Este blog está discontinuado

Hola. Este blog ya no se actualiza. Pero me pareció bien que todo este material siguiera estando ahí. Por si alguna vez alguien quiere leerlo, y por contribuir a la basura informática.
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en facebook, en twitter...

29.11.08

Dimad, mezquinos y cicateros




Mezquinos y cicateros, no puede calificarse de otro modo. Ayer me acerqué a la inauguración de la exposición de Daniel Gil y el mexicano Alejandro Magallanes, en la Galería Roberto Resino y dentro del programa de la Bienal Matritenseamericana de Diseño, como la llama X. Alguien que estaba conmigo me comentó: “Si Daniel estuviera aquí, nos echaba a todos a bastonazos”.
Daniel era muy crítico y exquisito con su trabajo. Como cualquier artista tenía su ego, pero lo administraba sabiamente. No le entusiasmaba el figureo y era exigente con la utilización de su trabajo. No se hicieron muchas exposiciones de su trabajo mientras estaba vivo.
La exposición está en una sala de apenas cincuenta metros cuadrados, con tres paredes útiles, y una cuarta de fachada. Poco para un autor, mucho menos para dos. Ignoro con qué criterio en un espacio tan reducido se pretende que convivan los trabajos de dos autores sin que pueda relacionarse, comparar ni contrastar lo que hacen. Las piezas de Daniel están a tamaño, esto es, el del libro de bolsillo, presentadas en unos paspartús roídos y amarillentos, sin enmarcar. Se hace difícil imaginar una presentación más denigrante. Compiten con los carteles de Alejandro, magníficos por cierto, dignamente enmarcados. También están a tamaño, 50x70, 70x100… Son viscerales en el color, en el trazo y en los conceptos. Ni haciéndolo a mala idea hubieran encontrado un material que eclipsara tanto el trabajo de Daniel, mucho más sutil. Hubiera estado bien una exposición digna, ni siquiera hubiera hecho falta un despliegue enorme: un espacio suficiente, una enmarcación mínimamente digna, y sobretodo, sin zancadillas. Ponerle de telonero es un insulto a la inteligencia. Y es indecente. En los discursos, oír al director de la Bienal agradeciendo su generosidad a Magallanes al ceder espacio a la obra de Daniel ha sido patético e indignante. ¡Pero si no se ha visto en otra así!. Porque se pongan como se pongan, Daniel es el cabeza de cartel, y el que atraerá publico. Otra cosa es que la puesta en escena parece estudiada para trocar las tornas. Sus motivos tendrán. Mezquinos y cicateros. Cualquier escuela, cualquier grupo de alumnos hubiera hecho más para una exposición de Daniel. Ellos han tenido los dineros y las subvenciones, les ha faltado el criterio. Sospecho que ayer se gastó más en el catering -¡cómo les gusta el canapeo!- que en el montaje expositivo. Se han servido una vez más, la enésima, del nombre de Daniel para su beneficio, sin aportar nada. [publicado en soitu.es, el 29 de noviembre]

28.11.08

La memoria visual de todos

Hace unos días contaba que había subido a Flickr las cubiertas que tengo de los libros que diseñaba Daniel Gil.
He consultado a algún amiguete picapleitos acerca de si esto es legal, y quien podría oponerse.
Por un lado me cuentan que siendo realizadas estas portadas estando Daniel ligado laboralmente a Alianza, son éstos quienes detentarían los derechos económicos. Al tratarse de objetos seriados y que de cada uno se pusieron miles de ellos a la venta, es difícil alegar que se perjudica la explotación.
Otra cosa es que se vulneraran los derechos morales del autor, aunque no parece, no hay deseo de denostar y la recopilación es respetuosa.
Llegados aquí, y a sabiendas de que en cualquier momento puedo ser requerido a retirarlas porque poseer los libros no me da derecho a mostrarlos… ¿a quién beneficiaría su retirada? ¿alguien está viendo perjudicado algún interés por el hecho de que ahí estén para su estudio y su disfrute?. Aunque sin reflejo en las leyes, es difícil discutir que no exista una memoria visual colectiva que, en su conjunto pertenece a todos, aunque sea un intangible. Esas cubiertas serían una parte de esa memoria, que al no tener carácter jurídico no puede ser defendida, pero sí atacada. Me refiero a que la sociedad tiene la obligación de preservar el patrimonio cultural común, y está claro cuando se trata de edificios, esculturas o pinturas. Mucho menos en el caso de la literatura, la inmensa mayoría –se habla del 80 por ciento– de los textos de los autores de los últimos cien años no son accesibles pues sus ediciones han sido agotadas. Son las obras huérfanas y descatalogadas. Algunas leyes empiezan a ser modificadas para reparar este enorme error, y cuando se trata de autores clásicos que ya han pasado al dominio público esto está siendo subsanado mediante importantes esfuerzos de digitalización por parte de bibliotecas y organismos públicos. ¿Y qué sucede con el diseño? ¿No merece también esfuerzos de preservación y promoción?. Hay iniciativas pero con escasos recursos: el entusiasta museo virtual de Albert Isern, la FCG/Fundación para la Comunicación Gráfica, la Fundación Signes y su programa “¡al rescate!”, etc. Algunos museos de Artes Decorativas comienzan a detraer una mínima parte de su presupuestos, más dedicados a la artesanía en el sentido más rancio, para empezar a prestarle algo de atención, de momento testimonial, al diseño. Las idas y venidas del proyecto (o proyectos) del Museo del Diseño han sido frustrantes, en la medida que los avances, o habría que decir, las promesas y expectativas de avances, han resultado ser mucho más bombas de humo encaminadas a desactivar o retrasar otros proyectos alternativos que realidades en el tiempo, con el correspondiente presupuesto detrás.
Y mientras tanto, superados por los acontecimientos, asistimos a un nuevo museo enorme e imparable, la red, donde frikis, coleccionistas, amantes del diseño, estudiosos y estudiantes, cumplen con esa función de documentación, preservación y catalogación de un modo desordenado, caótico y no siempre riguroso. Y lo hacen desinteresadamente. No tardaremos en darnos cuenta de la importancia de esa labor. No precisan de ayudas y subvenciones, basta con que se les deje trabajar. Ojalá así lo entiendan los responsables políticos, el Ministerio de Cultura, y algún día también las entidades de gestión, que hoy son sus depredadores por naturaleza.

26.11.08


Si eres tonto, en tu casa no tienen botijo

[publicado originariamente en soitu.es, el 24 de noviembre] "Si eres legal, eres legal". Tamaña audacia, destinada a pasar a la historia de la redacción publicitaria, encabeza la nueva campaña del Sindicato Contra el Acceso a la Cultura, al que algunos llaman Ministerio de Cultura. Y lo malo es que la pagamos todos. La reivindicación de la © de copyright, que se convierte en una cara sonriente, es el eje gráfico de la campaña.
Resulta sonrojante que desde el Ministerio se reivindique una palabra que ni siquiera existe, aún, en nuestro idioma, y un concepto que nuestra legislación no contempla. Si buscamos copyright en el diccionario de la RAE nos remite al avance de la 23ª edición, en la vigente no existe. Y allí aparece en cursiva, sin definición, con un enlace a "derecho de autor". No intenten buscar copyleft, no la van a encontrar. [seguir leyendo]

