duda indignante… ¿dónde están los diseñadores? ¿dónde los expertos en diseño?. Una vez más, los diseñadores nos tenemos que someter al juicio subjetivo de funcionarios, gestores y políticos, al de los arquitectos o al de los decoradores, porque ya se sabe, de diseño puede opinar cualquiera.
La cadena de despropósitos es difícilmente superable. Y lo peor, con el poco dinero que pueda haber para la promoción del diseño, éste es casi siempre el perfil de quienes lo gestionan. Con amigos como éstos, quién necesita…

1.7.06

¿Es el .pdf sólo un formato?

Para quienes trabajamos con información, el pedeefe es sobretodo un formato cómodo. Respeta con suficiente grado de fiabilidad los aspectos formales y de contenido del documento de origen, sin necesidad de remitirse a la aplicación con que fue creado. Es lo que a quienes se dedican a la industria del software les gusta tanto definir como un estándar. A ello se le añade su gran versatilidad (otra palabra que también les gusta mucho), que lo hace propio para presentación en pantalla, para su traslado al papel y para contenidos en internet, sobretodo si proceden de formato impreso. Una audaz política expansionista de Adobe frente a otras más restrictivas y mercantilistas que plantearon en origen otros productos similares lo ha convertido, insistimos, en el estándar. Y también lo está siendo como enlace en el proceso de las artes gráficas, gracias a una arquitectura increíblemente abierta y modular. Con ello, no hemos llegado a saber donde está el huevo y dónde la gallina: ¿son los pedeefes nuestro modo habitual de intercambio de documentos porque es el formato natural en las artes gráficas, o acaso un formato creado para el tránsito de documentación en las empresas se ha demostrado tan potente que han sido los impresores quienes lo han adoptado frente a otras alternativas más costosas, cerradas y opacas? Debe haber un poco de las dos cosas.
Pero más allá, el pedeefe está siendo para la difusión de la cultura impresa lo que el mp3 sería para la música. Y del mismo modo que éste último está resquebrajando los hábitos y maneras de la industria discográfica, el pedeefe lo hará pronto con la industria editorial.
No estamos ante la alternativa al papel, que esa discusión parece que la vamos superando, la revolución es mucho más profunda. Del mismo modo que ha explosionado un debate no siempre pausado y amable acerca de los límites de los derechos de autor y de propiedad intelectual en el mundo de la música, en el que los legisladores y los mal llamados gestores de derechos corren desesperados para intentar acercarse a una realidad que les supera ampliamente, no falta mucho para que esa situación se traslade, de la mano del bendito pedeefe, a la cultura de lo impreso. Los motivos son casi perversos: tradicionalmente, la remuneración patrimonial de la propiedad intelectual ha ido asociada al coste-soporte: Cuando comprábamos un disco, con su funda, su libreto y su soporte fonográfico, sabíamos que estábamos pagando esa remuneraciónal autor, aunque ahora hemos descubierto que es menor de lo que pensábamos.
El problema ha surgido cuando de la mano del mp3 y las descargas ese coste-soporte desaparece, y si se me permite, se descubre el pastel. Exactamente lo mismo sucede con lo impreso. Nadie duda que al comprar un libro o una revista, en el precio está metido lo que los autores han de percibir. O sea, vinculado y se diría que escondido en el coste-soporte. Y ahora, al desaparecer el coste del soporte, ese que se mide en unidades, se almacena en naves y se transporta en camiones, nos encontramos con el mismo problema. Entre otras cosas porque la industria y la legislación siguen usando una unidad de medida obsoleta: la tirada, que se conforma en número de ejemplares. Dos conceptos que no tienen cabida cuando la música ya no son discos, ni la literatura son libros.
No se trata aquí de alzar utópicas banderas por la difusión libre y gratuita, sino de alertar sobre la necesidad de abrir este debate. Acaso haya que replantearse unas politicas de remuneración que hoy son exclusivamente por royalties, y que habrá que pensar si no hay que combinarlas también con las de los honorarios. De momento, todo esto está sirviendo para que empiecen a oirse voces que reivindican un cambio de percepción. Y los gobiernos, los legisladores, los autores y creadores, la industria y los receptores vamos a tener que introducir una variable nueva: además de los derechos de autor, de los derechos patrimoniales que se devengan de ellos, de los de propiedad intelectual, de los de explotación, tendremos que barajar uno que de momento tenemos olvidado: el derecho que toda persona tiene al acceso a la cultura. No es nuevo, está desde 1948 en los artículos 22 y 27 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
El reto de todos es, como sucede casi siempre, encontrar las fórmulas para que lejos de estar enfrentados estos derechos sean compatibles.
La cultura no es un derecho para unos pocos, para los privilegiados, para el primer mundo.
Vamos a tener que redefinirlo todo. Incluso las palabras se nos están quedando obsoletas: la propiedad es material por definición, indica posesión frente al que no posee, pero las ideas no tienen propiedad: tienen autoría. La propiedad de una idea es del que la conoce, no del que la tuvo. Afortunadamente.
No es la primera vez que lo escribo: Si el pan o la leche pudiéramos pasarlos a .pdf, se acabaría el hambre en el mundo... ya que es posible hacerlo con la cultura, hagámoslo.