23.11.08


Cierre de la Riviera

Una malísima noticia para la cultura madrileña. Gallardón ha iniciado una caza de brujas para sacudirse la responsabilidad, que la tienen él y los suyos, en el fallecimiento de Alvaro Ussía, ese muchacho a quien unos matones a los que dan en llamar “personal de seguridad”, maldito eufemismo, apalearon presuntamente a la puerta de una discoteca hasta causar su muerte.
Gallardón es ese hombre gris para quien la cultura no existe. Allá por donde pasa, primero fue la Comunidad y ahora el Ayuntamiento, cambia los departamentos de Cultura y los llama “de las artes”. Las artes son de los artistas, y el arte es subjetivo y prescindible. La cultura lo es de los ciudadanos, y objetiva. Por eso no le gusta a Gallardón. Su promoción de las artes es casi siempre la de los paniaguados, mediocres, innecesarios, los amiguetes, eso es lo que le gusta a Gallardón. Para él, la cultura es mercado. Y por tanto, negocio. Y el negocio es siempre de los que tienen, para que tengan más. Pero no de los ciudadanos.
Madrid es cada día más aburrido, señor alcalde.
Primero fue el “guateque” de extorsión y esquilme que desde el Ayuntamiento se hacía a los empresarios a cuenta de las licencias de actividad. Cuando le pillaron, propuso la solución de privatizar la concesión de licencias, eso sí que es sacarle partido a los propios errores.
Hoy nos cierran la Riviera, Moma, el But y Macumba. No consta que de un día para otro la situación de sus licencias haya variado, lo único que está peor después del triste fallecimiento del muchacho es la credibilidad de don Alberto y sus concejales. Y eso es lo que motiva los cierres.
En todos los casos, el motivo es la irregularidad burocrática, relacionada con las licencias. Es curioso, no ha ido a por los locales que acumulan denuncias por violencia, discriminación xenófoba, tráfico de drogas o venta de alcohol a menores. No, como se trata de una medida para lavar su imagen, hay que ir a por los locales emblemáticos. Y si por el camino nos llevamos por delante algún templo de la cultura, no importa, porque esa cultura no es la que le gusta al alcalde para los madrileños. Porque el alcalde sabe bien lo que es bueno para los que vivimos en Madrid, aunque no le entendamos.
La Riviera llevaba abierta desde 1964, cerrarla de un día para otro argumentando problemas de papeleo no es admisible. Sobretodo porque los problemas de papeleo y licencias en Madrid todos sabemos a qué se deben: una inoperancia de los funcionarios a la que se suma una manifiesta “falta de generosidad” de los empresarios, que no ayudan al negarles una coima que siempre ayuda a engrasar los expedientes.
Hoy es un día triste para los que hemos disfrutado tantos años de los conciertos en La Riviera. Un día triste, en un Madrid cada vez más triste.

20.11.08


Cuatrocientos

¿Se acuerdan del Toni Leblanc y Antonio Ozores, haciendo el timo de la estampita?. Pues hoy me he acordado, viendo el telediario. Supongo que le pasará a más gente, a mí cuando hablan de dinero las cifras a partir del millón de euros, como que se me pierden. Por ejemplo, los cinco mil millones que el Gobierno ha puesto a disposición de los pobres banqueros, y de los que hoy han dispuesto en parte (dos mil cien millones, creo). ¿Cuánto son cinco mil millones de euros? No me refiero a pasarlo a pesetas, sino a qué equivalen, qué se podría hacer con ellos. Y también, ¿a cuanto tocamos? Leo por ahí que se prevén 18.525.000 declarantes para la campaña de la renta de este año. Quitemos a los jubilados de base, que bastante tienen con lo suyo, y a los precarios. Supongamos que quedan unos doce millones de contribuyentes reales (falacia: me estoy dejando fuera los impuestos indirectos, que no distinguen. Pero es que si no se me jode el argumento). Dividimos y nos sale que cada uno aportamos unos cuatrocientos eurazos para tan noble causa. Oiga, que yo con ese dinero hago muchas cosas. Y ahora que lo pienso… ¿no fueron cuatrocientos euros los que me regalaron porque no había crisis para que les votara?. Pues que poquito nos han durado, para mí que nos han hecho un trile en toda regla.

anniechristian

Hace unos días escribimos y reseñábamos aquí Edu y yo un artículo en soitu.es sobre el reciente concurso para el logotipo de la Presidencia Europea, convocado entre estudiantes de diseño. Ha suscitado comentarios interesantes, pero me ha llamado la atención uno. Tanto que me lo apropio indebidamente, espero que no se moleste, lo suscribo plenamente y envidio la lucidez con la que afronta el tema. Es de anniechristian, que tiene un blog interesante que sigo desde hace tiempo. Me gustaría escribir tan sintético y preclaro como lo hace ella. Juzga tú mismo:

Cuestión de lógica:

¿Por qué a un estudiante se le llama estudiante? Porque aún está estudiando las habilidades y conocimientos que le convertirán en un profesional. ¿Qué es lo que se encarga? Un trabajo profesional, con su uso, exposición y servicio a un público y un cliente. Eso no quita que un estudiante particular pueda ser superior a un profesional particular, pero bajo esas reglas llegaríamos a conclusiones tremendas en cualquier sector.

Cuestión de normas:

Un diseñador paga a Hacienda unos impuestos al mes por la simple posibilidad de tener derecho a trabajar en su sector, luego la lógica nos dice que todas aquellas personas que no pagan esos impuestos no deberían tener derecho a acceder a los trabajos de ese sector.

Cuestión de responsabilidad:

Si se defiende que estos concursos sean cosa de profesionales, también se está defendiendo a los actuales estudiantes -que ahora creen verse perjudicados por algunas opiniones-, que una vez salgan de las escuelas verán como sus compañeros de posteriores promociones y menos preparados que ellos optarán a trabajos para ellos vedados.

Cuestión de respeto a los estudiantes, estudios y profesores:


Simplemente, considerar que un trabajo que representa al país estará mejor en manos de un estudiante que de un profesional significa negar el valor de los estudios, de los estudiantes y de los profesores y concederlo todo a la potencialidad del estudiante. Si se considera la posibilidad de que los estudiantes de primero de diseño están, en general, capacitados para la correcta realización de un trabajo profesional... ¿qué sentido tienen el resto de cursos? ¿y si lo llevamos al extremo de considerar que un estudiante de primero ya lo es cuando pisa el primer día el aula... el acto de matricularse dota de conocimiento?

Respeto al diseño:

En general, muchos de estos concursos no son más que actos promocionales y que se excusan en una mal entendida idea de democracia. Las bases nada suelen explicar de objetivos, intenciones, usos... el resultado se convierte en un dato: "se han presentado 6.000 propuestas", salen más baratos, por lo que trabajan en contra de la profesión... en fin, en este aspecto hay para dar y tomar.

Y lo dejo, que he tirado un buen ladrillo.
”

en soitu.es, por anniechristian el 20/11/08 a las 10:34

Miércoles 26 de noviembre, a las 19.30h
Visual. C/ Abtao, 25. Interior, nave C (entrando por el paso de carruajes)
Entrada libre

Protagonista: El Libro
En esta ocasión no hay invitado, el protagonista es el libro. Justo un día antes de que se reúna el Jurado de los Premios Visual de Diseño de Libros, podremos ver y comentar todo el material presentado: Libros de arte, de fotografía, libro infantil, libros ilustrados y narrativa… los mejores libros editados durante el año. Podremos disfrutar de ellos y debartir sobre el diseño editorial, sus necesidades, sobre el futuro del libro, sobre las editoriales y su manera de contratar diseño.

MAD_CL_07

Esta es la séptima sesión de Chill Laus Madrid, unos encuentros para diseñadores gráficos que tienen lugar la última semana de cada mes. No son conferencias ni talleres. Son una excusa para vernos las caras y saber qué estamos haciendo los diseñadores gráficos. Ven, pregunta y opina. No lo encontrarás en ningún otro lugar.

19.11.08

(publicado originariamente en Soitu.es, el 19 de noviembre)

¿Se dejaría López Garrido operar por un estudiante de medicina?

Un certamen abierto entre estudiantes servirá para elegir el próximo logotipo de la Presidencia española de la Unión Europea. Después de que el concurso para la imagen del Gobierno de España lo ganara un participante que presentó el identificativo del gobierno alemán, llevándose doce mil euros por ello y sin que su propuesta llegara a aplicarse, hay que cuestionar de nuevo que estos concursos indiscriminados sean la fórmula para resolver este tipo de necesidades de diseño.

No aprenden o no tienen memoria. Hace un año, Juan Repullés ganó el concurso para elegir el identificativo del gobierno español, con una propuesta que consistía en cambiar los colores de la bandera del equivalente alemán. Lejos de descalificarle, recibió la dotación y fue llamado a un segundo concurso, éste restringido y remunerado, para buscarle alternativa a su repullazo. (seguir leyendo)

16.11.08

premios nacionales

Ha acabado el proceso de nominaciones. Ahora toca la labor al "comité intermedio", que hace la primera criba, y le tocará después al jurado decidir.
A mí el Premio a la Empresa cada vez me interesa menos. Si analizamos los premiados anteriores, vemos que hay una cadencia hacia las empresas de muebles y objetos, pero ya lo tienen todas las que lo tienen que tener, incluso alguna que no está tan claro que lo mereciera y que afea la muestra. Desde el ministerio ha habido siempre una cierta presión por las grandes empresas exportadoras, y no voy a volver a hablar del affaire de Talgo de hace unos años. Así, habría que abrir una nueva vía. Yo quiero proponer una: el Premio al diseñador se dá a una persona, a lo sumo dos que trabajen juntas, aunque en muchos casos hay un estudio detrás más o menos grande. Y sin embargo hay empresas de servicios de diseño que merecen ese premio, pero al no existir una cabeza visible (muchas veces por la generosidad del líder, que renuncia a poner su nombre al del estudio) no "optan" a premio. Se me ocurre en primer lugar SUMMA, pero también Morillas Brand Design, Addison España, o Vasava, y saldría una lista de cuatro o cinco nombres más. ¿Porqué no empezar a darle el premio a la empresa a esos equipos?; entre otras cosas, con esta fórmula se evitaría la duplicidad que supone el Principe Felipe a la Excelencia Empresarial en Diseño.
Respecto al premio a los profesionales, se impone rebajar de nuevo la barrera de la edad, como se hizo con Isidro Ferrer, no sin críticas por ello. En la frontera de los cuarenta hay unos cuantos grandes diseñadores que han adelantado a sus mayores, y que sin embargo se quedan fuera de la terna por "jóvenes". Menudo atraso. Y también habría que rebuscar entre los activistas: Juli Capella, Albert Isern, Ramón Úbeda y tantos otros que a su trayectoria profesional unen los esfuerzos por dignificar y promover esta profesión. Eso, lejos de ser una ventaja, en un handicap para alcanzar el premio.
Y queda el tema eterno de la dotación. Con ministerio de nuevo cuño, presupuestos desde cero, ahora sería el momento. Esperemos que no se pierda la oportunidad.

14.11.08

Patosos que sois...

Al final, lo que se publica en este blog, y en la mayoría de los blogs, no deja de ser un divertimento para cuatro colegas que lo leen, no va más allá. Pero tiene gracia cuando los que lo leen son precisamente los aludidos, y se ponen nerviosos. Anteayer comentaba que a doce días de la Bienal (hoy ya son diez) seguía y sigue sin conocerse el programa. En la página oficial había un enlace a la programación, pero al pulsarlo sólo aparecía una ventana en la que podía leerse "Programación: se publicará en breve". Hoy el enlace ha desaparecido, ya no se puede llegar a ella. Pero ha habido suerte, en el histórico de mi Firefox, ahí estaba la URL. Y al introducirla veo que el "se publicará en breve" ha sido sustituido por un intrigantísimo "Acceso denegado. Usted no está autorizado para visitar esta página". O sea, la página existe, pero no se autoriza a visitarla. ¿Y para qué existe, si ya no hay un enlace desde el que poder llegar?. ¿Publicarán el programa alguna vez, o esto es una fiesta sorpresa y el que no se entera soy yo?. Y si publican el programa, ¿reaparecerá el link perdido?.
El oficio de bloguero es sacrificado, pero estas satisfacciones compensan, es divertido.
Supongo que lo cambiarán pronto, pero si te das prisa, quizá aun lo pilles pulsando aquí. De todas formas, dejo, para que conste, el pantallazo.

[ACTUALIZADO el 16 de noviembre] A una semana de su inicio, por fin aparece el programa de la Bienal, y reaparece el enlace perdido.

12.11.08

Del qué hay de la Bienal al quehaydelomío

Durante todo este año el dinero para la promoción del diseño ha sido escaso, la excusa era perfecta: no, este año se lo lleva casi todo la Bienal. Hoy es 12 de noviembre. Dentro de doce días empieza, se supone, la Bienal Iberoamericana de Diseño en Madrid y aun no se ha hecho público el programa, nadie sabe en qué consiste. A los que vengan del otro lado del charco, con el viaje pagado desde hace meses, les tiene que estar haciendo una gracia no saber a qué vienen, cuál va a ser el programa, ni siquiera si habrá programa ¿habrá Bienal?...
Hay expertos en pedir dinero, y expertos en gestionarlo bien y sacarle partido. Lo malo es que a estos segundos nunca les llega, porque para eso hay que saber moverse por los despachos.
Es hora ya de decirlo claro: a esa casta de arribistas, siempre los mismos, doctorados del salir en la foto, del cafelito y del quehaydelomío, deberían empezar a cerrárseles las puertas. Hay gente con iniciativa, creativa, capaz, haciendo cosas y haciéndolas bien, sin necesidad de moverse por la corte. La labor de los que gestionan los dineros del presupuesto debería ser encontrarlos y apoyarlos, porque así lo harán mejor. Pero la cosa no funciona así, es más fácil seguir esperando a los de siempre, sentaditos en el despacho oficial, que vengan y les hagan la rosca, porque qué bien hacen la rosca los mediocres, ¿verdad?

5.11.08

Qué grande este decálogo de mi amigo Enric Jardí. Podía haberlo enlazado, pero como se lo traduje yo (el tío escribe en catalán), supongo que me da derecho a apropiármelo y calzarlo aquí. Merece la pena.

Decálogo del diseñador concienciado

1
El diseño es para todos
El estilo no puede nunca anteponerse a los criterios de usabilidad. La forma sigue a la función. Hay que hacer que las cosas sean fáciles para el lector, el viandante, el pasajero, el consumidor.
(Por eso los diseñadores gráficos siempre escogemos las letras más adecuadas, y nunca los alfabetos de difícil lectura aunque estén de moda. Jamás los aplicamos en cuerpos pequeños: los empleamos en grande y con los colores adecuados para que todo el mundo pueda leerlos.
No diseñamos páginas con jerarquías confusas. Por ejemplo, no situamos nunca los pies de foto lejos de las ilustraciones o en la parte final de la obra, no ponemos elementos innecesarios, escogemos formatos y encuadernaciones manejables, archivables y que duren en el tiempo. Diseñamos siempre pensando en hacerlo todo cómodo para todo el mundo.)


2
El diseño tiene que ser sostenible
Sólo tenemos un planeta y la especie humana está malgastando los recursos con un consumo descontrolado.
(Por eso rechazamos encargos donde nos proponen soluciones poco sostenibles o tiradas excesivas. No aceptamos diseñar productos absurdos como los libros de “mesa de café”. Nunca diseñamos con formatos caprichosos, fuera de los estándares en los que se optimiza el consumo de papel. Tampoco diseñamos para imprimir tintas especiales, barnices, laminados contaminantes o no reciclables.
Últimamente apenas diseñamos papelerías comerciales ya que sabemos que el 90% de la comunicación se realiza a través de mensajería electrónica.)


3
El proceso es lo importante, no el resultado
Ama el proceso. Los errores son un punto y seguido mientras que un acierto es un punto final, es paralizante.
(Por eso los diseñadores estamos siempre dispuestos a realizar cambios en los proyectos ya aprobados, somos muy flexibles.)

4
El éxito es aburrido
No busques la fama, busca el progreso. Aprende a creer en los proyectos colectivos más que en el prestigio personal. No antepongas tu carrera a la solución satisfactoria de un encargo.
(Por eso pocas veces olvidamos firmar nuestros trabajos, y que firmen todos los que han colaborado, del primero al último.
Nos apasiona compartir secretos profesionales con otros colegas para que avance nuestra profesión. Y cuando nos presentamos a premios de diseño lo hacemos para mostrar un buen trabajo sin que importe quién lo ha hecho, y colaborar así en el
desarrollo de nuestra actividad; en ningún caso lo hacemos para ponernos medallas.)


5
Adáptate al entorno
Observa a tu alrededor y captura los accidentes, el azar es importante. Valora lo que ya está hecho y lo que funciona. No pretendas imponer siempre tu punto de vista.
(Por eso nunca marginamos los diseños que no hemos hecho nosotros. Somos respetuosos con las marcas ya implantadas, la heráldica, las pautas y las normativas. Siempre nos gusta colaborar con otros diseñadores. No nos supone un problema tener que aplicar logotipos, paletas de color y sistemas que han decidido otros. Y al mismo tiempo, tener que hacer normativas y manuales de uso no nos gusta nada. Nada de nada.)

6
El diseño alberga un sentido social
Los diseñadores somos importantes en la toma de decisiones de los procesos de consumo. Podemos actuar a favor de un mundo más justo y solidario. Nuestra labor va más allá de ordenar palabras e imágenes, y no debemos diseñar aquello que no merece la pena ser leído.
(Porque el diseño gráfico no se encuentra en el corazón mismo de los mecanismos de consumo. Los diseñadores no colaboramos nunca con el marketing, la publicidad y el desarrollo de marcas para productos y servicios innecesarios. Nos repugnaría, por ejemplo, que nos pidieran que trabajásemos para una multinacional de productos deportivos que explota mano de obra infantil en el tercer mundo.
Y cuando una guerra estalla en un lugar lejano, fruto de las desigualdades provocadas por el saqueo constante que occidente ha ido practicando en esos países, los diseñadores gráficos… organizamos una exposición colectiva de carteles: ¡Que aprendan esos gobernantes!)