1.5.06

gallardon

Alex Morcillo me decubre esta maravilla publicada en la web de El Mundo.
Dentro de la más exigente calidad en el mundo de la protesta creativa, este sujeto anónimo ha dedicado algo de dinero y mucha genialidad a la loable iniciativa de forrar los parquímetros de Madrid con la sugerente pegatina de la foto, de manera que al pagar por aparcar a uno le queda el consuelo de decirle a este alcalde que nos ha tocado: "...por donde te quepa".
Buenísimo.

7.4.06

Señalética

Hoy en El País Vicente Molina Foix publica un artículo titulado Señalética, que no tiene desperdicio.

Y mientras lo buscaba, me topé con este otro, ya antiguo, pero que también es para disfrutarlo.

21.3.06

ibiza

Alguien debe hacer algo y muy urgente con las aplicaciones del escudo de Madrid. En realidad, con toda la desidentidad del Ayuntamiento. Me crucé, lástima de cámara que no llevaba, con una furgoneta-oficina de atención al ciudadano, en la que los vinilos reunían no dos ni tres, sino cuatro versiones distintas del escudo, y casi ninguna acorde con el manual. La mejor, una en que el oso va en azul y el madroño en blanco, el no va más. Pero sería una anécdota si no fuera porque es la constante. En general, la gráfica del consistorio es anodina, plana, ignoro a qué mano responde, pero si por lo menos fuera correcta... como muestra, traigo este cartelón de la foto, que han plantado en el bulevar de la calle Ibiza. El escudo transparente dejando ver la foto, la ubicación de cada elemento, esa Arial en caja alta imposible de leer y su interrelación con la imagen (integrar la tipografía en el paisaje, supongo que pensaría el tuercebotas gráfico que la perpetró).
(de Pseudonimma)


A la empresa de alfombras Nanimarquina le han dado el Premio Nacional de diseño en la categoría de empresas. Y en El País, en EL Mundo y en La Vanguardia aparece publicado que "es la primera vez que una mujer recibe el Premio Nacional de Diseño". Y efectivamente, por activa y por pasiva la señora Marquina en la rueda de prensa y en las entrevistas posteriores se empeña en repetirlo, y los periodistas en publicarlo.
Alguien debería advertirle que el diseñador premiado es Carlos Rolando, y que cuando se le da este premio a una empresa se le está dando en realidad a los productos, a los que trabajan en ella, a los diseñadores que trabajan para ella... La primera mujer en recibir el Premio será Pati Núñez, cuando le toque, que no debe quedar mucho. La señora Marquina deberá conformarse con ser una buena empresaria (que lo es, y tiene mi admiración por ello). Pero nada más.
(de Pseudonimma)

20.3.06

carnaval

Este es el cartel del Ayuntamiento para anunciar el Carnaval este año. hubo diseñadores en el jurado, pero de poco debió de servir. Hay que cuestionar una vez más estos concursos indiscriminados, quizá válidos para lo festivo-local en los pueblos, pero insuficiente para dimensiones mayores. La gráfica se me antoja anacrónica, que el desorden como valor afortunadamente está superado, y sobretodo, no es un cartel, sino un programa de mano enorme. No hay especificidad, valdría lo mismo para los Catequistas del Séptimo Árbol o para una agencia de encuentros eróticos. Leo mejor en él lo de "Madrid 06", como si los madrileños no supiéramos donde vivimos ni en qué año, que lo de "Carnaval". Como leo mejor y casi más grande la firma del autor que los eventos que anuncia. Todo despropósito.