7
Inventa
Cada encargo es un mundo. Cada idea tiene que ser original. El camino que otros han hecho antes no tiene por qué ser bueno para ti. Invéntate a ti mismo. Las ideas preconcebidas son paralizantes.
(Por eso a los diseñadores no nos gusta nada que los clientes sean tan poco originales, que estén siempre pendientes de la competencia. Y es que los diseñadores no copiamos nunca. Acaso, en ocasiones, hacemos homenajes.)

8
No al estilo
El estilo es una flaqueza humana. Lo importante es el concepto.
(Por eso odiamos los filtros de PhotoShop (especialmente cuando ya hace tiempo que han pasado de moda), las tipografías más novedosas, los colores de moda. En definitiva, odiamos las tendencias. Nuestra obra, vista con la perspectiva de los años, es atemporal y duradera.)

9
Todos somos autores
Todo creador tiene derecho sobre su obra. No dejes que los clientes abusen de tus obras indefinidamente. Exige respeto por aquello que es tuyo.
(Por eso los diseñadores nos quejamos de que los clientes no compren las tipografías y el software que les demandamos. Porque nosotros nunca jamás hemos utilizado software pirata. Ni nos hemos descargado ilegalmente música y películas de internet. Porque respetamos a los autores.)

10
Haz preguntas
Escucha con atención. Investiga a fondo, explora los márgenes. Mira allá donde nadie ha mirado.
(Por eso respetamos siempre la opinión del cliente. Sabemos que, en el fondo, es quien mejor conoce el producto. Nunca decimos que es un ignorante, o que no sabe lo que tiene entre manos. Nunca le colocaríamos algo hecho con prisas. Y nunca utilizaríamos una idea rechazada anteriormente para un nuevo proyecto: cada proceso es único.)

25.10.08


938 cubiertas de Daniel Gil en Flickr

Desde hace años vengo recopilando en librerías de viejo, mercadillos, etc. los libros de Alianza con las cubiertas que Daniel Gil diseñaba. Básicamente porque el valor bibliográfico de esas ediciones es escaso, y se corre el riesgo de que todo ese legado se pierda. Poco a poco he ido ordenándolas y digitalizándolas, sin saber muy bien para qué. Al final, he optado por subir todo ese material a Flickr, esperando que a nadie le parezca mal y me hagan retirarlo (Daniel no estaba en VEGAP, qué alivio).
Es un material interesante para estudiantes y estudiosos, o eso creo. Sabiendo que está ahí y no en una caja de cedés de mi estudio, me siento mejor. Son 938 portadas.

dentro del programa de los chill Laus en Madrid, este miércoles Diego Ortiz y Pepe Murciego, de la Más Bella. A las siete y media. A diferencia de los anteriores, que eran en el Isti, este y los siguientes son en Visual.

Más info en chilllaus.net

23.10.08

Diseñar en tiempos de crisis

Parece que sí, que hay crisis y va para largo. No creo que existan fórmulas para sobrellevar los períodos de vacas flacas en los estudios y entre los diseñadores. Pero conocer algunos factores puede ayudar a sobrellevarlo mejor. Aprovecho una tertulia informal de diseñadores para plantear el tema, y entre las muchas cosas que se dicen me apropio de éstas.


Las estructuras hinchables

Muchos estudios mantienen una estructura mínima, que se aumenta para proyectos concretos o temporadas de más trabajo, bien sea contando con freelances o personal contratado “por proyecto”. Esa estructura tiene más facilidad para adecuarse a estos tiempos, basta con “repartir” menos trabajo a otros profesionales.

Ser más pequeño de lo que podríamos

Es una fórmula parecida, que consiste en que el estudio no crezca nunca aunque la demanda parezca exigirlo. En los momentos de más trabajo, permite ser exigente y “elegir” los proyectos y los clientes. Cuando la demanda es menor, basta con rebajar ese nivel de exigencia.

El autoencargo y la investigación

Lo cierto es que suena muy bonito, pero hay que tener el riñón cubierto para renunciar al nivel de ingresos habitual; a cambio, pueden afrontarse esas actividades para las que nunca hay tiempo: escribir un libro, organizar el archivo y preparar un book del estudio, hacer un blog o dar conferencias. Incluso aprovechar para viajar y realizar estancias en estudios de otros países.

Las clases

Los diseñadores que comparten su tiempo con la docencia lo hacen mucho más por dedicación vocacional que por dinero. Pero en tiempos de crisis, tienen su recompensa: esos ingresos que en condiciones normales parecían no merecer la pena, se convierten en un colchoncito de tranquilidad todos los meses. Las crisis son un buen momento para ofrecernos a esas escuelas que alguna vez nos tentaron y les dijimos que no.

Inventar problemas

Alguien me dijo hace poco que “los diseñadores somos capaces de idear un problema para cada solución”. En condiciones normales, esperamos a que el cliente venga con un problema y se lo resolvemos. Pero a veces el cliente no sabe dónde está el problema, y habrá que descubrírselo. Podemos ofrecerle nuevas soluciones (líneas de producto hasta ahora residuales, nuevos mercados, acciones promocionales…) sin que él venga a buscarnos

Las reediciones

Es habitual hablar de ellas en el sector editorial, pero como estrategia vale para casi todos los sectores. Consiste en que, a falta de recursos para generar productos o servicios estrictamente novedosos, se adecentan y actualizan los existentes. El diseño tiene ahí un campo enorme: rediseñar un producto y su comunicación puede abrirle otros targets y establecer nuevos posicionamientos. En el caso de que trabajemos directamente con fabricantes, es muy posible que empiecen a tener paradas de producción por la falta de demanda. Aunque parezca mentira, es un buen momento para proponer proyectos novedosos que, en condiciones normales, nunca pueden hacerse, porque retrasarían la producción.

No rebajar los precios

Los clientes van a pretender que compartamos sus dificultades. Una buena fórmula es adelantarse, y hacerles llegar una carta comunicándoles que ante esta situación, no vamos a subir nuestras tarifas este año, y procuraremos no hacerlo tampoco al siguiente. Posiblemente no estemos regalando nada –no iban a dejar que se las subiéramos…– pero cuando adquirimos ese compromiso, sin darse cuenta ellos también lo están adquiriendo con nosotros, quedaría muy feo que pretendieran hacernos rebajas cuando las cosas se pongan feas. Y además, con esta actitud quizá consigamos que sean menos permeables cuando aparezcan los francotiradores, que aparecerán, siempre lo hacen en tiempos difíciles. Rebajar nuestros precios es peligroso, costará años volver al punto de partida. La crisis va a suponer que nos apretaremos el cinturón, habrá menos alegrías, pero a cambio dispondremos de más tiempo. Eso si somos capaces de no entrar en la espiral de los precios a la baja: si lo hacemos, seguiremos haciendo la misma cantidad de trabajo o más, con lo que no se reducirán nuestros costes, pero sí nuestros ingresos. O lo que es lo mismo, una crisis agobiante, con dificultades financieras y trabajando muchas más horas. No perece la pena.

El peligro de los concursos

“Como no tengo mucho trabajo, voy a presentarme a unos cuantos concursos, a ver si hay suerte”. Es habitual oír esto en tiempos difíciles. Es un error. Hay menos concursos, que la crisis también lo es para los convocantes, y además se presenta mucha más gente, con lo que la estadística es doblemente peor que en condiciones normales. Dicen que ahora se vende más lotería que hace unos meses, vale para las sufridas economías personales y domésticas tentar a la suerte, pero no tiene sentido en el ámbito profesional. A los concursos también hay que dedicarles tiempo y recursos, y no es el momento de especular: todos los esfuerzos deben ir encaminados a mantener fuerte nuestra posición en el mercado, nuestros clientes deben sentirse mejor tratados que nunca, y habrá que esforzarse por no fallar en nada, porque están recibiendo ofertas de nuestra competencia todos los días.

Vestirse de torero

Esto es, la corbata, los zapatos brillantes, nuestras mejores luces… y a la calle. Habrá que dedicar más tiempo a captar clientes nuevos pero sobretodo a tratar con los existentes. Lo del fax y el email nos ha venido muy bien en nuestro trabajo, pero nos pasamos meses sin verle la cara al cliente. Es el momento de fidelizar, de las visitas y los cafelitos… a ninguno nos gusta, pero es lo que toca. Y de recuperar el figureo profesional: inauguraciones de exposiciones, presentaciones de libros, entregas de premios, conferencias, actividades varias de las asociaciones… nunca se sabe donde va a saltar la liebre, pero está claro que en estas épocas los cotilleos son oro en paño. Y compartir con los colegas las penas y dificultades hace que nos sintamos menos jodidos, ya se sabe, el consuelo de tontos.

Las crisis son buenas

Aunque parezca que no, de una crisis se sale reforzado siempre. Si se sale, claro. Servirá para detectar donde están los gastos supérfluos de nuestras estructuras. Parece mentira lo que se puede ahorrar en gastos generales, y eso sólo se aprende en ocasiones como estas. La crisis ventila el sector, y descubre las vergüenzas. Los francotiradores a los que hacía referencia suelen acabar por desaparecer del mercado porque no pueden esconder sus carencias como en el “vale todo” de las épocas de bonanza. También nuestros clientes optimizan sus estructuras, y cuando se acaba la tormenta, están mejor preparados para lanzarse al mercado con alegría… y nos necesitarán para ello. Las crisis unen mucho. A las personas del estudio, las dificultades nos llevan a conocernos mejor y proponen retos y situaciones límite, que una vez superadas constituyen un activo. Y también se refuerzan las relaciones con los clientes, la crisis la viven y la superan juntos clientes y diseñadores.

En fin, parece que me ha salido un artículo un poco “quien se ha comido mi queso”, de esos que parecen de autoayuda para ejecutivos de multinacional. Pues lo siento, no lo pretendía… aunque, qué narices, ¿no es este el tipo de cosas que escriben todos los gurús en estos tiempos?

21.10.08



Una educación sin imágenes para nuestros hijos

[publicado originariamente en soitu.es el martes 21 de octubre] Las enciclopedias y los libros de consulta sobre arte, historia o ciencias tienen los días contados en las estanterías de los hogares. Los escolares tienen cada vez más fácil el acceso a la red, afortunadamente, y no está en su cultura ni en su metodología echar mano de los viejos volúmenes de la biblioteca familiar.

Podríamos pensar que no es esto peor que aquello, mucha más información perfectamente actualizada, un acceso cómodo… ¿pero qué sucede con las imágenes? Nuestros hijos están estudiando historia y arte sin apenas imágenes de los últimos cien años. Es un fraude para su cultura visual. [seguir leyendo]

14.10.08


Querido Alberto

[publicado originariamente en soitu.es, el 13 de octubre]. Sin que sirva de precedente, saltándonos el libro de estilo y las reglas, hoy queremos aprovechar este espacio para escribirle a nuestro amigo Alberto, el alcalde. La ocasión lo merece. Así, empezamos la columna con un "querido Alberto"… [seguir leyendo]


26.9.08

Design Thinks, by Raquel Pelta

Por fin Raquel se ha animado y tiene su blog. Se llama Design Thinks y lo define como Blog sobre jóvenes diseñadores, recursos de historia y teoría del diseño y todo lo que tenga que ver con esta profesión y disciplina [...] orientado a la promoción de mis alumnos y de otros jóvenes diseñadores. No me extraña que sus alumnos y exalumnos la valoren tanto.
Como es ella, prescinde de lo conciso que se supone que es escribir para la pantalla, y lo hace largo y extendido, y eso me gusta.
Tras su paso por la casa italiana en Madrid, ha vuelto a Barcelona. Me alegro por ella, que sé que es lo que estaba deseando. Aunque aquí nos quedamos un poquito huérfanos.






CODIG, ¿torpeza o delito?


Hubo una época en que un grupo de mediocres diseñadores quisieron alcanzar el control de esta profesión promoviendo un Colegio de obligado cumplimiento. La Generalitat les concedió finalmente su colegio, pero con buen criterio decidió que fuera voluntario, o lo que es lo mismo, innecesario e inoperante, una anécdota en la estructura profesional del diseño. La historia del CODIG, la asociación previa al Colegio, está llena de claroscuros, algún día se sabrá cómo funcionaba aquella Expocodig, s.l., una sociedad limitada participada por los miembros de la junta directiva que “facturaba” las actividades de la asociación, que como tal no podía tener beneficios. Pero eso es otra historia.
Han pasado cinco años desde la constitución del colegio. Actualmente hay alrededor de 275 colegiados, en una actividad que se cifra en varios miles de profesionales en Catalunya. El colegio es en realidad un chiringuito, un grupo de amiguetes, y con ello proyecta una imagen pobre e irrelevante del colectivo. Pese a disfrutar de una posición manifiestamente dominante, no ha podido siquiera acercarse a las cifras de miembros de las asociaciones catalanas de diseñadores, que han demostrado un poder de convocatoria, una presencia en la sociedad y una eficacia y capacidad de generar actividad infinitamente mayor. La constitución del colegio ha supuesto un estrepitoso fracaso, que cuestiona por un lado la capacidad de sus gestores –y ahora su honestidad–, y confirma por otro que el diseño no precisa ni desea estructurarse dentro de una organización colegial que no aporta ningún beneficio que no estuviera ya en las asociaciones.

La creación del Colegio suponía un proceso de homologación para aquellos profesionales que no teniendo los títulos académicos requeridos, demostraran su actividad profesional en el tiempo y solicitaran la colegiación. El Parlament de Catalunya en el redactado de la ley fijaba un plazo de cinco años para este proceso. Ha pasado este plazo, y es un hecho constatable que los profesionales en su mayoría han decidido no acogerse a esa posibilidad. Hay que señalar que estamos hablando de un plazo regulado por ley en el Parlament de Catalunya (DOGC núm.3914 – 30/06/2003, pág. 13024. Ley 11/2003), no se trata de un reglamento interno, ni siquiera estatutario, sino de la Ley.



Imagen de la web del colegio, tomada los primeros días de septiembre. En ella se invita a presentar la solicitud de colegiación, fechándola el 1 de julio.
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El Colegio, que ha de velar por la transparencia y las buenas prácticas en el sector, en su alocada carrera por minimizar su absoluta falta de representación, ha ampliado unilateralmente ese plazo. Para ello, no pudiendo hacerlo de otro modo, invita en su web a presentar la solicitud de colegiación “falseando” la fecha. Nos quedamos atónitos cuando lo vimos; aunque entendemos lo desesperado de su situación, pues con el plazo expira también la posibilidad de que el grueso de la profesión, los diseñadores emblemáticos y más representativos lleguen a colegiarse nunca, a pesar de ello, no podíamos creer que la desfachatez llegara hasta ese punto. Esta práctica constituye una irregularidad de enormes proporciones, que derivaría muy posiblemente en consecuencias legales para los solicitantes y para el propio colegio, si alguien lo denunciara. Un colegio invitando a la falsedad en documento a los profesionales para así burlar la ley, nos parece que esto es la gota que colma el vaso. Aunque nunca hemos defendido la colegiación ni creído en ella, quienes han cumplido con los requisitos y los plazos no merecen que la legalidad de su condición de colegiados quede ahora en entredicho. Cuando el comité homologador se reúna, ¿cómo sabrá cuáles entre las solicitudes que le sean presentadas lo son de acuerdo a la ley, y cuáles han sido falseadas para burlarla?.

Esta profesión no se merece esto. El sentido común exige la dimisión inmediata de la junta directiva. Deberán ser los colegiados quienes se replanteen el rumbo y el proceder futuro de este organismo. Por nuestra parte, lo tenemos muy claro: la profesión ya ha demostrado que no quiere un colegio que le represente. Con esto ha quedado demostrado que los pocos que lo pretendieron, incluso tratando de imponer la obligatoriedad al resto de diseñadores, no han sido capaces de llevarlo adelante con un mínimo de dignidad y ética. Lo que se impone es su disolución. Aunque esa es, insistimos, una decisión que compete a los colegiados. Pero afecta muy gravemente a la imagen de todo el diseño.

(Editorial publicado en la revista VISUAL, nº 134).