19.3.06

Rolando forever

Rolando forever, así reza el lema de la fiesta que sus amigos le organizaron en Casa Camper, tras el homenaje oficial que le brindó el FAD. Ha sido reconocido con el Premio Nacional de Diseño. Y con ello, el que gana en prestigio es el premio, que falta le hace. A la mayoría no nos hacía falta esta noticia para saber que Rolando está en el grupo de los esenciales. Pero reconforta y alegra.

18.3.06

Al matadero...

Leo en el periódico en la noticia de la presentación del Matadero (ese espacio que Gallardón recupera para sí mismo) que el logotipo lo ha hecho una asociación de diseñadores. Se me ocurren las posibles realidades:

1. Lo ha hecho uno de esos diseñadores que entienden el falso asociacionismo en beneficio propio, que se está hinchando a base de manosear encargos municipales por la vía directa y se esconde tras el denominativo de la asociación porque el asunto ya empieza a oler...

2. Lo ha hecho realmente la asociación, o sea, que quien debería velar por nuestros intereses en realidad nos hace la competencia trabajándole gratis al poder, y les regala aquello que debería haber hecho y cobrado un diseñador, a cambio de no se sabe qué beneficios colaterales (no se sabe pero se intuye...).

3. Es si se quiere una versión de la anterior, y consiste en que además la asociación de marras hubiera cobrado por ello. Competencia desleal en toda regla.

Cualquiera de las tres me repugna y preocupa.
(de Pseudonimma)

20.2.06

Etiquetados...

He rescatado de un debate que mantenemos en la lista de correo de AEPD sobre el diseño, su utilidad, sus aspectos culturales y otras zarandajas, este post que envía Elias (el de Oviedo). No tiene desperdicio:

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PRUEBAS DE QUE LA RAZA HUMANA SE DIRIGE INEXORABLEMENTE HACIA LA ESTUPIDEZ

Aquí van algunas instrucciones auténticas que aparecen en las etiquetas de diversos productos de consumo:

En una caja de jabón Dove,
INDICACIONES: UTILIZAR COMO JABÓN NORMAL.
(¿Como se usan los jabones... NO normales...?)

En algunas comidas congeladas Findus:
SUGERENCIA PARA SERVIR: DESCONGELAR PRIMERO.
(Pero sólo es una sugerencia...)

En el postre Tiramisú marca Savory (impreso en la parte de abajo de la caja):
NO DAR LA VUELTA AL ENVASE.
(Ooooooh, demasiado tarde! Este me encanta...)

En un paquete de una plancha Rowenta:
NO PLANCHAR LA ROPA SOBRE EL CUERPO.
(Sin comentarios)

En un jarabe contra la tos para NIÑOS:
NO CONDUZCA AUTOMÓVILES NI MANEJE MAQUINARIA PESADA DESPUÉS DE USAR ESTE MEDICAMENTO.
(Se evitarían un montón de accidentes laborales si alejáramos a estos peligrosos energúmenos...)

En un cuchillo de cocina coreano:
IMPORTANTE: MANTENER FUERA DEL ALCANCE DE LOS NIÑOS Y LAS MASCOTAS.
(Pero qué mascotas tienen los coreanos!)

En una tira de luces de Navidad fabricadas en China:
SÓLO PARA USAR EN EL INTERIOR O EN EL EXTERIOR
(Ojo, única y exclusivamente...) 

En un paquete de frutas secas de American Airlines:
INSTRUCCIONES: ABRIR EL PAQUETE, COMER LAS FRUTAS SECAS.
(Uff, gracias!)

En una sierra eléctrica sueca:
NO INTENTE DETENER LA SIERRA CON LAS MANOS O LAS PIERNAS.
(No se me habría ocurrido hacerlo!!!)

En la caja de un televisor Wauta TV340:
ANTES DE MIRAR UN PROGRAMA ENCIENDA EL TELEVISOR.
(Error...........primero debe enchufarse)

En el manual de un teclado RAZOR Keyboard XP:
SI SU TECLADO NO FUNCIONA, ESCRÍBANOS UN E-MAIL A: TECH@RAZOR.COM
(Como mierda les ESCRIBO un email si no funciona el teclado!!!)
Álvaro Sobrino. Diseñador gráfico, periodista y editor.
Mantiene una columna en la revista VISUAL, con el nombre de Crónicas de Pseudonimma, donde recoge opiniones de otros y las suyas propias acerca de la actualidad del diseño español.