23.9.08




In Pectore


Hay historias que resurgen de sus cenizas. Hace lo menos cuatro años preparamos Alex Morcillo y yo una exposición de camisetas, coincidiendo con el primer congreso de Tipografía en Valencia. No hubo dinero para hacer un libro, y quedó ahí. Poco a poco lo hemos ido preparando en el estudio, dándole vueltas, a sabiendas de que posiblemente nunca se llegaría a editar. Pero por fin es real. La portada es una minicamiseta de esas que cuelgan de los retrovisores de los coches, con ilustración de Sean Mackaoui. lleva textos del propio Morcillo, Emilio Gil de TAU, Javier González Solas, Manuel López Parras, y Jacobo Pérez-Enciso. Un lujazo tenerlos ahí. Se trata de un recorrido retrospectivo sobre el diseño de camisetas de los últimos veinticinco años. En la edición del libro ha colaborado ArjoWiggins.

Una más de carteles de fiestas: ha sido en Logroño. Otro plagio, y esta vez por Icono Gráfico, un estudio local establecido, ni aficionados ni estudiantes. Lo de los concursos de carteles es una sangría, cada vez se convocan más y con menos criterio.
Apropiación indebida

Tengo un amigo publicitario, el pingüi, a quien seguro que conoces por lo bien que escribe (canciones). Hace tiempo leí un artículo suyo en la revista Brand Life. De lo mejor, guardé el recorte y hoy, ordenando papeles, ha aparecido. En él habla de anuncios, pero todo lo que dice es perfectamente válido para el diseño y los diseñadores. Hay que desdramatizar lo que hacemos, valorarlo en su justa medida.
Como no encuentro un enlace al artículo, y me parece imprescindible, me lo tecleo entero, como auto-castigo, por vanidoso y por pensar que lo que hago es importante.
Espero que no se moleste por la apropiación indebida, al fin y al cabo, si como músico tiene sus canciones para que te las descargues bytheface, quiero pensar que como filósofo es también generoso y no le ha de molestar. Ahí va:

¿Por qué nadie los llama anuncios? Por José Luis Moro

Hace unos días leía un reportaje sobre la película que ha hecho Scorsese con los Rolling Stone. En un momento dado de la entrevista, el director comentaba que la última vez que había estado en Madrid había sido para promocionar "la cachondada esa de Freixenet". ¡La cachondada!, así lo decía literalmente. Nosotros hablando de excelencia creativa y el bueno de Martin lo llama cachondada. Es una buena cura de humildad. Le podemos dar a Freixenet todos los premios del mundo, pero Scorsese seguirá pensando que una cosa es hacer cine y otra muy distinta hacer anuncios.
Anuncios, porque eso es lo que hacemos. Aunque a veces parece que nos da vergüenza llamarlos así. Le cuentas a tus amigos: he estado en Buenos Aires, rodando una película. ¿Una película? ¡Cómo mola! ¿y de qué va? Bueeeeno, pues es un señor que sale, mira a cámara y dice: yo sólo le doy a mi gato lo mejor, por eso elijo un alimento rico en proteínas y minerales. Ah, sí, creo que he visto esa película. Me gustó más el libro. Y es que para el común de los mortales, eso no es una película, es, en todo caso, una cachondada.
Pero a nosotros nos sigue dando no se qué pronunciar la palabra anuncio. Llegan los festivales y contamos: mañana me voy a Cannes, que presento unas piezas. ¿Piezas? ¿A qué vas, a una convención de Lego? Resulta un poco ridículo.
Y todavía es más pintoresco cuando quienes se niegan a usar el término tabú son personas externas a la publicidad. Carlos Herrera siempre dice en su programa de radio: Ahora les dejo con unos consejos. ¿Consejos? Yo no aconsejo nada a nadie. Un consejo es algo mucho más racional y desapegado que un anuncio.
Recuperemos la palabra anuncio. Y con ella el orgullo de vender. Compresas con alas, pegamento para dentadura postiza o coleccionables de casitas de muñecas andaluzas. Algunos consagran su vida a la caridad. Otros a la ciencia. Bien, pues para nosotros, son los anuncios. Una cosa mucho más difícil que hacer películas, piezas o consejos.


16.9.08

Diseños para olvidar (IV)

...todos los pijos tomamos café

[publicado originariamente en soitu.es, el martes 16 de septiembre]. Yo también soy víctima del fenómeno Nespresso. Posiblemente se estudiará en el futuro en las escuelas de negocio: Cada cápsula lleva cinco gramos de café, y cuesta 30 céntimos aproximadamente. O lo que es lo mismo, la audacia del marketing para vender café molido a 60 euros el kilo. [seguir leyendo].

15.9.08

Nueva imagen de RTVE: ¿Acierto o despropósito?


[publicado originariamente en soitu.es, el lunes, 8 de septiembre]. La nueva imagen de Televisión lleva ya unos días funcionando. Ha generado miles de artículos y comentarios, a favor y en contra. Con un poco de perspectiva, puede hacerse ya un análisis reposado de los aspectos estructurales y técnicos del nuevo diseño. [seguir leyendo].

5.9.08

La hipocresía publicitaria de la Administración

[publicado originariamente en soitu.es, el domingo 31 de agosto]. La campaña del Ayuntamiento de Sevilla en contra de la prostitución ha levantado revuelo en los medios, como última culebrilla de agosto. Una vez más, la publicidad es utilizada por los gobernantes como arma arrojadiza para tapar una hipocresía social que no son capaces de abordar de otro modo. [seguir leyendo].

16.7.08

¿Existe una identidad en el diseño latinoamericano?


[Publicado originariamente en soitu.es, el miércoles 16 de julio]. Si habláramos sólo de publicidad, posiblemente encontraríamos un consenso amplio: la publicidad latina tiene un carácter y elementos coincidentes, como los tiene la anglosajona. Del mismo modo, en el diseño gráfico encontramos razones para argumentar que más allá de las lenguas comunes -español y portugués- el diseño latinoamericano tiene un modo de expresión específico.
Estos días está en nuestro país el diseñador brasileño Felipe Taborda, para presentar el libro Latin American Graphic Design, que junto a Julius Wiedemann ha realizado para la editorial Taschen. [seguir leyendo]


28.6.08


El miércoles dos de julio presentan en el matadero un libro dedicado a Roberto Turégano. Espero que se lo hayan dejado diseñar a él [es el mejor en eso]. Porque las publicaciones del Centro de Diseño son casi siempre de escalofrío. El Roberto diseñador y el Roberto persona son de lo mejor que tiene esta profesión.
Por eso me parece un insulto la invitación que han mandado. En el bloque de texto, aparece ninguneado (se supone que es el homenajeado). Ni siquiera se le da el tratamiento de "Don", que lo merece mucho más que los dos mediocres esos que no se cortan y hasta se ponen el nombre en negrita. Como en las bodas cutres, el sitio bueno para el que paga el convite. Las actitudes de estos diseñadores políticos y estos políticos del diseño con que nos toca lidiar son de vergüenza ajena. Al final, uno no sabe si alegrarse por Roberto, o lamentar que a él también le utilicen para el jaleo mediático, ese que tanto prodigan para esconder su incompetencia.

26.6.08


Vincent Connare acapara toda la atención en el Congreso de Valencia

[publicado originariamente en soitu.es el 23 de junio] Ni Mariano, ni Esperanza, ni Soraya. Ni siquiera Josemari. Hemos pasado el fin de semana en el Congreso de Valencia, pero no en el del Partido Popular, que tenía tomados los hoteles y restaurantes. También estos días se celebraba otro congreso, con menos ruido. Cada dos años se reúnen en la ciudad del Turia más de trescientos tipógrafos de todo el mundo para dar repaso al diseño de letras y su evolución. (seguir leyendo).

3.6.08


Nos han intervenido el cartel de Motiva. Lo hemos visto en la comunidad, que son los blogs de El País. Nos ha hecho ilusión...

2.6.08


Parece que se ha liado gorda con el cartel que mandamos [los Herederos de Juan Palomo] a Motiva este año. Pensamos que no pasaba nada por tensar un poco la cuerda para ver el encaje de los organizadores y sobretodo los políticos cuando se abandona lo correcto para buscar lo contundente. En el caso de los organizadores el trato que nos han dispensado es exquisito, defendiendo siempre nuestra opción. A ellos, gracias. Otra cosa es los políticos: leo en el periódico local La Nueva España:
"Durante la presentación de la exposición en Oviedo, el concejal de Cultura, José Suárez Arias-Cachero, observaba que «a mí personalmente hay algún mupi que me parece desafortunado, innecesariamente hiriente». Aún así, aseguró que «no será el equipo de gobierno de este Ayuntamiento el que arbitre ningún tipo de censura»".
Hombre, encima tendremos que darle las gracias. Pues no. Aquí no se trata de la libertad de expresión, que también, sino que lo que prima es el derecho de los ciudadanos a que los políticos no se erijan en comisarios de los mensajes que resulta conveniente o no que reciban. Que se pueda plantear siquiera la posibilidad de que se arbitre ningún tipo de censura, y se venda el no hacerlo como un "gesto", acojona por sí mismo.
Sigo leyendo: «Soy puta. Soy negro. Soy marica. Soy moro. Soy sudaca. Soy mujer. El diferente eres tú, imbécil». Ése es el texto de un cartel de la agencia Herederos de Juan Palomo que durante las últimas semanas pudo contemplarse en la calle Dolores Ibárruri de Gijón y a partir del cual comenzó la polémica. (...) El director de la Escuela de Arte, Alfonso Granda, comentaba ayer, en el acto de presentación de la exposición, que «cada diseñador desarrolla su idea y no se ejerce ningún tipo de censura». La coordinadora de la exposición, Blanca Prendes, valora positivamente la discusión abierta por la exposición. «No es lo que se propone, pero si hay polémica eso es bueno», opina. «Los temas sociales son los que más interés tienen», añadió, y observó que la intención de los artistas, con una estética y un lenguaje controvertidos, es «hurgar en la herida» e invitar a la reflexión. Antonio Velasco, responsable de las jornadas de arte gráfico, quiso, sobre todo, «destacar el carácter integrador de la exposición». «El arte y el diseño no tienen por qué tener esas dosis de agresividad», discrepó el concejal de Cultura, que, a pesar de ser crítico con el contenido de algunos carteles, se comprometió a «defender el derecho de los artistas»."
Que no, señor concejal: que los artistas no necesitamos que nos defienda usted, a no ser que alguien nos agreda... y ustedes son los únicos que han planteado la posibilidad de censurar algunos carteles, y eso, aunque sea para descartarlo, ya es motivo para preocuparse.

1.6.08

En Objectar, Jordi ha hecho el esfuerzo de relacionar las "coincidencias" de premios y miembros del jurado de la última edición de los Laus. No quiero hacer valoraciones, pero sí decir que los datos exigen una reflexión interna, cuando menos. Esto viene sucediendo una veces sí y otras no, en los Laus, en el cedecé, en San Sebastián... no es fácil evitarlo, pero hay que hacer todos los esfuerzos.

25.5.08


leer gratis

En Blur ediciones (donde trabajo) hemos decidido que los libros que editamos estén accesibles en internet. Creemos que es compatible con el negocio, y contribuye al disfrute de más gente. Los autores son los que lógicamente tienen la última palabra, ellos deciden, pero de momento todos están respondiendo muy positivamente, lo que me da que pensar que lo que defienden las entidades de gestión no siempre corresponde con lo que quieren los creadores. O que trabajamos con gente muy rara, vaya usted a saber. La página tiene estructura de blog, para verla pincha aquí.

23.5.08

¿Qué tontería es ésta de la comunicación 360°?

[publicado originariamente en soitu.es el 23 de mayo]
Empieza a aburrir. La publicidad y el marketing empresarial tienen dos obsesiones: una es introducir palabras en inglés en su jerga, siendo pecado mortal de necesidad utilizar las equivalentes en nuestro idioma, no vaya a ser que lo entienda todo el mundo.

Así, en el mundo de la publicidad no eres nadie si dices bodegón, hay que decir "pack shot". Hay que decir "claim" en lugar de eslogan, "brief" (que no briefing) en lugar de resumen de objetivos. Si estás del lado del cine publicitario y pronuncias la palabra bobina, vete cambiando de profesión porque no te lo van a perdonar. Hay que decir "reel". Y si vas a ir al Festival de San Sebastián dentro de unos días, ni se te ocurra hablar de selección, tampoco de lista corta. "Short list" es lo adecuado. (seguir leyendo)

20.5.08


Publicidad de barricadas

[publicado originariamente en soitu.es, el 20 de mayo]. La operación de recuperación del "Triángulo Ballesta" en el centro de Madrid ha encontrado opiniones enfrentadas. Lo que para unos supondrá una regeneración del barrio, para otros es en cambio una mera operación especulativa. Cuenta con una fuerte inversión en comunicación, y en mayor o menor medida los medios han caído en la trampa.
Pero al tiempo se está produciendo una contraacción ciudadana. Y cómo no, tiene su versión publicitaria. Recuperando la tradicional pegada de carteles, Antitriball ha iniciado su acción de propaganda. De momento, ha propuesto a diseñadores e ilustradores que realicen sus propuestas, y culminará con el "empapelamiento" de la zona. Ahora que el término guerrilla asociado a publicidad ha perdido su sentido original, habría que empezar a hablar de publicidad de barricadas.
(seguir leyendo).

17.5.08

Cómo diseñar 90 habitaciones de hotel distintas por 33 euros

Otra de concursos. Esta vez se trata de Dormirdecine, un hotel temático sobre cine de noventa habitaciones, en Madrid. El caso es que se convoca un concurso abierto para diseñar una habitación, con un premio de 3.000 euros. Hasta aquí, normal, lo de siempre. Pero el caso es que aunque no ganes, tu trabajo será utilizado para una de las 89 habitaciones restantes, sin contraprestación económica, aunque eso sí, te regalarán unas noches en el hotel. Esto ya no es que sea inmoral, es que roza lo delictivo.
Las propuestas hay que mandarlas a un apartado de correos en Elche, qué sospechoso. Sobretodo porque de momento, y aunque el concurso no ha sido fallado, ya hay algunas habitaciones hechas, una de ellas por el director de arte de un estudio de diseño que pertenece a un grupo de comunicación… de Elche, claro.
A éstas alturas no voy a insistir en la opinión que me merecen los concursos abiertos y no remunerados, pero, y esto es peor, parece que se impone esta nueva fórmula, como apuntaba aquí mismo hace unos días hablando del concurso de Fossil: consiste en quedarse con los derechos de todo lo que se presente, sin pagar por ello. Si los concursos antes eran una mala fórmula porque se especulaba con el trabajo de muchos para utilizar (y pagar) sólo uno, ahora son directamente un mecanismo de obtener diseño sin tener que pagarlo. ¿cuánto costaría contratar el diseño de noventa habitaciones a noventa diseñadores?
Me tocará presentar a Joaquín Gallego y Pablo Rubio. Joaquín es un viejo rockero del diseño, entrañable y cariñoso, que vivió la movida de primera mano, para después seguir una impecable carrera sin ruido pero contundente. Pablo, de Erretrés, es de la escuela Mariné, diría que el más aventajado de sus discípulos.
Va a merecer la pena.

CL 04 MAD - Joaquín Gallego y Pablo Rubio

Miércoles 28 de mayo de 2008, 20.00 h.

Istituto Europeo di Design
Larra, 14 - 28004 Madrid
Entrada libre

Entre el papel y el bit. Diseñar para medios impresos hoy.
Los avances tecnológicos de las últimas décadas han situado al diseño editorial en una época de transición y de convivencia con nuevos medios cuya aparición se sucede cada vez más rápidamente.
Uno de los retos que parecen plantearse todos aquellos que se hallan inmersos en los territorios de las publicaciones impresas es combinar de manera adecuada el entretenimiento con la información, sin perder de vista el papel fundamental del diseño como vehículo de comunicación.
Pero, ¿cuál es ese papel? ¿debe el diseño conducir el texto escrito o es el texto escrito el que ha de orientar al diseño? ¿ tiene que derivar del contenido? ¿qué papel desempeñan la tipografía y la imagen en los nuevos conceptos de diseño editorial? ¿En qué medida las páginas de una publicación impresa son un espacio social que transmite los valores de una comunidad? ¿Por dónde discurre el diseño editorial hoy?
De todos estos temas y de muchos otros más nos hablarán y discutirán con nosotros Joaquín Gallego (www.joaquingallego.com) y Pablo Rubio (www.erretres.com).

Presentado por Álvaro Sobrino.

Esta es la cuarta sesión de Chill Laus-Madrid, unos encuentros para diseñadores gráficos que tienen lugar la última semana de cada mes en el Istituto Europeo di Design de Madrid. No son conferencias ni talleres. Son una excusa para vernos las caras y saber qué estamos haciendo los diseñadores gráficos.
Ven, pregunta y opina. Y aprovecha que estos invitados vienen al Istituto Europeo di Design sólo para ti. No lo encontrarás en ningún otro lugar.

Otra vez Chenia

Es lo más lúcido -y lucido también- que he leído esta semana. No me resisto a hacer un corta y pega. Es de la Viladàs, el último párrafo de un texto más largo. Espero que no se mosquee por la apropiación indebida.

"Yo estoy convencida de que hay megatendencias (tendencias que se generan en ciclos muy largos) que nos llevan a un cambio en el modelo de sociedad drástico, y que la crisis económica es concurrente de algún modo con este nuevo modelo que se está gestando. Yo estoy convencida, por ejemplo, que vamos hacia un descenso generalizado del consumo, no forzado, sino voluntario: no es que no me pueda comprar un coche, es que no lo quiero. prefiero alquilarlo, compartirlo o utilizar el transporte colectivo, pero no quiero un coche. Por más que nos empeñemos en fabricar coches super buenos, y en venderlos con publicidades maravillosas, lo que pasa es que la gente cada vez tiene menos ganas de poseer un coche. Entonces los fabricantes de coches ven retroceder sus ventas y se quejan de la crisis; si siguen así, pedirán al Gobierno que les ayude; y puesto que están en juego muchos puestos de trabajo, el Gobierno hará bien en ayudarles. pero para mi, lo que tendrían que hacer es invertir ese dinero en pensar en qué es lo que querrá la gente el día de mañana y empezar a reducir la fabricación de coches. Si proyectamos el modelo actual (grandes cantidades de materias primas cada vez más caras invertidas en cacharros que colapsan las infraestructuras, nunca suficientes) no tiene sentido: hay que darle la vuelta e intentar aproximarse a cómo querremos transportarnos el día de mañana. Eso sería una ayuda para los fabricantes, no las subvenciones a fondo perdido. Y también sería una oportunidad de trabajo interesantísima para los diseñadores, esos diseñadores que habrán aprendido lo del user centered design gracias a la recesión…".

12.5.08

4.000 niños serán utilizados para elegir el mejor anuncio en El Chupete

[publicado originariamente en soitu.es, el 12 de mayo]. El Chupete es el Festival Internacional de Comunicación Infantil, y su principal promotor es la Generalitat de la Comunitat Valenciana. Este año celebra su cuarta edición.

La publicidad infantil es un tema delicado. Podríamos pensar que es como el consumo de tabaco o alcohol. Bien está que no se prohiba, pero tampoco hay que fomentarla, y habrá que regularla bien.

Las agencias de publicidad, a través de sus asociaciones, y los fabricantes de juguetes organizan un Festival de Publicidad Infantil "con un marcado objetivo social ante la preocupación por la comunicación dirigida a los más pequeños, con el objetivo de concienciar al sector de la importancia de los mensajes, premiando la comunicación creativa y responsable". Es como poner a los lobos a cuidar de las ovejas. Al final, un Festival no es sino la promoción de un sector y una actividad; Es lícito, pero no lo es tanto pretender esconderlo tras unos objetivos "tan" sociales.
(seguir leyendo)








10.5.08



Anuncio con moralina, no gracias

[publicado originariamente en soitu.es, el 9 de mayo]. Hay anuncios que dan mal rollo. Sin que sepamos muy bien por qué, en el primer segundo notamos una irresistible animadversión que nos lleva a buscar frenéticamente el mando para cambiar de canal. En ocasiones, no seríamos capaces de encontrarle un motivo racional.

A mí me sucede, por ejemplo, con el cansino Tidós de Telefónica. Es un estúpido mal remedo de Buzz Lightyear, y no le soporto. Supongo que cada uno tendrá los suyos, una pequeña encuesta doméstica me lleva a conocer que en casa les sucede con el del orgasmo de Media Markt , y con el erizo de los seguros.

Hay otros anuncios, en cambio, que producen una idéntica reacción, pero perfectamente fundamentada. El caso más claro estos días es el de prevención del alcoholismo en los jóvenes, del Ayuntamiento de Madrid.

No alcanzo a entender qué proceso razonado puede haber llevado a los responsables (seguir leyendo).

9.5.08




El primer post de este blog es de 2003, aunque realmente empieza a funcionar regularmente a principios de 2006. Hoy cobra un nuevo rumbo, supongo. Hemos recibido Eduardo y yo la oferta de soitu.es, un medio digital generalista y de formato novedoso, para hacernos cargo ahí de un micromedio -o sea, un blog- dedicado a la creatividad publicitaria y el diseño gráfico. El gran sueño de todo bloguero es que alguien se interese por lo que haces y venga a buscarte dispuesto a pagar por lo que uno escribe sólo por placer. Pues a nosotros nos ha sucedido.
Además de la buena sintonía con los responsables de soitu, nos ha animado su actitud frente a la publicidad. Los medios la suelen considerar un mal menor, cuando no un amo caprichoso e implacable. Ellos en cambio entienden la creatividad como algo a tener en cuenta, que se puede disfrutar.
I love publi fue desde su nacimiento el identificativo para sus espacios publicitarios, y ahora da nombre a esta nueva sección.
Podría pensarse que este blog pudiera sentirse resentido, pero creo que sucederá al revés. La licencia creativecommons que utilizan permitirá traer aquellos contenidos que puedan tener aquí cabida, por lo que esta obligación deseada de tener que escribir practicamente a diario beneficiará a estas crónicas de pseudonimma. Y como siempre, contenidos que no tienen espíritu generalista y en los que la complicidad es un valor, seguirán siendo el eje vertebrador de este blog.
Cuando llevas años escribiendo con la reflexión pausada que da trabajar en una revista bimestral, el vértigo de tener además que publicar a diario es un reto que nos está resultando apasionante -diría que rejuvenecedor-. Esperamos poder soportarlo.

7.5.08

Las privadas exigen vía libre

No es lo habitual que la información sobre publicidad ocupe espacio en un informativo de televisión. Cuando eso sucede en la práctica totalidad de los telediarios, de las privadas, eso sí, hay que poner en cuarentena la inocencia informativa, eso que llamamos objetividad. Sucedió anoche, y tiene su continuidad hoy en la mayoría de los diarios. Ese desproporcionado despliegue informativo se refiere a la solicitud formal de las organizaciones profesionales de medios de comunicación privados al gobierno para que adopte medidas urgentes (sic) encaminadas a la progresiva reducción de publicidad, hasta su total desaparición, en las televisiones y radios públicas, autonómicas y municipales.
Podrá compartirse o no, pero la petición es perfectamente legítima. Otra cosa es que, una vez más, la falta de pudor en el tratamiento que los medios dan a la información cuando les va en ello la cuenta de resultados es asqueante. No debo ser el único que evita determinados informativos el día que se publican los datos de OJD o la última oleada del EGM. Por higiene.
A mí esto de los anuncios me recuerda a esos que compran una casa muy barata porque está pegada a un aeropuerto, y luego pretenden que lo cambien de sitio. La televisión pública ya estaba, y con publicidad, cuando ellos llegaron. En este país la sanidad pública no cubre una ortodoncia, no hay plazas de preescolar sino para una mínima parte de los que las solicitan, y los libros de texto desequilibran todos los septiembres las economías familiares, sí, esos libros que curiosamente editan grupos de comunicación que no se privan de tener su televisión privada. No es de recibo.
Cuestionemos el modelo de televisión pública, su eficacia en la gestión de recursos, su servilismo con los gobernantes, unas más que otras, pero la solución no puede ser que a un servicio público le quitemos sus ingresos, que habrá que sustituir con el dinero del contribuyente, para no molestar a los pobres y abnegados grupos de comunicación. La televisión de hoy se rige por dos baremos: en primer lugar, la audiencia es soberana más allá de la calidad del contenido, es bueno aquello que más gente ve. Por contra, los contenidos de minorías solo tienen cabida en la televisión de pago, o en la televisión pública, que para eso está, para lo que no es suficientemente enriquecedor para las privadas.
Y por último, lo que resulta especialmente indignante es pretender meter ahí también a las televisiones y radios municipales, que cumplen un papel vertebrador y una importante función social, sin apenas medios, donde en muchos casos el voluntarismo y el trabajo desinteresado de los ciudadanos da vida a una necesidad real a la que esos grandes grupos nunca han prestado la menor atención, porque no son económicamente sostenibles. Se me dirá que hay algo de demagogia en todo esto, es intencionado: siempre es mejor ser el cazo que la sartén. Ya les vale.
Álvaro Sobrino. Diseñador gráfico, periodista y editor.
Mantiene una columna en la revista VISUAL, con el nombre de Crónicas de Pseudonimma, donde recoge opiniones de otros y las suyas propias acerca de la actualidad del diseño español.